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| RESUMEN:
A partir de una revisión crítica del centralismo,
a lo largo de la historia de la formación de los Estados
nación en América Latina, el autor sintetiza los fundamentos
básicos de la descentralización para las estrategias
de desarrollo, y las situaciones locales que obstaculizan su proceso,
sin perder de vista la necesidad de contar con gobiernos locales
que, lejos de disolver la nación, la fortalezcan. -
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| TEMA:
Estado nacional y gobiernos locales
pp. 109-112
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Precedentes históricos
En América Latina, el centralismo es, en mayor o menor grado,
el estilo predominante de la conducción gubernamental. Está
arraigado en las diversas formas institucionales, como producto
inevitable de una vieja tradición histórica. En el
período colonial, los territorios que hoy conforman muchos
Estados latinoamericanos, albergaban sociedades regionales diversas
y muy escasamente articuladas entre sí. Luego de los procesos
de independencia se produce una integración forzosa de sociedades
locales y regionales con muy escasos vínculos, u por tanto,
sin una clara identidad que las unifique. En el curso del siglo
XIX y hasta la primera mitad del XX, la integración nacional
y la construcción de Estados fuertemente centralizados fue
la preocupación fundamental de las clases dirigentes latinoamericanas;
ello dio lugar a una persistente tensión entre los poderes
locales y regionales y el poder central del Estado, que constantemente
debió resistir las tendencias disolutorias presentes en localidades
y regiones. El centralismo latinoamericano, a diferencia del europeo
occidental carece de los contenidos democráticos e igualitarios
que supuso en Europa el fin del régimen feudal y la constitución
de los Estados nacionales. Mientras en Europa la centralización
y la conformación de los Estados nacionales, fueron banderas
de lucha de las clases subordinadas, en América Latina fueron
la nobleza criolla, la alta clerecía y la casta militar constituida
en las guerras de independencia, quienes impulsaron y condujeron
la formación de cuasi Estados nacionales centralizados.
Formas estatales y dimensión local: el problema de la
legitimidad
En teoría política, se argumentaría que los
municipios son parte del Estado, lo cual es cierto; pero "también
es cierto que los municipios preceden históricamente a la
conformación de los Estados nacionales modernos, aunque son
articulados a éstos bajo formas específicas de organización
territorial, jurídica y política". Los municipios
constituyen la organización natural y espontánea de
comunidades territoriales cohesionadas por estrechos vínculos
económicos y culturales, que impulsan una intensa vida colectiva,
expresión de intereses y necesidades comunes; por el contrario,
"el Estado nacional aparece como una artificialidad histórica
que se superpone a las particularidades locales y asume la forma
de un interés general abstracto en el que se disuelven las
diferencias locales y regionales". Podría asegurarse
que "mientras menor es el grado de desarrollo de los países
y mayores son las diferencias económicas y de nivel de vida
de la población, mayor es la pérdida de legitimidad
de los Estados. Esto, obstaculiza la postulación indiferenciada
del interés general de la nación, dando lugar más
bien al surgimiento de lo que se ha dado en llamar Estado Oligárquico".
Resultado de ello, es la visión latinoamericana del Estado
Benefactor que en su intento de legitimación, asume el papel
de tutelar, tendiente a favorecer a los "desposeídos"
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| VELASCO, Marco. GOBIERNOS LOCALES, DESCENTRALIZACION Y DESARROLLO.
En: Ciudad Alternativa N° 10. Quito, Ciudad, 1995, pp. 109-116.
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| TEMA:
Lo nacional y lo local en la discusión sobre el desarrollo
pp. 112-114
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Con frecuencia se produce un enfrentamiento de posiciones
entre quienes privilegian la dimensión nacional sobre lo local
y quienes defienden el espacio local como piedra de toque del desarrollo.
Esto es motivado por la relevancia que ha cobrado el tema de los gobiernos
y los espacios locales en las políticas de organismos financieros
internacionales, aparte de que, la crítica a la democracia
representativa formal hoy busca posibilidades alternativas ideando
mecanismos de participación ciudadana en los gobiernos locales.
En esta discusión, "no debemos perder de vista el principio
de que lo nacional y lo local son constitutivos de una misma realidad,
por lo que el fortalecimiento de los municipios o el énfasis
en la iniciativas locales no tienen porqué derivar necesariamente
en el debilitamiento del Estado nacional y, al contrario, el desarrollo
local es impensable sin considerar las condicionantes de la sociedad
nacional".
El reto del desarrollo en los países de América Latina,
exige una estrategia que incorpore la dimensión local y fortalezca
el rol de los municipios. Ello implica asumir esta tarea con una óptica
integradora que, al mismo tiempo, considere y valorice las particularidades
e identidades locales y que incluya los impactos, efectos y determinaciones
de lo nacional y de la estructura global en el ámbito local.
El enfoque neoclásico y los problemas derivados del centralismo
La tesis de la descentralización del Estado proviene de fuentes
neoclásicas. "Son los neoliberales quienes, a partir
de una furibunda crítica a la ineficiencia y el tamaño
excesivo del Estado, lanzan la idea de la descentralización
entendida como desmantelamiento del aparato estatal... ´confundiendo
interesadamente la función pública con la ineficiencia
burocrática´. Al parecer, el único concepto
el juego en la propuesta neoliberal de la descentralización
es el de la autonomía financiera de los gobiernos locales
y sólo de modo marginal el de la democracia, comprendida
únicamente como el ejercicio de libertades individuales garantizadas
por el Estado". Sin embargo hay que reconocer que la crítica
neoliberal del Estado, "pone el dedo en la llaga al señalar
problemas como el sobredimensionamiento burocrático, la ineficiencia
en el manejo de recursos, el fracaso en la promoción del
desarrollo y la reducción de los desequilibrios socioeconómicos..."
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| VELASCO, Marco. GOBIERNOS LOCALES, DESCENTRALIZACION Y DESARROLLO.
En: Ciudad Alternativa N° 10. Quito, Ciudad, 1995, pp. 109-116.
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| TEMA:
Algunas situaciones locales obstaculizan la descentralización
pp. 114-115
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Hay un conjunto de obstáculos que deben considerarse
a la hora de impulsar procesos de descentralización, iniciativas
y proyectos desde los gobiernos locales:
- El centralismo político, económico y territorial,
se reproduce con mucha frecuencia en el microcosmos local, concentrando
en el área urbana de los municipios todas las preocupaciones
e inversiones municipales, en franca abstracción tanto
de la naturaleza agropecuaria del territorio como de la población
mayoritariamente concentrada en el sector rural.
- Las diferencias y contradicciones sociales existentes en el
espacio local, refutan la tesis de una supuesta identidad consensual
de valores e intereses representados por el Municipio invalidando
en viejo principio racionalista de la armonía social; este
problema es más agudo cuanto mayores son las dimensiones
poblacionales y espaciales de la municipalidad.
- La sociedad civil local y los diversos grupos que la constituyen
muestran, por razones diversas, ascepticismo o fuertes resistencias
a que el municipio pueda convertirse en promotor del desarrollo.
Ello puede atribuirse a la reducida legitimidad y al poco prestigio
del Municipio en su condición de administrador de recursos,
pero también, en que los habitantes, especialmente de localidades
pequeñas y rurales con fuertes atributo de tradicionalismo,
están acostumbrados a un municipio proveedor de servicios
gratuitos que no exige caso ninguna contribución a su comunidad.
A modo de conclusiones
Emprender iniciativas, movilizar recursos y promover la participación
ciudadana en el manejo de los asuntos locales, no resuelven por
sí solos, los grandes problemas nacionales de carácter
estructural o determinados por las relaciones económicas
internacionales. Sin embargo, "que la mayoría de los
países desarrollados cuenten con gobiernos locales fuertes
es una demostración de que las autonomías locales
y regionales no constituyen por principio, fuerzas disolutorias
de la nación". Ni en Europa ni en América Latina,
se justifica más en centralismo.
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| VELASCO, Marco. GOBIERNOS LOCALES, DESCENTRALIZACION Y DESARROLLO.
En: Ciudad Alternativa N° 10. Quito, Ciudad, 1995, pp. 109-116. |
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