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MOVIMIENTO INDIGENA

AUTOR

Andrés Guerrero

TITULO

De sujetos indios a ciudadanos étnicos: de la manifestación de 1961 al levantamiento indígena de 1990

 
EN

Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos

 

EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

IFEA/IEP, Lima, 1996, pp. 83-101

 

RESUMEN:

Elabora un análisis de las transformaciones sociales y políticas de los gobiernos locales, que median entre el Estado central y la población indígena, a fin de comprender las modificaciones estructurales ocurridas entre dos hitos históricos del Ecuador: la manifestación de 1961 y el levantamiento indígena de 1990, desmenuzando la trama de la transición acontecida al pasar de un tipo de organización política compuesta por mediadores externos (FEI y partido comunista) a otra representación integrada por dirigentes intelectuales emergidos del seno de los grupos étnicos.

 

TEMA:

Las transformaciones de las estructuras rurales y la FEI

pp. 84-87


… Los cambios en la tenencia de la tierra en la sierra ecuatoriana durante los primeros años de la década del 60 encontró una metáfora que perfila de cerca el papel histórico de las haciendas a nivel local: la hacienda funciona económicamente como un "núcleo radiante" (Baraona). Pero las haciendas también fueron nudos estructurantes en un amplio campo extraeconómico que se extiende desde las jerarquías sociales hasta las prácticas políticas, pasando por el orden simbólico. Hablamos de la configuración del poder local en cada región. Se trata de una formación política nueva y original que en los Andes no tiene nada de atemporal. "Pertenece al mismo proceso de constitución del Estado nación ecuatoriano en la segunda mitad del siglo XIX. Se inicia con la supresión del tributo de indios (1857)... y responde al problema de la administración étnica bajo el nuevo sistema político: el sistema del Estado nacional de ciudadanos libres e iguales. En su médula, consiste en una forma de delegación de poder y control de la población indígena... Concibo el poder local como una configuración política pluriédrica, jerarquizada, un aglomerado de instituciones y vínculos sociales heterogéneos, en cuyo ápice trona siempre el patrón. Hacienda, Iglesia, funcionarios estatales de parroquia y cantón (jefes y tenientes políticos), municipalidades cantonales (autoridades blanco-mestizas del pueblo), vínculos domésticos entre gente del pueblo y familias indígenas de comunidad (parentescos rituales, reciprocidades desiguales, etc) son los elementos que integran el poder local en la sierra". Es una instancia de decisión en cuanto a la distribución, las condiciones del consumo y la reproducción de la mano de obra indígena, los reclutamientos forzosos de indios jornaleros por el Estado central y los Municipios, el abastecimiento de bienes por los comuneros a los pueblos, la administración de justicia en los territorios étnicos.

Hasta 1857, año de abolición del tributo de indios, el Estado republicano había reconocido legalmente una clasificación político-jurídica de los habitantes en: blancos, exentos de contribución, e indios, obligados a tributar. El sistema político representativo seguía al pie de la letra la división colonial en castas. De esta clasificación derivaban implicaciones en el estatuto político: la división entre ciudadanos (con o sin plenos derechos) y los tributarios, los indios, que fue la figura jurídico económica tallada por el Estado para administrar a la población no castiza.


GUERRERO, Andrés. DE SUJETOS INDIOS A CIUDADANOS ETNICOS: DE LA MANIFESTACION DE 1961 AL LEVANTAMIENTO INDIGENA DE 1990. En: Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos. Lima, IFEA/IEP, 1996, pp. 83-101.

 

TEMA:

De indios tributarios a sujetos indios

pp. 87-92


.… La abolición legal y económica del indio tributario conlleva dos consecuencias: a) extiende en principio la igualdad ciudadana a todos los "ecuatorianos", sin distinciones de raza, historia o cultura; b) sin embargo, la formación de la ciudadanía en el país recorta de facto una contrafigura tácita, no definida en el cuerpo legal pero no por ello menos vigente en la práctica: los indígenas pasan del rango de tributarios neocoloniales (1830-187) a una figura de "sujetos-indios" del Estado nación. Es decir, "pasan a un estatuto político económico y simbólico propio de una población que deambula en un espacio de ambigüedades en cuanto a sus derechos legales frente al Estado y la sociedad nacionales". Sin la posibilidad de elegir y ser elegidos, quedan excluidos de los cargos estatales por no ser hispano parlantes; poseen territorios étnicos que son a la vez desconocidos y reconocidos legalmente como "terrenos baldíos de comunidad".

Surge una configuración de administración étnica a fuerza de medidas pragmáticas establecidas en leyes que nunca mencionan a los "sujetos-indios" . "La pregunta de cómo administrar dentro de la ordenación del Estado de los libres e iguales ciudadanos, a una población de sujetos sin llegar a redefinir un nuevo aparato indigenista (una república de indios renovada) obtuvo una respuesta que fluyó por los cauces de lo implícito: al retirarse y desentenderse el estado central, la administración de los indígenas quedó relegada a la mano invisible del sentido práctico, el enraizado trato cotidiano, al dominio de lo privado entre la casta criolla y los indígenas".

El Estado nacional adoptó al menos dos medidas concomitantes:

  • a) Densificó el organigrama de recortes administrativos y territoriales menores, la malla de funcionarios jurídico-políticos (jefes y tenientes políticos) y las instancias municipales (concejos cantonales) por unidad de espacio y de población indígena.
  • b) Esquivó la reglamentación y control de las relaciones laborales, mercantiles, productivas, reproductivas y rituales, es decir, de los lazos entre los ciudadanos blanco-mestizos y los sujetos indígenas.

La primera medida condujo a que los funcionarios estatales locales (jefes y tenientes políticos) asumieran el ejercicio de la administración étnica y fundieran intereses propios con tareas estatales; ortorgó a los hacendados y a los propietarios agrarios en general la administración de "sus" conciertos que ya no eran empadronados y supeditados al Estado en calidad de tributarios; la Iglesia no solamente recibió una delegación administrativa homóloga, en tanto que hacendada, sino que los curas locales siguieron recaudando diezmos y primicias con el aparato de intermediarios que ya tenían; la gente blanca del pueblo que vivía de vínculos de reciprocidad desigual, también administraba "sujetos indios" en sus casas, chacras y tráficos.


GUERRERO, Andrés. DE SUJETOS INDIOS A CIUDADANOS ETNICOS: DE LA MANIFESTACION DE 1961 AL LEVANTAMIENTO INDIGENA DE 1990. En: Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos. Lima, IFEA/IEP, 1996, pp. 83-101.

 

TEMA:

La lenta degradación de la administración étnica

pp. 92-93


… El Estado de la Revolución Liberal (1895) no eliminó ni sustituyó al poder local como administrador étnico; tampoco pretendió suprimir la división de facto entre ciudadanos-blancos y "sujetos indios". "Su mayor intento lo concentró en vigorizar, ´laicizar´ (en el sentido de imponer una racionalidad burocrática), desprivatizar las funciones de los representantes locales (jefes y tenientes políticos) e intercalarlos entre el Estado y dos de los poderes: los hacendados y la Iglesia". El intento no pervivió al último gobierno de Alfaro. Las autoridades locales retornaron a sus alianzas con los hacendados.

El sistema de administración étnica, la delegación al poder local continuó vigente hasta la Reforma Agraria pero, luego de la década de 1940 entró en un proceso de degradación, inducida por múltiples factores: a partir de 1925, con la Revolución Juliana, el Estado central consigue una mayor independencia frente a las clases dominantes e incrementa su capacidad de intervención; la extensión de la red vial desestancó muchas regiones e hizo más accesible las comunicaciones de los agentes sociales (ciudadanos y "sujetos indios") con el Estado central, la intervención de organismos públicos y la acción misma del Estado a nivel local; comienzan fuertes desplazamientos migratorios de indígenas y blancos de la sierra hacia la costa; la clase terrateniente pierde su potencialidad de manejar poder (nacional) con el surgimiento de una burguesía comercial e industrial serrana.

Para el momento de la manifestación de huasipungueros en Quito, en diciembre de 1961, la administración étnica por delegación de poder se hallaba resquebrajada; "era apuntada por sus mayores interesados, los hacendados, que anticipaban en el horizonte político (por presión nacional e internacional) los nubarrones de una restructuración agraria"


GUERRERO, Andrés. DE SUJETOS INDIOS A CIUDADANOS ETNICOS: DE LA MANIFESTACION DE 1961 AL LEVANTAMIENTO INDIGENA DE 1990. En: Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos. Lima, IFEA/IEP, 1996, pp. 83-101.

 

TEMA:

La FEI. Un intento de deslocalizar los conflictos agrarios indígenas

pp. 94-97


… La delegación por el Estado central de la administración étnica y la ubicación de un locus de gravedad del poder, tuvo una consecuencia doble: creó una instancia regional de cercamiento, amortiguación, negociación y ejecución de la represión de los conflictos étnico-agrarios, al mismo tiempo que evitó la irrupción de los conflictos étnicos en la escena política central.
En primer lugar, los conflictos sociales y étnicos son, salvo excepción, sofocados en el marco institucional de la reciprocidad desigual y la justicia de patio de hacienda. Si de todas maneras consiguen trascender sus confines, intervienen alianzas y clientelas locales con los funcionarios estatales y religiosos para apaciguar, mediar, reprimir e impedir que desborden el encasillamiento regional o provincial. Son un conjunto de poderes idealmente estancos, encastrados desde el nivel inferior (hacienda) hasta el superior (provincia) pasando por el regional (parroquia y cantón), que en cada nivel intentan detener los conflictos agrarios.
El segundo lugar, esta formación de poder deja solamente campo a dos procesos alternativos: primero, la resistencia cotidiana, y cuando rompe el marco institucional, la violencia abierta: el levantamiento. En ambos casos, los conflictos no calzan en ninguna de las hormas de institucionalidad y de las expresiones políticas estatales, al punto que, por lo general, quedan como informaciones desconocidas.

¿Cuál era el papel de la FEI en el sistema de administración étnica?.

a) Por una parte, se constituye en una suerte de aparato indigenista no estatal, en un organismo de mediación, expresión y traducción de sujetos sociales, los indios, carentes de reconocimiento (legalidad y legitimidad), y por ende, de discurso reconocido y acceso al sistema político

b) La federación intentó desprivatizar y deslocalizar los conflictos agrarios, expulsarlos fuera de lo regional y llegar a los centros de decisión del Estado nacional

c) Al intervenir como un organismo indigenista, como una institución externa de ciudadanos blancos que asume la mediación de sujetos indios, "reproduce aquellos qui pro cuos inherentes al Estado y su trato con sujetos coloniales: una población sin derechos reconocidos en el sistema político y jurídico del Estado ación, cuya realidad aparece n recovecos de terceros intereses, en lenguajes dobles, en visiones deformadas de sí y de los otros".

La FEI asumió una función de "traducir" las formas de lucha y las reivindicaciones de los comuneros indígenas de las haciendas, de los sujetos-huasipungueros, al orden simbólico de "ciudadanía": a conceptos de derechos de clase, como trabajadores semi-proletarios agrícolas, no como "ciudadanos étnicos", como pueblos que exigen un reconocimiento colectivo en sus vínculos con el Estado


GUERRERO, Andrés. DE SUJETOS INDIOS A CIUDADANOS ETNICOS: DE LA MANIFESTACION DE 1961 AL LEVANTAMIENTO INDIGENA DE 1990. En: Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos. Lima, IFEA/IEP, 1996, pp. 83-101.

 

TEMA:

El levantamiento de 1990: ¿de sujetos indios a ciudadanos étnicos?

pp. 94-97



… ¿Cuáles son los tintes entre el sistema de administración de los sujetos-indios vigente hasta fines de los años 60 y la problemática actual de la "cuestión étnica" formulada en el levantamiento indígena de 1990?

a) La desintegración del poder local encargada de la administración semiprivada de la población indígena, generó un vacío de poder en las regiones, sobretodo a nivel de los recortes territoriales cantonales y parroquiales. Los patrones de hacienda hoy en día ya no gobiernan sujetos indios en sus empresas agrícolas, sino más bien gerencian una fuerza de trabajo asalariada. Las relaciones en los pueblos entre blanco-mestizos e indígenas se ha laicizado; además ya no quedan circunscritas al ámbito privado-cotidiano ni cercadas en lo regional. El Estado fundó aparatos de desarrollo que tuvieron el efecto, entre otros, de interpelar y convocar a los indígenas ya no en términos de sujetos indios, es decir, de masa de población sometida a vínculos neocoloniales, sino como agentes de producción, como campesinos. La población indígena se autonomizó. Los comuneros "libres" exhuasipungueros, campesinos indígenas e indígenas urbanos reafirmaron su identidad y establecieron, por primera vez, una interlocución directa con el Estado.

b) El levantamiento indígena un recóndito componente de la formación histórica ecuatoriana: la construcción decimonónica y liberal del sujeto-indio como contraimagen y proyecto de la ciudadanía blanco mestiza, reinvención del indio en la imaginación republicana liberal como "otro" pasivo y animalizado que hay que liberar para que, una vez modificado el "carácter peculiar de indio" alcance la ciudadanía ecuatoriana, dentro del modelo evolucionista y darwinista blanco-mestizo. El movimiento masivo de los indígenas desvaneció aquella imagen mental, parte constitutiva del sistema político, y terminó el proceso de desintegración en la figura de sujetos indios. Creó un hecho político: puso en causa el modelo, el sistema jurídico-político, el proceso de formación y la propuesta de la ciudadanía elaborados desde el Estado nacional y la sociedad civil blanco-mestiza.

c) Los cambios fueron sustanciales. La articulación entre la población indígena y el sistema político es totalmente distinta del pasado. La CONAIE no reemplaza a un aparato de mediación al estilo y con las funciones de la FEI, no es un aparato indigenista mediador de sujetos políticos neocoloniales. El movimiento creó un nuevo agente social, eslabonó e impulsó demandas antes impensables e indecibles por falta de discurso: una interpretación de la historia desde el punto de vista indígena, articulada a exigencias de autonomía, autogobierno y autodeterminación


GUERRERO, Andrés. DE SUJETOS INDIOS A CIUDADANOS ETNICOS: DE LA MANIFESTACION DE 1961 AL LEVANTAMIENTO INDIGENA DE 1990. En: Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos. Lima, IFEA/IEP, 1996, pp. 83-101.