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| RESUMEN:
El presente ensayo dimensiona teóricamente algunos elementos
de la identidad, desde un análisis de la ecología
y la identidad ecológica. Sintetiza las características
del imaginario antropocéntrico propio de las formaciones
histórico sociales occidentales como base para el desarrollo
de contenidos de la identidad en nuestros países, y analiza,
como ejemplo, algunos elementos de la identidad ecológica
de jóvenes ambientalistas y ecologistas costarricenses. Finalmente,
a modo de conclusión, establece algunos parámetros
para la identificación ecológica alternativa, alrededor
del concepto general de totalidad.
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| TEMA:
Breve acercamiento teórico a la categoría de identidad
pp. 85-86
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Marcela Lagarde: la identidad en abstracto como categoría
teórica, es el conjunto de características que distinguen
la subjetividad del sujeto en relación con el Ser y la Existencia.
Por ello cuando el individuo dice YO SOY está definiendo los
parámetros de su identidad, pues el ser no existe en abstracto
sino en concreto. La identidad concreta del individuo está
atravesada, por todas las dimensiones en las que se desarrolla el
ser concreto, es decir género, clase, sexualidad, etnia, nacionalidad,
edad, religión, adscripción a un partido, así
como las relaciones entre los seres humanos y los elementos de la
naturaleza. La identidad es un proceso dinámico, histórico.
La historicidad de la identidad supone que sea una identificación
de la posición del sujeto en la historia, en tanto identificación
es una percepción práctica, es una forma de ser. Las
identidades no son condiciones subjetivas aisladas unas de otras,
sino que son un sistema de referencias entre sujetos diferentes
entre sí que se clasifican con un método basado en
semejanzas y diferencias, lo que implica una alteridad [ser con
los otros] u otredad de cada sujeto.
En un mundo de clasificaciones ser algo significa no ser lo otro.
Y tenemos una organización muy esquemática de la identidad.
Existe una diferencia entre identidad efectiva e identidad no efectiva,
por la primera se entiende aquella que corresponde a la condición
del sujeto, es decir, a través del reconocimiento concreto
del ser, por la segunda se entiende lo contrario, esto es, la identidad
que no corresponde a la condición del sujeto, por tanto el
reconocimiento es falso, ideológicamente construido, impuesto.
En el caso de la concepción tradicional del hombre respecto
de la naturaleza, se nos asigna una identidad como sujetos distanciados
y distintos de la misma. Pero siendo el hombre parte de la naturaleza
si el primero actúa creyendo que la domina pero es verdaderamente
parte de la misma y si se transmuta en destrucción y devastación
del medio, de los otros ecosistemas de la naturaleza, esto amenaza
con destruir a los mismos seres humanos. La identidad se puede deconstruir
en dos momentos, el primero está integrado por el desarrollo
interno del sujeto, la configuración de su espíritu,
el segundo momento se refiere a la praxis, es decir, a las prácticas
humanas [individuales y colectivas], los actos pensados y no pensados
del sujeto con los que se concretan o no sus concepciones sobre
sí y sus valores identitarios.
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| MORA ALVARADO, Maynor. IDENTIDAD Y ECOLOGIA: ELEMENTOS PARA UNA
PROPUESTA DE ANALISIS. En: Abra N° 25-26. Revista de la Facultad
de Ciencias Sociales. Costa Rica, EUNA, 1997, pp. 83-94.
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| TEMA:
Elementos para una caracterización de la ecología
y su objeto
pp. 86-87
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La ecología es una disciplina científica que
posee un carácter complejo, ya que en sus análisis depende
de principios y conocimientos de las disciplinas científicas
naturales, sociales, y mixtas, y de marcos teóricos diversos.
El objeto de la ecología, comprende cuatro niveles:
a) la naturaleza como totalidad de lo existente, es finita
pero a la vez ilimitada.
b) la biosfera como el nivel más amplio de existencia
reproducción interacción de los seres vivos, constituye
una tenue película donde se desarrolla lo que conocemos como
vida orgánica.
c) los biomas o unidades bioclimáticas diferenciadas
entre sí, son sectores de la biosfera, diferenciados por
diferencias sistémicas.
d) los ecosistemas o unidades mínimas de existencia
reproducción interacción de los seres vivos. El mismo
se refiere a un sistema de interacción que incluye los seres
vivos junto con el substrato no viviente del medio ambiente.
El ecosistema incluye determinada biocenosis [comunidad de organismos
vivos] en un determinado espacio físico de interacción.
Desde el punto de vista de los sujetos humanos, la ecología
trata del ambiente, medio o entorno. Ambiente define el mismo objeto,
pero desde una referencia situacional, subjetiva, desde los distintos
sujetos y actores [biológicos] de la biósfera. En
relación con el ser humano, el ambiente comprende el espacio
no humano como el espacio humano, así como los puntos coyunturales
donde se intersectan ambos, la diferencia está en la legalidad
o conjunto de normas a los que están condicionados cada uno.
La ecología da cuenta de la biosfera, en tanto totalidad
de movimiento compuesto, organizado y equilibrado, así como,
da cuenta de los desequilibrios generados por el ser humano quien
es uno de los habitantes de la biósfera. La ecología
es un saber de las relaciones, interconexiones, interdependencias
e intercambios de todo con todo en todos los puntos y en todos los
momentos.
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| MORA ALVARADO, Maynor. IDENTIDAD Y ECOLOGIA: ELEMENTOS PARA UNA
PROPUESTA DE ANALISIS. En: Abra N° 25-26. Revista de la Facultad
de Ciencias Sociales. Costa Rica, EUNA, 1997, pp. 83-94.
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| TEMA:
La categoría identidad ecológica como síntesis
pp. 87-88
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A partir de las teoría de identidad más las
cuestiones señaladas respecto de la ecología y su objeto,
se puede señalar la existencia de una identidad ecológica
[categoría de síntesis], entendida como la unidad identitaria
compuesta por la concepción [o concepciones], los valores y
las prácticas del sujeto en relación con la existencia
del mismo en el marco de una unidad ecológica inmediata y en
el marco de su unidad total. Es decir la identidad ecológica
está referida al sujeto [individuo, ser humano] en tanto ser
ecológico.
La identidad ecológica como cualquier otra forma de identidad
es una autopercepción de los sujetos, en este caso una percepción
en relación con su circunstancia ambiental local, biosférica
y cósmica. De acuerdo con esto la identidad ecológica
comprende al menos los siguientes elementos:
a) la concepción del sujeto en relación con
el ambiente, él mismo como ser humano y la naturaleza, concepción
comprendida por la definición del concepto de ambiente, de
naturaleza y de lo natural, por la definición de la situación
del sujeto en tanto ser humano respecto del ambiente, los elementos
de éste, la naturaleza y lo natural, y por la identificación
desde el sujeto de tipos de relación entre ecosistemas no
humanos y seres humanos,
b) las valorizaciones del sujeto en relación con los
distintos elementos del ambiente, y
c) las prácticas del sujeto [tanto individuales como
colectivas] en relación con el ambiente y sus elementos.3
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| MORA ALVARADO, Maynor. IDENTIDAD Y ECOLOGIA: ELEMENTOS PARA UNA
PROPUESTA DE ANALISIS. En: Abra N° 25-26. Revista de la Facultad
de Ciencias Sociales. Costa Rica, EUNA, 1997, pp. 83-94. |
| TEMA:
El fundamento antropocéntrico de la identidad
pp. 88-89
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En Occidente se han construido universos simbólicos,
profundamente perjudiciales para el ambiente, estos universos condicionan
el desarrollo de identidades ecológicas profundamente destructivas,
fundamentadas en una concepción antropocéntrica.
Leonardo Boff señala que una palabra resume la antropología
imperial y antiecológica que rige nuestros sueños, proyectos,
ideas, instituciones y valores actuales: el antropocentrismo. Qué
dice el antropocentrismo. Todo en la historia de 15 billones de años
tiene razón de ser únicamente por causa del ser humano,
hombre y mujer. Por tanto, todo culmina en él. Nada tiene valor
intrínseco, nada por su alteridad y sentido sin él.
Todos los seres están a su disposición, para realizar
sus deseos y proyectos. Son sus propiedades y dominio. El se percibe
sobre las cosas y no junto y con las cosas.
La concepción ontológica occidental parte en primer
lugar, de la fragmentación y la ruptura en el plano espiritual
de la realidad, es una conceptualización que deviene en ejercicio
voluntario de fragmentación de lo real, social real, natural,
en donde la totalidad desaparece o es escindida mediante espiritualismos
y trascendentalismos. Invisibilizada o desnaturalizada la totalidad,
lo verdadero y virtuoso puede ser identificado con el éxito
de su destrucción, destructividad que se aprecia como progreso
y como triunfo del sujeto. La fragmentación incide dentro de
cada formación histórico social como una estrategia
de poder [antropocéntrica] sobre el medio, pero también
como una estrategia de poder de los sectores poderosos de la economía
sobre el resto de sectores, estrategia que parte de los sectores capitalistas
globales, instituyéndose como un imaginario que defiende la
reproducción del capital y que, en consecuencia, niega la vida
de los pobres y la vida de los ecosistemas no humanos.
Esta concepción supone una identificación que deifica
al sujeto como sujeto poderoso y dominante y, como sujeto independiente
de la totalidad y lo inscribe específicamente en oposición
con los otros órdenes de la biosfera y de la naturaleza, y
no sólo con éstos sino que también con los demás
sujetos, dentro del marco de una lógica fragmentaria que, en
última instancia, busca satisfacer los intereses de los sectores
dominantes. La lógica fragmentaria divide al ser humano respecto
de lo que se denomina naturaleza, y que no se rige por sus leyes sino
que, más bien, se ha escapado de la misma, ha construido sus
propias leyes y, de aquí, se deduce la capacidad humana de
enfrentar a la naturaleza, dominarla y hacerla suya. El ser humano,
es un ser externo, autosuficiente y capacitado para el dominio sobre
todo el universo, es el centro. |
| MORA ALVARADO, Maynor. IDENTIDAD Y ECOLOGIA: ELEMENTOS PARA UNA
PROPUESTA DE ANALISIS. En: Abra N° 25-26. Revista de la Facultad
de Ciencias Sociales. Costa Rica, EUNA, 1997, pp. 83-94. |
| TEMA:
La concepción de totalidad, base teórica para una
identificación ecológica
pp. 91-93
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Una identificación ecológica efectiva de los
seres humanos respecto de su entorno debe partir de la comprensión
del carácter de totalidad de la realidad y, dentro de ella,
de la biosfera como subtotalidad de la cual los seres y los ecosistemas
humanos y demás ecosistemas somos partes interactuantes pero
de ningún modo aislables entre sí. En relación
con el principio de totalidad de la biosfera rescata el principio
de interacción total, en que, dentro de la biósfera
todo está relacionado con todo, es decir que dentro de la misma
ningún elemento [humano o no humano] se encuentra aislado del
resto, lo que significa que cada parte de la biosfera es esencial
para el bienestar de todo lo demás y que, en consecuencia,
todos nuestros actos tienen efectos colaterales en el resto de sujetos
y objetos del medio y entre nosotros mismos.
De este modo resulta posible desechar el principio ideológico
que define una supuesta superioridad del ser humano respecto de los
otros seres de la biosfera. En este mismo sentido según Helio
Gallardo el ser humano no trasciende la naturaleza. Es parte de ella,
su suerte coincide con la de la vida; si las plantas y los animales
perecen, perecerá el también, si se agotan los recursos
energéticos y materiales, no podrá sobrevivir.
La autoidentificación humana [simbólica] no puede
definirnos efectivamente como el centro del mundo, ya que el hombre
no puede ponerse en el centro sin poner a la naturaleza con él
por cuanto estaría poniéndose en contra de sí
mismo. La identificación de los seres humanos en tanto comprendan
los principios indicados, podrá ser considerada como una
identificación que rescata la condición verdadera,
legítima, efectiva del mismo sujeto, es decir no como sujeto
supuestamente aislado sino como una parte que tiene existencia común
con los demás seres vivos y los entes no vivos de la biosfera
y de la totalidad de la realidad en general.
Debe comprenderse que el ser humano pleno es una finalidad, pero
de ello no se sigue que constituya el centro de lo que existe [antropocentrismo],
por lo que frente a este antropocentrismo se define la necesidad
de un antropotelismo, es decir, de una teoría donde se define
que el todo no gira alrededor del ser humano, pero las prácticas
de éste deben imaginarlo pensarlo y asumir su liberación
y su plenitud como su finalidad. Lo alternativo se vislumbra actualmente
no en su contenido sino en su forma, como radicalización
de la democracia [siguiendo las líneas del pensamiento de
Agnes Heller y el legado de la Escuela de Budapest], o sea bajo
una democracia liberada de la metafísica del mercado y de
la metafísica del industrialismo, signos ambos e inequívocos
de la condición occidental, tan cara históricamente
para la vida humana y no humana.
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| MORA ALVARADO, Maynor. IDENTIDAD Y ECOLOGIA: ELEMENTOS PARA UNA
PROPUESTA DE ANALISIS. En: Abra N° 25-26. Revista de la Facultad
de Ciencias Sociales. Costa Rica, EUNA, 1997, pp. 83-94. |
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