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| RESUMEN:
Elabora una reflexión sobre los modelos de desarrollo alternativo
y las posibles prácticas de transformación social,
destacando la necesidad de partir de una investigación participativa,
en la vida cotidiana y social, "de estructuras, conductas,
valores, deseos y concepciones del mundo de los sectores populares".
Desarrolla el concepto de "economía popular" como
base para la formulación de un modelo de desarrollo popular
alternativo y proyección hacia un nuevo proyecto societal.
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| TEMA:
¿Es posible pensar en modelos alternativos de desarrollo
en esta coyuntura?
pp. 3-6
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Dadas las tendencias simultáneas a la internacionalización
y a la fragmentación de los mercados nacionales, no está
claro si los modelos alternativos de desarrollo:
a) deberían ser de pretensión societal, sea con
alcance nacional, supranacional o local.
b) por ahora deberían ser pensadas como lineamientos muy
generales para orientar acciones y proyectos referidos a cualquier
agregado social, o si
c) deberían ser planteadas desde y para situaciones sociales
bien especificadas, a fin de ganar en concreción.
En cualquier caso, en la medida que estos intentos tratan de contribuir
a modificar las tendencias predominantemente orientadas por el programa
neoliberal, un modelo no será más que la antesala
teórica de un proyecto social, impensable a su vez sin un
sujeto colectivo específico.
Toda propuesta de modelo alternativo y su correspondiente gama
de posibles proyectos deberían señalar como mínimo
la matriz social, económica y cultural que podría
ser el sitio de su gestación como alternativa real.
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| CORAGGIO, José Luis. CONTRIBUCIONES POSIBLES AL PLANTEAMIENTO
DE UN MODELO DE DESARROLLO ALTERNATIVO DESDE LA PERSPECTIVA DE LA
ECONOMIA POPULAR URBANA. Serie Textos N° 18. Quito, CIUDAD, 1991,
20 pp.
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| TEMA:
La noción de "otro desarrollo"
pp. 6-10
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El concepto de desarrollo que predominó en los 60
y 70 puede ser visto como tecnocrático, en la medida que: a)
pretendía imponer una racionalidad instrumental, haciendo de
la planificación una institución que condensaba esa
racionalidad; y b) no se planteaba con la suficiente fuerza la cuestión
de los sujetos sociales, en parte por la omnipresencia del Estado.
La crisis contemporánea ha llevado a la crítica del
concepto mismo de desarrollo, dando lugar a la noción de "otro
desarrollo". Esta reflexión tuvo lugar primero en los
países centrales, asumida por movimientos ecológicos,
pacifistas, de derechos humanos, de liberación de la mujer,
etc. La calidad de vida pasó a ocupar un lugar central en el
nuevo discurso; se trataba de retomar control de las fuerzas productivas
en una lucha cultural contra el consumismo y despilfarro: menos crecimiento
cuantitativo, más calidad de vida. La trascendencia de esto
es innegable. Sin embargo, "esas propuestas trasladadas sin variantes
relevantes a nuestras sociedades, pueden implicar, como posibilidad
más general, renunciar al crecimiento que nunca tuvimos, y
apostar a la vida comarcal miserable, al poder despótico de
los caciques locales, renunciando a completar el proceso de constitución
de una sociedad integrada, capaz de sustentar un estado democrático
que represente los intereses nacionales ante las fuerzas mundiales...".
Puede también ser una anticipación de otra vía
al desarrollo posible una que trabaje desde las bases de la sociedad,
combinando necesarios determinantes heterónomos de la vida
con una ampliación válida de lo autónomo. Pero
tal ampliación sería solamente posible "transformando,
y no idealizando, las estructuras locales y los comportamientos reactivos,
superando y no necesariamente conservando las identidades en buena
medida forjadas en el proceso incompleto de integración capitalista".
En todo caso, "la cuestión del desarrollo es, y siempre
fue, no la de optar entre crecimiento y calidad de vida, entre desarrollo
material y desarrollo espiritual, entre vida social y vida cotidiana,
sino de cómo lograr la satisfacción urgente de las
necesidades materiales de las mayorías, aunando acciones
privadas con acciones sociales, para luego ir ampliando el vector
de los satisfactores de necesidades más amplias, de orden
superior, reconocidas como legítimos derechos humanos y sociales,
siempre referidos a los límites que pone la producción
material" .
Un punto de partida más seguro para las prácticas
de transformación sería: a) admitir el pragmatismo
y los deseos actuales de las masas; b) plantear hipótesis
de nivel intermedio que impliquen guías alternativas para
la acción, haciendo generalizaciones válidas a partir
de la sistematización de experiencias históricas y
actuales del campo popular; y c) poner a prueba y explicitar sobre
la marcha las normas o fórmulas sociales que ese pensamiento
reflexivo colectivo vara surgiendo, tanto para la resolución
de problemas como para la reinterpretación de éstos
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| CORAGGIO, José Luis. CONTRIBUCIONES POSIBLES AL PLANTEAMIENTO
DE UN MODELO DE DESARROLLO ALTERNATIVO DESDE LA PERSPECTIVA DE LA
ECONOMIA POPULAR URBANA. Serie Textos N° 18. Quito, CIUDAD, 1991,
20 pp.
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| TEMA:
Contribuciones al proyecto de desarrollo alternativo
pp. 10-12
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Se podría comenzar partiendo de un marco de sentido
construido como síntesis interpretativa de la historia moderna
de las luchas populares; por ejemplo planteando como nuevos objetivos:
1. El desarrollo de formas de vida satisfactorias para todos,
comenzando por la satisfacción de las necesidades básicas.
2. La sostenibilidad de tal desarrollo
3. La preservación o aumento de la autodeterminación
nacional
Además plantear que tales objetivos se especifiquen y persigan
racionalmente, es decir, mediante métodos democráticos
de reconocimiento de intereses particulares y búsqueda de
consensos sobre intereses generalizables que interpreten concretamente
esos objetivos.
Para ello una vía pertinente sería "investigar
participativamente en la vida cotidiana y en la vida social, las
estructuras, conductas, valores, deseos, concepciones del mundo
de los sectores populares para establecer si existen bases reales
que hagan de aquella interpretación de sentido algo más
que una idealización voluntarista". El pensamiento debe
incluir en sus formulaciones iniciales la expectativa de ir resolviendo
los problemas más sentidos de las mayorías populares.
Para ello debe partir "de las necesidades efectivamente existentes
en el campo popular, de los recursos y relaciones propios y de aquellos
a los que puede tener acceso, buscando su potenciamiento por la
vía de la toma de conciencia de variantes de organización
social, de redireccionamiento de recursos, de planteamiento de objetivos
colectivos, descansando en las propias fuerzas más que en
la exigencia de una serie de cambios sistémicos o de dotaciones
exógenas de infraestructura, comunicaciones, etc".
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| CORAGGIO, José Luis. CONTRIBUCIONES POSIBLES AL PLANTEAMIENTO
DE UN MODELO DE DESARROLLO ALTERNATIVO DESDE LA PERSPECTIVA DE LA
ECONOMIA POPULAR URBANA. Serie Textos N° 18. Quito, CIUDAD, 1991,
20 pp. |
| TEMA:
La economía popular
pp. 12-17
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"Por economía popular entiendo, en una primera
aproximación, el conjunto de recursos, prácticas y relaciones
económicas propias de los agentes económicos populares
de una sociedad. El concepto operativo propuesto de ´lo popular´
es el siguiente: se trata de unidades domésticas elementales
de producción-reproducción (individuales, familiares,
cooperativas, comunitarias, etc) orientadas primordialmente hacia
la reproducción de sus miembros y que para tal fin dependen
fundamentalmente del ejercicio continuado de la capacidad de trabajo
de éstos".
La condición fundamental para clasificar como "popular"
a una unidad de reproducción es el trabajo propio como base
necesaria de reproducción. "En términos de clases
nos referimos entonces a lo que genéricamente suele denominarse
"trabajadores" y a los miembros de las unidades domésticas.
Esta definición operativa no coincide con las familias denominadas
"pobres", ni con las actividades denominadas "informales",
ni con la clase obrera o la campesina, aunque los incluye. "El
carácter heterogéneo del agregado que delimita esta
definición suele resultar insoportable pero su validez metodológica
puede ser defendida". Estas unidades de reproducción
son mayoritariamente polifacéticas, con inserciones combinadas
y a la vez son lugares de una socialización difícilmente
asimilable a conciencias de clase unilaterales. Este agregado abarca
variadas actividades económicas: a) la producción
de bienes para el consumo y la producción (alimentos, vestido,
vajilla, etc); b) la construcción de infraestructura (caminos
vecinales, instalaciones para servicios comunales, etc); c) prestación
de servicios; d) comercialización de productos propios y
de empresas no populares; e) reproducción y venta de fuerza
de trabajo asalariado; f) desarrollo y transmisión de técnicas
de producción, circulación, enseñanza-aprendizaje,
etc. El términos culturales incluye también los procesos
de socialización de las nuevas generaciones, la reproducción
de valores tradicionales e instituciones.
Para pensar en un proyecto alternativo es necesario tener presente
que "el referente empírico de lo que venimos denominando
´economía popular´ ha sido y es todavía
un segmento del sistema económico capitalista, que se denomina
así no porque se reduzca a la economía capitalista
sino porque su movimiento de conjunto y sus leyes principales están
dominados por la lógica del capital. Hasta ahora, la ´economía
popular´ manifiesta formas relativamente autónomas
de autoregulación sólo cuando la dinámica del
capital es insuficiente para incorporar sus recursos y subsumir
sus relaciones. En ese sentido, cuando en adelante hablemos de economía
popular estaremos refiriéndonos a una posible configuración
de recursos, agentes y relaciones aún no constituida, que
incluiría reglas estables de distribución y regulación
internas del trabajo y de sus productos, un sujeto y/o una lógica
predominante propios, desde donde se articularía con el restos
del sistema económico"
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| CORAGGIO, José Luis. CONTRIBUCIONES POSIBLES AL PLANTEAMIENTO
DE UN MODELO DE DESARROLLO ALTERNATIVO DESDE LA PERSPECTIVA DE LA
ECONOMIA POPULAR URBANA. Serie Textos N° 18. Quito, CIUDAD, 1991,
20 pp. |
| TEMA:
¿Cómo avanzar desde estas bases hacia un proyecto
alternativo?
pp. 17-20
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Del desarrollo de esta matriz "pueden surgir elementos
no sólo para un modelo de desarrollo popular alternativo, no
sólo elementos para avanzar en la articulación de un
sujeto colectivo con un proyecto para la gestión de sus propios
recursos, sino también propuestas para un nuevo modelo y proyecto
societal, cuyo tiempo, sin embargo, no parece ser el de esta década,
signada por la dualización que por la integración social.
Mientras los procesos históricos van decantando nuevas instituciones,
valore y comportamientos, el papel de los intelectuales de contribuir
decisivamente al proceso de autoreflexión de los agentes
del campo popular, sistematizando críticamente las experiencias
generalizables, contribuyendo a acelerar procesos de toma de conciencia,
evaluando las posibilidades que esta realidad en proceso encierra.
En particular, los economistas pueden hacer aportes substanciales
a la reflexión y a la búsqueda de un sentido para
la acción económica de las mayorías; podemos
resaltar las siguientes necesidades:
1. Examinar la viabilidad de un mercado regido no por la ganancia
capitalista sino por la satisfacción colectiva de las necesidades
que, sin embargo, se articule con autonomía relativa con
el mercado capitalista.
2. Construcción de modelos coherentes que representen la
estructura y dinámica de los posibles resultados de los
actuales procesos de desarrollo de la economía popular.
Esto requiere identificar, tipificar, formalizar y materializar
variantes y relaciones, flujos internos y externos, términos
del intercambio, coeficientes de transferencias de valor, relaciones
de distribución, relaciones de substitución entre
usos alternativos del fondo de trabajo en relación a los
precios relativos, etc.
3. Sobre la base de esos modelos, proceder a identificar, cuantificar
y analizar cualitativamente diversos tipos de actividades existentes
dentro de la matriz popular de la economía, así
como determinando su potencial productivo y las condiciones para
efectivizarlo.
4. Revisar críticamente las interpretaciones y propuestas
de políticas respecto a diversas formas de la economía
popular preparando marcos de decisión dentro de los cuales
puedan plantearse alternativas de política pública,
en particular económica, desde una perspectiva popular.
Estas y otras tareas "pueden contribuir decisivamente a orientar
prácticamente la acción social de los sectores populares,
sus organizaciones y las organizaciones que vienen interviniendo
con intenciones no manipulatorias en la vida económica popular"
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| CORAGGIO, José Luis. CONTRIBUCIONES POSIBLES AL PLANTEAMIENTO
DE UN MODELO DE DESARROLLO ALTERNATIVO DESDE LA PERSPECTIVA DE LA
ECONOMIA POPULAR URBANA. Serie Textos N° 18. Quito, CIUDAD, 1991,
20 pp.
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