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| RESUMEN:
Partiendo de la necesidad de ejercitar un indigenismo crítico,
a condición de ser, primero autocrítico, y de admitir
que el conocimiento científico presupone siempre un acuerdo
y una ética, el autor aborda el etnodesarrollo, en los términos
con los que fue establecido como política por la Reunión
de Expertos sobre Etnodesarrollo y Etnocidio en Latinoamérica,
Costa Rica, 1981. Trata sobre lo que podría llamarse política
de museos, en cuanto a bienes culturales indígenas en aquellas
culturas cuyos derechos sobre los mismos son reivindicados por los
productores de esos bienes, y sobre la política indigenista
del Brasil, consustanciada en el Estatuto del Indio. Subraya que
en este fin de siglo la ética tenderá a imponerse
en la relación entre los pueblos, sobre todo si se trata
de etnias indígenas sometidas a Estados naciones. -
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| TEMA:
Etnodesarrollo e Indigenismo
pp. 12-16
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Sobre el ámbito de la ética, la idea del etnodesarrollo
surge dentro de una crítica a las teorías de desarrollo
económico prácticamente hegemónicas en el mundo
moderno.
Stavenhagen: cualquier modelo alternativo de desarrollo
debe tener las siguientes características:
1. Poseer una estrategia destinada a satisfacer las necesidades
fundamentales de un gran número de personas, ello significa
que un país debe realizar esfuerzos para producir los bienes
necesarios a la elevación de los patrones de vida de los
más pobres.
2. Adoptar una visión interna o endógena, y no una
visión externa y orientada a las exportaciones e importaciones.
3. Tratar de usar y aprovechar las tradiciones culturales existentes,
y no rechazarlas a priori como obstáculos al desarrollo.
4. Respetar y no destruir el medio ambiente.
5. Este abordaje estaría basado, siempre que fuera posible,
en el uso de los recursos locales, bien sean naturales, técnicos
o humanos.
6. Este enfoque pretende ser más participante que tecnocrático,
se orienta al pueblo.
El problema actual de cómo implementar un proceso de etnodesarrollo
-que implicará una interacción entre la o las etnias,
objeto de transformación socioeconómica- implicará
además una comunidad de argumentación entre grupos
e individuos portadores de culturas distintas, indigenistas y líderes
indígenas. Debería esperarse que los indígenas
estuvieran naturalmente imbuidos de los principios del etnodesarrollo
y tratasen de dialogar con los líderes locales sobre su deseo
de cambio, y que la dirección de ese cambio fuera descubierta
como resultado de la interlocución que ocurriría en
el interior de una comunidad de argumentación.
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| CARDOSO DE OLIVEIRA, Roberto. PRACTICAS INTERETNICAS Y MORALIDAD.
POR UN INDIGENISMO (AUTO) CRITICO. En: América Indígena,
volumen L N° 4. México, Instituto Indigenista Interamericano,
1992, pp. 9-26. |
| TEMA:
Los museos y los valores étnicos.
pp. 16-19
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En un manuscrito Denise Hamú, se expresa un tema en
el cual la cuestión de la moralidad de las prácticas
interétnicas viene siendo impuesta con fuerza. La autora muestra
el choque de puntos de vista entre la comunidad de los museos y los
indios norteamericanos, que reclaman derechos a aprender por parte
del pueblo sobre la historia de la humanidad, en el primer caso y,
al derecho reivindicativo de los indios a la repatriación de
los objetos indígenas, en el segundo. En una segunda parte
trata un caso de reivindicación, ocurrido en 1986 en Brasil,
el de la hacha ceremonial que formaba parte de la colección
etnográfica del Museo Paulista, cuya exigencia de recuperación
por la comunidad indígena dio lugar a un interesante debate
de antropólogos y la dirección del Museo, que acarrearía
la posible reformulación de las políticas de conservación
y de ampliación de sus acervos de bienes culturales indígenas.
Como parte de lo cual, parece tener lugar en el ámbito internacional
una toma de conciencia cada vez mayor sobre la necesidad de establecer
un código de ética, susceptible de asegurar una política
museológica basada en la moralidad de una práctica interétnica.
Existe un Código de ética profesional, del International
Council of Museums [ICOM], dedicado a la comunidad de museos. Pero
¿sería éste suficiente para implementar prácticas
interétnicas no transgresoras de la moralidad?. Las normas
del código, se dieron en el interior de la comunidad de los
museos, por lo que se excluyeron la parte de los indígenas.
Por lo anterior se debe considerar la posibilidad de crear una
verdadera comunidad de comunicación, constituida por las
partes involucradas en la conjunción intercultural: comunidad
de museos con la comunidad indígena, y formar una comunidad
de comunicación y de argumentación interétnica,
y asegurar la moralidad de sus prácticas.
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| CARDOSO DE OLIVEIRA, Roberto. PRACTICAS INTERETNICAS Y MORALIDAD.
POR UN INDIGENISMO (AUTO) CRITICO. En: América Indígena,
volumen L N° 4. México, Instituto Indigenista Interamericano,
1992, pp. 9-26. |
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