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| RESUMEN:
Se analizan los mecanismos de discriminación racial que
usan los blancos y los mestizos en el Ecuador, así como las
respuestas y las formas de resistencia de los indígenas.
Se entiende a la discriminación racial como las acciones
directas-vulgares disimuladas y/o sutiles por medio de las cuales
personas blancas y mestizas, consciente o inconscientemente, restringen
o hacen daño a los indígenas. Se diferencian las siguientes
dimensiones de la discriminación racial: el lugar, el tipo
de acto discriminatorio y las diferentes respuestas ante la discriminación.
Los actos discriminatorios se desarrollan en un continuo espacial
que va desde los lugares protegidos en los que no hay discriminación,
hasta los espacios desprotegidos en los que los indios son objeto
de discriminación racial. Las acciones discriminatorias incluyen
cuatro dimensiones: a) evitar, b) exclusión y rechazo, c)
ataques verbales, y d) ataques físicos. Las respuestas varían
desde la deferencia, escapar de la situación del posible
conflicto y el impugnar los actos discriminatorios.
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TEMA:
La discriminación del pasado.
pp. 73-76
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El poder de los blancos y los mestizos que controlaban los recursos
económicos y la mirada de los indígenas permiten caracterizar
el sistema de dominación étnico del Ecuador hasta
los años 70 como una dictadura étnico-racial. La hacienda
fue un sistema político e ideológico de dominación
que permitió a los terratenientes directamente, o a través
de la mediación de curas y tenientes político mestizo
monopolizar el poder a nivel local. Las élites ecuatorianas
trataron de forjar una identidad nacional mestiza que excluye la
etnicidad del indio y del negro. "La ideología del mestizaje
niega la existencia de clases sociales y la posibilidad de incorporar
a los indios (y a los negros) con su identidad propia a la sociedad
nacional" (Muratorio, 1981). La dictadura étnico racial
también se expresaba en la fuerza de la etnicidad como mecanismo
de estratificación social y de dominación que creó
una sociedad de castas en la que los indios fueron relegados al
trabajo manual. Hasta los años 70, las características
de la situación del campesino y del indígena aparecen
como las mismas: trabajar en la hacienda, con limitado acceso a
la tierra y complementar sus recursos con relaciones de ayuda mutua
y reciprocidades.
Para mediados de los años 80, las propiedades pequeñas,
medianas y grandes tenían un acceso proporcional a la tierra.
La transformación del sistema de poder de la hacienda tradicional,
posibilita que surjan organizaciones indígenas, y el acceso
al mercado, las artesanías y el turismo, permiten el surgimiento
de clase medias indígenas que no sólo han adquirido
un relativo poder económico, sino también su consolidación.
El retorno a la democracia señala un nuevo tipo de dominación
política para los indígenas, por primera vez acceden
al voto y se convierten en ciudadanos, se autorepresentan a través
de su intelectualidad y de sus organizaciones autónomas de
las izquierdas y de las iglesias. Este proceso es entendido como
el acceso a recursos económicos que eliminarán el
racismo institucional. "Los objetos (denigrados) por la ideología
racista se reconstituyen en sujetos de cambio social, cultural y
político, haciendo activamente su historia, aunque en circunstancias
que ellos no escogen". Cabe preguntar: ¿en qué
medida han cambiado las interacciones étnicas cotidianas
en la sociedad ecuatoriana de los años noventa?
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| & DE LA TORRE, Carlos. RACISMO Y VIDA COTIDIANA.
Ecuador Debate N° 38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 72-87.
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TEMA:
Viajando a los espacios públicos
pp. 76-83
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Uno de los lugares en los que se manifiesta la discriminación
racial en el Ecuador, son los espacios públicos. Bell Hooks
caracteriza que para los miembros de grupos racialmente dominados,
el viaje o la movilización de sus lugares protegidos de residencia
hacia espacios controlados por los blancos están llenos de
terror. Así pese a que en el país no existen leyes
que obliguen a los indios a ocupar los asientos posteriores de los
buses, muchos lo hacen. Muchos comentarios de indígenas ilustran
cómo el uso de espacios públicos reproducen las jerarquías
raciales. Los indios como seres inferiores deben ir atrás,
no estorbar y ceder su espacio a sus superiores. Blancos y mestizos
evitan cualquier contacto con los indios pues les aterra que se
les pegue el "mal olor" y la "pestilencia" de
los indios. El racismo ecuatoriano no necesita leyes que segreguen
a los indios del uso de los espacios públicos.
La idea de contaminación puede manifestarse también
en la prohibición de tener relaciones sexuales con quienes
son considerados de una raza inferior, pues el contacto interracial
"mancha" la pureza de la sangre blanca. Pero este racismo,
es una forma de "autoodio". "El mestizo, en cada
acto de odio y desprecio al indio está negando parte de su
ser, se está despreciando a sí mismo".
Otro ejemplo se demuestra a nivel verbal: la impugnación
del paternalismo que infantiliza al indio (hijito, indiecito, etc..
). Como dice Andrés Guerrero, el indio es transformado en
"hombre niño", un ser estático que jamás
alcanzará una etapa de madurez
y tampoco de plenos
derechos ciudadanos. Por otro lado, los indios de clase media también
son víctimas de los estereotipos, producto de la herencia
colonial de la sociedad de castas, que los relegan a las ocupaciones
más bajas de la sociedad (indio= albañil, india=empleada
doméstica, en las urbes), aún cuando su nivel educativo
y económico los ubique, concretamente, en espacios compartidos
por los blanco-mestizos.
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| DE LA TORRE, Carlos. RACISMO Y VIDA COTIDIANA. Ecuador
Debate N° 38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 72-87.
Cierto que, a nivel cotidiano, existen prácticas de
discriminación racista hacia el indígena. Pero ¿por
qué no se analiza el caso inverso? ¿acaso no existen
prácticas racistas de los indígenas y negros hacia
los mestizos? ¿Qué consecuencias trae este fenómeno
en el proyecto de identidad nacional?
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TEMA:
El Anhelo de Ser Blanco
pp. 83-86
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Joe Feagin y Hernán Vera escriben, "el racismo
es mucho más que cómo los blancos ven al "otro".
También implica cómo los blancos se ven a sí
mismos al vivir en una sociedad cultural y estructuralmente racista.
Los prejuicios y las prácticas discriminatorias reflejan
una representación interna del ser así como del odiado
otro".
En Ecuador, las relaciones sociales cotidianas de discriminación
racial recrean la historia de opresión colonial del país.
El trauma de la conquista y la valoración de lo blanco europeo
sobre lo indio y/o negro se lo vive como un constante sentimiento
de vergüenza. Se aceptan los códigos raciales y racistas
occidentales de la supremacía blanca. A su vez, se descarta,
odia y ridiculiza todo lo que recuerde a lo no blanco, a lo "primitivo",
negro o indio. Además de la vergüenza de tener raíces
indígenas, los blancos y mestizos están obsesionados
con mejorar o "blanquear" la raza. Ejemplo de ello es
el anhelo de que un recién nacido sea blanco y de ojos azules,
y que le permita "mejorar la raza". También se
manifiesta en la búsqueda de una pareja que entre en los
estereotipos dominantes que constituyen la belleza. Es así
que en Ecuador se conforma toda una economía política
sobre el color de la piel. Producto de la herencia colonial, el
sistema racial latinoamericano puede describirse como una "pigmentocracia".
"El honor, la posición y el prestigio se juzgaban por
el color de la piel y el fenotipo, Cuanto más blanca era
la piel, tanto mayor la pretensión al honor. Cuanto más
morena era la piel de una persona, tanto más próxima
se la suponía al trabajo físico de los esclavos e
indios tributarios y tanto más cercana su asociación
visual con la infamia de los conquistados" (Gutiérrez,
1993). La blancura funciona como un tipo de capital simbólico
que da poder a quienes lo poseen para realizar intercambios ventajosos
en toda una serie de ámbitos simbólicos y materiales.
Pero la blancura no sólo da poder y ventajas, también
hace vivir en constante lucha interior a quienes se consideran blancos.
"La mayoría de blanco mestizos ecuatorianos no están
seguros de cuan blancos son. En gran medida son seres de piel indígena
con cultura europea que no sólo odian a lo indio y/o negro
sino que en cada acto de violencia y desprecio al "otro"
se están odiando a sí mismos.. En el Ecuador el odio
racial apenas puede separarse del odio a sí mismo".
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| DE LA TORRE, Carlos. RACISMO Y VIDA COTIDIANA. Ecuador Debate N°
38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 72-87. |
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