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RESUMEN:
Compilación de textos que reflexionan sobre el levantamiento
indígena de junio de 1990 en el Ecuador. La antología
intenta ser exhaustiva en tanto contiene los puntos de vista de muchos
de los sectores sociales del país como son los propios indígenas,
el gobierno, los hacendados, la iglesia y los militares. Junto a ellos
hay otros textos que procuran indagar sobre los motivos del levantamiento
y las consecuencias a futuro para los pueblos indígenas, deteniéndose
especialmente en los temas de la identidad, la etnicidad, el reclamo
por la tierra y la organización indígena.
"Los autores ponen en evidencia las costuras de la democracia
restringida que sustenta el sistema político en el Ecuador
y aún de las posiciones políticas que hasta hace muy
poco fueron reputadas de vanguardia, si admitimos que, desde su
levantamiento, el movimiento indígena devino nuevo, e importante
protagonista político en el Ecuador."
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TEMA:
Las Organizaciones indígenas en el Ecuador.
pp. 385 - 417
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Las organizaciones indígenas surgen en el Ecuador
a partir de la década de los 60 en el marco de transformaciones
estructurales de la sociedad ecuatoriana como son el fin de la hacienda
y las relaciones serviles a raíz de la Reforma Agraria, y los
cambios estatales como la mayor capacidad de intervención y
presencia del gobierno central.
Estos cambios implican para la población indígena una
mayor integración al mercado, una monetarización de
sus procesos de reproducción, una creciente migración
e inserción en la vida urbana y el inicio del aún lentísimo
proceso de escolarización. Surge entonces el problema de la
entrada en el mundo de los otros, los "mishus" con quien
ahora las relaciones se intensifican, deben aprender a lidiar con
el mercado y los salarios mientras la lucha por el recurso estratégico
de supervivencia: la tierra no se detiene. Las presiones para el cambio
son enormes y empiezan a ser una amenaza para la supervivencia colectiva
de los indígenas.
En esta coyuntura los indígenas debieron definirse frente a
los cambios, ya que estos implican una nueva comprensión del
mundo, del otro y por consiguiente de sí mismos, en resumen
empiezan la construcción de una nueva identidad.
En primera instancia y como respuesta inmediata a los problemas señalados,
surgen las organizaciones de primer grado, las de segundo y tercero
emergen a medida que se forma un personal indígena que asume
la cuestión étnica y se afirma en ella. En este proceso
han jugado un rol importante agentes externos como las iglesias, los
científicos sociales, las ONGs, los sindicatos, partidos y
en ocasiones el mismo Estado; y el mismo fue facilitado por la pérdida
de control de los agentes de dominación anterior.
Los agentes externos hacen de la organización un prerequisito
explícito o no para la prestación de sus servicios.
Las comunas vigentes desde antes de la colonia, pero reagrupadas durante
esta habían persistido, pero existía también
un gran número de "indios de hacienda" que en esta
primera fase de formación de organizaciones se integran a las
comunas existentes o forman otras y desde allí constituyen
sindicatos, cooperativas, asociaciones, etc. Es decir, desde un principio
se da una relación entre organización y comunidad que
luego se consolida desde el momento que las organizaciones de segundo
y tercer grado responden a las necesidades definidas por esas comunidades
con apoyo a las mismas o como tramitadoras frente a los agentes externos.
Es esto lo que las diferencia de otras organizaciones, al tener una
estrecha relación comunal las organizaciones adquieren una
dimensión de representantes de colectividades o de pueblos,
no simplemente de grupos de individuos.
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| TRUJILLO, Jorge en: ALMEIDA, Ileana; et al., INDIOS, ILDIS, ABYA-YALA,
Quito, 1991, 527 pp. |
TEMA:
Organizaciones Indígenas regionales y nacionales.
pp. 389 - 408
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Federación Shuar Es la primera organización
indígena (1961), fundada bajo la iniciativa de los salesianos
misioneros en el lugar, agrupa actualmente a 263 centros (equivalente
de la comuna en la Sierra). La colonización fue la presión
fundante, se agruparon para obtener títulos de propiedad de
las tierras lo cual lo hicieron en su mayoría en forma comunal.
Actualmente es una organización fuerte que funcionaliza las
relaciones exteriores con el Estado, ONGs, Iglesia, etc. a sus proyectos
y programas, radicalizada en una postura de afirmación de la
diferencia étnica, exigiendo el reconocimiento del Estado y
de la sociedad ecuatoriana de la cultura shuar, con derecho a la diferencia
en su trato.
Ecuarunari Fruto del auge organizacional de la Sierra, surge
en 1972 agrupando a cooperativas, precooperativas, comités
parroquiales, asociaciones, cabildos comunales de las provincias de
mayor población indígena (Chimborazo, Cotopaxi, Bolívar,
Cañar, Pichincha, Imbabura). En el surtimiento inciden directamente
los catequistas indígenas formados por la Iglesia Católica
a raíz de la Reforma Agraria y el reparto de sus tierras, promueven
una organización que sea exclusivamente de indígenas
y predomina en sus propuestas una afirmación étnica,
cultural que busca una valoración del indígena y no
tanto de sus aspectos de clase (campesinos). Pero se divide al interior
entre los que apoyan una posición de izquierda cristiana más
cercana al discurso de clase y los líderes indígenas
que buscaban un proceso de secularización y afirmación
étnica. Diferencias que han restado efectividad a la acción.
Al comparar estas dos organizaciones tenemos que mientras los shuar
asumen a un mismo tiempo modernización y ratificación
étnica, ECUARUNARI en un primer momento se opone a los cambios
y ve en el pasado una defensa étnica, acompañada de
reivindicaciones de clase campesinas; luego admite la diversidad de
situaciones en las que se encuentran actualmente los indígenas,
varía sus demandas y paralelamente consolida y radicaliza su
afirmación étnica. En las organizaciones indígenas
no existe la afiliación, uno es miembro por delegación
de su grupo de origen o por su participación activa, por ello
que la rotación de miembros y dirigentes es muy grande. El
ejemplo de la Federación Shuar promovió las organizaciones
en la Amazonía y se creó la CONFENIAE (Confederación
de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana),
equivalente de ECUARUNARI. Estas dos federaciones regionales promovieron
un proceso de integración y organización de los demás
indígenas sobre todo de la Costa. Para ello conforman en 1980
el Consejo Nacional de Coordinación de Nacionalidades Indígenas
del Ecuador (CONACNIE), el cual en 1986 da a luz a la Confederación
de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) al cual finalmente
quedan adheridas casi todas las organizaciones indígenas (la
excepción la constituyen las organizaciones impulsadas por
evangélicos) incluso las que anteriormente no se habían
unido a ECUARUNARI o CONFENIAE; bajo un proyecto común que
busca autonomía y revitalización étnica.
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| TRUJILLO, Jorge en: ALMEIDA, Ileana; et al., INDIOS, ILDIS, ABYA-YALA,
Quito, 1991, 527 pp. |
TEMA:
Pueblos indígenas y etnicidad en la Amazonía.
pp. 450 - 462
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Los pueblos indígenas que habitan la Amazonía
son quichua, shuar, achuar, huaorani, siona-secoya y cofán.
Resultado de la etnogénesis de múltiples grupos que
existieron antes de la conquista, es la diversidad cultural y lingüística
de la región.
La forma de organización y residencia de estos pueblos se desarrollaba
en relación directa con las características del ecosistema
de floresta tropical manteniendo una armonía entre la naturaleza
y sus habitantes. Su cosmovisión les dice que comparten la
misma naturaleza con animales y plantas, no se oponen al mundo que
los circunda sino que están en equilibrio con él. Para
lograrlo, la condición básica es su forma de asentamiento:
dispersa, autónoma e itinerante y para ello era necesaria una
amplia extensión de bosque, es decir, un territorio. Era este
el escenario de relaciones sociales y de reproducción a través
de una economía natural basada en la recolección, la
caza, la pesca y la horticultura itinerante.
Estas características son las que diferencian a los indígenas
amazónicos de los andinos, junto con la forma tan distinta
que tuvo la colonización en Sierra y Amazonía. Mientras
los indígenas andinos se vieron directamente sometidos a
la trilogía Estado-Iglesia-terratenientes y subyugados por
el modelo hacendatario, a la Amazonía llegaron solo las misiones
religiosas quienes hicieron reducciones en las que pretendieron
cambiar el modo de vida típico de los indígenas, pero
estos hasta fines del siglo pasado siempre pudieron huir de ellas
internándose en la selva, fueron más amenazados que
dominados. Posteriormente con el auge cauchero los indígenas
sufrieron de violencia, concertaje, coerción extraeconómica
e intercambios para acceder a su fuerza de trabajo.
La integración de la Amazonía al territorio ecuatoriano
se da solamente con el inicio de las explotaciones petroleras, lo
cual lleva a la construcción de vías. Pero solo se
toma conciencia de su real importancia a raíz de la guerra
limítrofe con el Perú en 1941, guerra de petroleras
que estableció los límites del Ecuador donde terminaban
las concesiones peruanas a la Standard Oil y que hizo que desde
entonces la Amazonía sea vista por el Estado como un espacio
a defender con poblamiento, apertura de la frontera agrícola,
construcción de caminos y militarización. Por estas
presiones los indígenas debieron constituirse en comunas
(centros de asentamiento), única forma que aceptaba la ley
para legalizar sus territorios y así poder defenderlos de
los avances de petroleras y colonos, es la primera forma de propiedad
que conocen los indígenas, esta reconversión además
los llevó a ser campesinos-indígenas.
Hay que sumar a lo dicho la influencia del ILV que, a pretexto
de rescatar las lenguas indígenas, educar a los indios y
darles servicios de salud, cometió verdaderos etnocidios
preparando las condiciones para la entrada definitiva de las petroleras
en la región en los años 70.
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| RUIZ, Lucy en: ALMEIDA, Ileana; et al., INDIOS, ILDIS, ABYA-YALA,
Quito, 1991, 527 pp. |
TEMA:
Pueblos indígenas y etnicidad en la Amazonía.
pp. 462 - 477
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La agudización de tensiones en la Sierra demandaba
urgentes cambios en las relaciones laborales y la tenencia de la tierra
que desembocarían en la Reforma Agraria de 1964. Pero antes,
como medida más simple se implantó una política
de colonización que afecto sobre todo a la Costa, pero también
a la Amazonía.
El traslado por parte de los colonos de formas de producción
aptas solo para la región andina unido a los requerimientos
de deforestar el bosque para conseguir los títulos de propiedad,
ha alterado sensiblemente el ecosistema amazónico y para los
indígenas ha significado pérdida de territorios, modificación
de su economía por la integración al mercado de productos,
tierra y fuerza de trabajo. Y además a influido en una progresiva
individualización de la cultura indígena en la medida
que el acceso a la tierra empieza a realizarse en forma personal (al
modo de los colonos).
Las petroleras destruyen el medio ambiente y con ello la calidad de
vida de las poblaciones indígenas en forma alarmante, convierten
en la asignación de territorios a los indígenas o a
los parques nacionales en una burla en la medida en que el subsuelo
sigue siendo siempre del Estado y por ello queda libre para la explotación.
Además a su vera surge una población siempre creciente
de colonos.
En esta situación, mientras el movimiento indígena en
la Sierra se consolidó en la lucha por la distribución
de la tierra, en la Amazonía se organizaba en la defensa de
un territorio cada vez más amenazado por las petroleras. Organizaciones
que articulen una propuesta conjunta, que de respuesta a necesidades
concretas, cotidianas y apremiantes, logrando fortalecer los niveles
de identidad. La primera iniciativa surge de los shuar en 1964 y ser<
el modelo para todas las organizaciones en el futuro, tanto locales
como regionales, hasta dar lugar a la CONFENIAE (Confederación
de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana).
Esta organización agrupa en su seno a pueblos anteriormente
aislados y étnicamente diferenciados, en ocasiones incluso
enfrentados pero que llegan a conocerse en la explotación y
la amenaza y a identificarse con la particularidad de ser indígenas,
buscando ser un movimiento étnico organizado que pueda generar
un proyecto común desde el cual autodefinirse como nacionalidades,
es decir con un pasado y cultura comunes.
Y es desde los pueblos amazónicos que aparecen las principales
reivindicaciones actuales del movimiento indígena: territorialidad
y nacionalidades. El primero otorga coherencia al segundo en tanto
va mucho más allá de la noción productiva y
apunta certeramente hacia la autonomía y autodeterminación
como pueblos necesarios para la subsistencia de los indígenas
en cuanto tales.
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| RUIZ, Lucy en: ALMEIDA, Ileana; et al., INDIOS, ILDIS, ABYA-YALA,
Quito, 1991, 527 pp. |
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