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IDENTIDAD ECOLOGICA

AUTOR

Maynor Mora Alvarado

TITULO

Identidad y ecología: elementos para una propuesta de análisis

 
EN

Abra N° 25-26. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales

 

EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

EUNA, Costa Rica, 1997, pp. 83-94

 

RESUMEN:

El presente ensayo dimensiona teóricamente algunos elementos de la identidad, desde un análisis de la ecología y la identidad ecológica. Sintetiza las características del imaginario antropocéntrico propio de las formaciones histórico sociales occidentales como base para el desarrollo de contenidos de la identidad en nuestros países, y analiza, como ejemplo, algunos elementos de la identidad ecológica de jóvenes ambientalistas y ecologistas costarricenses. Finalmente, a modo de conclusión, establece algunos parámetros para la identificación ecológica alternativa, alrededor del concepto general de totalidad.

 

TEMA:

Breve acercamiento teórico a la categoría de identidad

pp. 85-86


Marcela Lagarde: la identidad en abstracto como categoría teórica, es el conjunto de características que distinguen la subjetividad del sujeto en relación con el Ser y la Existencia. Por ello cuando el individuo dice YO SOY está definiendo los parámetros de su identidad, pues el ser no existe en abstracto sino en concreto. La identidad concreta del individuo está atravesada, por todas las dimensiones en las que se desarrolla el ser concreto, es decir género, clase, sexualidad, etnia, nacionalidad, edad, religión, adscripción a un partido, así como las relaciones entre los seres humanos y los elementos de la naturaleza. La identidad es un proceso dinámico, histórico.

La historicidad de la identidad supone que sea una identificación de la posición del sujeto en la historia, en tanto identificación es una percepción práctica, es una forma de ser. Las identidades no son condiciones subjetivas aisladas unas de otras, sino que son un sistema de referencias entre sujetos diferentes entre sí que se clasifican con un método basado en semejanzas y diferencias, lo que implica una alteridad [ser con los otros] u otredad de cada sujeto.

En un mundo de clasificaciones ser algo significa no ser lo otro. Y tenemos una organización muy esquemática de la identidad. Existe una diferencia entre identidad efectiva e identidad no efectiva, por la primera se entiende aquella que corresponde a la condición del sujeto, es decir, a través del reconocimiento concreto del ser, por la segunda se entiende lo contrario, esto es, la identidad que no corresponde a la condición del sujeto, por tanto el reconocimiento es falso, ideológicamente construido, impuesto. En el caso de la concepción tradicional del hombre respecto de la naturaleza, se nos asigna una identidad como sujetos distanciados y distintos de la misma. Pero siendo el hombre parte de la naturaleza si el primero actúa creyendo que la domina pero es verdaderamente parte de la misma y si se transmuta en destrucción y devastación del medio, de los otros ecosistemas de la naturaleza, esto amenaza con destruir a los mismos seres humanos. La identidad se puede deconstruir en dos momentos, el primero está integrado por el desarrollo interno del sujeto, la configuración de su espíritu, el segundo momento se refiere a la praxis, es decir, a las prácticas humanas [individuales y colectivas], los actos pensados y no pensados del sujeto con los que se concretan o no sus concepciones sobre sí y sus valores identitarios.


MORA ALVARADO, Maynor. IDENTIDAD Y ECOLOGIA: ELEMENTOS PARA UNA PROPUESTA DE ANALISIS. En: Abra N° 25-26. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales. Costa Rica, EUNA, 1997, pp. 83-94.

 

TEMA:

Elementos para una caracterización de la ecología y su objeto

pp. 86-87



… La ecología es una disciplina científica que posee un carácter complejo, ya que en sus análisis depende de principios y conocimientos de las disciplinas científicas naturales, sociales, y mixtas, y de marcos teóricos diversos. El objeto de la ecología, comprende cuatro niveles:

a) la naturaleza como totalidad de lo existente, es finita pero a la vez ilimitada.
b) la biosfera como el nivel más amplio de existencia reproducción interacción de los seres vivos, constituye una tenue película donde se desarrolla lo que conocemos como vida orgánica.
c) los biomas o unidades bioclimáticas diferenciadas entre sí, son sectores de la biosfera, diferenciados por diferencias sistémicas.
d) los ecosistemas o unidades mínimas de existencia reproducción interacción de los seres vivos. El mismo se refiere a un sistema de interacción que incluye los seres vivos junto con el substrato no viviente del medio ambiente.

El ecosistema incluye determinada biocenosis [comunidad de organismos vivos] en un determinado espacio físico de interacción. Desde el punto de vista de los sujetos humanos, la ecología trata del ambiente, medio o entorno. Ambiente define el mismo objeto, pero desde una referencia situacional, subjetiva, desde los distintos sujetos y actores [biológicos] de la biósfera. En relación con el ser humano, el ambiente comprende el espacio no humano como el espacio humano, así como los puntos coyunturales donde se intersectan ambos, la diferencia está en la legalidad o conjunto de normas a los que están condicionados cada uno. La ecología da cuenta de la biosfera, en tanto totalidad de movimiento compuesto, organizado y equilibrado, así como, da cuenta de los desequilibrios generados por el ser humano quien es uno de los habitantes de la biósfera. La ecología es un saber de las relaciones, interconexiones, interdependencias e intercambios de todo con todo en todos los puntos y en todos los momentos.


MORA ALVARADO, Maynor. IDENTIDAD Y ECOLOGIA: ELEMENTOS PARA UNA PROPUESTA DE ANALISIS. En: Abra N° 25-26. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales. Costa Rica, EUNA, 1997, pp. 83-94.

 

TEMA:

La categoría identidad ecológica como síntesis

pp. 87-88


.… A partir de las teoría de identidad más las cuestiones señaladas respecto de la ecología y su objeto, se puede señalar la existencia de una identidad ecológica [categoría de síntesis], entendida como la unidad identitaria compuesta por la concepción [o concepciones], los valores y las prácticas del sujeto en relación con la existencia del mismo en el marco de una unidad ecológica inmediata y en el marco de su unidad total. Es decir la identidad ecológica está referida al sujeto [individuo, ser humano] en tanto ser ecológico.

La identidad ecológica como cualquier otra forma de identidad es una autopercepción de los sujetos, en este caso una percepción en relación con su circunstancia ambiental local, biosférica y cósmica. De acuerdo con esto la identidad ecológica comprende al menos los siguientes elementos:

a) la concepción del sujeto en relación con el ambiente, él mismo como ser humano y la naturaleza, concepción comprendida por la definición del concepto de ambiente, de naturaleza y de lo natural, por la definición de la situación del sujeto en tanto ser humano respecto del ambiente, los elementos de éste, la naturaleza y lo natural, y por la identificación desde el sujeto de tipos de relación entre ecosistemas no humanos y seres humanos,
b) las valorizaciones del sujeto en relación con los distintos elementos del ambiente, y
c) las prácticas del sujeto [tanto individuales como colectivas] en relación con el ambiente y sus elementos.3


MORA ALVARADO, Maynor. IDENTIDAD Y ECOLOGIA: ELEMENTOS PARA UNA PROPUESTA DE ANALISIS. En: Abra N° 25-26. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales. Costa Rica, EUNA, 1997, pp. 83-94.

 

TEMA:

El fundamento antropocéntrico de la identidad

pp. 88-89



… En Occidente se han construido universos simbólicos, profundamente perjudiciales para el ambiente, estos universos condicionan el desarrollo de identidades ecológicas profundamente destructivas, fundamentadas en una concepción antropocéntrica.
Leonardo Boff señala que una palabra resume la antropología imperial y antiecológica que rige nuestros sueños, proyectos, ideas, instituciones y valores actuales: el antropocentrismo. Qué dice el antropocentrismo. Todo en la historia de 15 billones de años tiene razón de ser únicamente por causa del ser humano, hombre y mujer. Por tanto, todo culmina en él. Nada tiene valor intrínseco, nada por su alteridad y sentido sin él. Todos los seres están a su disposición, para realizar sus deseos y proyectos. Son sus propiedades y dominio. El se percibe sobre las cosas y no junto y con las cosas.
La concepción ontológica occidental parte en primer lugar, de la fragmentación y la ruptura en el plano espiritual de la realidad, es una conceptualización que deviene en ejercicio voluntario de fragmentación de lo real, social real, natural, en donde la totalidad desaparece o es escindida mediante espiritualismos y trascendentalismos. Invisibilizada o desnaturalizada la totalidad, lo verdadero y virtuoso puede ser identificado con el éxito de su destrucción, destructividad que se aprecia como progreso y como triunfo del sujeto. La fragmentación incide dentro de cada formación histórico social como una estrategia de poder [antropocéntrica] sobre el medio, pero también como una estrategia de poder de los sectores poderosos de la economía sobre el resto de sectores, estrategia que parte de los sectores capitalistas globales, instituyéndose como un imaginario que defiende la reproducción del capital y que, en consecuencia, niega la vida de los pobres y la vida de los ecosistemas no humanos.
Esta concepción supone una identificación que deifica al sujeto como sujeto poderoso y dominante y, como sujeto independiente de la totalidad y lo inscribe específicamente en oposición con los otros órdenes de la biosfera y de la naturaleza, y no sólo con éstos sino que también con los demás sujetos, dentro del marco de una lógica fragmentaria que, en última instancia, busca satisfacer los intereses de los sectores dominantes. La lógica fragmentaria divide al ser humano respecto de lo que se denomina naturaleza, y que no se rige por sus leyes sino que, más bien, se ha escapado de la misma, ha construido sus propias leyes y, de aquí, se deduce la capacidad humana de enfrentar a la naturaleza, dominarla y hacerla suya. El ser humano, es un ser externo, autosuficiente y capacitado para el dominio sobre todo el universo, es el centro.

MORA ALVARADO, Maynor. IDENTIDAD Y ECOLOGIA: ELEMENTOS PARA UNA PROPUESTA DE ANALISIS. En: Abra N° 25-26. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales. Costa Rica, EUNA, 1997, pp. 83-94.

 

TEMA:

La concepción de totalidad, base teórica para una identificación ecológica

pp. 91-93



… Una identificación ecológica efectiva de los seres humanos respecto de su entorno debe partir de la comprensión del carácter de totalidad de la realidad y, dentro de ella, de la biosfera como subtotalidad de la cual los seres y los ecosistemas humanos y demás ecosistemas somos partes interactuantes pero de ningún modo aislables entre sí. En relación con el principio de totalidad de la biosfera rescata el principio de interacción total, en que, dentro de la biósfera todo está relacionado con todo, es decir que dentro de la misma ningún elemento [humano o no humano] se encuentra aislado del resto, lo que significa que cada parte de la biosfera es esencial para el bienestar de todo lo demás y que, en consecuencia, todos nuestros actos tienen efectos colaterales en el resto de sujetos y objetos del medio y entre nosotros mismos.
De este modo resulta posible desechar el principio ideológico que define una supuesta superioridad del ser humano respecto de los otros seres de la biosfera. En este mismo sentido según Helio Gallardo el ser humano no trasciende la naturaleza. Es parte de ella, su suerte coincide con la de la vida; si las plantas y los animales perecen, perecerá el también, si se agotan los recursos energéticos y materiales, no podrá sobrevivir.

La autoidentificación humana [simbólica] no puede definirnos efectivamente como el centro del mundo, ya que el hombre no puede ponerse en el centro sin poner a la naturaleza con él por cuanto estaría poniéndose en contra de sí mismo. La identificación de los seres humanos en tanto comprendan los principios indicados, podrá ser considerada como una identificación que rescata la condición verdadera, legítima, efectiva del mismo sujeto, es decir no como sujeto supuestamente aislado sino como una parte que tiene existencia común con los demás seres vivos y los entes no vivos de la biosfera y de la totalidad de la realidad en general.

Debe comprenderse que el ser humano pleno es una finalidad, pero de ello no se sigue que constituya el centro de lo que existe [antropocentrismo], por lo que frente a este antropocentrismo se define la necesidad de un antropotelismo, es decir, de una teoría donde se define que el todo no gira alrededor del ser humano, pero las prácticas de éste deben imaginarlo pensarlo y asumir su liberación y su plenitud como su finalidad. Lo alternativo se vislumbra actualmente no en su contenido sino en su forma, como radicalización de la democracia [siguiendo las líneas del pensamiento de Agnes Heller y el legado de la Escuela de Budapest], o sea bajo una democracia liberada de la metafísica del mercado y de la metafísica del industrialismo, signos ambos e inequívocos de la condición occidental, tan cara históricamente para la vida humana y no humana.


MORA ALVARADO, Maynor. IDENTIDAD Y ECOLOGIA: ELEMENTOS PARA UNA PROPUESTA DE ANALISIS. En: Abra N° 25-26. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales. Costa Rica, EUNA, 1997, pp. 83-94.