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CUESTION ETNICA

AUTOR

Manuel Ortega Hegg

TITULO

Problemática étnica, región y autonomía

 
EN

Boletín de Antropología Americana N° 30

 

EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

Instituto Panamericano de Geografía e Historia, México, diciembre de 1994, pp. 5-20

 

RESUMEN:

El tema sobre problemática étnica ha cobrado especial importancia en los últimos años en América Latina, dada la heterogeneidad de nuestras estructuras sociales y de nuestra pluralidad, pero además por las dificultades que ha planteado el modelo de estado nación, heredado para legitimarse e integrar en una nueva racionalidad las diferentes expresiones de esa heterogeneidad.
El documento pretende examinar, a la luz de la experiencia nicaragüense, la relación entre problemática étnica, región y autonomía en el contexto de América Latina. Desarrolla puntualmente las regularidades del problema étnico y su relación con la autonomía regional, así como las características y principios que guían el régimen autonómico definido para los pueblos y comunidades de la Región Atlántica.

 

TEMA:

La perspectiva histórica.

pp. 5-7


… La pluralidad étnica latinoamericana es un hecho antiguo. Sin embargo, es hasta épocas recientes que su fuerza y vitalidad ha obligado a su reconocimiento, al interior de los estados nacionales. Esta fuerza se ha hecho presente y visible en todo el proceso de auge de los movimientos étnicos del continente, uno de cuyos momentos más destacados fueron las jornadas de 1992, cuando la consigna del 3er. Encuentro Continental Indígena, Negro y Popular rezaba: A 500 años, aquí estamos. Lo que contradice el análisis tradicional latinoamericano que había tendido a identificar el proceso de conquista y colonización europeas como un momento decisivo en la reformulación de una nueva y única realidad étnica homogénea conocida como el mestizaje, el que no puede llevar a perder de vista que ese mismo proceso histórico trajo también como resultado la conformación de una nueva pluralidad étnica agrupada en los estados nacionales surgidos del proceso colonial. Estos procesos, típicos de larga duración y que han incluido etnización, desetnización, reetnización o reconstitución étnica, reformularon y reconformaron la pluralidad étnica del continente.
La pluralidad latinoamericana arranca desde la etapa prehispánica y tiene relación con tres aluviones culturales importantes: los primeros colonizadores asiáticos con las culturas indígenas, las culturas colonizadoras europeas y los inmigrantes forzados [esclavos africanos negros y otros braceros] de Asia y Africa. Pero la llegada de la conquista europea significó en el orden de las representaciones un enorme esfuerzo de homogenización, así el término indio aplicado por la racionalidad colonizadora a nuestras poblaciones autóctonas escondió la pluralidad extraordinaria de pueblos, culturas y lenguas que existían en el continente a la llegada de la colonización europea. Este proceso de desconocimiento o reconocimiento de la pluralidad étnica no es un hecho inocente, esconde en realidad complejos procesos de dominación, explotación y opresión no siempre directamente visibles. El problema de la integración de los Estados nacionales ha topado siempre con este problema de la pluralidad, independientemente que los Estados reconocieran o no dicha diversidad. Como tendencia general, la integración a la nación se proponía o imponía bajo el supuesto y la condición de que las etnias abandonaran sus propias características y su identidad particular, para adquirir la identidad mayoritaria. Fue, bajo distintas modalidades la asimilación como política étnica.
En resumen, el proceso histórico latinoamericano permite establecer que la problemática étnica latinoamericana tenga dos aspectos: uno externo y otro interno, el primero tiene que ver con las relaciones de vasallaje y dominación colonial y neocolonial que ha sufrido nuestro continente hasta el presente; el segundo hace referencia al proceso de constitución de las naciones del continente y la relaciones asimétricas que se crean entre las etnias dominantes y las etnias subordinadas al interior de los estados nacionales.

ORTEGA HEGG, Miguel. PROBLEMÁTICA ETNICA, REGION Y AUTONOMIA. En: Boletín de Antropología Americana N° 30. México, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, diciembre de 1994, pp. 5-20.

 

TEMA:

Las regularidades del problema étnico

pp. 7-8


…La llamada cuestión étnica ha estado marcada por una serie de regularidades perfectamente identificables, a pesar de los diferentes procesos históricos y las modalidades específicas que la misma puede asumir en los diferentes contextos. La problemática étnica en todos los casos hace referencia al menos a tres tipos de fenómenos:

1. al fenómeno de la desigualdad en el acceso al proceso de toma de decisiones nacionales que les afecta, [autodeterminación] y a la distribución de los bienes económicos

2. al fenómeno de la opresión, que se manifiesta en una minusvalorización en el ejercicio de sus derechos, por el hecho de ser miembros de una etnia sociológicamente minoritaria, y

3. el problema de identidad, de mantener su propia especificidad cultural en el seno de la nación.

Estos fenómenos suelen estar íntimamente vinculados entre sí y adquirir distinto peso y significación en la diferentes situaciones específicas. Las relaciones desiguales y subordinadas han obligado a las etnias a reafirmarse contra el estado nación, resistiendo los procesos de asimilación impulsados desde éste, y llegando a asumir diversos niveles de conflictividad, según las situaciones; en otros casos, estas relaciones han llevado a las etnias a someterse a los procesos de asimilación, con el fin de sobrevivir.
Las regularidades del problema étnico aparecen identificadas en las conclusiones del Estudio de Problema de la Discriminación Contra las Poblaciones Indígenas, organizado por la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías de Naciones Unidas en 1970 y cuyos resultados se obtuvieron en 1984. Se observó que las conclusiones del estudio demostraban claramente que el clima social en que vivía la gran mayoría de las poblaciones indígenas era propicio a los tipos concretos de discriminación, opresión y explotación en diversas esferas descritos en el estudio. En muchos países, dichas poblaciones ocupaban el escalón inferior de toda la estratificación socioeconómica. No tenían las mismas oportunidades de empleo ni igual acceso que los otros grupos a los servicios públicos y/o a la protección en las esferas de la salud, las condiciones de vivienda, la cultura, la religión y la administración de justicia. No podían participar significativamente en la vida política. Durante mucho tiempo, las poblaciones indígenas se habían resignado a esta situación o, lo que era más lamentable aún, en muchos casos se habían esforzado por asimilar la cultura no indígena como única forma para lograr vivir en mejores condiciones. En sus observaciones finales a la Subcomisión, el se declaró que el informe debía estimarse como un llamamiento a la comunidad internacional para que prestase atención a la dolorosa discriminación que se practicaba contra las poblaciones indígenas, uno de los sectores más grandes, pero más débiles de la población mundial. Es evidente que a más de diez años de presentado este informe mantiene su vigencia, particularmente en el caso de las poblaciones indígenas de nuestro continente, donde en muchos casos la situación de opresión, exclusión y explotación se ha agravado.


ORTEGA HEGG, Miguel. PROBLEMÁTICA ETNICA, REGION Y AUTONOMIA. En: Boletín de Antropología Americana N° 30. México, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, diciembre de 1994, pp. 5-20.

 

TEMA:

La problemática étnica en América Latina.

pp. 8-10


… La problemática étnica de nuestro continente tiene que ver con la existencia real de una pluralidad étnica que subsiste y pervive en condiciones de relaciones asimétricas al interior de la estructura social, política y económica de los Estado nacionales tradicionales. La asimetría tiene que ver con relaciones de desigualdad en el ejercicio de derechos que las etnias consideran imprescindibles para su supervivencia como tales. La problemática étnica, siendo integral, es un problema político y hace referencia a los derechos de los grupos étnicos diferenciados en el contexto de sus respectivos estados nacionales. De ahí la importancia que algunos autores dan a la problemática de las relaciones estructurales estatales con la cuestión étnica, como Héctor Díaz Polanco, quien afirma que se evaden los puntos centrales que giran en torno a una cuestión fundamental: la creación de una esfera espacial en la organización sociopolítica del Estado nacional en la que cobren vida institucional y práctica las aspiraciones de un sector de la población que, en cuanto tal, se ha mantenido subordinado social y culturalmente y marginado de los asuntos de las res pública.

La doctrina nacionalista tradicional establece que toda nación requiere su propio estado y cada estado necesita una nación. Las regularidades de la cuestión étnica parecen indicar que la solución de la problemática debe incluir:

a. políticas orientadas a la liquidación de cualquier tipo de opresión étnica.
b. establecer la igualdad real para resolver el problema de los antagonismos étnico nacionales.
c. crear condiciones para el libre desarrollo de las identidades étnicas, entre ellas, los espacios políticos necesarios para incidir y decidir sobre los asuntos que les afectan,
d. establecer el principio de la discriminación positiva para las etnias que han sufrido los mayores problemas de desigualdad y opresión.
e. mantener una revisión permanente del problema y la socialización continua del conjunto social sobre las implicaciones de igualdad y no discriminación de las etnias al interior de los estados nacionales.

Aparte del proceso independentista latinoamericano que primero originó los estados y sólo posteriormente se han venido constituyendo las naciones, en un proceso que aún no ha terminado, ahora es posible establecer otra no correspondencia: aquella que se da entre la heterogeneidad de la estructura social latinoamericana, diversa en su composición étnica, organizativa y en otras dimensiones sociales, y sin embargo monoétnica y singular en la representatividad y en la expresión del estado nacional. De ahí por qué la problemática étnica conlleva en las actuales condiciones una problemática de estatalidad o de formas de estatalidad.


ORTEGA HEGG, Miguel. PROBLEMÁTICA ETNICA, REGION Y AUTONOMIA. En: Boletín de Antropología Americana N° 30. México, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, diciembre de 1994, pp. 5-20.

 

TEMA:

La problemática étnica y lo regional.

pp. 10-11


… La problemática étnica como problemática estatal tiene estrecha relación con la cuestión regional. La importancia de este factor es tal que algunos autores como Stavenhagen lo consideran como la base de las estructuras económicas y políticas que constituyen las unidades fundamentales de la vida de las etnias y de las naciones agrega. La mayoría de los miles de grupos étnicos en el mundo están identificados con algún territorio que no sólo es entorno vital sino también origen real y mítico, algunas veces imbuido de significado sagrado. Las etnias con base territorial generalmente tienen más fundamentos para reclamar y conservar su identidad que los que carecen de esta base. El territorio se convierte así en un espacio de referencia de las relaciones económicas, sociales y culturales de las etnias, pero también de las relaciones de poder en general y de las relaciones institucionales de poder en particular.

Según Héctor Díaz Polanco, los estados nacionales nunca han considerado la variable étnica para la organización territorial. La organización político territorial es relevante en tanto que expresa, en principio, la retícula sobre la cual se reconocen legítimas porciones sociales de la nación y se define una distribución vertical del poder. A lo largo de la vida independiente de los países del continente, particularmente de aquellos donde los pueblos indígenas son la mayoría o una proporción considerable de la población, es una constante que se acepten divisiones territoriales, sin tomar en cuenta las identidades regionales que se fundan en la cohesión socioétnica. Las distintas divisiones territoriales expresan los intereses de las fuerzas o los grupos locales [criollos, mestizos o ladinos], dando lugar a entidades federativas, provincias, departamentos, cantones, etc.; pero ninguna de estas entidades está concebida para reflejar o acoger la pluralidad sociocultural del conglomerado nacional de que se trata. Para los fines de la organización político territorial de los estados nacionales de América Latina, los grupos étnicos han sido una población invisible. Lo anterior nos permite entender por qué las reivindicaciones étnicas en nuestro continente asumen cada vez más la forma de un reclamo de autodeterminación, en la forma de autonomía regional, la que es considerada una forma de estatalidad que permite la integración de las etnias a la nación, sin suponer la desaparición de sus identidades diferenciadas.


ORTEGA HEGG, Miguel. PROBLEMÁTICA ETNICA, REGION Y AUTONOMIA. En: Boletín de Antropología Americana N° 30. México, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, diciembre de 1994, pp. 5-20.

 

TEMA:

La autonomía regional

pp. 11-14


… El régimen de autonomía regional lo define Héctor Díaz Polanco como un régimen especial que configura un gobierno propio [autogobierno] para ciertas comunidades integrantes, las cuales escogen así autoridades que son parte de la colectividad, ejercen competencias legalmente atribuidas y tienen facultades mínimas para legislar acerca de su vida interna y para la administración de sus asuntos. La autonomía regional se ejerce en un espacio determinado, este régimen jurídico político se facilita en los casos de concentración étnica en territorios definidos del espacio nacional global. El régimen autonómico se constituye con base en una ley y no en decisiones administrativas de los gobiernos, por lo que, aunque suponen la descentralización administrativa, su naturaleza es fundamentalmente política, pues suponen un ámbito propio de decisiones y recursos establecidos por la misma ley; este ámbito de competencias sólo está sujeto a controles de legalidad por parte de las autoridades centrales. La mayor o menor amplitud del campo propio de competencias y funciones determina el mayor o menor grado de autonomía de estos entes, las competencias hacen relación a los derechos colectivos reconocidos jurídicamente por el Estado, el régimen autonómico tiene la particularidad de reconocer derechos integrales a las etnias, comenzando por el derecho al autogobierno. Las autoridades del gobierno autónomo son de elección directa, de ahí que tengan legitimidad propia de origen, la rendición de cuentas a su electorado y los mecanismos de control de gestión que establecen los estatutos les suponen una presión permanente para un ejercicio legítimo de gobierno.

La autonomía regional como forma de estatalidad dentro de un estado unitario ha sido experimentada en diversos países de distintos continentes, como Europa, Asia y América. Un antecedente inevitable de la autonomía como régimen jurídico político tiene que ver con la variedad de formas de Estado que se crearon bajo el principio nacional territorial en la desaparecida URSS desde la década de los años veinte del presente siglo, donde existían las Repúblicas soviéticas federadas, las Repúblicas autónomas, las Regiones Autónomas, las Comarcas autónomas y los territorios autónomos; no obstante lo extendido de esta experiencia, el régimen de autonomía despierta aún en nuestros países serias dudas y temores como el peligro de fracturar la unidad nacional de nuestros países. Uno de los principios del régimen autonómico regional es el abrir espacios reales de afirmación y desarrollo a las identidades étnicas diferenciadas en el seno de la nación, de tal manera que estas condiciones permitan romper la asimetría de las relaciones interétnicas que obligan a las etnias a afirmarse en contra del estado nacional global. Muchos conflictos de separatismo se evitarían con la apertura de espacios jurídico políticos en el seno del Estado nacional para la incidencia directa e indirecta de las etnias en las decisiones que les afectan y aún en otras de interés del conjunto nacional. ...


ORTEGA HEGG, Miguel. PROBLEMÁTICA ETNICA, REGION Y AUTONOMIA. En: Boletín de Antropología Americana N° 30. México, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, diciembre de 1994, pp. 5-20.

 

TEMA:

La autonomía regional

pp. 11-14


.… La importancia de la experiencia de la autonomía en los casos señalados es que, aquella muestra que no hay contradicción entre la autonomía como forma de autodeterminación en el seno de un estado único y la forma extrema en que puede concretarse el principio de autodeterminación [constituir un estado propio], que es ejercido por el conjunto nacional frente a los otros estados. En el caso nicaragüense, dado el hecho de que la autonomía se debatió en medio de la guerra de agresión financiada y dirigida por los Estados Unidos y que el problema étnico fue utilizado como parte de la estrategia para el dorrocamiento militar de la revolución, el problema del grado de autodeterminación de las etnias fue un punto particularmente sensible y delicado, actualmente, todas las fuerzas y liderazgos étnicos mantienen su apoyo al proyecto autonómico, independientemente de las dificultades de su implementación. Otro temor frecuente está relacionado con la concepción por parte del resto de los nacionales de quedar excluidos en la regiones autónomas de derechos que les corresponden como ciudadanos, cabe señalar que el derecho de ciudadanía, del cual hace uso todo nacional de acuerdo a la ley, es general para todos. En nuestros estados nacionales, con frecuencia la mayoría de nuestras regiones étnicas son plurales, lo que implica el diseño de formas autonómicas que garanticen igualdad a todos y no sólo a los miembros de una etnia. Otro elemento a tomar en cuenta es que la autonomía no resuelve de inmediato los problemas acumulados por siglos y las relaciones asimétricas que se han articulado y pervivido en los contextos nacionales. El marco jurídico político de este régimen garantiza bases nuevas en las relaciones multiétnicas y con el Estado nacional, de ahí por qué, con la autonomía, la problemática étnica es por vez primera asumida como un problema de todo el conjunto nacional y no sólo como un problema de ciertos grupos ubicados en ciertas regiones del país. La institucionalización de estas realidades y de las nuevas relaciones que ellas comportan deben impactar todos los aparatos de socialización, para internalizarlas y convertirlas en comportamientos cotidianos.

ORTEGA HEGG, Miguel. PROBLEMÁTICA ETNICA, REGION Y AUTONOMIA. En: Boletín de Antropología Americana N° 30. México, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, diciembre de 1994, pp. 5-20.