|
RESUMEN:
Los estudios e investigaciones sobre las sociedades indígenas
en los Andes privilegian la organización, la reciprocidad y
la solidaridad, relegando el fenómeno del faccionalismo andino.
Este libro pretende una aproximación a este fenómeno
indagando en las matrices tradicionales y las lógicas socio-culturales
que caracterizan de manera particular a la comunidad andina como son:
la organización del parentesco, sus representaciones y prácticas,
su universo simbólico y ritual.
De esta forma el autor demuestra que el faccionalismo andino, lejos
de constituir un rasgo contradictorio dentro de las formas de organización
y relaciones de reciprocidad y solidaridad, responde a la misma
lógica social en las que estas se fundan. Y, al poner de
relieve la racionalidad social, económica y política
encubierta bajo la apariencia de faccionalismo, descubre más
que un fraccionamiento divisor, la continua reproducción
de "centralidades étnicas". Interpretación
que concuerda con la idea de comunidad y también con la del
antiguo ayllu.
|
TEMA:
Formación comunal del parentesco en las sociedades andinas.
pp. 83 - 103
|
Lo familiar y lo parental presentan una simbiosis de la misma
realidad social sin solución de continuidad, Grupos de parentesco
intermediario entre la unidad doméstica y la comunidad pero
no institucionalizados ni corporados, a no ser ocasionalmente. Lo
parental no posee connotaciones espaciales propias dentro de la comunidad,
un poco se disuelve en ella.
Son importantes además de los grupos de filiación, los
grupos de afinidad complementando una forma y dinámica asociativa
más determinada por las condiciones o situaciones socio-productivas
y políticas de los grupos dentro de la comunidad. Hay una fluidez
entre el parentesco ampliado y los grupos de afinidad.
La terminología parental abarca "los vínculos
consanguíneos y las alianzas matrimoniales, los grupos de
afinidad y de parentesco espiritual y los mismos intercambios recíprocos".
la familia es entonces más bien una agrupación horizontal
que genealógica (a lo más se remontan dos generaciones),
además de un agrupamiento de límites muy plásticos
y movibles. M<s que la ascendencia o la descendencia importan
las relaciones.
Lo comunal est< presente en le parentesco, lo regula y organiza
y viceversa.
"La reproducción de la familia a la vez que amplía
los roles de intercambio y la solidaridad introduce la ruptura y
aún el conflicto en los grupos de parentesco." (93)
La nueva familia se integra a la comunidad y es reconocida por ella.
Predomina el modelo endogámico que garantiza un perímetro
controlable de la eficacia e intensidad de los intercambios y de
la reciprocidad de bienes y servicios. (97)
La centralidad del parentesco es el referente m<s firme y estable
de la comunidad tanto en el ordenamiento de las relaciones sociales
como en la identidad de los miembros de cada unidad social. Centralidad
en constante tensión que oscila entre el recentramiento familiar
y un descentramiento que puede extenderse hacia toda la comunidad
y aún más allá de ella.
El individuo en la comunidad andina posee una tal inmersión
colectiva que la identificación con el grupo familiar parental
y comunal condiciona fuertemente su personalidad. Eje de tensión
menos entre individuos que entre grupos. Los comportamientos individualistas
son asociales.
|
| SANCHEZ PARGA, JosJ, FACCIONALISMO, ORGANIZACI[N Y PROYECTO ITNICO
EN LOS ANDES, CAAP, Quito: 1989, 316 pp.
|
TEMA:
Límites de la reciprocidad andina.
pp. 103- 124
|
La comunidad en cuanto nivel fundamental de la organización
social andina es la base de las dinámicas faccionalistas. Por
su estrecha y orgánica cohesión interna ofrece serios
impedimentos para entrar en dinámicas o formas asociativas
más amplias con otras comunidades y grupos. Si se dan tales
asociaciones las diferentes comunas integradas a ellas mantendrán
un margen de autonomía, estrategias particulares, frecuentes
disensiones e incluso competitividades internas.
Como hipótesis consideramos "que son precisamente los
mismos factores y la misma racionalidad socio-organizativa de los
grupos indígenas que configuran la comunidad, los que constituyen
simultáneamente su lógica faccionalista" (p 104)
Es importante una aproximación a la reciprocidad en tanto
es el principio articulador por excelencia de la socio-lógica
andina (manejo espacial, modelos de representación, organización
del parentesco, religión y ritual, culto a los ancestros
son regulados por este principio) y por ello a partir de él
será posible despejar el fenómeno del faccionalismo.
Existe un ideal de autosuficiencia económica en el mundo
andino, de las unidades domésticas y grupos de parentesco
dentro de la comunidad y de cada comuna al interno de una etnia
o grupo regional. Se debe producir la totalidad del mínimo
necesario para satisfacer todas las necesidades.
La reciprocidad se ubica entre los umbrales límites de disponibilidad
de recursos, el de escasez y el de abundancia, más allá
de ellos la reciprocidad no es posible.
La reciprocidad conforma una trama de generosidades obligadas y
necesarias, solidaridades que se dan por un lado dentro del parentesco
(reciprocidad generalizada) espontánea y "obligada"
y por otro hallamos las formas de intercambio desigual (reciprocidad
negativa) solicitadas e "impuestas". La reciprocidad opera
una extensión del parentesco en el caso del compadrazgo.
Un don es solicitado para establecer el compromiso de su prestación.
Pero la reciprocidad es también una estrategia productiva,
un modo de organización económica, distintas formas
de ella se emplean por ejemplo para la cosecha que no podría
realizarla cada unidad doméstica por sí sola.
La reciprocidad tiene un carácter coercitivo y calculado
y un factor inherente a ello es el problema de la simetría
y asimetría en las relaciones de intercambio, y como dice
Sahlins: "la desigualdad en materia de beneficio sustenta la
alianza social mucho mejor de lo que haría una estricta equivalencia"
(p. 121) La asimetría de las prestaciones garantiza la simetría
de la operación.
La redistribución por contraposición se refiere a
una forma vertical de intercambio (la reciprocidad es horizontal)
y supone una relación de centralidad entre las unidades y
una unidad más amplia o un centro de autoridad.
|
| SANCHEZ PARGA, JosJ, FACCIONALISMO, ORGANIZACI[N Y PROYECTO ITNICO
EN LOS ANDES, CAAP, Quito: 1989, 316 pp. |
TEMA:
Imaginarios Simbólicos y Representaciones Sociales.
pp. 129 - 148
|
El objetivo es demostrar que existe una estrecha relación
entre la organización social de los grupos andinos y sus representaciones
mítico-religiosas y rituales.
El núcleo de la tradicional religiosidad de los Andes reside
en el culto a los antepasados. El ancestro es la expresión
simbólica de la temporalidad del grupo y el garante de su unidad
y cohesión interna, entonces es el grupo el espacio y la forma
del culto a los antepasados. Estos son resumen de la relación
entre el orden del parentesco y el orden comunal o étnico y
el lugar de articulación o de encuentro del grupo con su pasado.
El culto a cerros, piedras y montañas lo es solo en tanto estos
representan a los antepasados. Hay por ello una conexión entre
mito originario y la detención actual de poder, es competencia
(y permanencia) de las autoridades tradicionales la manipulación
de los símbolos o del discurso mágico-mítico.
El uku-pacha o mundo inferior, el kai-pacha mundo actual y el janaj-pacha
mundo superior establecen la organización de las fuerzas celestiales
y la sociedad humana. Los ancestros desempeñan un papel ambivalente,
hostil y benéfico, de complementariedades y reciprocidades.
La correspondencia entre organización socio-política
y representaciones mágico religiosas, no es una extrapolación
de un orden en otro sino que ambos órdenes se influencian y
complementan en términos de eficacia simbólica, el de
las creencias es garante del ordenamiento social.
No existe pensamiento teologal, ni dios, ni divinidades comunes. La
experiencia religiosa es segmentada, estrechamente vinculada a la
historia de cada etnia y de cada grupo al interior de ella. No llegó
a darse una real centralización religiosa en los Andes pese
a algunos intentos incas, cada grupo adoraba su huaca que representaba
a su antepasado.
"Los cambios de una cultura adoptan una forma particular y en
cierto modo análoga, a la que poseen sus constantes."
(p. 140) Si aplicamos este planteamiento al universo simbólico-religioso
es porque a) este muestra de manera más visible los estragos
de la conquista y la colonia y b) el mismo principio es aplicable
al problema del faccionalismo que aunque arraigado en la lógica
socio-organizativa tradicional, presenta hoy nuevas modalidades y
responde a factores diferentes.
II. DEL FACCIONALISMO A LAS MULTIPLES CENTRALIDADES ETNICAS
Introducción
Intentaremos una explicación de faccionalismo desde las condiciones
económicas, políticas y culturales de los indígenas.
Demostraremos que el faccionalismo es inherente a la lógica
social de las culturas andinas y un aspecto complementario y que
no desarticula la estabilidad, organización e identidad étnica
sino que representa una dinámica particular de su reproducción
bajo la forma de "multiplicidad de centralidades étnicas".
|
| SANCHEZ PARGA, JosJ, FACCIONALISMO, ORGANIZACI[N Y PROYECTO ITNICO
EN LOS ANDES, CAAP, Quito: 1989, 316 pp. |
TEMA:
Razones económicas del faccionalismo.
pp. 149 - 176
|
Existen dos niveles de faccionalismo muy distintos: el de
la unidad doméstica, grupo de parentesco u otros sectores dentro
de la comunidad y el de esta al interior del conjunto étnico.
El modelo socio-organizativo andino da identidad, cohesión
interna y participación en cuanto a intereses a la comunidad
lo que la hace relativamente autónoma y difícilmente
asimilable en forma completa a una organización social más
amplia. Por ello los faccionalismos al interior de la comunidad tienen
un carácter más latente y se manifiestan en forma coyuntural,
mientras que la comunidad es facción solamente en sentido lato.
La conflictividad no es esencial a la noción de faccionalismo
aunque puede llegar a ser un resultado o un modo de manifestarse del
mismo.
No se trata tampoco de estudiar el faccionalismo como un rasgo secundario,
ni como función o transgresión de lo que se supone es
el rasgo primario (cohesión, solidaridad). Los dos son formas
de un mismo modelo socio-cultural, lo que sucede es que la cultura
procura maximizar el uno y minimizar el otro. El faccionalismo forma
parte de la lógica socio-cultural indígena, no es un
fenómeno posterior generado por la dominación. Es, como
veremos, una estrategia de resistencia organizativa y política,
porque produce un proceso de multiplicación de centralidades
étnicas (etnogénesis) aparecen unidades más pequeñas
y cohesionadas, con mayor autonomía relativa respecto de aquellos
niveles de organización más amplios.
1. Condiciones económico productivas del faccionalismo
andino
Cada unidad doméstica funciona como relativamente autónoma
aunque el principio de organización comunal y complementariedades
de intercambio estructuran el grupo de la comunidad limitando las
fuerzas centrífugas que se acentan cuando se constriñen
las condiciones de reproducción y cada unidad doméstica
se repliega sobre sí misma. En cambio no existe un principio
supracomunal capaz de ordenar las relaciones intercomunales.
El faccionalismo nunca cuestiona la forma de organización
comunal, en el extremo de que una comunidad se divida, cada parte
formará nuevas comunidades. "Son los fundamentos económicos
de la comunidad en cuanto una forma de organización socio-productiva
de recursos y estrategias, los que permiten explicar el faccionalismo
andino." (p. 172) La necesidad de administrar recursos limitados
obliga a la comunidad y al grupo familiar a producir la totalidad
del mínimo necesario para satisfacer las necesidades de sus
miembros, esto permite comprender porque el faccionalismo debe entenderse
como resultado de una doble dinámica: de autonomía
exterior y de cohesión interna. Se explica así también
que el faccionalismo externo frente a otras comunidades no es efecto
o prolongación del faccionalismo interno aunque obedezca
a las mismas determinantes socio-económicas.
|
| SANCHEZ PARGA, JosJ, FACCIONALISMO, ORGANIZACI[N Y PROYECTO ITNICO
EN LOS ANDES, CAAP, Quito: 1989, 316 pp.
|
TEMA:
Faccionalismo y política inter e intra comunal.
pp. 177 - 206
|
|
2. Economía política del faccionalismo comunal
El faccionalismo intra-comunal, la posibilidad que tienen distintas
unidades sociales de replegarse sobre sí mismas o de desplegar
alianzas de grupos o facciones dentro de la comunidad, posee el
efecto de descentrar poder, de impedir que determinados individuos
o grupos lo acumulen. Y adem?s impide que las solidaridades y cohesiones
internas se instauren de manera cohercitiva tascendiendo las din?micas
propias de las unidades dom?sticas, grupos familiares y sectores
que integran la comunidad.
Un efecto secundario del faccionalismo es la fragilidad de la representaci?n
del poder/autoridad. Se reconocen determinadas autoridades, pero
ello supone una negociaci?n de los acuerdos y una continua sanci?n
del ejercicio del poder/autoridad por parte de toda la comunidad
y de los diferentes grupos que la integran.
La dificultad de articulaci?n org?nica entre comunidades se debe
a la fuerte cohesi?n interna de cada una de ellas y su ideal de
autonom?a.
3. El faccionalismo: entre el conflicto y la división
Los conflictos y divisiones no pueden ser identificados con el
faccionalismo ni tampoco deben ser considerados su causa o explicación.
Así mismo, no se debe considerar el conflicto y las fisiones
como contrarias al modelo de organizaci?n comunal, ya que lo que
se encuentra habitualmente es una situación de conflicto
latente, pero que solo se manifiesta en momentos críticos.
Se dan conflictos por competitividad entre facciones en rituales,
pero tambi?n a prop?sito de riego, pastizales, linderos y caminos.
Espacios de una relaci?n dial?ctica de complementariedad y oposici?n,
lo mismo pueden ser motivos de conflicto que de alianza.
El conflicto impide que surja y se consolide un poder centralizado
que pudiera desconocer los intereses de las bases y tambi?n contribuye
a reforzar la cohesi?n interna de las comunidades contrapuestas.
Las dinámicas conflictivas representan un dispositivo estructural,
según el que la cohesi?n del todo se funda sobre la diferenciaci?n
y a?n el enfrentamiento de las partes.
A nivel intercomunal, el faccionalismo y el conflicto impiden la
resoluci?n de las diferencias y oposiciones entre los grupos y por
ello son un obst?culo para la formaci?n de una organizaci?n m?s
amplia en la que aquellos perder?an su autonom?a o identidad propias.
Las subdivisiones de comunidades se dan por diferentes causas entre
las que destacan el peso demográfico, su gran extensi?n espacial
y la diversidad de estrategias productivas, pero no atentan contra
el modelo de comunidad, sino que lo reproducen en una forma o a
una escala más viable.
|
| SANCHEZ PARGA, JosJ, FACCIONALISMO, ORGANIZACION Y PROYECTO ITNICO
EN LOS ANDES, CAAP, Quito: 1989, 316 pp.
Importante por implicaciones a nivel organizativo para la implementación
de proyectos
|
TEMA:
Actividad política y proyecto étnico.
pp. 207 - 237
|
|
… a) Del faccionalismo a la "multiplicidad de centralidades
étnicas"
Que han representado el modelo comunal de sociedad y el faccionalismo
como racionalidad política y estrategia de resistencia de
los grupos andinos?. La dispersión y la división han
sido signos de resistencia continuada a la hegemonía estatal.
Los procesos de fisión llevan a la constitución de
múltiples centralidades tnicas que representan un obst?culo
para cualquier pol?tica orientada a su integraci?n. Lo cual conlleva
una apertura de frentes ?tnicos que complejiza las relaciones con
la sociedad nacional, el Estado y con las grandes organizaciones
indígenas: se diversifican los conflictos, las reivindicaciones
y las negociaciones, lo que lleva al fracaso o fragmentación
de cualquier política indígena.
b) El Movimiento Organizativo en el Ecuador: Génesis y
Estructura
La hip?tesis es que a nivel de las organizaciones de segundo y tercer
grado, el movimiento ind?gena reproduce una lógica social
basada en las diferencias y heterogeneidades y en las particulares
autonom?as de sus distintos niveles de organización. Luego
de la constituci?n de la FEI por el Partido Comunista, los movimientos
organizativos de los 50 pretendían incorporar a los indios
a la sociedad nacional, influidos por la Iglesia Católica
y Misión Andina. El período 1961-74 constituye el
de mayor constituci?n de comunas impulsadas por la Reforma Agraria.
La primera gran organización: la Federación Shuar
surge en 1963 y dos a?os despu?s aparece la FENOC (de origen sindical)
que integrí a muchas organizaciones de la Sierra. En la d?cada
de los 70 se amplia el movimiento organizativo, acentuándose
su especificidad étnica y consolid?ndose las organizaciones
regionales y nacionales. La sustituci?n de la Reforma Agraria por
los programas de desarrollo, revitaliza el movimiento en tanto los
indgenas buscaron no solo ser interlocutores del mismo sino administrarlo.
Existen 5 formas jurídicas de organizaci?n campesina muchas
de las cuales se superponen en los mismos espacios. En los ochenta
surgen las grandes federaciones regionales (Sierra y Oriente) que
en muchos casos compiten entre s?. Pese a esto, el n?mero de sectores
campesinos incorporados a este proceso no es tan grande. Y, el grado
de organicidad suele ser proporcional al car?cter m?s reducido y
homog?neo que posee el espacio ?tnico reagrupado por la organización.
|
| SANCHEZ PARGA, José, FACCIONALISMO, ORGANIZACION Y PROYECTO
ITNICO EN LOS ANDES, CAAP, Quito: 1989, 316 pp.
|
|