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MOVIMIENTO INDIGENA

AUTOR
Ileana Almeida, José Almeida, Simón Bustamante, Simón Espinoza, Erwin Frank, Hernán Ibarra, R. Levoyer, Jorge León, Luis Macas, Gonzalo Ortíz, Ignacio Pérez, Galo Ramón, Lucy Ruíz, Fernándo Rosero, Prólogo Diego Cornejo M.

TITULO
Indios.

 
EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

ILDIS, ABYA YALA, Quito, 1991, 527 pp.

 

RESUMEN:

Compilación de textos que reflexionan sobre el levantamiento indígena de junio de 1990 en el Ecuador. La antología intenta ser exhaustiva en tanto contiene los puntos de vista de muchos de los sectores sociales del país como son los propios indígenas, el gobierno, los hacendados, la iglesia y los militares. Junto a ellos hay otros textos que procuran indagar sobre los motivos del levantamiento y las consecuencias a futuro para los pueblos indígenas, deteniéndose especialmente en los temas de la identidad, la etnicidad, el reclamo por la tierra y la organización indígena.

"Los autores ponen en evidencia las costuras de la democracia restringida que sustenta el sistema político en el Ecuador y aún de las posiciones políticas que hasta hace muy poco fueron reputadas de vanguardia, si admitimos que, desde su levantamiento, el movimiento indígena devino nuevo, e importante protagonista político en el Ecuador."

 

TEMA:
Las Organizaciones indígenas en el Ecuador.


pp. 385 - 417


… Las organizaciones indígenas surgen en el Ecuador a partir de la década de los 60 en el marco de transformaciones estructurales de la sociedad ecuatoriana como son el fin de la hacienda y las relaciones serviles a raíz de la Reforma Agraria, y los cambios estatales como la mayor capacidad de intervención y presencia del gobierno central.
Estos cambios implican para la población indígena una mayor integración al mercado, una monetarización de sus procesos de reproducción, una creciente migración e inserción en la vida urbana y el inicio del aún lentísimo proceso de escolarización. Surge entonces el problema de la entrada en el mundo de los otros, los "mishus" con quien ahora las relaciones se intensifican, deben aprender a lidiar con el mercado y los salarios mientras la lucha por el recurso estratégico de supervivencia: la tierra no se detiene. Las presiones para el cambio son enormes y empiezan a ser una amenaza para la supervivencia colectiva de los indígenas.
En esta coyuntura los indígenas debieron definirse frente a los cambios, ya que estos implican una nueva comprensión del mundo, del otro y por consiguiente de sí mismos, en resumen empiezan la construcción de una nueva identidad.
En primera instancia y como respuesta inmediata a los problemas señalados, surgen las organizaciones de primer grado, las de segundo y tercero emergen a medida que se forma un personal indígena que asume la cuestión étnica y se afirma en ella. En este proceso han jugado un rol importante agentes externos como las iglesias, los científicos sociales, las ONGs, los sindicatos, partidos y en ocasiones el mismo Estado; y el mismo fue facilitado por la pérdida de control de los agentes de dominación anterior.
Los agentes externos hacen de la organización un prerequisito explícito o no para la prestación de sus servicios.
Las comunas vigentes desde antes de la colonia, pero reagrupadas durante esta habían persistido, pero existía también un gran número de "indios de hacienda" que en esta primera fase de formación de organizaciones se integran a las comunas existentes o forman otras y desde allí constituyen sindicatos, cooperativas, asociaciones, etc. Es decir, desde un principio se da una relación entre organización y comunidad que luego se consolida desde el momento que las organizaciones de segundo y tercer grado responden a las necesidades definidas por esas comunidades con apoyo a las mismas o como tramitadoras frente a los agentes externos. Es esto lo que las diferencia de otras organizaciones, al tener una estrecha relación comunal las organizaciones adquieren una dimensión de representantes de colectividades o de pueblos, no simplemente de grupos de individuos.

TRUJILLO, Jorge en: ALMEIDA, Ileana; et al., INDIOS, ILDIS, ABYA-YALA, Quito, 1991, 527 pp.

 

TEMA:
Organizaciones Indígenas regionales y nacionales.


pp. 389 - 408


Federación Shuar Es la primera organización indígena (1961), fundada bajo la iniciativa de los salesianos misioneros en el lugar, agrupa actualmente a 263 centros (equivalente de la comuna en la Sierra). La colonización fue la presión fundante, se agruparon para obtener títulos de propiedad de las tierras lo cual lo hicieron en su mayoría en forma comunal. Actualmente es una organización fuerte que funcionaliza las relaciones exteriores con el Estado, ONGs, Iglesia, etc. a sus proyectos y programas, radicalizada en una postura de afirmación de la diferencia étnica, exigiendo el reconocimiento del Estado y de la sociedad ecuatoriana de la cultura shuar, con derecho a la diferencia en su trato.
Ecuarunari Fruto del auge organizacional de la Sierra, surge en 1972 agrupando a cooperativas, precooperativas, comités parroquiales, asociaciones, cabildos comunales de las provincias de mayor población indígena (Chimborazo, Cotopaxi, Bolívar, Cañar, Pichincha, Imbabura). En el surtimiento inciden directamente los catequistas indígenas formados por la Iglesia Católica a raíz de la Reforma Agraria y el reparto de sus tierras, promueven una organización que sea exclusivamente de indígenas y predomina en sus propuestas una afirmación étnica, cultural que busca una valoración del indígena y no tanto de sus aspectos de clase (campesinos). Pero se divide al interior entre los que apoyan una posición de izquierda cristiana más cercana al discurso de clase y los líderes indígenas que buscaban un proceso de secularización y afirmación étnica. Diferencias que han restado efectividad a la acción.
Al comparar estas dos organizaciones tenemos que mientras los shuar asumen a un mismo tiempo modernización y ratificación étnica, ECUARUNARI en un primer momento se opone a los cambios y ve en el pasado una defensa étnica, acompañada de reivindicaciones de clase campesinas; luego admite la diversidad de situaciones en las que se encuentran actualmente los indígenas, varía sus demandas y paralelamente consolida y radicaliza su afirmación étnica. En las organizaciones indígenas no existe la afiliación, uno es miembro por delegación de su grupo de origen o por su participación activa, por ello que la rotación de miembros y dirigentes es muy grande. El ejemplo de la Federación Shuar promovió las organizaciones en la Amazonía y se creó la CONFENIAE (Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana), equivalente de ECUARUNARI. Estas dos federaciones regionales promovieron un proceso de integración y organización de los demás indígenas sobre todo de la Costa. Para ello conforman en 1980 el Consejo Nacional de Coordinación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONACNIE), el cual en 1986 da a luz a la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) al cual finalmente quedan adheridas casi todas las organizaciones indígenas (la excepción la constituyen las organizaciones impulsadas por evangélicos) incluso las que anteriormente no se habían unido a ECUARUNARI o CONFENIAE; bajo un proyecto común que busca autonomía y revitalización étnica.

TRUJILLO, Jorge en: ALMEIDA, Ileana; et al., INDIOS, ILDIS, ABYA-YALA, Quito, 1991, 527 pp.

 

TEMA:
Pueblos indígenas y etnicidad en la Amazonía.


pp. 450 - 462


… Los pueblos indígenas que habitan la Amazonía son quichua, shuar, achuar, huaorani, siona-secoya y cofán. Resultado de la etnogénesis de múltiples grupos que existieron antes de la conquista, es la diversidad cultural y lingüística de la región.
La forma de organización y residencia de estos pueblos se desarrollaba en relación directa con las características del ecosistema de floresta tropical manteniendo una armonía entre la naturaleza y sus habitantes. Su cosmovisión les dice que comparten la misma naturaleza con animales y plantas, no se oponen al mundo que los circunda sino que están en equilibrio con él. Para lograrlo, la condición básica es su forma de asentamiento: dispersa, autónoma e itinerante y para ello era necesaria una amplia extensión de bosque, es decir, un territorio. Era este el escenario de relaciones sociales y de reproducción a través de una economía natural basada en la recolección, la caza, la pesca y la horticultura itinerante.

Estas características son las que diferencian a los indígenas amazónicos de los andinos, junto con la forma tan distinta que tuvo la colonización en Sierra y Amazonía. Mientras los indígenas andinos se vieron directamente sometidos a la trilogía Estado-Iglesia-terratenientes y subyugados por el modelo hacendatario, a la Amazonía llegaron solo las misiones religiosas quienes hicieron reducciones en las que pretendieron cambiar el modo de vida típico de los indígenas, pero estos hasta fines del siglo pasado siempre pudieron huir de ellas internándose en la selva, fueron más amenazados que dominados. Posteriormente con el auge cauchero los indígenas sufrieron de violencia, concertaje, coerción extraeconómica e intercambios para acceder a su fuerza de trabajo.
La integración de la Amazonía al territorio ecuatoriano se da solamente con el inicio de las explotaciones petroleras, lo cual lleva a la construcción de vías. Pero solo se toma conciencia de su real importancia a raíz de la guerra limítrofe con el Perú en 1941, guerra de petroleras que estableció los límites del Ecuador donde terminaban las concesiones peruanas a la Standard Oil y que hizo que desde entonces la Amazonía sea vista por el Estado como un espacio a defender con poblamiento, apertura de la frontera agrícola, construcción de caminos y militarización. Por estas presiones los indígenas debieron constituirse en comunas (centros de asentamiento), única forma que aceptaba la ley para legalizar sus territorios y así poder defenderlos de los avances de petroleras y colonos, es la primera forma de propiedad que conocen los indígenas, esta reconversión además los llevó a ser campesinos-indígenas.

Hay que sumar a lo dicho la influencia del ILV que, a pretexto de rescatar las lenguas indígenas, educar a los indios y darles servicios de salud, cometió verdaderos etnocidios preparando las condiciones para la entrada definitiva de las petroleras en la región en los años 70.


RUIZ, Lucy en: ALMEIDA, Ileana; et al., INDIOS, ILDIS, ABYA-YALA, Quito, 1991, 527 pp.

 

TEMA:
Pueblos indígenas y etnicidad en la Amazonía.


pp. 462 - 477


… La agudización de tensiones en la Sierra demandaba urgentes cambios en las relaciones laborales y la tenencia de la tierra que desembocarían en la Reforma Agraria de 1964. Pero antes, como medida más simple se implantó una política de colonización que afecto sobre todo a la Costa, pero también a la Amazonía.
El traslado por parte de los colonos de formas de producción aptas solo para la región andina unido a los requerimientos de deforestar el bosque para conseguir los títulos de propiedad, ha alterado sensiblemente el ecosistema amazónico y para los indígenas ha significado pérdida de territorios, modificación de su economía por la integración al mercado de productos, tierra y fuerza de trabajo. Y además a influido en una progresiva individualización de la cultura indígena en la medida que el acceso a la tierra empieza a realizarse en forma personal (al modo de los colonos).
Las petroleras destruyen el medio ambiente y con ello la calidad de vida de las poblaciones indígenas en forma alarmante, convierten en la asignación de territorios a los indígenas o a los parques nacionales en una burla en la medida en que el subsuelo sigue siendo siempre del Estado y por ello queda libre para la explotación. Además a su vera surge una población siempre creciente de colonos.
En esta situación, mientras el movimiento indígena en la Sierra se consolidó en la lucha por la distribución de la tierra, en la Amazonía se organizaba en la defensa de un territorio cada vez más amenazado por las petroleras. Organizaciones que articulen una propuesta conjunta, que de respuesta a necesidades concretas, cotidianas y apremiantes, logrando fortalecer los niveles de identidad. La primera iniciativa surge de los shuar en 1964 y ser< el modelo para todas las organizaciones en el futuro, tanto locales como regionales, hasta dar lugar a la CONFENIAE (Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana).
Esta organización agrupa en su seno a pueblos anteriormente aislados y étnicamente diferenciados, en ocasiones incluso enfrentados pero que llegan a conocerse en la explotación y la amenaza y a identificarse con la particularidad de ser indígenas, buscando ser un movimiento étnico organizado que pueda generar un proyecto común desde el cual autodefinirse como nacionalidades, es decir con un pasado y cultura comunes.

Y es desde los pueblos amazónicos que aparecen las principales reivindicaciones actuales del movimiento indígena: territorialidad y nacionalidades. El primero otorga coherencia al segundo en tanto va mucho más allá de la noción productiva y apunta certeramente hacia la autonomía y autodeterminación como pueblos necesarios para la subsistencia de los indígenas en cuanto tales.


RUIZ, Lucy en: ALMEIDA, Ileana; et al., INDIOS, ILDIS, ABYA-YALA, Quito, 1991, 527 pp.