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| RESUMEN:
Realiza un acercamiento a la cuestión indígena en el Ecuador, desde
una reflexión en torno a las estrategias de dominación desde la
época colonial hasta la actualidad, destacando el papel del indigenismo
y las políticas indigenistas como estrategia de contrainsurgencia
que favorece el control estatal e introduce factores disociativos.
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TEMA:
El indigenismo, estrategia de dominación
pp. 13-17
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..El concepto de estado nacional implica sociedad unitaria y consensual,
sujeto de una cultura nacional, pero en Ecuador existen diversas
culturas desarrolladas por pueblos en situación de dominación
y explotación. A lo largo de la historia, las clases dominantes
han desarrollado estrategias para mantener explotación de
trabajo y apropiación privada de los recursos, junto al discurso
del indigenismo, caracterizado por intolerancia a toda heterogeneidad
cultural que obstaculice formación de un mercado interno
o dispute legitimidad de la nación para ejercer hegemonía
sobre el todo social.
Cuatrocientos años de dominación no han terminado
con pueblos y culturas; sus actuales niveles de organización
han obligado a variar estrategias y a reconocer su presencia como
componente de las formas sociales.
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ITURRALDE, Diego. NACIONALIDADES INDIGENAS Y ESTADO NACIONAL EN
ECUADOR. En: Nueva Historia del Ecuador, volumen 13. Ensayos Generales
III. Nación, Estado y sistema político. Quito, Corporación Editora
Nacional, 1995, pp. 9-58.
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TEMA:
Senderos del indigenismo en el Ecuador
pp. 17-40
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En la Colonia, la política de la corona hacia poblaciones
indígenas se mediatizó a través de labor de
evangelizadores quienes buscaron: integrar al indígena como
fuerza de trabajo en procesos productivos, protegerlos de explotación
para asegurar su autoreproducción y cambiar su visión
del mundo y modo de vida. Comerciantes, burocracia regional y terratenientes
desplazaron a misioneros, intensificaron actividades agropecuarias
y manufactureras mediante instituciones como haciendas y obrajes.
En la primera etapa de la época Republicana, se mantiene
una actitud dual frente al sector campesino-indígena. El
estado mantiene tributación indígena. Aristocracia
y clero ejercen "protección" al indígena,
lo articulan a lo económico, político e ideológico
y se benefician de su clientelaje, mientras las fuerzas económicas
insurgentes en la Costa les disputan su control.
El régimen liberal toma medidas que liberan al indígena,
rompen el control ideológico de la iglesia, pero lo dejan
a merced del mercado. Con la crisis económica de los 20,
el sector exportador deja a la oligarquía terrateniente reorganizar
el campo en función de sociedad unitaria y consensual. Pero
se enfrenta al ascenso de luchas populares, a la formación
de primeras organizaciones obrero-campesinas, mientras los intelectuales
incorporan la heterogeneidad cultural en la consideración
de lo nacional.
En los 30-40 el Estado, que había combatido inicialmente
la movilización campesina-indígena, acaba por absorberla.
El sector campesino indígena logra alto grado de organización
y conforma la primera federación. El tema indígena
pasa a ser eje del discurso socialista, motivo de estudios de origen
sociológico y antropológico y de creación de
agencias oficiales dedicadas a la política social. Problemas
limítrofes, explotación petrolera inicial y avances
colonizadores "descubren" al sector indígena de
la zona amazónica.
Del 40 al 60, gobierno y organismos internacionales conjugan atención
al mejoramiento del sector rural. La izquierda atenúa su
discurso reformador, movimientos populares son menos intensos, intelectuales
se ocupan de otras problemáticas, no se consolida el movimiento
indígena. El período concluye con agitación
y levantamientos campesinos
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| ITURRALDE, Diego. NACIONALIDADES INDIGENAS Y ESTADO NACIONAL EN
ECUADOR. En: Nueva Historia del Ecuador, volumen 13. Ensayos Generales
III. Nación, Estado y sistema político. Quito, Corporación Editora
Nacional, 1995, pp. 9-58 |
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TEMA:
Senderos del indigenismo en el Ecuador
pp. 17-40
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...En los 60, leyes de Reforma Agraria surgen en el contexto de
crisis. Campesinos quedan disociados de haciendas debiendo enfrentar
directamente sus demandas ante el Estado. Se revitalizan movimientos
populares y cobran fuerza organizaciones indígenas, se abre
el debate sobre el carácter relativo de las instituciones
y la necesidad de reconocer estatutos jurídicos distintos
a grupos diferenciados. Surgen estudios sobre relaciones de sectores
sociales en el campo.
En los 70 el Estado amplía la cobertura de servicios a grupos
campesinos-indígenas, pero modifica modos de vida de habitantes
de la Amazonia por compañías petroleras, de maderas
y a colonos. Surgen agencias que trabajan en promoción rural
e indígena y nuevas organizaciones. Los partidos no generan
proyecto orgánico que articule a estos movimientos. El gobierno
acepta a las organizaciones indígenas como interlocutores
y el público se sensibiliza ante la existencia de múltiples
culturas dentro del estado nacional.
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| ITURRALDE, Diego. NACIONALIDADES INDIGENAS Y ESTADO NACIONAL EN
ECUADOR. En: Nueva Historia del Ecuador, volumen 13. Ensayos Generales
III. Nación, Estado y sistema político. Quito, Corporación Editora
Nacional, 1995, pp. 9-58 |
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TEMA:
Algunas constantes de la acción indigenista
pp. 40-58
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El tratamiento del gobierno, partidos e intelectuales hacia
la problemática indígena ha sido intermitente y variable.
La política indigenista ha sido una estrategia de contrainsurgencia
que favorece el control estatal e introduce factores disociativos.
En el manejo indígena han estado constantemente agencias
extranjeras, como parte de una asistencia más amplia, con
respaldo del gobierno.
En los procesos de política hacia los indígenas se
han desestabilizado sus condiciones de reproducción material.
El indigenismo como discurso y práctica surge junto a proyectos
políticos populistas, como búsqueda de apoyo político-electoral.
Estas regularidades responden a estrategias económicas,
políticas, y reflejan una forma de concebir lo indígena
y su ubicación dentro del Estado nacional: se oculta su contemporaneidad,
se ignora su inserción en procesos sociales y su situación
en relación a la propiedad y al trabajo, se los considera
marginales para la participación política, el desarrollo
y la promoción social, y se descontextualiza su cultura.
El desarrollo logrado por organizaciones campesinas-indígenas
replantean el contenido del problema y exige nuevas políticas
gubernamentales: reclaman un estatuto de nacionalidades como condición
de su integración al Estado nacional; pretenden que se admita
su valor como interlocutores y su personalidad política.
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| ITURRALDE, Diego. NACIONALIDADES INDIGENAS Y ESTADO NACIONAL EN
ECUADOR. En: Nueva Historia del Ecuador, volumen 13. Ensayos Generales
III. Nación, Estado y sistema político. Quito, Corporación Editora
Nacional, 1995, pp. 9-58 |
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