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GENERO

AUTOR

Astrid Müller

TITULO

Por pan y equidad. Organizaciones de Mujeres Ecuatorianas.

 
EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

Abya Yala, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182 pp.

 

RESUMEN:

Trata sobre las condiciones de vida de las mujeres ecuatorianas, sus problemas y sus luchas organizadas por el mejoramiento de su situación social, racial y específica de género.
En el contexto actual del Ecuador, de grave crisis económica y creciente pauperización, las mujeres sobre todo se ven enfrentadas a una múltiple represión, a la que se ven expuestas por su responsabilidad sobre la reproducción de la familia. ¿Qué efecto ejercen en la conciencia cotidiana estas luchas por la sobrevivencia que las mujeres tienen que enfrentar no solo para sí mismas sino para sus hijos y en ocasiones para el marido, contradiciendo muchas veces el mito del hombre proveedor? ¿Qué estructuras de resistencias construyen ellas? ¿Qué papeles juegan en esto los factores sociales, culturales y religiosos? Frente a los desafíos las mujeres comienzan a organizarse, (El Ecuador tiene a nivel mundial en términos porcentuales a su población, la proporción más grande de organizaciones de mujeres. Qué quiere decir esto?) qué comprenden entonces por feminismo las mujeres de clase media y las intelectuales y políticas?, en qué medida consideran la situación de las masas de pobres, cuánto pesan las barreras de clase para obstaculizar la creación de un movimiento de mujeres a nivel nacional?.

 

TEMA:
Determinantes de la posición social de la mujer.


pp. 15 - 32



… El primer capítulo se ocupa de datos estadísticos básicos sobre el Ecuador.
En el segundo capítulo se destacan los factores sociales que determinan la situación de las mujeres en el Ecuador que para la autora serían: el sistema económico capitalista, la división social del trabajo, la división del trabajo específica de género, la religión católica, el machismo y, la legislación, idioma y sistema educativo.

Machismo-marianismo
Merece una explicación más detallada en tanto tiene mucha importancia en la comprensión de las estructuras sociales y las relaciones de poder. Primero hay que diferenciarlo de patriarcado, este se refiere a la relación de dominio entre los géneros que involucra una asignación de roles específicos y una desvalorización de la mujer.
El machismo se define en el diccionario como "culto a la virilidad" y determina formas de comportamiento de los hombres respecto a las mujeres y entre sí. Generalmente un comportamiento machista implica violencia contra otros hombres, pero sobre todo contra las mujeres con cualquier pretexto, alto consumo del alcohol, vanagloriarse de su potencial sexual, conquistar la mayor cantidad de mujeres posible pero con el simultáneo y estricto control de la monogamia de su mujer.
"El clásico macho responde a la imagen del colonizador: fuerte, dominante agresivo, invencible, revestido de derecho natural, para dominar sobre otros." (p.30) Los pueblos colonizados fueron despojados de este poder y se les impuso la servidumbre que sus descendientes sufren aún mediante la discriminación en todos los ámbitos. Esta ideología que legitima el dominio del hombre sobre la mujer ha servido a este como mecanismo de compensación de su propia pérdida de poder en varios niveles: "el hombre colonizado pierde su honor y traslada esto a la posesión de la mujer" (p. 31)
El machismo tiene su parangón en el marianismo, culto católico a María (virgen y madre) que funciona como la imagen de las virtudes femeninas, resalta la superioridad femenina en el ámbito moral, mientras las mujeres no traspasen las reglas de comportamiento de la tradición cristiana. El sufrimiento es virtud y fuente de satisfacción. Ideal de María que se mezcla con la tradición occidental sobre la mujer como objeto sexual que involucra una división entre putas y santas. Santas son la madre y las hermanas, la esposa debe serlo aunque sea a golpes, y putas son todas las demás mujeres susceptibles de ser conquistadas.
El machismo funciona como mecanismo de control social pues a vez que mantiene a las mujeres "sujetas" consigue que los varones en lugar de rebelarse contra los grandes explotadores de arriba liberen su potencial de agresión dentro de sus propias filas contra mujeres, niños y supuestos rivales masculinos.


MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.

 

TEMA:
Posición de la mujer en la familia.


pp. 33 - 54


… A continuación se analiza la situación de doble jornada de trabajo de las mujeres de estratos bajos (trabajo en el sector informal, labores agrícolas, artesanía, etc. y además siempre quehaceres domésticos no considerados como trabajo) y su poca valoración, a lo cual se suma muchas veces el abandono del esposo. En el caso de las campesinas el acceso a la tierra está limitado por herencia a los varones por ello deben casarse si quieren tener acceso a una base de reproducción. Tienen menor acceso a la educación si es que alguno y deben trabajar para su padre y hermanos y darles lo mejor de todo. En las zonas urbanas pobres donde llegan los campesinos la familia se descompone, hay una proporción mucho mayor de madres solteras, con condiciones de trabajo pésimas, salarios mínimos, falta de servicios básicos y seguridad social.
En las clases altas la mujer sirve de decoración y se ocupa de la crianza de los hijos, procura fomentar la carrera de su marido y realizar obras de beneficencia. Los quehaceres domésticos corren a cargo de personal femenino de servicio.
En la clase media hay más diferencias, si las posibilidades lo permiten se contrata una empleada para el servicio doméstico, mientras la mujer se dedica a una actividad remunerada cuyos ingresos siempre serán considerados como complemento nada más, algunas se quedan en casa a ser amas de casa pero es una situación que cada vez menos familias pueden permitirse financieramente.
En todos los estratos sociales la forma de violencia más frecuente es el maltrato a mujeres y niños por parte de los hombres dentro de las familias. El porcentaje de mujeres golpeadas en el país se estima en el 68%.
Sobre el estado de salud se tiene que el poco conocimiento y uso de métodos anticonceptivos debido a presiones religiosas o de control por parte del marido desemboca en unas altas tasas de natalidad, embarazos tempranos y rápidamente sucesivos, riesgos en el control de los embarazos y en los abortos (estos últimos son ilegales), en combinación con una mala alimentación y fuertes jornadas de trabajo recargan el estado de salud sobre todo en las mujeres de estratos bajos que no tienen una esperanza de vida mayor que los hombres como sucede en los países industrializados.
Del trabajo que realizan las mujeres dependen los hombres en mayor medida que lo contrario, pero lo que hacen las mujeres (quehaceres domésticos indispensables para la reproducción de las familias) es minimizado y desvalorizado, existen ahora en el Ecuador más jefas de familia pero todavía persiste la imagen ideal del hombre proveedor y la mujer servidora. Pero cada vez hay más mujeres que trabajan fuera de casa, son el 23% aproximadamente del sector formal, pero reciben salarios un 30% menores que los de los varones, la mayoría en ocupaciones no calificadas por desventajas en su formación o por discriminación. Su participación en el sector informal crece constantemente.


MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.

 

TEMA:
Socialización de las mujeres. Resistencia femenina.


pp. 55 - 72


… Respecto a la educación tenemos que si bien al inicio de la misma, la participación por género en la matrícula es casi igual, a medida que avanza la escolaridad la deserción de las niñas aumenta, la educación de las mujeres raras veces sobrepasa los 6 años de educación primaria y en zonas rurales más de la mitad no recibe ningún tipo de instrucción. En las ciudades los dos sexos están representados casi por igual hasta la terminación del bachillerato, en las universidades el número de estudiantes mujeres ha crecido hasta ser prácticamente igual al de los varones.
Los textos escolares reproducen antiguos esquemas racistas y machistas, presentan las relaciones de género en forma sexista y patriarcal.
En los medios de comunicación sucede lo mismo, aparecen en ellos casi exclusivamente blancos y rubios y las mujeres tiene su papel como objetos decorativos en publicidad y programas de diversión o como tontas e histéricas en las telenovelas.

Historia de la resistencia femenina en Ecuador
Las mujeres participaron activamente en los primeros movimientos de trabajadores y campesinos (indígenas especialmente) en los años 30 y 40, en esta lucha destacaron Luisa Gómez de la Torre y las indígenas Tránsito Amaguaña y Dolores Cacuango fundadora de la primera escuela indígena para mujeres y cofundadora de la Federación Ecuatoriana de Indios. Pero este compromiso político no trajo consigo mejoras en la vida cotidiana de las mujeres, estas luchaban por la supervivencia de sus familias no por la igualdad de género.
En 1938 se crea la Alianza Femenina Ecuatoriana anexa al partido comunista y sus integrantes pueden ser consideradas representantes de un temprano feminismo socialista que enfatiza la problemática de género pero se la subordina a la lucha de clases y se le considera simple resultado de esta. A medida que esta organización empezó a ganar independencia y peso político a nivel nacional e internacional surgieron fuertes tensiones con el Partido Comunista hasta que la Alianza se disolvió.
En los 60s las mujeres se organizaron en los movimientos estudiantiles, en asociaciones académicas y sindicatos, compartiendo la lucha de los trabajadores y la lucha contra la represión política y la dictadura.
En los años 70 se dan cambios relevantes: la creación de secretarías de mujeres dentro de los movimientos sociales: Unión de Mujeres Trabajadoras y Unión de Organizaciones Femeninas de Pichincha (CEDOC) y su participación activa en huelgas y marchas. Otras expresiones nuevas fueron el voluntariado femenino (asociaciones de beneficencia) y la inclinación de los partidos de derecha por las mujeres en previsión de captar un nuevo electorado ( si bien las mujeres podían votar desde los años 20 su voto se hace obligatorio solo a partir de 1967.


MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.

 

TEMA:
Resistencia femenina. Organizaciones de mujeres.


pp. 72 - 87


… Además, el estado demuestra una creciente preocupación por vincular a la mujer al proceso de modernización que se expresa en la creación de la Oficina Nacional de la Mujer en 1980 y en la inclusión por primera vez de programas de apoyo específico a la mujer en el Plan de Desarrollo 1980-84.
A raíz de la declaración de 1975 como Año Internacional de la Mujer, por primera vez un grupo de mujeres se reúnen en forma autónoma para protestar por la forma de celebración impuesta por los hombres, el comité se disolvió poco después, pero marcó ya la pauta y en años siguientes nuevas asociaciones de mujeres se crean.
La década de los 80 marca el boom de la creación de organizaciones de mujeres en todos los sectores, tanto como parte de movimientos sociales, sindicatos, asociaciones indígenas, empresas privadas y estatales, organizaciones religiosas, como centros feministas de mujeres dedicadas a reflexionar y actuar sobre la discriminación de las mujeres por género. La década de la mujer decretada por la ONU entre 1975 y 1985 condujo a un aumento de los presupuestos destinados por los organismos internacionales a la promoción de proyectos de desarrollo que vinculaban a mujeres.
A raíz de la crisis que se da en esta década surge así mismo el feminismo popular: la crisis de las familias de estratos bajos y el consecuente deterioro de las condiciones de reproducción han afectado a las mujeres que se vuelven responsables de la subsistencia de su hogar. En primera instancia lo hacen igual que los hombres, como si no hubieran diferencias de género, hacen lo que les parece bien sin pensar si atentan contra una ideología masculina, tienen en mente la lucha de clase no la de género. Pero los hombres empiezan a obstaculizar esta lucha de clase porque para ellos es más importante la lucha de género, quieren tener bajo su dominio a la mujer aunque esto dificulte la lucha de clase. En este momento de "irracionalidad" de los varones, las mujeres toman conciencia y empiezan a cuestionar las desigualdades de género y a luchar contra ellas también.

ORGANIZACIONES DE MUJERES E INSTITUCIONES DE PROMOCIÓN A LA MUJER. Estructuras y objetivos Para su estudio, las organizaciones han sido clasificadas en lo siguientes tipos:
Grupos informales de base / Grupos de autoayuda Asociaciones de mujeres pobres de comunidades rurales o barrios marginales, en crecimiento constante desde los 80 debido a la crisis. Por lo general estas mujeres han tenido numerosas experiencias previas de intentos fracasados por mejorar sus condiciones de vida como luchas por la tierra, migración a las ciudades y búsqueda de empleo, en vista de que estos medios no lograron asegurar su reproducción recurren a la conformación de redes locales en las cuales la producción en pequeña escala ya sea para la venta o el autoconsumo ocupa el lugar central. Enfrentan normalmente grandes resistencias por parte de sus maridos a las reuniones que son solo para mujeres. …


MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.

 

TEMA:
Organizaciones de mujeres.


pp. 88 - 114


ONGs (Organizaciones no gubernamentales)
* Centros de Mujeres con enfoque de género Creadas sobre todo en los 80 y principalmente en Quito, dirigidas por profesionales de clase media: sociólogas, pedagogas, economistas, abogadas, médicas. Su interés principal es apoyar a las mujeres de clase media y baja en la lucha por exigir sus derechos sociales y de autodeterminación. Enfatizan su acción en asesorías, capacitación, comunicación e intermediación entre instituciones internacionales y públicas y los grupos de base. Suelen orientarse sobre las concepciones occidentales del feminismo. Dependen del trabajo voluntario de sus miembros por horas o de financiamiento externo a proyectos, el mismo que suele darse con prioridad para proyectos productivos, todo lo cual limita su accionar y vuelve su subsistencia precaria.
* Talleres de producción Instituciones privadas que trabajan solo con mujeres y desean promocionarlas dentro de las estructuras sociales vigentes sobre todo a nivel económico con proyectos productivos rentables, pero que por lo general no tocan las relaciones de género o lo hacen solo tangencialmente. Responden al aumento de madres solteras y jefas de familia. Dirigidos en su mayoría por personas de estratos medios y altos, frecuentemente esposas de políticos o de hombres pudientes, se autofinancian y/o consiguen subvenciones estatales e internacionales, rechazan la noción de feminismo como algo relacionado con sexismo, comunismo y anarquismo. Son las organizaciones más numerosas en el país.
* Hay además algunas instituciones privadas de investigación social que han contribuido mucho al conocimiento de las mujeres y su problemática; centros de promoción del desarrollo de las mujeres con objetivos y enfoques parecidos a los talleres de producción, y, finalmente, asociaciones femeninas de profesionales, asociaciones de empleadas de empresas y los secretariados, núcleos o frentes de mujeres dentro de sindicatos y partidos, dedicados a cursos de capacitación, esfuerzos por igualdad salarial y por el cumplimiento de las leyes de protección a la maternidad.

Organizaciones gubernamentales y políticas de promoción de la mujer
Las políticas estatales de promoción de la mujer se establecen en respuesta a los cambios sociales y económicos de los años 70.
El organismo central es la DINAMU (Dirección Nacional de la Mujer) cuyo objetivo central es la incorporación de la mujer al proceso de desarrollo económico y al aparato productivo. Además de apoyar proyectos productivos, esta entidad ha producido material de difusión sobre el sexismo, la violencia doméstica, el aborto y ha contribuido en las reformas legales. Adolece de las limitaciones que le imponen la falta de presupuesto, el continuo cambio de personal de acuerdo al gobierno de turno y la consiguiente falta de continuidad y coherencia en las líneas de acción.


MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.

 

TEMA:
Organizaciones de mujeres, análisis y evaluación de su trabajo.


pp. 115 - 132


… Entes religiosos con programas de apoyo a la mujer Entre sus actividades más destacadas están la alfabetización, la atención médica, la organización y dirección de programas productivos. Tienen desventajas y peligros por la influencia ideológica que puede provocar divisiones entre la población.
Organizaciones internacionales con programas de promoción a la mujer
Se dedican a dirigir y/o financiar proyectos, se trata casi siempre directa o indirectamente de proyectos productivos o de infraestructura. Como entes financiadores (generalmente de ONGs) participan en la decisión sobre el fomento y orientación del trabajo femenino, imponiendo la dosis permisible de crítica social en los proyectos, no ayudando a los grupos denominados "feministas" y calificando los proyectos de acuerdo a al cantidad de elementos relevantes al desarrollo que incluyan.
Asociaciones de organizaciones Las organizaciones, por diferencias políticas, ideológicas y religiosas generalmente marchan solas. Se han organizado coyunturalmente para coordinar eventos como por ejemplo el día de la mujer o el día de la no-violencia.

Análisis y evaluación del trabajo de las organizaciones de mujeres
El trabajo con o para mujeres no puede ser definido bajo un denominador común, las diferencias étnicas, de clase y jerarquía marcan necesidades y formas de experimentar la relación entre los sexos diferentes, y por lo tanto, diversas concepciones de una política femenina y sus prioridades.
El apoyo para la auto-ayuda que prima en muchas organizaciones redunda en beneficios más que para las mujeres mismas, para sus familiares, sin desmerecer con ello una actividad que es muchas veces alternativa contra el hambre. Los proyectos productivos rentables frecuentemente también representan una carga adicional de trabajo para la mujer, ella sola realiza el trabajo, pero los beneficios van a toda la familia y a veces a la comunidad. Es decir, las mujeres se constituyen en mano de obra barata ideal y tras muchas de estas iniciativas en el fondo se esconde la idea patriarcal de que existe un gran potencial de trabajo femenino no utilizado en la medida en que las mujeres se limiten "solamente" al trabajo doméstico. es así que la integración de la mujer al desarrollo nacional puede significar convertirla en dependiente del mercado en condiciones pésimas, teniendo nuevas obligaciones en vez de nuevos derechos. Por lo tanto habría que procurar una redistribución del trabajo en el ámbito doméstico si no se quiere que los mayores ingresos signifiquen para las mujeres solo cargas y limitaciones adicionales.
La parte más dificultosa de todos los proyectos llega cuando las mujeres deben asumir el control y la administración del proyecto, ya sea por paternalismo de los patrocinadores, por falta de organización o por luchas internas por el poder.


MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.

 

TEMA:
Organizaciones de mujeres, análisis y evaluación de su trabajo.


pp. 133 - 182


… La autora considera que la ayuda o apoyo que se de a las mujeres debe ir más allá de la simple donación que supla la falta de atención estatal hacia una toma de conciencia de las propias mujeres de su situación que las impulse en la lucha por sus derechos humanos y políticos. Pero que esto debe realizarse sin manipulación, de modo que ellas incrementen su conciencia política y tengan posibilidad de representar sus propios intereses, un medio idóneo para ello sería la educación popular que con métodos alternativos, vincula lo aprendido con las experiencias cotidianas de modo que los estudiantes puedan reflexionar sobre ellas, y los conocimientos sean herramientas para la comprensión y mejoramiento de su situación, una suerte de educación para la auto-educación.
Como conclusión de las tendencias de desarrollo, la autora señala que en las organizaciones de mujeres ecuatorianas predomina el trabajo de las mujeres por sobre el trabajo para las mujeres. Las mujeres en medio de la crisis reorganizan su vida recibiendo apoyo de diversas instituciones, pero en ello no se habla de la liberación femenina o la auto-determinación de la mujer y la violencia estructural contra ella no se analiza. Al parecer esto cambia poco a poco y la visión de género se introducirá cada vez más, pero hace falta mayor cooperación entre los centros de mujeres y una búsqueda de autonomía de ellos frente al financiamiento internacional.

Conclusiones: ¿Feminismo o pan?
No es cierto que la lucha por la igualdad solo puede llevarse a cabo con el estómago lleno, la realidad demuestra que la lógica es inversa: las asociaciones autónomas de mujeres pobres surgen en respuesta directa a sus problemas de supervivencia. Las mujeres pobres tienen dos grandes problemas el hambre y el machismo, cuando empiezan a comprometerse en la auto-ayuda para asegurar su supervivencia y la de sus familias se enfrentan con la resistencia de sus esposos que ven a los grupos femeninos como una pérdida de control y poder, cuando las mujeres luchan junto a sus esposos en sindicatos, movimientos campesinos e indígenas, son excluidas de la dirección, cuando traen a casa dinero ganado con su esfuerzo deben entregarlo al marido con lo cual pierden la seguridad de su subsistencia. Entonces no se trata de primero lo uno y luego lo otro, feminismo y pan deben ir juntos, el uno sin el otro no se pueden lograr.
"La pobreza vivida por los pueblos está directamente vinculada a las estructuras patriarcales; a nivel mundial como a nivel de la mesa de comida, siguen siendo los hombres los que comen más y mejor en los barrios de miseria, mientras que cada vez aportan menos a la producción de la comida, y son los hombres a nivel mundial los que poseen el 99% de las propiedades." (p. 143)


MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.