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MOVIMIENTO SOCIAL

AUTOR

Jorge León

TITULO

Movimientos sociales sin causa y con intereses. Entre la propuesta y el corporatismo

 
EN

Iconos N° 2

 

EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

FLACSO, Quito, julio de 1997, pp. 29-39

 

RESUMEN:

Discusión y análisis en torno a los movimientos sociales. Estos, no son únicamente una acción colectiva o un acto de protesta, sino que se definen cuando rebasan el control de una organización, -por más popular o amplia que sea-, y en la medida en que sus propuestas y acciones se vuelcan sobre mucha gente que se apropia y las practica a su modo. Se presentan dos ejemplos: el movimiento feminista y el movimiento étnico; el primero se define como "movimiento social" en tanto sus ideales se convierten en comportamiento y son canalizados al interior de la sociedad. El segundo, adquiere un nivel de complejidad mayor que tiene que ver con el problema de la "inclusión" de los sectores indígenas en el proyecto del Estado. Tanto el movimiento feminista como el indígena poseen una característica común: su tendencia al corporatismo heredado del sistema estamental colonial.

 

TEMA:

Del concepto a la ambigüedad

pp. 29-30


… "Mientras unos creen que un acto de protesta o una manifestación, cualquiera que sea, es movimientos social, hay organizaciones que se autodeterminan movimientos sociales. Sin embargo, ni la protesta ni los actos públicos es lo que caracteriza ni define a los movimientos sociales" (p. 29). En los análisis académicos, la noción de movimiento social nace para diferenciar un tipo de luchas y procesos sociales que resultan simplificados por la englobante categoría de lucha de clases. Una visión distinta y renovada de las sociedades modernas, las caracteriza como sociedades en proceso de cambio constante, sometidas a presiones y luchas sutiles permanentes, que difícilmente caben en las polarizaciones propias de la noción de lucha de clases. Muchos analistas consideran, además, que aquella noción ya no es predominante ni menos decisiva en la configuración de las sociedades que se articulan con la industrialización. De la idea de que las sociedades modernas engendran su propio cambio, se llegó a definiciones descriptivas de los movimientos sociales, identificadas por varios de sus componentes: integran personas diversas, definen una idea sobre lo que se quiere cambiar, con una visión de sociedad, identifican un oponente, desarrollan acciones frecuentemente difusas, con incidencias de las más variadas, y están articulados por un sector social definido.

Pero un movimiento social no es ni una organización ni un programa definido. Es ante todo, "la convergencia de ideas, acciones y personas que se encaminan hacia una transformación de situaciones e instituciones definidas" (p. 30). El movimiento obrero, por ejemplo, estuvo formado tanto por los/as trabajadores/as que se oponían a la introducción de máquinas, como los/las que afirmaban y exigían el reconocimiento por un nuevo status de vida. Los dos, a su vez, junto con intelectuales y otros creadores de opinión, coincidían en exigir reconocimiento y remuneración adecuados al trabajo. "Los movimientos sociales pueden inclusive formar modas y comportamientos de pensar y relacionarse, que vuelven concretas las ideas de cambio o contribuyen a formar los ideales de éste" (p.30). Se trata de un concepto que identifica un proceso social por el cual una sociedad cambia uno o varios aspectos de sus condiciones de vida o de sus instituciones, activa y casi conscientemente. Un movimiento social es portador y se constituye con propuestas que forman proyectos de sociedad a partir del problema particular que enfrentan.


LEON, Jorge. MOVIMIENTOS SOCIALES SIN CAUSA Y CON INTERESES. ENTRE LA PROPUESTA Y EL CORPORATISMO. En: Iconos N° 2. Quito, julio de 1997, pp. 29-39

Un movimiento social, no es, ni un concepto "descriptivo", ni un ente identificado con la categoría de "lucha de clases". Es un proceso social, que surge de propuestas definidas que se canalizan al interior de la sociedad, y no sólo en un grupo corporativo.

 

TEMA:

El movimiento feminista

pp. 31-32


… El movimiento feminista en rechazo a la discriminación de género hacia las mujeres, se enfrentó al mundo del predominio del hombre (el patriarcal), valorizó la equidad como valor, junto a la idea de construir una sociedad más igualitaria y un poder político sin dominación. Con el tiempo, la igualdad resultaba insuficiente, no se trataba de masculinizar a las mujeres sino de crear precisamente otro mundo. Así, junto a la equidad, se construyó la idea que era la "diferencia" la que debía promoverse para cambiar el mundo y volverlo más tolerante y plural. No se trataba, por lo mismo de hacer que las excluidas resultaran incluidas en el mundo del poder, sino que el sistema cambiara. Así, muchas mujeres y hombres que vieron en las feministas "radicales", consideraron que si bien sus acciones y discursos no los compartían, sus propuestas tenían algo de razón. Al difundirse sus ideas y éstas convertirse en comportamiento, las mujeres se constituían en movimiento social.

La mujer aislada en su casa adquiría fuerza para reivindicar un cambio a su tradicional rol de reproductora, de apoyo al esposo e hijos, segunda en todo, sin derecho a ser ella. Hijos/as y esposos enfrentaban nuevos valores que los llevaban a ocuparse de tareas que antes eran vistas como normales de las mujeres. En contraposición, se esbozaban elementos de una nueva masculinidad. En la vida pública, leyes y normas de promoción, ratificaron los cambios y los volvieron legítimos y necesarios. "Nada de eso sería pensable sin las ideas y valores a los cuales terminaron apelando las feministas y sus acciones, al inicio consideradas radicales. Gracias a ello, símbolos y comportamientos que preservaban el pasado como parte de la nomalidad, se erosionaban; en cambio, volvían admisible y legítimo lo nuevo o diferente" (p. 32)

"Para no ser sólo una acción colectiva o un acto de protesta, un movimiento social tiene que rebasar el control de una organización, por más popular o amplia que ésta sea. Un movimiento es tal, precisamente porque las propuestas y acciones se vuelcan sobre mucha gente que se apropia y las practica a su modo. Se vuelven actoras del cambio, terminan hablando por ellas mismas sin que otros se atribuyan su representación… No porque un grupo de mujeres, por ejemplo, dice representar a otras mujeres, puede necesariamente considerarse representante de un movimiento social…"


LEON, Jorge. MOVIMIENTOS SOCIALES SIN CAUSA Y CON INTERESES. ENTRE LA PROPUESTA Y EL CORPORATISMO. En: Iconos N° 2. Quito, julio de 1997, pp. 29-39.

 

TEMA:

El movimiento étnico

pp. 35


… Los indígenas definen su acción en términos de un enfrentamiento con el Estado, pero no tanto para transformarlo, sino para alimentar su mutuo reconocimiento. Su cuestionamiento inicial al Estado queda reducido. A nivel de las escuelas paralelas, por ejemplo, a pesar de disponer de estatutos que les den autonomía y recursos para ello, es frecuente que se prefiera imitar las pautas de las escuelas fiscales en contenidos, actividades y en comportamientos sociales al nivel de los maestros. Las propuestas recientes de los indígenas organizados, unas frente al sector político, otras con la creación del ministerio o su cambio a una entidad diferente, muestran muy bien que se busca una gestión para el sector desde el Estado. Es notorio también que antes de movilizar una propuesta diferente o un programa con una singularidad, se ha privilegiado el acceder directamente a la participación política. Las diferencias entre una "pragmática" actitud de los amazónicos con una posición más "orgánica" de los andinos, no elimina la tendencia final. La idea del contrincante se vuelve aquí difusa con la rápida constitución de una ideología integracionista, similar a la propuesta de asimilación que surge desde el Estado, según la cual lo importante es la igualdad y no la diferencia entre indígenas y no indígenas. "Aquí la idea primera de crear un mundo diferente a aquel que ha predominado de la dominación étnica, beneficiosa para los no indígenas, se vuelve irrelevante ante la nueva ideología política de formar un mismo "Estado-nación", entre todos… Se trata, de hecho, de una incorporación, o sea, de la inclusión de los excluidos" (p. 35)

LEON, Jorge. MOVIMIENTOS SOCIALES SIN CAUSA Y CON INTERESES. ENTRE LA PROPUESTA Y EL CORPORATISMO. En: Iconos N° 2. Quito, julio de 1997, pp. 29-39

 

TEMA:

El Corporatismo

pp. 34-38


… Las protestas colectivas que terminaron con el mandato del gobierno de Abdalá Bucaram, tuvieron como una de sus conclusiones la promesa de realizar una Asamblea Constituyente para reformar la Constitución. Los sectores que se identifican como "movimientos sociales" presentaron una propuesta según la cual, la composición de dicha Asamblea debía dar cabida a otros sectores que los tradicionales. Propusieron un sistema de discriminación que limita el voto popular: nombrar representantes "funcionales", es decir, que provendrían ya no del voto popular considerado como fuente de legitimidad política, sino del hecho de representar a definidos sectores sociales, como los trabajadores sindicalizados, las mujeres, los indígenas, los empresarios, los militares, los periodistas, etc. Tanto la prensa como los mismos proponentes coinciden sobre la imagen de estos sectores. Tiene dos acepciones: se asocian a sectores populares y a organizaciones que dicen representarlos y que han sido, por lo general, parte o de inspiración de la izquierda pasada. Son dos sectores excluidos, los primeros socialmente y los segundos políticamente, de los procesos de decisión pública. Encontramos un problema de inclusión por medio del corporatismo.

El corporatismo es una de las herencias del sistema estamental colonial y ha sido generalmente abandonado porque resultaba menos representativo que el proveniente del voto directo. El corporatismo plantea diversos problemas en la selección de los sectores que deberían tener derecho a ser representados (¿por qué esos y no otros?) y en la mecánica para el nombramiento de los representantes que tiende a ser oligárquico. Hay dirigencias que no son necesariamente democráticas, aunque se definan como representativas de sectores amplios. Habría casos en que se trataría de autonombramientos, garantes de intereses del grupo, quienes no necesariamente asumirían intereses generales.

En la jerarquía social colonial, la pertenencia a los gremios y a las estratas permitía el acceso a ventajas y derechos ya estatuidos en la sociedad. Las organizaciones contemporáneas en varios aspectos heredan esa tendencia, en particular porque el modo principal de lograr el reconocimiento o la aplicación de los derechos se lo hace por la presión del Estado o en la escena política. No se ejercen derechos individualizados sino por pertenecer al grupo de presión. Puede comprenderse, que las propuestas formuladas por las organizaciones recientemente activas en la escena pública y que se identifican como "movimientos sociales" tenga referentes prácticos provenientes de esta tradición.


LEON, Jorge. MOVIMIENTOS SOCIALES SIN CAUSA Y CON INTERESES. ENTRE LA PROPUESTA Y EL CORPORATISMO. En: Iconos N° 2. Quito, julio de 1997, pp. 29-39.