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INDIOS

AUTOR

José Sánchez Parga.

TITULO

Presente y futuro de los pueblos indígenas. Análisis y propuestas.

 
EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

ABYA YALA, Quito, 1992, 97 pp.

 

RESUMEN:
El libro busca explicar y hacer más comprensible la cuestión étnica en el Ecuador, la situación de los pueblos indígenas. Este es el sector de mayor marginalidad, mayor índice de pobreza y por ello en teoría los principales destinatarios de las políticas sociales del Estado. Pero el proyecto de nación vigente se basa en la exclusión del indio. La cuestión étnica pone en tela de juicio entonces, el modelo de desarrollo económico nacional, el sistema político excluyente y los mismos procesos de cultura que dualizan la sociedad ecuatoriana.

La actual situación de los pueblos indígenas es resumida en tres enclaves problemáticos: el horizonte crítico de sus condiciones económico-productivas; su participación socio-política en el futuro democrático del país que encierra serias potencialidades de conflicto, y su lenta y azarosa integración socio-cultural, que comporta a su vez un cambio profundo en las relaciones de la sociedad blanco-mestiza con la población indígena. Se analizan el movimiento indígena y sus precedentes, el levantamiento de 1990 y proyecciones sobre futuros escenarios políticos para los indígenas y porvenir de sus comunidades.

 

TEMA:
Movimiento Indígena en el Ecuador.


pp. 9 - 15


I. PRECEDENTES DEL ACTUAL MOVIMIENTO INDQGENA

1.- Precedentes legales y proceso de organización
La Ley de Comunas expedida en 1937 a pesar de tener como objetivo principal la sujeción de los sectores poblacionales dispersos a las jurisdicciones parroquiales tuvo el efecto de reconocer y legitimar implícitamente la más originaria y tradicional forma de organización de los sectores campesinos indígenas de los Andes, institución étnica anterior que la misma constitución del Estado Nacional. Significó además el punto de partida para un lento pero sostenido proceso de organización indígena.
Aunque la primera organización indígena (Federación Ecuatoriana de Indios) se crea en 1944 por iniciativa del Partido Comunista para impulsar el sindicalismo campesino, no es sino hasta 1964 que se crea la primera gran organización étnica del Ecuador, la Federación de Centros Shuar bajo patrocinio de la iglesia, para 1969 se crea la FEPOCAN, ahora FOIN Federación de Organizaciones Indígenas del Napo.
2.- Ampliación del proceso organizativo
La década de los 70 resulta decisiva en la conformación del movimiento indígena porque las organizaciones se amplían en federaciones regionales, el movimiento empieza a definir su especificidad étnica y a elaborar un discurso indígena con planteamientos y proyectos específicamente étnicos, y la nueva dirigencia de las organizaciones se revela como una "inteligentsia india". Surge en 1972 ECUARUNARI con el apoyo de sectores progresistas de la iglesia y su influjo se ejerce por toda la sierra centro-norte. También se crean organizaciones regionales en Bolívar, Imbabura, Cotopaxi, Pichincha, Pastaza, Napo, Chimborazo, Azuay, Cañar, Loja y Tungurahua y la CONFENIAE que cubre toda la Amazonia Ecuatoriana.
Existía entonces ya la necesidad de articular nuevos mecanismos administrativos, legales y políticos que regulen la presencia de los indígenas en el escenario nacional, pero los gobiernos democráticos se han limitado a enunciar reconocimientos culturalistas, integrar en ciertos ámbitos administrativos la cuestión étnica y negociar problemas y coyunturas críticos puntuales.
La doble fase del movimiento indígena, primero comunalización para pasar luego a formar federaciones marca un corte en dicho movimiento debido a que las organizaciones regionales orientan su gestión a establecer relación con los gobiernos locales y centrales y no a consolidar los proyectos de sus bases comunales o hacer presencia en los centros parroquiales. Este desfase persiste y es un reto para la participación y representación.
3.- Transformaciones agrarias y rurales
Además de las dinámicas internas de los pueblos indios han existido otros factores externos que han contribuido al proceso que acabamos de señalar.


SANCHEZ PARGA, JosJ, PRESENTE Y FUTURO DE LOS PUEBLOS INDQGENAS. Análisis y propuestas, ABYA-YALA, Quito, 1992, 97 pp.

 

TEMA:
Modernización del agro. Desarrollo rural.


pp. 16 - 26


… Se engloban en las nociones de modernización e integración de la nación pero para el caso específico que nos ocupa podrían desglosarse así: modernización del agro, reformas agrarias y desarrollo rural.
Las reformas agrarias liberaron al indígena de las relaciones de sujeción, lo convirtieron en propietario de sus tierras y de su fuerza de trabajo permitiendo su incorporación al mercado de productos agrícolas y fuerza de trabajo, lo cual contribuyó a su mayor integración a la sociedad nacional y a los servicios del Estado, sobre todo educación y salud.
El desarrollo rural impulsado por el Estado, la iglesia y las ONGs, fomenta las demandas por servicios y por un real desarrollo de estos sectores. Pero los efectos de estos programas son modestos y desiguales. Propiciaron una diferenciación campesina, pues fueron los sectores con mejores bases productivas los que se beneficiaron del riego, crédito y cambios tecnológicos, los sectores más numerosos por su precariedad ecológica, tradicional sistema de cultivos y factores socioculturales, encontraron serias limitaciones para modernizar su agricultura y economía. El fracaso de todos estos programas se debió sobre todo a que se planificó y programó al margen de las organizaciones, se excluyó la participación campesina e indígena, las nociones autogestionarias y no se constituyó espacios donde las organizaciones y sus dirigencias se hallaran realmente comprometidas.
A consecuencia de ello desde mediados de los 80, las mismas organizaciones indígenas empiezan a formular sus propios proyectos y a captar financiamiento para manejarlos en forma autónoma.
Como efectos positivos de estos programas de desarrollo, pueden señalar que generaron conciencia en los sectores a los que fueron dirigidos de su condición marginal y necesidades, y nuevos comportamientos y mentalidades en lo que se refiere a su economía, cultura y participación política.

II PUEBLOS INDIGENAS Y NUEVOS ESCENARIOS POLITICOS
1. Poder y autoridad entre la tradición y la modernidad
En las dos últimas décadas en parte por la mayor escolarización y en parte por la migración, ha surgido una joven dirigencia indígena bilingüe y con mayor experiencia en los ambientes urbanos. Esto se debe no solo a una cuestión generacional sino a las nuevas necesidades de las comunidades vinculadas más hacia el espacio extracomunal y las relaciones con el Estado, los poderes locales y las instituciones privadas.
2. Campesinado indígena y política electoral
Los indígenas acceden a la participación en elecciones desde 1978 y ello marca un desarrollo de su conciencia ciudadana por un lado y su visibilización como actores políticos en la sociedad nacional por otro.


SANCHEZ PARGA, José, PRESENTE Y FUTURO DE LOS PUEBLOS INDIGENAS. Análisis y propuestas, ABYA-YALA, Quito, 1992, 97 pp.

 

TEMA:
Participación política de los indígenas.


pp. 27 - 38


… Su participación sin embargo ha sido marginal con altos índices de abstencionismo y votos nulos y blancos, dentro del sector que vota, predomina la tendencia hacia la centroizquierda y la izquierda.
Ante los poderes locales el comportamiento de los indígenas tiene dos vertientes: la una reflejo de lo señalado, relaciones con el Estado y la sociedad blanco-mestiza con el único objetivo de negociar espacios autónomos, pero no compartir el poder ni participar en los espacios políticos, reproducir su cultura al margen; y la otra, que pretende la articulación del movimiento indígena con otros sectores populares para una reorganización del poder socio-económico y político y una reforma del Estado nacional. Opciones no excluyentes y que han sido combinadas a veces.
3. Entre clientela y compromiso político
La participación política de personas y organizaciones indígenas se halla todavía condicionada por comportamientos coyunturales y clientelares más que por un proyecto a largo plazo basado en amplios consensos. Ello genera a veces rupturas entre la dirigencia y las bases y resta eficacia al movimiento indígena en la medida de que estas alianzas no responden a sus intereses y proyectos.
4. Pueblos indígenas y gobierno nacional
El Estado buscó siempre la integración de los sectores indígenas sin tomar en cuenta sus particularidades, pero en los últimos años poco a poco se ha vuelto más permeable a ellas. Se han reconocido las organizaciones indígenas, se creo la Oficina Nacional de Asuntos Indígenas, se ha implementado el programa de Educación Bilingüe Intercultural y como hito importante destaca el encuentro celebrado en 1984: Políticas estatales y pueblos indígenas. Ello marca la nueva posibilidad de interlocución directa entre las organizaciones indígenas y el Estado que incluso ha permitido el reconocimiento de la sociedad ecuatoriana como multiétnica y pluricultural.
5. Pueblos indígenas y sociedad civil
Algunos elementos que marcan los cambios a este respecto son: el movimiento indígena en los 80 se independiza del movimiento sindical y establece con el una relación de igual a igual; desde la misma época los indígenas asumen que son solo ellos los actores e intérpretes de sus procesos culturales, ya no los intelectuales; aunque los largos años en que estos tuvieron este papel han dejado como herencia un indigenismo politizado con categorías de izquierda que todavía no despeja bien la politicidad propia del paradigma étnico. Finalmente, los medios de comunicación han tomado una actitud de mucho mayor acercamiento a la problemática indígena.

III. PROCESOS DE CULTURA EN EL MEDIO INDIGENA
La necesidad de la sociedad nacional de arraigarse en la tradición la obligó a reconocer los pueblos aborígenes con quienes compartía un pasado y darle así densidad histórica a la cultura nacional.


SANCHEZ PARGA, JosJ, PRESENTE Y FUTURO DE LOS PUEBLOS INDQGENAS. Análisis y propuestas, ABYA-YALA, Quito, 1992, 97 pp.

 

TEMA:
Levantamiento indígena de 1990.


pp. 39 - 56


… Esto redundó en un interés renovado por las manifestaciones culturales indígenas reflejado en la participación mayor de la sociedad blanco-mestiza en sus fiestas y rituales y la producción de literatura sobre el tema.
Por otro lado tenemos que aún los índices más altos de analfabetismo se dan entre la población indígena, la escolarización es muy baja y la escuela de pésima calidad. Respecto a la lengua tenemos que se ha pasado de una población mayoritariamente monolingüe en quichua a una población mayoritariamente bilingüe, ha aumentado así mismo la población virtualmente monolingüe en castellano. Hay una diferencia marcada en estos aspectos entre hombres y mujeres, estas presentan mayor porcentaje de analfabetismo, menor instrucción y mayores niveles de monolingüismo.

SEGUNDA PARTE

I. EL LEVANTAMIENTO DE 1990: HITO HISTORICO Y GOZNE TEMPORAL
Es la primera vez que una sublevación indígena rebasa los marcos provinciales, pero sobre todo, la primera vez que logra captar el apoyo de tantos sectores de la sociedad y tener tanto éxito en la negociación de sus reivindicaciones.
Dentro del mismo fenómeno, sin embargo, se debe distinguir el levantamiento étnico del movimiento de pobreza campesina. Entre los factores que lo explican destacan: la necesidad de tierra, el empobrecimiento de los indígenas, el deterioro de la productividad, la frustración frente a una década de desarrollo rural fallida, la dinámica organizativa del movimiento indígena y su joven dirigencia, y un ambiente propicio a nivel del gobierno y de la sociedad.
Las reivindicaciones del levantamiento fueron: entrega y legalización de tierras a las nacionalidades indígenas, solución a los problemas del agua y de preservación del medio ambiente, no pago al predio rústico, cumplimiento de los acuerdos de Sarayacu, partidas presupuestarias para la educación bilingüe, condonación de deudas, reforma de la Constitución, declarando al Estado plurinacional, entrega de fondos a las comunidades través de la CONAIE, congelamiento de precios de productos industrializados de primera necesidad, terminar y realizar obras prioritarias en las comunidades, respeto a las organizaciones de mujeres, presupuesto para la CONAIE, respeto a los derechos de los niños, legalización y apoyo del Estado a la medicina indígena.
Los obstáculos a las negociaciones se presentan por la falta de encauzamiento de las peticiones en un programa global y mejor articulado y por que no ha existido un involucramiento de otros sectores de la sociedad como el congreso y la sociedad civil que podría ayudar a cambios definitivos. El Estado ha optado por diferir las peticiones.


SANCHEZ PARGA, JosJ, PRESENTE Y FUTURO DE LOS PUEBLOS INDIGENAS. Análisis y propuestas, ABYA-YALA, Quito, 1992, 97 pp.

 

TEMA:
Futuro de los pueblos indios.


pp. 57 - 76


II. LA PRODUCCION Y REPRODUCCION DE LOS PUEBLOS INDIGENAS
Entre el campesinado de la Sierra hay dos tendencias: los que por condiciones ecológicas y socio-culturales serán capaces de un desarrollo sostenido (cuentan con tierra productiva o se dedican con éxito a la producción artesanal) y los más numerosos que se hallan en proceso de pauperización (viven en el campo pero tienen muy poca tierra y subsisten en su mayoría de la migración), entre estos dos polos existen por supuesto situaciones intermedias.
Como propuestas de desarrollo se debe tomar en cuenta que la exigencia actual por territorio y no solo por tierra, esta, más allá de ser el recurso que permite sobrevivir a los indígenas, es el espacio donde reproducen su cultura y su identidad. El territorio tiene pues el sentido integrado de conjunto de recursos y ámbito de dominio y autodeterminación. Las políticas estatales deberían entonces propender a consolidar un territorio étnico que abarque por ejemplo sobre los 3.000 m, lo cual contribuiría no solo a permitir la subsistencia de los indígenas en cuanto tales, sino a un mejor aprovechamiento de los recursos y manejo del medio ambiente, sin por ello crear reservas o una nueva división política del país. Debería implantarse también un nuevo modelo de desarrollo rural que tenga como actores a los campesinos y que se adecue a las diversas realidades y procesos en que cada región se halla inmersa, que mantenga producción para el autoconsumo y para la comercialización.
Los indígenas de las etnias amazónicas también están amenazados en su reproducción y los problemas principales que abordan son la explotación petrolera, la deforestación por parte de madereras y los colonos que surgen a la vera de estas dos actividades. Las políticas generales deberían tender a controlar la explotación indiscriminada del medio ambiente que se realiza pues el ecosistema amazónico es muy frágil, evitar que los territorios indígenas y reservas ecológicas que ya están demarcados sean invadidos y propiciar formas de desarrollo sostenible.

III. FUTUROS ESCENARIOS POLITICOS
1. Porvenir del movimiento indígena
Los retos a futuro son fortalecer los vínculos y el trabajo mancomunado entre las comunidades y las federaciones regionales y la CONAIE; por otro lado vincularse a otros sectores de la sociedad como partidos, centrales sindicales, ONGs, etc., evitar el desgaste político y sobre todo, no permitir que se abra una brecha entre la dirigencia y los pueblos indígenas
2. Las actuaciones del Estado
La ausencia de un proyecto nacional sumada a un sistema político en crisis resultarán en un ejercicio del poder cada vez más autoritario por ello los indígenas deberán multiplicar alianzas e interlocutores para impedir que sus reivindicaciones sean relegadas o mal solucionadas.


SANCHEZ PARGA, JosJ, PRESENTE Y FUTURO DE LOS PUEBLOS INDIGENAS. Análisis y propuestas, ABYA-YALA, Quito, 1992, 97 pp.

 

TEMA:
Futuro de los pueblos indios.


pp. 77 - 96


3. Apuestas políticas ulteriores

Propender hacia la creación de una legislación indígena como la que ya existe en otros países de América que considere precisas jurisdicciones especiales para los pueblos indios y reconozca sus derechos consuetudinarios. Además, el movimiento indígena deberá buscar una mayor participación en la vida política del país, a nivel de Congreso y de organismos seccionales, porque ello -dada la presencia ya alcanzada en el escenario nacional- les permitir< una resistencia y lucha más efectivas.
4. Del problema étnico a la cuestión nacional
La construcción de la nación, seguirá siendo la tarea pendiente en el Ecuador en tanto no se incorpore a ella a los pueblos indios. No se puede separar la cuestión étnica de la necesaria transformación del Estado para el desarrollo y democratización del país.

IV. PORVENIR DE LAS CULTURAS INDIGENAS

La modernidad se refleja en el medio indígena en una cada vez mayor diferenciación social y económica en su interior; en la combinación de aspectos modernos con otros muy tradicionales en un mismo campo de prácticas y comportamientos y en la modificación de los referentes de la cultura que está progresivamente menos marcada por las tradiciones, la producción de identidades tiende a abandonar la referencia a lo que han sido en favor de lo que quieren ser en el futuro.
En cuanto a otros aspectos cabe destacar que el futuro de la escolarización es muy incierto: en las zonas más marginales la matrícula tiende a bajar, la deserción y la repitencia crecen, la matrícula femenina crece en términos relativos pero debido a la necesidad de una incorporación más temprana de los varones al mercado laboral. En ello incide la pobreza y la falta casi total de calidad de la educación.
Finalmente, respecto al sistema de ideas, creencias, comportamientos, prácticas e instituciones sociales que diferencian los pueblos indígenas de la sociedad nacional hay que señalar que tienden a desaparecer. La minga, las diversas formas de reciprocidad e intercambio, el compadrazgo, las asambleas son cada vez menos frecuentes a medida que se privatizan las estrategias de supervivencia. Los núcleos de ritualidad sobre la vida y la muerte son los que se presentan más fuertes en tanto representan en forma condensada y profunda la pertenencia a la comunidad y la cohesión de sus miembros.


SANCHEZ PARGA, JosJ, PRESENTE Y FUTURO DE LOS PUEBLOS INDIGENAS. Análisis y propuestas, ABYA-YALA, Quito, 1992, 97 pp.