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MEDIACIONES


AUTOR

Quinche Ortiz

TITULO

De los medios a las mediaciones o las preguntas por el sentido

 
EN

Iconos N° 4

 

EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

FLACSO, Quito, marzo de 1998, pp. 62-67

 

RESUMEN:

Luego de cumplir diez años de la publicación De los medios a las mediaciones de Jesús Martín Barbero, que ha significado un hito en los estudios de la comunicación en tanto ubica a los procesos comunicacionales dentro de la cultura y propone investigarlos desde las mediaciones y la recepción, es decir, desde los usos que la gente hace de lo que recibe de los medios, pero también desde sus modos y formas de comunicación, se realizan ciertas reflexiones en torno a los alcances y aportes del libro. Presenta una indagación de todo el proceso para entender cómo fue estructurado el andamiaje teórico y metodológico que le permitió concretar su propuesta en el estudio de las mediaciones como espacio cultural y como lugar en el que se articula el sentido. -

 

TEMA:

Pueblo y masa: los ejes

pp. 64-65


Partiendo de una lectura transversal de la historia, antropología, sociología, literatura y política, Martín Barbero reconstruye en su libro el proceso histórico de la constitución de lo popular y lo masivo como conceptos básicos. En el origen ubica el debate entre Ilustración y Romanticismo para demostrar que ambos movimientos encasillaron, desde ópticas diferentes al pueblo como mito en el pasado. El otro debate clave para el autor será el efectuado por anarquistas y marxistas en la segunda mitad del siglo 19. Martín Barbero critica la posición del marxismo ortodoxo porque niega la validez teórica y política de la idea de pueblo, al reemplazarla por la de proletariado, que se define como clase exclusivamente por la contradicción antagónica que la constituye en el plano de las relaciones de producción, el trabajo frente al capital, y supedita al plano económico y al de la producción todas las dimensiones de lo social.

Uno de los ejes de la obra de Martín Barbero, es la apropiación de la categoría de hegemonía como herramienta para pensar el proceso de dominación social ya no como imposición desde el exterior y sin sujetos, sino como un proceso en el que una clase hegemoniza en la medida en la que representa intereses que también reconocen de alguna manera como suyos las clases subalternas. Y en la medida significa aquí que no hay hegemonía, sino que ella se hace y deshace, se rehace permanentemente en un proceso vivido, hecho no solo de fuerza sino también de sentido, de apropiación del sentido por el poder, de seducción y de complicidad. Lo cual implica una desfuncionalización de la ideología y una reevaluación del espesor de lo cultural: campo estratégico en la lucha por ser espacio articulador de los conflictos.

El momento culminante de la obra de Martín Barbero está en su abordaje del tema de la industria cultural y la cultura de masa, y es desde la hegemonía como método que propone su análisis. Tras la aparición de las masas urbanas lo popular ya no será lo mismo. Y entonces, o renunciamos a pensar la vigencia cultural de lo popular o si ello tiene aún sentido será no en términos de exterioridad resguardada, sino de imbricación conflictiva en lo masivo. Lo masivo en esta sociedad no es un mecanismo aislable o un aspecto, sino una nueva forma de socialidad. De masa es el sistema educativo, las formas de representación y participación política, la organización de las prácticas religiosas, los modelos de consumo y los del uso del espacio. De ahí que pensar lo popular desde lo masivo no signifique, no deba al menos significar automáticamente alienación y manipulación, sino unas nuevas condiciones de existencia y de lucha, un modo nuevo de funcionamiento de la hegemonía.


ORTIZ, Quinche. DE LOS MEDIOS A LAS MEDIACIONES O LAS PREGUNTAS POR EL SENTIDO. En: Iconos N° 4. Quito, FLACSO, marzo de 1998, pp. 62-67.

 

TEMA:

El concepto de mediación

pp. 65-66


Paul Ricoeur. En De la metáfora viva, propone a las mediaciones como espesor de los signos, a partir del reconocimiento del otro implicado en el lenguaje, el lenguaje convertido en pregunta deriva en la acción.

Para Martín Barbero las mediaciones son como la herramienta para salir del dualismo epistemológico porque sirven como una hermenéutica para explicar y comprender, es decir son metáforas que tienen un valor referencial [están referidas al mundo] y permiten leer, que no es encontrar la intención que está detrás de un texto sino desplegar el mundo que el texto abre. Las mediaciones son articulaciones entre prácticas de comunicación y movimientos sociales vistos como lugar en el que se produce el sentido de los usos, diferentes temporalidades y pluralidad de matrices culturales.

Martin Barbero hace una consistente y documentada argumentación que nos lleva a dimensionar esa nueva valoración de la cultura que él propone, en la que la clave es la comprensión de su naturaleza comunicativa. Estando presente, como telón de fondo, lo que sucede en Latinoamérica se asevera: no son únicamente los límites del modelo hegemónico los que nos han exigido cambiar de paradigma. Fueron los procesos sociales de América Latina, los que nos están cambiando el objeto de estudio a los investigadores de comunicación. La realidad ha hecho que la problemática de la comunicación pase a verse desde lo cualitativo como proceso productor de significaciones y no de mera circulación de informaciones, buscando superar la visión instrumental y proponiendo la utilización social de la cultura. Martín Barbero, no solo establece como una tarea insoslayable sino que asume, hacer una nueva lectura de la modernidad latinoamericana para encontrar los anacronismos de los que está hecha.




ORTIZ, Quinche. DE LOS MEDIOS A LAS MEDIACIONES O LAS PREGUNTAS POR EL SENTIDO. En: Iconos N° 4. Quito, FLACSO, marzo de 1998, pp. 62-67.

 

TEMA:

Repensar lo que pensamos

pp. 66-67


Jesús Martín Barbero plantea como itinerario ir de la filosofía a la comunicación y de la comunicación a la filosofía, concibiendo la relación entre las dos como un diálogo permanente en el que la teoría [filosofía] se vea alimentada por la práctica [comunicación] y viceversa. Ubicada en la cultura, la comunicación se convierte en el campo de las preguntas por el sentido. Las preguntas son de tal calibre que no recortan las ciencias.

Por lo que sería de dotarse de un pensamiento crítico, para repensar las tradiciones del pensamiento desde donde pensamos, Martín Barbero concluye que el pensamiento crítico hoy tiene que ser una táctica, tal como la define Michel de Certeau, pues en las condiciones actuales debemos luchar desde el terreno del adversario. Barbero sugiere hacer un esfuerzo por entender el descentramiento de la cultura, para pensar la tensión [no la dicotomía], entre el tiempo del mundo y el de la geografía y la historia. Un ejemplo de esto serían los destiempos que subvierten la presencia del libro como eje, constituyendo un presente sin palabra. Para ello propone como primer paradigma pensar la cultura de los jóvenes, cultura [modernidad blasfema] que no tiene más como eje, al libro sino a la oralidad cultural, y a la visualidad electrónica. Un segundo descentramiento es el del espacio como territorio de la dispersión. Vivimos en un espacio de migración permanente, en el que no hay tierra fija, en el que estamos condenados a ser nómadas. El espacio ya no es más lineal. Las redes son la negación de la linealidad. Ahora existe un doble movimiento, impensable en términos de modernidad tal y como la conocemos.

Martín Barbero ubica a la globalización como segundo paradigma, es un fenómeno muy complejo porque es un modelo y un modo de desarrollo del neoliberalismo, es la continuación histórica de los estados nacionales. Los espacios nacionales no van a desaparecer pero se van a reconfigurar, por eso hay que afrontar dos desafíos de fondo para las ciencias sociales: pensar el mundo y pensar lo técnico. La globalización del imaginario humano, partió de la imagen de la foto que desde el satélite se tomó de la tierra, la segunda imagen fue la caída del muro de Berlín, que no se puede entender sino después de las redes que esa realidad permite, la vieja dicotomía de lo universal y particular no existe más. En cuanto repensar la técnica significa poner en relación el hipertexto [sincrónico], los nuevos modos de escribir y leer, escritura que emerge borrosamente como la memoria en las entrelíneas con las que escribimos el presente lo que significa pensar en los actores sociales de las nuevas tecnologías, es decir, poner atención a los modos de pensar de los jóvenes. La imagen es la nueva figura de la razón, no como engaño, no como apariencia, sino como expresión de lo sensible. Es un nuevo modo de producir conocimiento.



ORTIZ, Quinche. DE LOS MEDIOS A LAS MEDIACIONES O LAS PREGUNTAS POR EL SENTIDO. En: Iconos N° 4. Quito, FLACSO, marzo de 1998, pp. 62-67.