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| RESUMEN:
El autor plantea los parámetros históricos que explican
el surgimiento y desarrollo del Estado Nacional, destacando las
políticas tendientes a la homogeneización de la sociedad
y los obstáculos a los que éstas se vieron enfrentados.
Las nuevas propuestas de debate de un Estado pluricultural, multiétnico
y plurinacional, validan el carácter heterogéneo de
la sociedad ecuatoriana y dejan sin sustento otras visiones con
la que es analizada nuestra formación social. -
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| TEMA:
La delimitación territorial
pp. 93-94
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La delimitación territorial, en el contexto de la constitución
del Estado del Ecuador, constituye un pilar de primera importancia.
Aquí podemos delinear una primera característica de
percepción de lo nacional para la clase terrateniente, este
es heredado de la época colonial pues nos remite a una realidad
social colonial, que se conserva en la época republicana, aunque
regulada a través de la normatividad jurídica, que excluía
a las mayorías de la ciudadanía ecuatoriana y que significó
la prolongación de relaciones de dominación coloniales
que fueron interiorizadas en el nuevo proceso histórico. Una
vez que la independencia traspasa el poder y el control directo del
Estado a los grupos criollos dominantes, éstos forjarán
un modelo de Estado que se asienta en la nación criolla y en
su consecuente versión de nacionalidad, en donde lo indio se
mantuvo como elemento de discriminación racial abierta explícita
en la aplicación de leyes distintas a las que normaban para
los no indígenas.
Es decir que la sociedad del siglo 19 no fue [jurídicamente]
considerada un conjunto de ciudadanos. Al contrario, ella fue definida
jurídicamente en términos de una jerarquización
de castas. Por lazos de parentesco, la nacionalidad ecuatoriana
debía constituirse al interior de los linderos territoriales
de la antigua Audiencia de Quito y aún del Antiguo Reino
de Quito. Los criollos promotores de la independencia política
se asumían como herederos y continuadores de esa herencia
político cultural. El modelo de Estado en que se asienta
la nación criolla y su consecuente versión de nacionalidad,
en la que ser indígena era factor de discriminación
racial y social, perdurará más de un siglo.
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| ICAZA, Patricio. PLURICULTURALIDAD, ESTADO Y DEMOCRACIA. En: Procesos
N° 11. Revista Ecuatoriana de Historia. Quito, Corporación
Editora Nacional, 1997, pp. 91-99.
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| TEMA:
La soberanía reside en la Nación. Procesos
pp. 94-95
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Una definición importante es introducida en las constituciones
de 1835 y 1843: la soberanía reside en la nación, no
en el pueblo. La nación de la que hablaban los terratenientes
no es sinónimo de pueblo, ya que para constituir la base de
su proyecto de Estado nacional debió ser un cuerpo social estratificado
y corporativo, a cuyo interior se puede distinguir otra nación,
la de los indios a la que pretende incorporar, en el mejor de los
casos, al estilo paternalista de algunos terratenientes.
El único acto de soberanía era la elección
de representantes, pero dada la reglamentación de los mecanismos
electorales imperantes, se puede colegir cuál era la porción
de individuos que estaban habilitados para constituirse en depositarios
de esa soberanía. La primera exclusión que se hacía
para poder ejercer el derecho a votar como sufragante parroquial
era no tener sujeción a otro como sirviente o jornalero.
Luego la siguiente venía por el censo de fortuna que exigía
una propiedad raíz de cierto valor o una renta líquida
de arte u oficio. Una tercera exclusión se daba por el hecho
de no ser alfabeto, y una cuarta por no pertenecer al sexo masculino.
Según Galo Ramón, la participación electoral,
entre 1830 y 1900, se limitó del 0,3 por ciento de los ecuatorianos
a un máximo de 5,7 por ciento, que se logró en 1892.
Se había creado un ciudadano de segunda clase, excluido del
sistema político.
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| ICAZA, Patricio. PLURICULTURALIDAD, ESTADO Y DEMOCRACIA. En: Procesos
N° 11. Revista Ecuatoriana de Historia. Quito, Corporación
Editora Nacional, 1997, pp. 91-99. |
| TEMA:
Centralización represiva
pp. 95-96
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La clase terrateniente en Ecuador, se empeñará en
la búsqueda de consolidación de una economía
nacional integrada, a partir de la dominación de García
Moreno [1860 1875], en la que se persigue la consolidación
del Estado, a través de la represión, la cohesión
de las regiones y la dinamización de la economía del
país. Se trata de la consolidación de un Estado autoritario
teocrático, impuesto por la vía absolutista, lo que
fue posible por las modificaciones en el régimen agrario
del litoral, que dieron lugar a la aparición de una clase
de comerciantes profesionales. La introducción de normas
coercitivas que superasen la insuficiencia de las leyes para terminar
con la delincuencia política y perseguir a las sociedades
secretas, así como la obligatoriedad impuesta por la Constitución,
a ser católico, fueron los mecanismos para combatir la revuelta
popular. Los levantamientos rurales fueron sofocados por los cuerpos
estatales, formados para garantizar el cumplimiento de una ley promulgada
el 3 de agosto de 1869 que, obligaba a los indígenas a trabajar
gratuitamente dos veces por semana. Opuestos a esta imposición
se levantaron los indígenas de Chimborazo; García
Moreno decretó el estado de sitio en la provincia y autorizó,
una vez capturado el líder Fernando Daquilema, el que fuera
condenado a la pena capital. Tras el magnicidio de García
Moreno 1875 ejecutado por un grupo de jóvenes liberales,
inspirados en las ideas de Juan Montalvo, vino primero el período
de La Restauración del orden constitucional y posteriormente
el llamado Progresismo [1883 1895], intento de intermediación
ideológica católica liberal. La polarización
política a nivel de las clases propietarias, hacia la última
década del siglo 19, había llegado a tal extremo que
el modelo puesto en vigencia por los gobiernos progresistas evidenció
su incapacidad para hacer efectivo el dominio de la clase terrateniente.
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| ICAZA, Patricio. PLURICULTURALIDAD, ESTADO Y DEMOCRACIA. En: Procesos
N° 11. Revista Ecuatoriana de Historia. Quito, Corporación
Editora Nacional, 1997, pp. 91-99.
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| TEMA:
La revolución liberal
pp. 96-98
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Con la Revolución Liberal en el Ecuador culmina la
transición al capitalismo en la formación social ecuatoriana.
Las premisas económico sociales que dieron sustento al discurso
y proyecto liberal se gestaron en el curso de casi un siglo de régimen
poscolonial. En el litoral surgen grupos sociales ligados al ciclo
del cacao, a la exportación, al capital comercial y usurario
y a ciertas actividades industriales y de servicios, significando
un cuestionamiento al poder de la clase terrateniente. Para doblegar
la resistencia del latifundismo serrano, expresada en los soldados
de la Restauración Católica, y en los levantamientos
promovidos por los conservadores, la Revolución Liberal buscó
sustituir la estructura estatal imperante, por un Estado moderno laico.
Pese a sus limitaciones y para alcanzar el ideal liberal, la Revolución
introdujo un marco jurídico institucional adverso a la ideología
terrateniente clerical y que transforma al Estado en una instancia
funcional para la acumulación originaria de capital. Entre
las modificaciones del ámbito superestructural, que consolidan
el Estado laico, destacan: la separación de la Iglesia y el
Estado a fin de superar la fragmentación del poder central,
la laicización de la educación, que incorporó
a los sectores medios y abrió las puertas a la educación
de la mujer, la organización de las fuerzas armadas, el establecimiento
del Registro Civil, el divorcio, el matrimonio civil, la securalización
de los cementerios y la confiscación de los latifundios. En
la liberación de la mano de obra indígena y montubia,
sometida a la coacción extraeconómica, los avances del
liberalismo sobre las ataduras tradicionales fueron limitadas, pese
a las críticas de Alfaro al concertaje, al que consideró
una esclavitud disimulada; este solo fue abolido en 1918, aunque continuó
vigente con la prisión por deudas. Si bien se eliminó
las relaciones serviles como el diezmo, la contribución territorial
y el trabajo subsidiario, para mejorar la desgraciada condición
de la raza india el liberalismo no rescató la tradición
ni las formas culturales indígenas, al contrario impuso su
aculturación como condición para ser ciudadanos. La
burguesía que aceptó los principios del liberalismo
económico, surgió determinada por un pacto neocolonial
con las metrópolis europeas. |
| ICAZA, Patricio. PLURICULTURALIDAD, ESTADO Y DEMOCRACIA. En: Procesos
N° 11. Revista Ecuatoriana de Historia. Quito, Corporación
Editora Nacional, 1997, pp. 91-99. |
| TEMA:
Ensayos del Estado burgués
pp. 98-99
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Al analizar el período 1895-1948, que se abre con
la Revolución Liberal y se cierra con la contrarrevolución
velasquista [1946], nos muestra la presencia de tres ensayos sucesivos
del Estado Burgués en la formación social ecuatoriana.
Estos se expresaron en la transformación liberal, en la llamada
Revolución Juliana [1925] y en la insurrección popular
del 28 de mayo de 1944. De la insurrección conocida como La
Gloriosa, quedó la Constitución de 1945, que si bien
no tuvo sino unos meses de vigencia en lo inmediato, plasmó
algunos principios de modernización estatal: afirmación
de la soberanía popular, reconocimiento y enseñanza
del quechua o la lengua aborigen respectiva en las escuelas establecidas
en zonas en que predominaba la población indígena, reconocimiento
de los pueblos indígenas como elementos constitutivos de la
cultura nacional, libertad de sufragio, creación del Tribunal
de Garantías Constitucionales. Así mismo, detalla los
derechos laborales de los trabajadores y los socios de la población.
El período 1948 1990, representa el tránsito sin rupturas,
desde un Estado burgués con características que responden
a los intereses de la fracción dominante, asentada en la agroexportación,
hacia un Estado obligado a intervenir más directamente en la
economía, ligado a los intereses de la burguesía financiera
asociada al capital extranjero. En esencia no se trata de un Estado
Burgués sin adjetivos, sino de un Estado capitalista, de contrainsugencia,
cuya característica básica es la de sustentarse en una
democracia restringida y autoritaria. Frente a lo que, la complejidad
de la cuestión india presenta aspectos que no se atienen solo
a la posesión de la tierra como centro de la polémica,
en un país en donde la Reforma Agraria siguió una vía
reaccionaria [junker] que buscaba instaurar la bases para el desarrollo
capitalista en el agro y desactivar las tensiones sociales. La pauperización
social como resultado de las políticas de ajuste, no solo ha
afectado a los sectores oprimidos urbanos, sino también a los
indios. Los indios lejos de desindianizarse, se vienen consolidando
fuertemente como nacionalidades. Desde los años setenta y ochenta,
el movimiento indígena asiste a un despertar lento y unificador,
de rescate de su cultura, sus valores ancestrales y de revalorizaciones
de su lengua proscrita desde la conquista. La demanda de pluriculturalidad
y multinacionalidad, no solo evidencia que los siglos de coloniaje
y opresión de los indios en la República no han podido
hacerles olvidar sus raíces históricas, sino que cuestiona
la visión histórica colonialista de los conquistadores
antiguos y recientes, denunciando al colonialismo y a su prolongación
que hoy ha introducido una nueva y agresiva división internacional
del planeta, discriminatoria y opuesta a una democracia real. Es momento
de superar la visión instrumental de la democracia, sustentada
en los enfoques normativos liberales, en síntesis, una democracia
de dimensión social, que no se restrinja al ámbito político
y se proyecte a los aspectos socioeconómicos y culturales.
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| ICAZA, Patricio. PLURICULTURALIDAD, ESTADO Y DEMOCRACIA. En: Procesos
N° 11. Revista Ecuatoriana de Historia. Quito, Corporación
Editora Nacional, 1997, pp. 91-99.
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