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INDIOS


AUTOR

Osmar Gonzáles

TITULO

El indio en la mente de los intelectuales criollos.

 
EN

Ecuador Debate N° 38.

 

EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

CAAP, Quito, agosto de 1996, pp. 100-115.

 

RESUMEN:

Se interrogan ciertas claves básicas para entender por qué se produce determinada imagen sobre el indio en los intelectuales criollos y qué papel busca cumplir. Se ubica esta problemática en dos períodos: los años que comprendieron la separación de la metrópoli española y las dos primeras décadas del siglo XX. El interés consiste en encontrar cómo, a pesar de transcurrir cien años, persisten ciertas imágenes, una determinada manera de ver al indio, a través no de los procesos -que de hecho, son tomados en cuenta- sino de los discursos que se elaboran.

 

TEMA:

El nacionalismo criollo

pp. 105-107


… El término "criollo" ha experimentado cambios, en relación a los procesos históricos. Así, en los siglos iniciales de la Colonia, criollo aludía a los primeros españoles llegados a América; luego en el siglo XVII designaba a los españoles americanos; en el siglo XVIII adquiría sinonimia con descontento y resentimiento, mientras que en los años finales del XIX e iniciales del XX se identificaba con lo "nacional" (lo peruano, lo mexicano, etc). Por último, en la parte final de este siglo lo criollo es sinónimo de lo opuesto, lo extranjerizante, lo foráneo, lo alienado, especialmente en los países de mayor densidad poblacional indígena o mestiza (Bolivia, Perú, Ecuador, Guatemala, etc.).

La conciencia de los criollos como integrantes de una colectividad distinta a la de los españoles es un proceso que empieza desde el siglo XV con Torquemada que escribe Monarquía indiana. Lo precolombino empieza a ser visto como parte integral de la historia patria de los países coloniales. Los criollos experimentaban un doble proceso, de distanciamiento con respecto de los conquistadores y de acercamiento y simpatía por los indios. Luis Villoro, con respecto al nacionalismo criollo, expresa que sólo se puede reivindicar el pasado cuando lo cercano se vuelve lejano, esto es, inofensivo. El tal alejamiento es lo que hace posible la reivindicación del indio. Y esta reivindicación es lo que lleva a los intelectuales a buscar una sustancia propia, que no sea simple reflejo de Europa, es decir, una realidad original. En este propósito, el indio real proporciona la materia opaca; el criollo se encarga de revestir e informar esa materia con la proyección de sus propias posibilidades. Se puede mencionar algunas claves de la imagen que del indio se habían formado los intelectuales criollos: el recordatorio de sus vestigios y monumentos nos informa de que el indio pertenece al pasado, que carece de actualidad, lo grandioso que pudieron hacer es sólo un recuerdo que hay que exaltar por motivos de orgullo patriótico pero que su civilización ya no tiene vigencia en una sociedad instalada en la filosofía de las luces. El indio no es un sujeto que pueda autodeterminarse sin contar con la presencia del elemento criollo considerado como lo racional, como la conducción y depositario del saber.

"La identidad criolla construye su ser imaginando la alteridad de los otros, de los indios. La imagen de los criollos sobre el indio es el alto de su mente entre las dos incertidumbres que representan lo europeo dominante y los Andes sojuzgados".


GONZALES, Osmar. EL INDIO EN LA MENTE DE LOS INTELECTUALES CRIOLLOS. Ecuador Debate N° 38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 100-115.

 

TEMA:

Interludio

pp. 107-108


… Conseguido el objetivo de la separación de España, los criollos evidencian un distanciamiento con respecto al tema indígena, en la medida que ya no le resultaba funcional la apelación al indio una vez cumplida la tarea emancipadora. Por el contrario, el orden republicano y la permanencia de los criollos en el poder se sustentaba en una vieja institución colonial, cual era el tributo indígena. Por ello, la conciencia criolla se desarrollará en oposición y diferencia con respecto a lo indio, visto como representante de lo arcaico, opuesto a la modernización identificada con los criollos.

El mestizaje se interioriza como una "herida psíquica"; por ello, desde 1860 se empieza a proponer las inmigraciones como manera de detener la fusión con las razas inferiores. La utopía es "blanquear" el país. Esto explica por qué la literatura social, por ejemplo, tiene como un tema recurrente el incesto. La tentación endogámica del incesto podría relacionarse con la fantasía criolla de un Perú exclusivamente blanco. La alternativa es el encuentro con el otro, pero la violencia original de la conquista y su repetición patológica arrastra ese esfuerzo hacia formas encubiertas del tabú. Así, desembocan en tragedia los intentos por instaurar un nuevo orden simbólico, una nueva e híbrida legitimidad.

En este momento de fracaso, aparece un grupo de intelectuales dispuestos a otorgar el nuevo proyecto a la nación, en el que los indios cumplirían su papel, al menos en la imaginación de aquellos.


GONZALES, Osmar. EL INDIO EN LA MENTE DE LOS INTELECTUALES CRIOLLOS. Ecuador Debate N° 38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 100-115.

 

TEMA:

La república aristocrática

pp. 107-108


… Se trata de una época más consolidada y modernizante de la oligarquía peruana. "La metáfora que ayuda a entender el orden oligárquico es la de un edificio en donde están perfectamente diferenciados sus pisos: cada uno en su lugar sin posibilidad de confusiones. Traducido al orden social quiere decir que, tanto las clases como las razas, ocupan un lugar específico. Las razas y las clases "superiores" arriba en los puestos de conducción; las razas y clases "inferiores" abajo, en los lugares de obediencia. Se trata de un esquema de desigualdad étnica que se produce en todo el ámbito social". ¿Cómo construir la nación, más aún, un Estado nacional, según este modelo?. Específicamente, los contingentes indígenas no habían mostrado ninguna identificación con la "patria". Más aún, el aumento de los latifundios en las serranías creaba un ambiente de malestar que constituía un terreno favorable para acciones levantísticas. Por ello, las primeras décadas del siglo están preñadas de rebeliones indígenas contra la expoliación y el abuso. El asunto de cómo incorporar a los indios se volvía un asunto central.

La necesidad de formular un proyecto de Estado nacional hay que entenderla en la necesidad de encontrar raíces propias, una identidad común, tema acuciante para algunos intelectuales que veían en la creciente influencia de la cultura francesa un peligro que desestabilizará la herencia hispánica. Mientras que a inicios del siglo XIX lo hispano era percibido como atrasado, a fines del mismo siglo y a inicios del actual la herencia cultural española es revalorada y se vuelve en una fuente de identidad para los intelectuales criollos. Pero lo que hay que relievar es el esfuerzo de este grupo de intelectuales por incorporar al indígena en un proyecto nacional. Trataron de ser los "intelectuales orgánicos" de la oligarquía, los asesores del "príncipe" buscando presionar a éste para efectuar reformas a nivel político y social. Sin embargo esta voluntad se estancó al terminar exlcluidos del poder o incorporarse a él arriando toda bandera reformista. Posteriormente, la aparición de nuevos sectores sociales (la clase obrera) e ideologías (socialis-mo) convulsionaron el ritmo de la vida oligárquica siendo rebasados por un aceleramiento de la vida social que entraba en una etapa de conflictos violentos por la lucha del poder.

En este contexto, los intelectuales criollos veían al indio como parte de la naturaleza, con un ámbito específico para ser: los Andes, salir de ellos acarrearía su destrucción. Por otro lado, reaparece la visión del indígena como un ser infantil, cuya alma se refleja en sus expresiones culturales. El indio es, en esta visión, adecuado como fuerza de trabajo, como cuerpo, pero no es reivindicado como intelecto ni como fuente moral. Finalmente, resurge la idea de que "todo indio pasado fue mejor", el del presente es decadente, muy distinto a sus padres y antecesores que fueron capaces de crear una gran civilización.


GONZALES, Osmar. EL INDIO EN LA MENTE DE LOS INTELECTUALES CRIOLLOS. Ecuador Debate N° 38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 100-115.

 

TEMA:

Asuntos de piel

pp. 111-115


… A pesar de la distancia temporal que separa a los ideólogos de la emancipación de los intelectuales de principios de siglo, existen claves comunes en la forma de interpretar o acercarse al mundo indígena. Es decir, las imágenes que se forman sobre el indio unos u otros intelectuales nos muestran una continuidad mental que los emparenta. ¿Por qué?

Como señala S. Alberro, el mismo término de historia de las mentalidades es ambiguo, pero no por ello deja de ofrecer una definición del campo en el que opera que nos puede ser de utilidad. La historia de las mentalidades "actúa siempre en campos de interés dominados por la sensibilidad en oposición a los que son regidos por la conciencia. Así, lo psicológico prevalece sobre lo intelectual, y lo automático e inconsciente sobre los que procede de operaciones mentales deliberadas". En este sentido, la historia de las mentalidades focaliza los procesos más perdurables, lo sedimentado en la conciencia de los hombres subyaciendo por debajo de las ideologías, credos políticos o visiones científicas.

Así, el papel de los intelectuales criollos ha sido el de enriquecer las "vastas y poderosas corrientes que, verdaderas o erróneas, impulsan la acción humana". El discurso que se elabora tiene pretensiones de legitimidad y aceptación social, se proyecta a todos los individuos permeándolos, constituyendo lo que Alain Boeau llama "hombre medio". Los intelectuales criollos elaboraron una imagen del indio con el propósito de proveerse de una tradición (el glorioso asado incaico) como para otorgarse legitimidad (sea para la separación de la metrópoli española, sea para consolidarse como directores del progreso nacional). En este sentido, se expresaba un doble juego: a) confinaba al indio a una situación de marginalidad por cuanto no le confería legitimidad para constituirse en un sujeto "autónomo": la realización del indígena estaba subordinada a la proyección que sobre él hacían los criollos; b) por otro lado, lo integraba, incorporándolo, subordinada y segmentariamente, a la nacionalidad. Ni lo excluía totalmente ni lo integraba de manera completa.

En ello también incide la tradición cultural y filosófica. La influencia de las teorías biologistas en las ciencias sociales abre paso al "racismo científico" basado en la teoría de la sobrevivencia de las especies de Charles Darwin. Es cuando surge la idea de "razas superiores" e "inferiores", donde opera un prejuicio racial que actúa como barrera interiorizada para establecer los límites y las reglas de relación interétnica, descalificando a la otra etnia sobre valores fijados etnocéntricamente. Es el punto de apoyo que justifica y legitima la oposición étnica.


GONZALES, Osmar. EL INDIO EN LA MENTE DE LOS INTELECTUALES CRIOLLOS. Ecuador Debate N° 38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 100-115.