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| RESUMEN:
Luego de cumplir diez años de la publicación De los
medios a las mediaciones de Jesús Martín Barbero,
que ha significado un hito en los estudios de la comunicación
en tanto ubica a los procesos comunicacionales dentro de la cultura
y propone investigarlos desde las mediaciones y la recepción,
es decir, desde los usos que la gente hace de lo que recibe de los
medios, pero también desde sus modos y formas de comunicación,
se realizan ciertas reflexiones en torno a los alcances y aportes
del libro. Presenta una indagación de todo el proceso para
entender cómo fue estructurado el andamiaje teórico
y metodológico que le permitió concretar su propuesta
en el estudio de las mediaciones como espacio cultural y como lugar
en el que se articula el sentido. -
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| TEMA:
Pueblo y masa: los ejes
pp. 64-65
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| Partiendo de una lectura transversal de la historia, antropología,
sociología, literatura y política, Martín Barbero
reconstruye en su libro el proceso histórico de la constitución
de lo popular y lo masivo como conceptos básicos. En el origen
ubica el debate entre Ilustración y Romanticismo para demostrar
que ambos movimientos encasillaron, desde ópticas diferentes
al pueblo como mito en el pasado. El otro debate clave para el autor
será el efectuado por anarquistas y marxistas en la segunda
mitad del siglo 19. Martín Barbero critica la posición
del marxismo ortodoxo porque niega la validez teórica y política
de la idea de pueblo, al reemplazarla por la de proletariado, que
se define como clase exclusivamente por la contradicción antagónica
que la constituye en el plano de las relaciones de producción,
el trabajo frente al capital, y supedita al plano económico
y al de la producción todas las dimensiones de lo social.
Uno de los ejes de la obra de Martín Barbero, es la apropiación
de la categoría de hegemonía como herramienta para
pensar el proceso de dominación social ya no como imposición
desde el exterior y sin sujetos, sino como un proceso en el que
una clase hegemoniza en la medida en la que representa intereses
que también reconocen de alguna manera como suyos las clases
subalternas. Y en la medida significa aquí que no hay hegemonía,
sino que ella se hace y deshace, se rehace permanentemente en un
proceso vivido, hecho no solo de fuerza sino también de sentido,
de apropiación del sentido por el poder, de seducción
y de complicidad. Lo cual implica una desfuncionalización
de la ideología y una reevaluación del espesor de
lo cultural: campo estratégico en la lucha por ser espacio
articulador de los conflictos.
El momento culminante de la obra de Martín Barbero está
en su abordaje del tema de la industria cultural y la cultura de
masa, y es desde la hegemonía como método que propone
su análisis. Tras la aparición de las masas urbanas
lo popular ya no será lo mismo. Y entonces, o renunciamos
a pensar la vigencia cultural de lo popular o si ello tiene aún
sentido será no en términos de exterioridad resguardada,
sino de imbricación conflictiva en lo masivo. Lo masivo en
esta sociedad no es un mecanismo aislable o un aspecto, sino una
nueva forma de socialidad. De masa es el sistema educativo, las
formas de representación y participación política,
la organización de las prácticas religiosas, los modelos
de consumo y los del uso del espacio. De ahí que pensar lo
popular desde lo masivo no signifique, no deba al menos significar
automáticamente alienación y manipulación,
sino unas nuevas condiciones de existencia y de lucha, un modo nuevo
de funcionamiento de la hegemonía.
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| ORTIZ, Quinche. DE LOS MEDIOS A LAS MEDIACIONES O LAS PREGUNTAS
POR EL SENTIDO. En: Iconos N° 4. Quito, FLACSO, marzo de 1998,
pp. 62-67.
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| TEMA:
El concepto de mediación
pp. 65-66
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Paul Ricoeur. En De la metáfora viva, propone
a las mediaciones como espesor de los signos, a partir del reconocimiento
del otro implicado en el lenguaje, el lenguaje convertido en pregunta
deriva en la acción.
Para Martín Barbero las mediaciones son como la herramienta
para salir del dualismo epistemológico porque sirven como
una hermenéutica para explicar y comprender, es decir son
metáforas que tienen un valor referencial [están referidas
al mundo] y permiten leer, que no es encontrar la intención
que está detrás de un texto sino desplegar el mundo
que el texto abre. Las mediaciones son articulaciones entre prácticas
de comunicación y movimientos sociales vistos como lugar
en el que se produce el sentido de los usos, diferentes temporalidades
y pluralidad de matrices culturales.
Martin Barbero hace una consistente y documentada argumentación
que nos lleva a dimensionar esa nueva valoración de la cultura
que él propone, en la que la clave es la comprensión
de su naturaleza comunicativa. Estando presente, como telón
de fondo, lo que sucede en Latinoamérica se asevera: no son
únicamente los límites del modelo hegemónico
los que nos han exigido cambiar de paradigma. Fueron los procesos
sociales de América Latina, los que nos están cambiando
el objeto de estudio a los investigadores de comunicación.
La realidad ha hecho que la problemática de la comunicación
pase a verse desde lo cualitativo como proceso productor de significaciones
y no de mera circulación de informaciones, buscando superar
la visión instrumental y proponiendo la utilización
social de la cultura. Martín Barbero, no solo establece como
una tarea insoslayable sino que asume, hacer una nueva lectura de
la modernidad latinoamericana para encontrar los anacronismos de
los que está hecha.
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| ORTIZ, Quinche. DE LOS MEDIOS A LAS MEDIACIONES O LAS PREGUNTAS
POR EL SENTIDO. En: Iconos N° 4. Quito, FLACSO, marzo de 1998,
pp. 62-67.
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| TEMA:
Repensar lo que pensamos
pp. 66-67
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| Jesús Martín Barbero plantea como itinerario ir de
la filosofía a la comunicación y de la comunicación
a la filosofía, concibiendo la relación entre las dos
como un diálogo permanente en el que la teoría [filosofía]
se vea alimentada por la práctica [comunicación] y viceversa.
Ubicada en la cultura, la comunicación se convierte en el campo
de las preguntas por el sentido. Las preguntas son de tal calibre
que no recortan las ciencias.
Por lo que sería de dotarse de un pensamiento crítico,
para repensar las tradiciones del pensamiento desde donde pensamos,
Martín Barbero concluye que el pensamiento crítico
hoy tiene que ser una táctica, tal como la define Michel
de Certeau, pues en las condiciones actuales debemos luchar desde
el terreno del adversario. Barbero sugiere hacer un esfuerzo por
entender el descentramiento de la cultura, para pensar la tensión
[no la dicotomía], entre el tiempo del mundo y el de la geografía
y la historia. Un ejemplo de esto serían los destiempos que
subvierten la presencia del libro como eje, constituyendo un presente
sin palabra. Para ello propone como primer paradigma pensar la cultura
de los jóvenes, cultura [modernidad blasfema] que no tiene
más como eje, al libro sino a la oralidad cultural, y a la
visualidad electrónica. Un segundo descentramiento es el
del espacio como territorio de la dispersión. Vivimos en
un espacio de migración permanente, en el que no hay tierra
fija, en el que estamos condenados a ser nómadas. El espacio
ya no es más lineal. Las redes son la negación de
la linealidad. Ahora existe un doble movimiento, impensable en términos
de modernidad tal y como la conocemos.
Martín Barbero ubica a la globalización como segundo
paradigma, es un fenómeno muy complejo porque es un modelo
y un modo de desarrollo del neoliberalismo, es la continuación
histórica de los estados nacionales. Los espacios nacionales
no van a desaparecer pero se van a reconfigurar, por eso hay que
afrontar dos desafíos de fondo para las ciencias sociales:
pensar el mundo y pensar lo técnico. La globalización
del imaginario humano, partió de la imagen de la foto que
desde el satélite se tomó de la tierra, la segunda
imagen fue la caída del muro de Berlín, que no se
puede entender sino después de las redes que esa realidad
permite, la vieja dicotomía de lo universal y particular
no existe más. En cuanto repensar la técnica significa
poner en relación el hipertexto [sincrónico], los
nuevos modos de escribir y leer, escritura que emerge borrosamente
como la memoria en las entrelíneas con las que escribimos
el presente lo que significa pensar en los actores sociales de las
nuevas tecnologías, es decir, poner atención a los
modos de pensar de los jóvenes. La imagen es la nueva figura
de la razón, no como engaño, no como apariencia, sino
como expresión de lo sensible. Es un nuevo modo de producir
conocimiento.
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ORTIZ, Quinche. DE LOS MEDIOS A LAS MEDIACIONES O LAS PREGUNTAS POR
EL SENTIDO. En: Iconos N° 4. Quito, FLACSO, marzo de 1998, pp.
62-67.
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