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RESUMEN:
Trata sobre las condiciones de vida de las mujeres ecuatorianas, sus
problemas y sus luchas organizadas por el mejoramiento de su situación
social, racial y específica de género.
En el contexto actual del Ecuador, de grave crisis económica
y creciente pauperización, las mujeres sobre todo se ven enfrentadas
a una múltiple represión, a la que se ven expuestas
por su responsabilidad sobre la reproducción de la familia.
¿Qué efecto ejercen en la conciencia cotidiana estas
luchas por la sobrevivencia que las mujeres tienen que enfrentar no
solo para sí mismas sino para sus hijos y en ocasiones para
el marido, contradiciendo muchas veces el mito del hombre proveedor?
¿Qué estructuras de resistencias construyen ellas? ¿Qué
papeles juegan en esto los factores sociales, culturales y religiosos?
Frente a los desafíos las mujeres comienzan a organizarse,
(El Ecuador tiene a nivel mundial en términos porcentuales
a su población, la proporción más grande de organizaciones
de mujeres. Qué quiere decir esto?) qué comprenden entonces
por feminismo las mujeres de clase media y las intelectuales y políticas?,
en qué medida consideran la situación de las masas de
pobres, cuánto pesan las barreras de clase para obstaculizar
la creación de un movimiento de mujeres a nivel nacional?.
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TEMA:
Determinantes de la posición social de la mujer.
pp. 15 - 32
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El primer capítulo se ocupa de datos estadísticos
básicos sobre el Ecuador.
En el segundo capítulo se destacan los factores sociales que
determinan la situación de las mujeres en el Ecuador que para
la autora serían: el sistema económico capitalista,
la división social del trabajo, la división del trabajo
específica de género, la religión católica,
el machismo y, la legislación, idioma y sistema educativo.
Machismo-marianismo
Merece una explicación más detallada en tanto tiene
mucha importancia en la comprensión de las estructuras sociales
y las relaciones de poder. Primero hay que diferenciarlo de patriarcado,
este se refiere a la relación de dominio entre los géneros
que involucra una asignación de roles específicos
y una desvalorización de la mujer.
El machismo se define en el diccionario como "culto a la virilidad"
y determina formas de comportamiento de los hombres respecto a las
mujeres y entre sí. Generalmente un comportamiento machista
implica violencia contra otros hombres, pero sobre todo contra las
mujeres con cualquier pretexto, alto consumo del alcohol, vanagloriarse
de su potencial sexual, conquistar la mayor cantidad de mujeres
posible pero con el simultáneo y estricto control de la monogamia
de su mujer.
"El clásico macho responde a la imagen del colonizador:
fuerte, dominante agresivo, invencible, revestido de derecho natural,
para dominar sobre otros." (p.30) Los pueblos colonizados fueron
despojados de este poder y se les impuso la servidumbre que sus
descendientes sufren aún mediante la discriminación
en todos los ámbitos. Esta ideología que legitima
el dominio del hombre sobre la mujer ha servido a este como mecanismo
de compensación de su propia pérdida de poder en varios
niveles: "el hombre colonizado pierde su honor y traslada esto
a la posesión de la mujer" (p. 31)
El machismo tiene su parangón en el marianismo, culto católico
a María (virgen y madre) que funciona como la imagen de las
virtudes femeninas, resalta la superioridad femenina en el ámbito
moral, mientras las mujeres no traspasen las reglas de comportamiento
de la tradición cristiana. El sufrimiento es virtud y fuente
de satisfacción. Ideal de María que se mezcla con
la tradición occidental sobre la mujer como objeto sexual
que involucra una división entre putas y santas. Santas son
la madre y las hermanas, la esposa debe serlo aunque sea a golpes,
y putas son todas las demás mujeres susceptibles de ser conquistadas.
El machismo funciona como mecanismo de control social pues a vez
que mantiene a las mujeres "sujetas" consigue que los
varones en lugar de rebelarse contra los grandes explotadores de
arriba liberen su potencial de agresión dentro de sus propias
filas contra mujeres, niños y supuestos rivales masculinos.
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MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres
Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.
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TEMA:
Posición de la mujer en la familia.
pp. 33 - 54
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A continuación se analiza la situación de doble
jornada de trabajo de las mujeres de estratos bajos (trabajo en el
sector informal, labores agrícolas, artesanía, etc.
y además siempre quehaceres domésticos no considerados
como trabajo) y su poca valoración, a lo cual se suma muchas
veces el abandono del esposo. En el caso de las campesinas el acceso
a la tierra está limitado por herencia a los varones por ello
deben casarse si quieren tener acceso a una base de reproducción.
Tienen menor acceso a la educación si es que alguno y deben
trabajar para su padre y hermanos y darles lo mejor de todo. En las
zonas urbanas pobres donde llegan los campesinos la familia se descompone,
hay una proporción mucho mayor de madres solteras, con condiciones
de trabajo pésimas, salarios mínimos, falta de servicios
básicos y seguridad social.
En las clases altas la mujer sirve de decoración y se ocupa
de la crianza de los hijos, procura fomentar la carrera de su marido
y realizar obras de beneficencia. Los quehaceres domésticos
corren a cargo de personal femenino de servicio.
En la clase media hay más diferencias, si las posibilidades
lo permiten se contrata una empleada para el servicio doméstico,
mientras la mujer se dedica a una actividad remunerada cuyos ingresos
siempre serán considerados como complemento nada más,
algunas se quedan en casa a ser amas de casa pero es una situación
que cada vez menos familias pueden permitirse financieramente.
En todos los estratos sociales la forma de violencia más frecuente
es el maltrato a mujeres y niños por parte de los hombres dentro
de las familias. El porcentaje de mujeres golpeadas en el país
se estima en el 68%.
Sobre el estado de salud se tiene que el poco conocimiento y uso de
métodos anticonceptivos debido a presiones religiosas o de
control por parte del marido desemboca en unas altas tasas de natalidad,
embarazos tempranos y rápidamente sucesivos, riesgos en el
control de los embarazos y en los abortos (estos últimos son
ilegales), en combinación con una mala alimentación
y fuertes jornadas de trabajo recargan el estado de salud sobre todo
en las mujeres de estratos bajos que no tienen una esperanza de vida
mayor que los hombres como sucede en los países industrializados.
Del trabajo que realizan las mujeres dependen los hombres en mayor
medida que lo contrario, pero lo que hacen las mujeres (quehaceres
domésticos indispensables para la reproducción de las
familias) es minimizado y desvalorizado, existen ahora en el Ecuador
más jefas de familia pero todavía persiste la imagen
ideal del hombre proveedor y la mujer servidora. Pero cada vez hay
más mujeres que trabajan fuera de casa, son el 23% aproximadamente
del sector formal, pero reciben salarios un 30% menores que los de
los varones, la mayoría en ocupaciones no calificadas por desventajas
en su formación o por discriminación. Su participación
en el sector informal crece constantemente.
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| MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres
Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp. |
TEMA:
Socialización de las mujeres. Resistencia femenina.
pp. 55 - 72
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Respecto a la educación tenemos que si bien al inicio
de la misma, la participación por género en la matrícula
es casi igual, a medida que avanza la escolaridad la deserción
de las niñas aumenta, la educación de las mujeres raras
veces sobrepasa los 6 años de educación primaria y en
zonas rurales más de la mitad no recibe ningún tipo
de instrucción. En las ciudades los dos sexos están
representados casi por igual hasta la terminación del bachillerato,
en las universidades el número de estudiantes mujeres ha crecido
hasta ser prácticamente igual al de los varones.
Los textos escolares reproducen antiguos esquemas racistas y machistas,
presentan las relaciones de género en forma sexista y patriarcal.
En los medios de comunicación sucede lo mismo, aparecen en
ellos casi exclusivamente blancos y rubios y las mujeres tiene su
papel como objetos decorativos en publicidad y programas de diversión
o como tontas e histéricas en las telenovelas.
Historia de la resistencia femenina en Ecuador
Las mujeres participaron activamente en los primeros movimientos
de trabajadores y campesinos (indígenas especialmente) en
los años 30 y 40, en esta lucha destacaron Luisa Gómez
de la Torre y las indígenas Tránsito Amaguaña
y Dolores Cacuango fundadora de la primera escuela indígena
para mujeres y cofundadora de la Federación Ecuatoriana de
Indios. Pero este compromiso político no trajo consigo mejoras
en la vida cotidiana de las mujeres, estas luchaban por la supervivencia
de sus familias no por la igualdad de género.
En 1938 se crea la Alianza Femenina Ecuatoriana anexa al partido
comunista y sus integrantes pueden ser consideradas representantes
de un temprano feminismo socialista que enfatiza la problemática
de género pero se la subordina a la lucha de clases y se
le considera simple resultado de esta. A medida que esta organización
empezó a ganar independencia y peso político a nivel
nacional e internacional surgieron fuertes tensiones con el Partido
Comunista hasta que la Alianza se disolvió.
En los 60s las mujeres se organizaron en los movimientos estudiantiles,
en asociaciones académicas y sindicatos, compartiendo la
lucha de los trabajadores y la lucha contra la represión
política y la dictadura.
En los años 70 se dan cambios relevantes: la creación
de secretarías de mujeres dentro de los movimientos sociales:
Unión de Mujeres Trabajadoras y Unión de Organizaciones
Femeninas de Pichincha (CEDOC) y su participación activa
en huelgas y marchas. Otras expresiones nuevas fueron el voluntariado
femenino (asociaciones de beneficencia) y la inclinación
de los partidos de derecha por las mujeres en previsión de
captar un nuevo electorado ( si bien las mujeres podían votar
desde los años 20 su voto se hace obligatorio solo a partir
de 1967.
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| MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres
Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp. |
TEMA:
Resistencia femenina. Organizaciones de mujeres.
pp. 72 - 87
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Además, el estado demuestra una creciente preocupación
por vincular a la mujer al proceso de modernización que se
expresa en la creación de la Oficina Nacional de la Mujer en
1980 y en la inclusión por primera vez de programas de apoyo
específico a la mujer en el Plan de Desarrollo 1980-84.
A raíz de la declaración de 1975 como Año Internacional
de la Mujer, por primera vez un grupo de mujeres se reúnen
en forma autónoma para protestar por la forma de celebración
impuesta por los hombres, el comité se disolvió poco
después, pero marcó ya la pauta y en años siguientes
nuevas asociaciones de mujeres se crean.
La década de los 80 marca el boom de la creación de
organizaciones de mujeres en todos los sectores, tanto como parte
de movimientos sociales, sindicatos, asociaciones indígenas,
empresas privadas y estatales, organizaciones religiosas, como centros
feministas de mujeres dedicadas a reflexionar y actuar sobre la discriminación
de las mujeres por género. La década de la mujer decretada
por la ONU entre 1975 y 1985 condujo a un aumento de los presupuestos
destinados por los organismos internacionales a la promoción
de proyectos de desarrollo que vinculaban a mujeres.
A raíz de la crisis que se da en esta década surge así
mismo el feminismo popular: la crisis de las familias de estratos
bajos y el consecuente deterioro de las condiciones de reproducción
han afectado a las mujeres que se vuelven responsables de la subsistencia
de su hogar. En primera instancia lo hacen igual que los hombres,
como si no hubieran diferencias de género, hacen lo que les
parece bien sin pensar si atentan contra una ideología masculina,
tienen en mente la lucha de clase no la de género. Pero los
hombres empiezan a obstaculizar esta lucha de clase porque para ellos
es más importante la lucha de género, quieren tener
bajo su dominio a la mujer aunque esto dificulte la lucha de clase.
En este momento de "irracionalidad" de los varones, las
mujeres toman conciencia y empiezan a cuestionar las desigualdades
de género y a luchar contra ellas también.
ORGANIZACIONES DE MUJERES E INSTITUCIONES DE PROMOCIÓN
A LA MUJER. Estructuras y objetivos Para su estudio,
las organizaciones han sido clasificadas en lo siguientes tipos:
Grupos informales de base / Grupos de autoayuda Asociaciones
de mujeres pobres de comunidades rurales o barrios marginales, en
crecimiento constante desde los 80 debido a la crisis. Por lo general
estas mujeres han tenido numerosas experiencias previas de intentos
fracasados por mejorar sus condiciones de vida como luchas por la
tierra, migración a las ciudades y búsqueda de empleo,
en vista de que estos medios no lograron asegurar su reproducción
recurren a la conformación de redes locales en las cuales
la producción en pequeña escala ya sea para la venta
o el autoconsumo ocupa el lugar central. Enfrentan normalmente grandes
resistencias por parte de sus maridos a las reuniones que son solo
para mujeres.
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MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres
Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.
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TEMA:
Organizaciones de mujeres.
pp. 88 - 114
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ONGs (Organizaciones no gubernamentales)
* Centros de Mujeres con enfoque de género Creadas sobre
todo en los 80 y principalmente en Quito, dirigidas por profesionales
de clase media: sociólogas, pedagogas, economistas, abogadas,
médicas. Su interés principal es apoyar a las mujeres
de clase media y baja en la lucha por exigir sus derechos sociales
y de autodeterminación. Enfatizan su acción en asesorías,
capacitación, comunicación e intermediación entre
instituciones internacionales y públicas y los grupos de base.
Suelen orientarse sobre las concepciones occidentales del feminismo.
Dependen del trabajo voluntario de sus miembros por horas o de financiamiento
externo a proyectos, el mismo que suele darse con prioridad para proyectos
productivos, todo lo cual limita su accionar y vuelve su subsistencia
precaria.
* Talleres de producción Instituciones privadas que
trabajan solo con mujeres y desean promocionarlas dentro de las estructuras
sociales vigentes sobre todo a nivel económico con proyectos
productivos rentables, pero que por lo general no tocan las relaciones
de género o lo hacen solo tangencialmente. Responden al aumento
de madres solteras y jefas de familia. Dirigidos en su mayoría
por personas de estratos medios y altos, frecuentemente esposas de
políticos o de hombres pudientes, se autofinancian y/o consiguen
subvenciones estatales e internacionales, rechazan la noción
de feminismo como algo relacionado con sexismo, comunismo y anarquismo.
Son las organizaciones más numerosas en el país.
* Hay además algunas instituciones privadas de investigación
social que han contribuido mucho al conocimiento de las mujeres y
su problemática; centros de promoción del desarrollo
de las mujeres con objetivos y enfoques parecidos a los talleres de
producción, y, finalmente, asociaciones femeninas de profesionales,
asociaciones de empleadas de empresas y los secretariados, núcleos
o frentes de mujeres dentro de sindicatos y partidos, dedicados a
cursos de capacitación, esfuerzos por igualdad salarial y por
el cumplimiento de las leyes de protección a la maternidad.
Organizaciones gubernamentales y políticas de promoción
de la mujer
Las políticas estatales de promoción de la mujer se
establecen en respuesta a los cambios sociales y económicos
de los años 70.
El organismo central es la DINAMU (Dirección Nacional de
la Mujer) cuyo objetivo central es la incorporación de la
mujer al proceso de desarrollo económico y al aparato productivo.
Además de apoyar proyectos productivos, esta entidad ha producido
material de difusión sobre el sexismo, la violencia doméstica,
el aborto y ha contribuido en las reformas legales. Adolece de las
limitaciones que le imponen la falta de presupuesto, el continuo
cambio de personal de acuerdo al gobierno de turno y la consiguiente
falta de continuidad y coherencia en las líneas de acción.
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MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres
Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.
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TEMA:
Organizaciones de mujeres, análisis y evaluación de
su trabajo.
pp. 115 - 132
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Entes religiosos con programas de apoyo a la mujer Entre
sus actividades más destacadas están la alfabetización,
la atención médica, la organización y dirección
de programas productivos. Tienen desventajas y peligros por la influencia
ideológica que puede provocar divisiones entre la población.
Organizaciones internacionales con programas de promoción a
la mujer
Se dedican a dirigir y/o financiar proyectos, se trata casi siempre
directa o indirectamente de proyectos productivos o de infraestructura.
Como entes financiadores (generalmente de ONGs) participan en la decisión
sobre el fomento y orientación del trabajo femenino, imponiendo
la dosis permisible de crítica social en los proyectos, no
ayudando a los grupos denominados "feministas" y calificando
los proyectos de acuerdo a al cantidad de elementos relevantes al
desarrollo que incluyan.
Asociaciones de organizaciones Las organizaciones, por diferencias
políticas, ideológicas y religiosas generalmente marchan
solas. Se han organizado coyunturalmente para coordinar eventos como
por ejemplo el día de la mujer o el día de la no-violencia.
Análisis y evaluación del trabajo de las organizaciones
de mujeres
El trabajo con o para mujeres no puede ser definido bajo un denominador
común, las diferencias étnicas, de clase y jerarquía
marcan necesidades y formas de experimentar la relación entre
los sexos diferentes, y por lo tanto, diversas concepciones de una
política femenina y sus prioridades.
El apoyo para la auto-ayuda que prima en muchas organizaciones redunda
en beneficios más que para las mujeres mismas, para sus familiares,
sin desmerecer con ello una actividad que es muchas veces alternativa
contra el hambre. Los proyectos productivos rentables frecuentemente
también representan una carga adicional de trabajo para la
mujer, ella sola realiza el trabajo, pero los beneficios van a toda
la familia y a veces a la comunidad. Es decir, las mujeres se constituyen
en mano de obra barata ideal y tras muchas de estas iniciativas
en el fondo se esconde la idea patriarcal de que existe un gran
potencial de trabajo femenino no utilizado en la medida en que las
mujeres se limiten "solamente" al trabajo doméstico.
es así que la integración de la mujer al desarrollo
nacional puede significar convertirla en dependiente del mercado
en condiciones pésimas, teniendo nuevas obligaciones en vez
de nuevos derechos. Por lo tanto habría que procurar una
redistribución del trabajo en el ámbito doméstico
si no se quiere que los mayores ingresos signifiquen para las mujeres
solo cargas y limitaciones adicionales.
La parte más dificultosa de todos los proyectos llega cuando
las mujeres deben asumir el control y la administración del
proyecto, ya sea por paternalismo de los patrocinadores, por falta
de organización o por luchas internas por el poder.
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MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres
Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp.
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TEMA:
Organizaciones de mujeres, análisis y evaluación de
su trabajo.
pp. 133 - 182
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La autora considera que la ayuda o apoyo que se de a las
mujeres debe ir más allá de la simple donación
que supla la falta de atención estatal hacia una toma de conciencia
de las propias mujeres de su situación que las impulse en la
lucha por sus derechos humanos y políticos. Pero que esto debe
realizarse sin manipulación, de modo que ellas incrementen
su conciencia política y tengan posibilidad de representar
sus propios intereses, un medio idóneo para ello sería
la educación popular que con métodos alternativos, vincula
lo aprendido con las experiencias cotidianas de modo que los estudiantes
puedan reflexionar sobre ellas, y los conocimientos sean herramientas
para la comprensión y mejoramiento de su situación,
una suerte de educación para la auto-educación.
Como conclusión de las tendencias de desarrollo, la autora
señala que en las organizaciones de mujeres ecuatorianas predomina
el trabajo de las mujeres por sobre el trabajo para las mujeres. Las
mujeres en medio de la crisis reorganizan su vida recibiendo apoyo
de diversas instituciones, pero en ello no se habla de la liberación
femenina o la auto-determinación de la mujer y la violencia
estructural contra ella no se analiza. Al parecer esto cambia poco
a poco y la visión de género se introducirá cada
vez más, pero hace falta mayor cooperación entre los
centros de mujeres y una búsqueda de autonomía de ellos
frente al financiamiento internacional.
Conclusiones: ¿Feminismo o pan?
No es cierto que la lucha por la igualdad solo puede llevarse a
cabo con el estómago lleno, la realidad demuestra que la
lógica es inversa: las asociaciones autónomas de mujeres
pobres surgen en respuesta directa a sus problemas de supervivencia.
Las mujeres pobres tienen dos grandes problemas el hambre y el machismo,
cuando empiezan a comprometerse en la auto-ayuda para asegurar su
supervivencia y la de sus familias se enfrentan con la resistencia
de sus esposos que ven a los grupos femeninos como una pérdida
de control y poder, cuando las mujeres luchan junto a sus esposos
en sindicatos, movimientos campesinos e indígenas, son excluidas
de la dirección, cuando traen a casa dinero ganado con su
esfuerzo deben entregarlo al marido con lo cual pierden la seguridad
de su subsistencia. Entonces no se trata de primero lo uno y luego
lo otro, feminismo y pan deben ir juntos, el uno sin el otro no
se pueden lograr.
"La pobreza vivida por los pueblos está directamente
vinculada a las estructuras patriarcales; a nivel mundial como a
nivel de la mesa de comida, siguen siendo los hombres los que comen
más y mejor en los barrios de miseria, mientras que cada
vez aportan menos a la producción de la comida, y son los
hombres a nivel mundial los que poseen el 99% de las propiedades."
(p. 143)
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| MÜLLER, Astrid, POR PAN Y EQUIDAD. Organizaciones de Mujeres
Ecuatorianas, ABYA-YALA, ILDIS, FEPP, ECLOF, Quito, 1994, 182. pp. |
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