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CULTURA Y DESARROLLO

AUTOR

Pedro Vives y Josefa Vega

TITULO

Cultura y desarrollo hoy

 
EN

Síntesis N° 26. Cultura y desarrollo en América Latina: de la dimensión cultural del desarrollo a la cooperación cultural

 

EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

ACRE, Madrid, julio-diciembre de 1996, pp. 15-26

 

RESUMEN:

Realiza una reflexión sobre el papel de la cultura en países industrializados y de menor desarrollo, destacando la necesidad de un cambio frente a la ausencia de metodologías capaces de compatibilizar las dos situaciones (cultura y desarrollo). Plantea criterios para afrontar y viabilizar la política cultural, que es la llamada a encarar objetivos de desarrollo.

 

TEMA:

Reflexionar el cambio

pp. 17-18


… En la situación actual, la relación entre cultura y desarrollo, ha podido cobrar una fuerte apariencia retórica, e incluso ha sido desestimada por considerarla una alternativa reduccionista de la cultura con mayúsculas. Ciertamente existen dos posiciones:

  • para los países industrializados la cultura es el horizonte de llegada más razonable en la búsqueda del bienestar. La obtención de cotas simbólicas es un objetivo consciente y suficiente.
  • para los grupos humanos inmersos en la miseria, la cultura es el único umbral que no se derrumba. El objetivo es la alteridad de la cultura respecto a lo útil, sea una deducción inevitable e inconsciente, así sea poca la voluntad de cambio.

Los problemas de la cultura y de las políticas culturales, su oportunidad, sus costes, la aculturación, la libertad creadora, están situados entre ambos extremos, esto es, entre el vislumbramiento de exigencias de planificación del sector y la ignorancia del potencial material de la cultura. De ahí que las políticas culturales públicas se encuentren entre: la cultura como retorno del bienestar por un lado, y la cultura como factor de incorporación a un mayor desarrollo por otro. La crisis de evolución se expresa en la ausencia de metodologías capaces de compatibilizar ambos horizontes, de superar el apego a la estricta dependencia del crecimiento económico. En ambos casos, la materia a administrar es mayoritariamente la alta cultura sus productos, símbolos, tradiciones de élite. La relación de cultura y desarrollo estriba inicialmente en cambiar el universo de la materia a administrar, ampliar la comprensión de la cultura para el bienestar y para el desarrollo en gestación. Lo que implica no sólo como globalidad arquetípica y especulativa, sino también como sector en el que está involucrada toda la productividad de una sociedad. El desafío es ordenar ese sector que es universalizador, y la aproximación a ese cambio ha partido de la reflexión ante los vacíos dejados por la industrialización, la desindustrialización, los procesos de cambio social, la división internacional del trabajo, la pobreza como elemento del equilibrio mundial. Algunas políticas culturales incluyen esa reflexión.


VIVES, Pedro, y Josefa Vega. CULTURA Y DESARROLLO HOY. En: Síntesis N° 26. Cultura y desarrollo en América Latina: de la dimensión cultural del desarrollo a la cooperación cultural. Madrid, ACRE, julio-diciembre de 1996, pp. 15-26.

 

TEMA:

Las políticas culturales y el desarrollo

pp. 18-19



… Las políticas culturales son las llamadas a encarar, a incorporar objetivos de desarrollo, como ofrecer o devolver a las sociedades actuales posibilidades abiertas de acceso al conocimiento, salvando vacíos de los sistemas educativos causados por carencia de recursos, desigualdad de oportunidades o por desfase de los sistemas. Hoy la tecnología de comunicación permite plantear una divulgación cultural realmente útil a objetivos de desarrollo que tienen que ver con formación reglada, con diversidad de información, y con libertar de expresión y creación.

Otro ámbito en que la política cultural atañe al desarrollo es dar a las personas una información no sólo cosmopolita sino también útil para mejorar el uso de los logros materiales, objetivos que relacionan a la cultura con objetivos de desarrollo sostenible y desarrollo Humano. La necesidad de valorar y recuperar el legado histórico de cada sociedad, insertándolo en su capacidad de crecimiento, sigue siendo una cuenta pendiente del crecimiento económico en el que la política cultural ha de intervenir. En esa dirección, el definitivo salto a una concepción estructural del patrimonio, en la que la escritura, las artesanías ligadas a la vida material, o las tradiciones alimentarias sean objeto de atención junto a los grandes resultados históricos, es cada vez más necesario, no sólo en términos de conservación y ponderación del pasado o de la cultura popular, sino como vía de integración social, como una articulación económica de la actividad cultural en los sistemas productivos. Las más recientes concepciones de la animación social cultural apuntan a esa gama de objetivos. A ello cabe añadir la responsabilidad de las políticas culturales no sólo en que la cultura sea democrática, sino en garantizar a toda la generación futura la necesidad de superar cotas de democratización, de tolerancia, de respeto a la alteridad, de convivencia y solidaridad, algo que no logra ningún sistema educativo por si solo.


VIVES, Pedro, y Josefa Vega. CULTURA Y DESARROLLO HOY. En: Síntesis N° 26. Cultura y desarrollo en América Latina: de la dimensión cultural del desarrollo a la cooperación cultural. Madrid, ACRE, julio-diciembre de 1996, pp. 15-26.

 

TEMA:

La aportación de la cultura al desarrollo

pp. 20-23


… El sector recursos humanos, muestra su impacto en el desarrollo, una condición básica es contar con agentes, expertos, evaluadores, y gestores de la cultura propiamente dichos. Lo cierto es que la gestión cultural de instituciones, asociaciones, centros, con ser el recurso más inmediato, muestra carencias lógicas a la hora de esbozar verdaderas actuaciones de cooperación con objetivos de desarrollo. El sector de la información y documentación culturales parece también otro de los planos en que basar un giro real hacia el desarrollo por parte de la cultura. La fijación e intercambio de datos, superar el grave vacío en la carencia de registros, censos y catálogos de bienes culturales, es necesario. Uno de los ámbitos de interrelación con esquemas estrictamente culturales, representa el de la salud a escala mundial; el sector cultura cuenta hoy con técnicas y métodos potenciables en campañas sobre aprovechamiento de recursos sanitarios, lo mismo que la etnografía y la etnohistoria pueden estar en condiciones de apoyar el rescate de la medicina tradicional en campañas sanitarias estructurales. En el terreno de las infraestructuras y del patrimonio, el diseño y dotación cultural en programas de revitalización urbana y restauración arroja resultados más que alentadores, pese al carácter aislado de las actuaciones llevadas a cabo respecto a las políticas de planificación. Otra actuación poco explotada es la asistencia en la confección de inventarios y catálogos patrimoniales, especialmente en los niveles local y regional que, debe tener prioridad. Lo que cabe decirles a los responsables culturales es la necesidad de actuar sobre las industrias culturales, aunque tendrán que abordarse estudios de oferta y demanda cultural, o evaluaciones primarias de infraestructuras, circuitos, distribución o programas de catalogación e identificación de productos culturales y productos sensibles a la cultura. En un nivel inmediato el desarrollo puede que estribe en la descentralización de artesanías subsidiarias en la producción escénica, musical y audiovisual mediante promoción de microempresas. Cabe incorporar una cooperación editorial desagregando fases de producción, sobre la base del alto carácter artesanal que ha mantenido la industria editorial. Un sector cultural singularmente sensible de cara al desarrollo es el de las artesanías, si desde el principio se enuncia como el ámbito de las técnicas tradicionales aplicadas a la vida material, en especial el sector sigue pendiente de una estrategia de recuperación y normalización capaz de estabilizar sus rasgos microempresariales y su impacto en la producción local, sacándolo de su horizonte turístico y de las artes decorativas subsidiarias. El sector cultural de artesanías requiere programas de registro y normalización de sus técnicas y sus productos, sobretodo para acceder en mejores condiciones a potenciales aplicaciones industriales.

VIVES, Pedro, y Josefa Vega. CULTURA Y DESARROLLO HOY. En: Síntesis N° 26. Cultura y desarrollo en América Latina: de la dimensión cultural del desarrollo a la cooperación cultural. Madrid, ACRE, julio-diciembre de 1996, pp. 15-26.

 

TEMA:

La cultura en el desarrollo

pp. 23-25


… El sector cultural es en sí un factor de desarrollo que debe ser reflexionado. Otro es el relativo a cuestiones agroalimentarias en las que el conocimiento antropológico y etno histórico podría proporcionar mejoras cualitativas. El sector cultura cuenta con desafíos en cuanto a ordenamiento y estructuración de microempresas, muchas de las cuales sobreviven a duras penas en condiciones de marginalidad respecto al mercado y, el sector servicios, la asistencia y formación a iniciativas de espectáculo descentralizado [de calle, títeres, fiestas populares, artesanías efímeras, programación de fiestas públicas] es una de las tareas apenas iniciada, pero pendiente de encuadramiento productivo riguroso e integrador. Con más aceptación pero afectada por subsidiariedad, se encuentra la producción de video comercial y documental. Condiciones parecidas se dan en las empresas medias y pequeñas dedicadas a la explotación de infraestructuras culturales móviles, en las que no es raro encontrar un grado de informalidad alto. En lo referente a microempresas de restauración arranstran un alto nivel de indefinición e informalidad. La descentralización de servicios culturales es también una cuenta pendiente de cara al desarrollo. En el plano de la reorientación profesional, el campo de la gestión cultural está llamado a emplazarse en un contexto estructural de actuaciones. Las innovaciones en gestión cultural con efectos de reciclaje profesional, en bolsas de desempleo, en programación de ocio alternativo, en planes coyunturales y asistencia en iniciativas de autoconsumo cultural a partir de la animación, son vías de actuación social, a partir de una concepción distinta a la promoción. A propósito de la relación cultura y turismo, una de las actuaciones a ser abordadas es la valoración de los recursos culturales en o cerca de áreas turísticas, más que seguir creando exclusivamente zonas culturales como atractivo turístico. La cooperación debe orientarse al sector editorial en materia de guías y cartografía turística. Desde las políticas culturales debe pensarse que, el turismo es un instrumento más del conocimiento al que, culturalmente, pueden proporcionársele contenidos. La cultura y el desarrollo no se encuentran disociados en sus objetivos. La distancia entre uno y otro paradigma, procede de la inmadurez en la formación de políticas culturales, el anquilosamiento en la concepción del desarrollo y de la lenta evolución de la mentalidad industrial.

VIVES, Pedro, y Josefa Vega. CULTURA Y DESARROLLO HOY. En: Síntesis N° 26. Cultura y desarrollo en América Latina: de la dimensión cultural del desarrollo a la cooperación cultural. Madrid, ACRE, julio-diciembre de 1996, pp. 15-26.