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RACISMO

AUTOR

José Almeida Vinueza

TITULO

Fundamentos del racismo ecuatoriano

 
EN

Ecuador Debate N° 36

 

EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

CAAP, Quito, agosto de 1996, pp. 55-71

 

RESUMEN:

Se define y caracteriza el fenómeno del racismo en general, para luego ubicarlo en el proceso mismo de construcción nacional del Ecuador contemporáneo. Se considera que, aún cuando en el Ecuador no hay una política oficial discriminante, la mayoría de los ciudadanos excluye y rechaza a aquellos que exhiben rasgos físicos pretéridos. El racismo, se dice, es un fenómeno constitutivo de la nacionalidad ecuatoriana, siendo las esferas oficiales las que, desde el siglo pasado, han dado un énfasis en la raza para adjudicar la culpabilidad del "retroceso" del país, a los indios, cholos y negros.-

 

TEMA:

¿Qué es el racismo?

pp. 57-60


… El racismo, como fénomeno identitario, forma parte de una problemática amplia y antigua: el (mal) trato y (des) valorización con que todo grupo referencial enfrenta al otro física o culturalmente diferente. La diversidad sociocultural ha propiciado que cada grupo valore y clasifique al diferente a partir de una escala que coloca a lo propio como "normal" y al resto circundante como una corrupción, alteración o disonancia de lo habitual. Este comportamiento social, calificado como "etnocentrismo", es extendido en la humanidad; prácticamente, no existe grupo humano que en situación de contraste sociocultural, no recurra a tal modelo de percepción y comportamiento frente al "otro". Sin embargo, el problema cambia de cariz cuando la percepción de la diferencia se convierte en intolerancia al "extraño" y cuando se intenta exterminarlo por ser portador de signos connotados como repugnantes o nocivos.

¿En qué momento se puede hablar de una práctica racista? El asunto se aclara cuando nos remitimos a la definición del conjunto categorial que supuestamente la origina: la existencia de razas humanas. Luego de polémicas, la antropología contemporánea y la mayoría de biólogos modernos han desechado tal concepto en su aplicación a la especie humana: la "raza" es una categoría clasificatoria que sirve para delimitar subgrupos de una especie biológica sólo a través de indicadores morfológicos; por tanto, no es suficiente para medir la variabilidad e intensidad de la experiencia de la especie humana. Toda agrupación humana, más allá de su constitución biológica hereditaria, tiene por igual la capacidad de reproducirse, adaptarse a su medio y desarrollar un sistema sociocultural solvente para mantener la continuidad de su grupo y de la especie. ¿Cómo es entonces que una categoría tan sospechosa e inconsistente (raza) haya dado origen a un fenómeno tan contundente y real (racismo)?

El racismo aparece como una ideología contemporánea creada por y para las potencias mundiales, ávidas de argumentos científicos para justificar la desigualdad social en que ha caído la humanidad gracias a su intervención. La biología le ha proporcionado un ropaje conceptual "moderno" según el cual, la desigualdad sociocultural entre grupos no sería ni histórica ni social ni divinamente generada, sino más bien efecto de las diferencias orgánicas hereditarias. Son los seres inferiores, en suma, los responsables de su propia desgracia. El racismo, en consecuencia, aparece como una hábil operación conceptual y práctica tendiente a naturalizar la diferencia y la desigualdad socioculturales, dejando libres de responsabilidad a los grupos humanos responsables de tal situación. La causalidad histórica del dominio de un pueblo o una clase social sobre un "resto" es omitida en favor de una incuestionable razón superior: la fuerza de "natura" .


ALMEIDA VINUEZA, José. FUNDAMENTOS DEL RACISMO ECUATORIANO. Ecuador Debate N° 38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 55-71.

 

TEMA:

Identidad y racismo

pp. 61-63


… En el proceso identitario, no es suficiente constatar el contraste de una persona con los demás y tomar conciencia de sí: implica también definir sus prerrogativas ante los "otros" y apuntalar derechos sobre recursos en disputa. "La identidad, no sólo es conciencia de sí, sino también localización fáctica de un individuo en el plexo social y con ello, la posibilidad de abrirse un sitio dentro de la complejidad social para acceder a bienes, recursos y servicios, ya sean éstos materiales o simbólicos". Cada identidad grupal se construye, afirma y reconstruye en función de las oposiciones concretas que el grupo que la porta mantiene con otros grupos igualmente ávidos de acceder a los recursos que están bajo su interés. La identidad social no es comprensible si no es en su perspectiva relacional, es decir, en cuanto constituye un proceso de construcción subjetiva dentro de una confrontación objetiva con la alteridad. Para un grupo es importante no tan sólo definir el objeto de disputa, sino también el sustrato subjetivo desde el cual se afirma su derecho sobre tal.

Dentro de situaciones de choque entre entidades socioculturales, aquella que capta a su favor recursos fundamentales en detrimento de los "otros", tiende necesariamente a implementar mecanismos justificativos para mantener su privilegiada posición ante ellos. A partir de ese instante, la verdad del poderoso se erige como única verdad; la de los dominados se queda silenciada y desvalorizada. Pero la segregación del racialmente diferente no solo es ocasionada por la necesidad de excluirlo de determinados beneficios y de este modo obligarlo a depender de su favor, sino también por el imperativo de dotar de un sentido existencial y teleológico a un grupo supuestamente predestinado a controlar y administrar un territorio o una sociedad por su simple pertenencia racial.

Es en Europa central del primer tercio del presente siglo donde el "llamado de la raza" cobró mayor fuerza doctrinaria y cristalizó en un régimen explícitamente encaminado a constituir y ejercer la "supremacía blanca" a nivel mundial. La idea de ser una "raza" superior y predestinada había sido forjada dentro de una tradición estética e intelectual, e interiorizada por la población y sus instituciones como algo "natural". ¿De qué modo se puede extraer elementos de este enfoque para apreciar lo ocurrido en el Ecuador, un país que no se orgullece precisamente de pertenecer a una "raza superior"? ¿En qué sentido este concepto se ha erigido en un elemento importante de su construcción nacional?.


ALMEIDA VINUEZA, José. FUNDAMENTOS DEL RACISMO ECUATORIANO. Ecuador Debate N° 38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 55-71.

 

TEMA:

El fundamento racista de la nación ecuatoriana

pp. 63-69


… En la modernidad, los sectores dominantes de una sociedad buscan construir la institucionalidad estatal a su favor, con una oferta que conjuga la integración económica con la centralización política y la homogeneización cultural. Aquellos grupos que, por razones de clase, etnicidad y género, no se adecuan a tal racionalidad, son simplemente excluidos del modelo y juzgados como expresiones de "irracionalidad". A nombre del "progreso" o la "patria" se busca romper las particularidades socio-económicas y culturales de grupos humanos que, para sobrevivir en el sistema, insisten en hacer prevalecer sus pautas de autosubsistencia económica. En el Ecuador, tal proceso ha sido una constante desde sus orígenes como país.

En la colonia, el pensamiento oficial se sustentó en la Escolástica y el Humanismo para justificar la explotación servil y esclava de la mano de obra, aspecto que fue roturado sólo en la etapa republicana, con formas de pensamiento liberal que enunciaban a la ciencia como paradigma de conocimiento social. Durante el último tercio del siglo XIX, las fuerzas progresistas buscaron en la ciencia positiva el sustrato ideológico para confrontar el predominio de las ideas escolásticas y románticas que sustentaban al poder terrateniente. Al finalizar el siglo, la población indígena serrana se hallaba todavía bajo un régimen que Guerrero llama "administración étnica privada" que, al encapsular a la población indígena en estructuras microregionales, impedía su libre circulación hacia los nuevos centros laborales y comerciales de la costa, y sustraía al Estado de sus responsabilidades sobre tal masa social. Este es el momento en que el pensamiento liberal genera una versión de la sociedad que "recarga tintas" tanto sobre el sistema terrateniente como sobre la situación de la "pobre raza indígena", con lo que se instaura una nueva visión de la ecuatorianeidad. El asunto era conferir un estatuto humano al indio, sobretodo en cuanto "trabajador libre"; había que adscribirlo a los parámetros del "progreso material" y civilizatorio. En esta perspectiva, el Ecuador aparecía como profundamente estamentado por el clivaje racial. Los grupos indio y negro, aparecían como "abyectos" y aletargados a causa del dominio "blanco", con una secuela radical: un mestizaje degenerativo, ocasionado por el fuerte predominio indio en la composición de la masa popular. La solución: abolir los vínculos laborales que habían colocado al indio en tal situación e impulsar la "recuperación biológica" del ecuatoriano, no con un retorno a las raíces puras, sino con su disolución mediante un mestizaje que no era sino un incentivo hacia el "blanqueamiento" racial. Luego de su independencia en el Ecuador, el problema no radicaba en discutir si tales individuos tenían o no una cultura, o si les asistía o no derechos como seres humanos, el interés se desplazaba hacia la concepción de la sociedad como una externalidad física gobernada por leyes universales. Los conflictos sociales eran reducidos a procesos de adaptación biológica individualizada.


ALMEIDA VINUEZA, José. FUNDAMENTOS DEL RACISMO ECUATORIANO. Ecuador Debate N° 38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 55-71.

- Desde un punto de vista institucional (racista), la sociedad es concebida tan sólo como una interconexión de individuos o grupos en clara competencia biológica

 

TEMA:

El Estado y el cuerpo social enfermo

pp. 69-71


… El Ecuador aparece iluminado bajo la inquietante metáfora biológica del orden social a partir de la cual se habría de delinear la intervención estatal modernizante. La alternativa era la difuminación del indio y el negro mediante la inyección de un mestizaje de corte blanqueador. Quienes se encargaron de levantar la institucionalidad estatal del Ecuador liberal lo hicieron bajo un encadenamiento argumental: a) la sociedad es un organismo vivo, b) que tiene partes contaminadas o enfermas que aletargan su desarrollo, c) que hay que extirpar y disolver. Secuela práctica de ello, fue la de implementar una amplia gama de medidas higiénicas y quirúrgicas encaminadas a disciplinar la fuerza de trabajo, activar y normar el uso de recursos detentados por las manos "muertas" y controlar los excesos que llevan a la desinteración de la familia. Pero el empeño fundamental estaba encaminado a eliminar todas aquellas formas culturales tradicionales. La institucionalidad creada para el efecto, tomó como referente el ideal "blanco" y hacia allá encaminó la forja de la subjetividad de los ecuatorianos en el entendido de que su "blanqueamiento", es decir, el repudio a todo lo indio y lo negro conduciría a la sociedad ecuatoriana hacia la "civilización". En el Ecuador, no cabe duda de que el componente mayor es de raigambre indígena y su inicidencia en la configuración fenotípica de los ecuatorianos es algo difícil de detener o paliar. Según Manuel Espinoza, el mestizaje ecuatoriano, si cabe defenderlo desde la perspectiva "génica" guarda especificidad en tanto que es netamente de predominio indio, cuestión que más bien nos debería honrar. Lamentablemente el ecuatoriano medio se educa como intolerante a lo diverso y escindido en su interior, potenciándose con ello una práctica social que puede llegar a la violencia racial en momento en que los recursos vitales empiecen a escasear para el conjunto de la población. Es cosa conocida que los esquemas y elementos de la dominación pueden ser procesados por sujetos con capacidad creativa, al punto de generar posturas de contradominación. El propio concepto de "raza" puede alcanzar un sitial de dignidad y viabilidad, llevando a los estigmatizadores hacia caminos alternativos de liberación de la opresión. Esto podría ser concebido como una suerte de "racismo al revés". Pero, ¿es adecuado quedarse en la inversión del problema?

Si se quiere acometer con soluciones al problema de la incomprensión y la intolerancia de lo múltiple y lo diverso, no hay mejor camino que incursionar en políticas de reconocimiento pleno de derecho a la diversidad. Reconocer al "otro" no sólo afuera sino en uno mismo. "No podría dejar de mencionar al menos las siguientes tareas en la dirección: a) demoler los focos de sobreexplotación fundante de la desigualdad, b) atacar focos ideológicos que reproducen esquemas de dominación, y c) restaurar el respeto a la diferencia, incluso con políticas diferenciadoras en favor de los excluidos, para recuperarlos…"


ALMEIDA VINUEZA, José. FUNDAMENTOS DEL RACISMO ECUATORIANO. Ecuador Debate N° 38. Quito, CAAP, agosto de 1996, pp. 55-71.