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| RESUMEN:
La "hibridez" de una cultura popular que se desarrolla
por desplazamiento , yuxtaposición o la mera velocidad de
su transmisión ha producido un nuevo conjunto de problemas
para el analista, así como nuevas configuraciones culturales.
El autor discute dos de esas configuraciones: el resurgimiento de
"lo popular" como nostalgia en las nuevas representaciones
de la latinidad, y la aparición de lo híbrido y lo
subalterno como reemplazos de lo popular en las discusiones sobre
su representación.
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| TEMA:
La crisis de un concepto
pp. 63-68
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García Canclini: "¿cómo
estudiar a los millones de indígenas y campesinos que migran
a las capitales, a los obreros subordinados a la organización
industrial del trabajo y el consumo?, ¿cómo analizar
las manifestaciones que no caben en lo culto o lo popular?".
Estas preguntas se relacionan con dos problemas aparentemente diferentes:
la cuestión de la fragmentación y la hibridez, y el
problema de la creciente homogeneidad de lugares desprovistos de cualquier
particularidad local o nacional. Tanto la homogeneidad como la hibridez
desafían las definiciones más viejas de identidad nacional
y comunidad.
Moreiras: "si el capitalismo transnacional fundamenta
su dominación global en la constitución de una red simbólica
que reduce al extremo toda posibilidad de un Afuera.... ¿cuál
es el sentido que pueden guardar las diferencias locales?"
"Cuando los críticos aluden a la ´crisis de lo popular´,
no se están refiriendo solamente a la imposibilidad de apelar
a algunos estratos de la cultura popular personificados en el abstracto
´gaucho´, en el ´indio´ o en lo que fuera.
Se refieren adicionalmente a su propio dilema al enfrentarse a aquellos
símbolos culturales globales y a los productos locales e infinitamente
variados de la hibridez, que ni corresponden a las viejas representaciones
de ´lo nacional-popular´ o al populismo, ni llegan a la
transculturación en el sentido tradicional de la palabra".
Antes "lo popular" fue un indicador de la diferencia latinoamericana
que se determinaba por la distancia de las metrópolis y se
percibía como el fundamento de la categoría de nación;
pero la cultura popular servía igualmente como indicador del
subdesarrollo. Lo que cambió en las últimas décadas
no fue sólo la manera dualista de entender la cultura como
superior o inferior, avant garde o tradicional, sino también
los valores, "a tal punto que ahora se considera lo híbrido
como creativo y enriquecedor, mientras que la pureza, desdichadamente,
evoca limpieza étnica". Asistimos a un fenómeno
de desterritorialización que se refiere no sólo al desarraigo
físico de la gente del lugar que le es propio, sino también
a una "liberación" de la raigambre cultural y la
filiación. "El afecto, por ejemplo, se libera de los nexos
familiares y circula por identificaciones y afiliaciones abstractas,
como en el caso de los ´latinos´ genéricos en Estados
Unidos". La teoría cultural ha estado cuestionando cada
vez más la estructura de un discurso que separa lo "popular"
de lo "culto" en razón del valor. García Canclini
sostiene que diferenciar los productos de los artistas y de los artesanos
es una forma de diferenciación social; que la cultura global
y el turismo no necesariamente causan la degeneración de los
productos artesanos, sino que contribuyen a su enriquecimiento y expansión.
Es un disparate considerar a América Latina como un mero consumidor
de la cultura de masas, pues "no sólo América Latina
ha desarrollado su propia y floreciente industria de la cultura sino
que además los latinoamericanos son expertos en darle un uso
creativo a la tecnología metropolitana". |
| FRANCO, Jean. LA GLOBALIZACION Y LA CRISIS DE LO POPULAR. En: Nueva
Sociedad N° 149. ¿Qué significa lo popular?. Caracas,
Nueva Sociedad, mayo-junio de 1997, pp. 62-73.
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| TEMA:
El problema de la representación
pp. 63-68
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En un sentido diferente, lo popular se usa
para describir lo contrahegemónico (Gramsci), hecho que aún
tiene vigencia para una parte de la izquierda latinoamericana. Pero
en este caso también se pude hablar de una crisis de lo popular,
pues "muchos de los identificados con la resistencia al capitalismo
o con las luchas por la justicia social cambiaron de tónica,
abandonando el término ´popular´ por ´ciudadanía´
o ´sociedad civil´, y dando énfasis así
a las formas de organización social que están más
allá de las estructuras partidistas tradicionales.
La crisis que lleva a los críticos a evitar el uso del término
"popular" está vinculada al énfasis en la
democracia y la participación popular.
"La crisis de lo popular puede entenderse de diferentes formas.
Por una parte, existe una crisis de la terminología, dado
que los significados mas antiguos de la palabra ´popular´
ya no corresponden a grupo humano estable y por otra parte la idea
de ´una cultura hecha por el pueblo mismo´ dejó
de ser viable. Como resultado, tenemos los intentos de describir
la diferencia local, regional, nacional o latinoamericana en general
en términos de hibridez o de nostalgia. En otro sentido,
la crisis de lo popular también puede interpretarse como
un problema de representación dentro de las sociedades neoliberales,
en donde la estratificación social se entiende en términos
de consumo y los movimientos sociales son capaces de traspasar los
límites de las clases. Pero también hay un tercer
punto de vista en el cual lo popular (definido por su marginalidad
dentro del sistema mundial) ´pone en crisis´ el discurso
de la Ilustración del progreso a través de la auto-ayuda,
la educación y la movilización ascendente. De esa
forma se revierte la tradicional postura del centro con relación
a la periferia, pues la periferia tiene algo que enseñar
a los del centro".
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| FRANCO, Jean. LA GLOBALIZACION Y LA CRISIS DE LO POPULAR. En: Nueva
Sociedad N° 149. ¿Qué significa lo popular?. Caracas,
Nueva Sociedad, mayo-junio de 1997, pp. 62-73. |
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