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DEMOCRACIA

AUTOR

Rodrigo Montoya

TITULO

Libertad, democracia y problema étnico en el Perú

 
EN

Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos

 

EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

IFEA/IEP, Lima, 1996, pp. 103-112

 

RESUMEN:

El autor ofrece una reflexión sobre las relaciones manifiestas entre democracia y libertad, la exclusión de los grupos étnicos en la política oficial peruana y la necesidad de reconocer los derechos de estos grupos a partir de la diferencia

 

TEMA:

La democracia como parte de la libertad

pp. 103-104


… Las nociones de libertad y democracia no pueden confundirse. La democracia es una de las formas de acceder al poder y una forma de gobernar. Elegir a los gobernantes cada cierto tiempo constituye un aspecto importante de la libertad política, pero la libertad es mucho más que la simple cuestión de sufragio. "La libertad supone democracia, pero una simple forma de llegar al poder no es toda la libertad".

En el lenguaje político corriente, democracia quiere decir "gobierno civil" elegido por el voto popular; aparece también como sinónimo de sociedad cuando se opone una "sociedad democrática" a otra con dictadura militar. Pero una elección democrática no es suficiente para gobernar democráticamente.

La democracia como forma de llegar al gobierno y como forma de gobernar es parte de un proyecto occidental civilizatorio que trata de imponer por todo el mundo la modernización. En este proyecto, la forma de gobierno, junto con la tecnología, el mercado capitalista, el modo de vivir, pensar y sentir, "forman un paquete único que debe ser copiado por los grupos étnicos de todo el mundo para dejar de ser lo que son y convertirse en lo que occidente quiere que sean". Se trata de homogeneizar, unificar, borrar las diferencias entre los pueblos. Es una especie de "fundamentalismo democrático" donde se niega a todo lo que se contraponga a dicho proyecto.


MONTOYA, Rodrigo. LIBERTAD, DEMOCRACIA Y PROBLEMA ETNICO EN EL PERU. En: Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos. Lima, IFEA/IEP, 1996, pp. 103-112.

 

TEMA:

La democracia realmente existente en el Perú

pp. 104-108


… "El Perú es una sociedad profundamente antidemocrática. En los últimos quince años esta sociedad trata de afirmar una forma democrática de elegir a los gobernantes sin que ninguno de los gobiernos gobierne democráticamente".

En el momento de la invasión europea, hubo probablemente un centenar de grupos étnicos. Luego del colapso demográfico del siglo XVI y la profunda dominación colonial de los siglos siguientes este número fue reduciéndose significativamente. "Quedan 58 en los Andes y en la selva, seis de los cuales están en proceso de extinción irreversible". La República creada en 1821, excluyó a los grupos étnicos que eran la mayoría de la población, siguiendo la misma lógica colonial de la monarquía. La historia de la relación entre la política peruana y los grupos étnicos es, por tanto, la historia de la exclusión. Los llamados indios no tuvieron derechos políticos ni fueron considerados ciudadanos, fueron tratados, y aún lo son (1991) como desvalidas criaturas objeto de protección. "La Constitución de 1979 reconoce a los analfabetos (provenientes de diversos grupos étnicos del Perú) el derecho a elegir, pero no de ser elegidos; en otras palabras, aunque no existe una prohibición expresa, se trata de ciudadanos a medias o ciudadanos de segunda categoría".

Al margen del Perú oficial, al interior de las comunidades campesinas de los Andes y la costa peruana, existe lo que puede llamarse una tradición de elegir democráticamente a sus dirigentes y también un modo democrático de gobernar. "Desde hace siglos, cada primero de enero, las autoridades comunales elegidas directamente en sus cabildos asumen sus cargos... Desde 1972 en adelante la elección bianual de dirigentes de las comunidades nativas de la selva refuerza y extiende este ejercicio democrático... La posibilidad que todos puedan ser autoridades, periódica y rotativamente, permite una vigilancia sobre los elegidos y un cuidado de no abusar sobre aquellos que también serán autoridades en los períodos siguientes. El sistema político comunal-local tiene la virtud de no permitir la condición permanente y asalariada de la autoridad. El monopolio del poder no puede surgir fácilmente. El salto de un sistema democrático de gobernar en una esfera demográficamente pequeña a un universo regional y nacional, es seguramente muy difícil, pero queda como un desafío a la imaginación para inventar una forma democrática de gobernar en el Perú"

"Nunca tuvimos en el Perú una sociedad democrática y tampoco encontramos en el pasado y en el presente los elementos de lago que podamos llamar una cultura democrática"


MONTOYA, Rodrigo. LIBERTAD, DEMOCRACIA Y PROBLEMA ETNICO EN EL PERU. En: Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos. Lima, IFEA/IEP, 1996, pp. 103-112.

 

TEMA:

El desafío de pensar la libertad de otra manera

pp. 108-112


.… En un país de composición multiétnica como el Perú, la posibilidad de inventar una libertad supone ir más allá en la definición de la libertad política. El derecho de elegir a los gobernantes debe asociarse al derecho a la diferencia. "No tiene sentido pensar que el progreso es sinónimo únicamente de modernización capitalista y que ésta sea la única vía posible. Los múltiples esfuerzos de modernización a lo largo de este siglo no han servido para resolver los problemas, Al contrario, han contribuido para que crezca mucho más la distancia entre pobres y ricos, entre el Perú oficial y el Perú real".

Respetar el derecho a la diferencia significa asumir plenamente que los 58 grupos étnicos forman parte del Perú y que sus hombres y mujeres deben ser ciudadanos y ciudadanas en igualdad de condiciones que los otros, no sólo para votar. Como el proyecto civilizatorio occidental trata de eliminar las diferencias y homogeneizar al país, la diferencia establecida por la cultura, la lengua y por los rasgos físicos diferentes es vista como un factor de atraso, lo que va en abierta desventaja de los grupos étnicos.

Respeto a la diferencia significa cambiar de horizonte, abandonar la tentación etnocéntrica de imponer al resto del país una sola vía de desarrollo y progreso. Es un componente esencial de la libertad y, como tal, las minorías deben tener derecho a ejercer sus propios derechos.

La negación de los grupos étnicos produce una reacción visible: la afirmación étnica de su diferencia y personalidad. "El Congreso Aguaruna-Huambisa de la selva peruana fue el primer síntoma de esta reacción en los años setenta, Surgió un liderazgo nuevo, capaz de ir en contra de la tesis oficial del cambio y la llamada modernización, sin negarse muchos elementos de la modernidad... El ejemplo se multiplica y, en la selva, numerosos grupos reivindican sus propios valores. Las federaciones regionales y nacionales y los grupos que buscan un desarrollo autónomo son cada vez más numerosos. Están formándose en este momento intelectuales propiamente indígenas, hecho que será decisivo en el futuro". Todo esto muestra el surgimiento de otro sujeto nuevo en la política peruana: los grupos étnicos con su diferencia, distanciándose de los partidos tradicionales y reclamando una atención especial y el derecho a la diferencia.


MONTOYA, Rodrigo. LIBERTAD, DEMOCRACIA Y PROBLEMA ETNICO EN EL PERU. En: Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos. Lima, IFEA/IEP, 1996, pp. 103-112.