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POLITICA CULTURAL

AUTOR

Ecuador siglo XXI

TITULO

Actores y políticas en la cultura del Ecuador

 
EN

Cultura, sociedad y crisis. La cultura en el Ecuador de las próximas dos décadas

 

EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

Proyecto CONADE/GTZ, Quito, 1992, pp. 27-44.

 

RESUMEN:

Se elabora un análisis de los "grandes temas de la cultura" -cultura indígena, cultura popular, arte, cultura de masas, comunicación- en relación a los actores y políticas que intervienen en el proceso de producción cultural a partir del período democrático de los años 80.

Se abordan cuestiones trascendentales como el fortalecimiento y participación indígena en la actividad política, la incorporación de un nuevo lenguaje en el campo de la literatura, las artes plásticas y de representación y la música, y la convergencia entre la "cultura popular" y la "cultura de masas", entre otras.

 

TEMA:

Las culturas indígenas

pp. 27-29


… En nuestro país, la década de los ochenta culmina y se inician los años 93 con un acontecimiento que tendría múltiples consecuencias: el levantamiento indígena de junio de 1990. El levantamiento significaba irrupción, en plena crisis del movimiento popular, de un sector cargado de razón histórica. Era, además, la culminación de un proceso de lenta maduración de aquella acción y reflexión que comenzó a dinamizarse por los años 60, a la sombra de la reforma agraria y que tomó cuerpo en el marco de la democratización política y la participación educativa de los ochenta. Si bien el levantamiento tenía como motivación las demandas de respuestas inmediatas a la crisis económica, supo articular esas demandas en torno a una concepción más globalizante y profunda del movimiento, aquella de la multiculturalidad y la convivencia de diversas nacionalidades dentro del mismo país. Si hasta entonces quiso verse al mundo indígena como bárbaramente fragmentado y empobrecido, si apenas habíamos superado aquellas concepciones del desarrollo que consideraban lo tradicional indígena como obstáculo para el progreso, a partir de allí se convirtió en uno de los elementos fundamentales al momento de pensar en la cultura entre nosotros. Había persistido una coherencia bajo la aparente pérdida de identidad. Se confirmaba la existencia de esa solución de continuidad y esa reiteración de los fenónemos en los pueblos indígenas andinos "tanto en los mitos antiguos que explican el origen de los kechuas como en las costumbres que se practican en la actualidad donde existe la idea de que la Tierra origina y conserva la tierra". Una continuidad con que ese organismo colectivo -disperso en "nichos étnicos"- defendió su "coraza protectora" y evitó quedar en ruinas.

Hasta junio de 1990 subyacían un conjunto de demandas con diverso nivel de insistencia. Superado el auge petrolero y ocurrido un cierto desencanto de las potencialidades que ofrecía la Amazonía a los ojos de miles de colonos y de un Estado que encontraba a través de la colonización desahogo a la presión sobre la tierra en la Sierra, las nacionalidades indígenas comenzaban a ser escuchadas en sus planteamientos, ganaban espacio político a nivel regional. Existía el hecho de que el indígena, como efecto de su desprendimiento del "patrón grande", en la coyuntura de la aplicación de la reforma agraria "irrumpe en los diferentes espacios sociales (del mercado, la política y las relaciones interétnicas más amplias). En la Sierra, al tiempo que continuaban las demandas de tierra, ciertos sectores de las ciencias sociales, comenzaban a reconocer cierta especificidad cultural, cierta racionalidad económica, política en los sectores indígenas. Simultáneamente, algunas políticas estatales de los años ochenta, primero de desarrollo rural y luego de educación bilingüe intercultural, conjuntamente con cierto sector de la Iglesia Católica y programas no gubernamentales de desarrollo, contribuyeron a hacer germinar este movimiento


ECUADOR SIGLO XXI. ACTORES Y POLITICAS EN LA CULTURA DEL ECUADOR En: Cultura, sociedad y crisis. La cultura en el Ecuador de las próximas dos décadas. Quito, Proyecto CONADE/GTZ, 1992, pp. 27-44.

 

TEMA:

La sintaxis y los hábitos de un pueblo

pp. 30-34



… Un segundo tema cultural es el referido al modo como los escritores y pintores irrumpen a partir de los años 30 en nuestro país con un nuevo lenguaje. Con su realidad contradictoria, la literatura comienza a desatar un profuso diálogo entre la que era considerada "cultura de élite" con la cultura popular. Una fusión en la que la literatura encontró en el lenguaje y en el imaginario popular un punto de encuentro, un centro, "un espacio donde recrear su angustia y su revuelta, al tiempo que la cultura popular se reivindicaba en el proceso".

De los años 30 y 40 se saltaría a los 60, en que un nuevo movimiento aglutinado en torno a lo que entonces se conoció como el "tzantzismo" efectuaría una nueva ruptura con el lenguaje y con la concepción del arte, correspondiente a una nueva aproximación a lo popular. Desde entonces, la generación actual de creadores literarios estará dominada por los escritores que nacieron del movimiento "tzántzico" o que de alguna manera estuvieron vinculados a él. Superados los primeros instantes de difícil militancia política, los escritores irían buscando conciliar la experiencia particular del creador con el contexto de sus vidas, apoyándose en que "si subjetivamente la cultura es una función global de la vida personal, objetivamente condensa y encierra una experiencia pasada o presente". Así iría naciendo la literatura ecuatoriana de los años 70, signada por dos búsquedas: a) la del pasado histórico ya sea a través de una literatura histórica o una creación apoyada en fuentes históricas -con recreación de mitos populares que encerraran en sus identidades una crítica social velada-, y b) la del pasado inmediato de una generación , a través de la cual los relatistas contemporáneos intentarán ajustar cuentas con los años 60 y comienzos de los 70, de modo de proyectar hacia el futuro una literatura que se ocupe de la cotidianeidad que rodea al escritor. En las próximas dos décadas, las generaciones actuales de relatistas se enriquecerán cada vez más de la realidad literaria de nuestro continente y encontrarán allí la posibilidad de dar un testimonio sincero de sí mismos. Entretanto, en la poesía persistirá la corriente que trabaja en quebrar aún más al lenguaje y afincar en ello la búsqueda de la identidad.

Al igual que en la literatura, en las artes plásticas las rupturas de las primeras décadas del siglo y la presencia del indigenismo darán un vuelco a la creación y marcarán la plástica ecuatoriana hasta comienzos de los 60. El signo distintivo será la confluencia dispar y a diversos niveles entre la adopción de las corrientes contemporáneas y la preocupación por los signos de un pasado cultural. Una pintura que responderá al geometrismo y la abstracción , inspirada en formas, simbologías, colores precolombinos. …


ECUADOR SIGLO XXI. ACTORES Y POLITICAS EN LA CULTURA DEL ECUADOR En: Cultura, sociedad y crisis. La cultura en el Ecuador de las próximas dos décadas. Quito, Proyecto CONADE/GTZ, 1992, pp. 27-44.

 

TEMA:

La sintaxis y los hábitos de un pueblo

pp. 30-34


… Las artes de la representación y el cine, mientras tanto, han vivido una existencia latente muy irregular, con momentos de cierto auge. Es esta una actividad artística que se ha mantenido estrechamente ligada a las políticas estatales, particularmente en la década de los 80. Han sido los programas culturales de entidades como el Banco Central, las que han facilitado la sobrevivencia del movimiento teatral, al tiempo que el cine entraba en un peligroso estado crítico, precisamente a raíz de la desaparición de ciertas formas de subsidio estatal, pero sobretodo a causa de la ausencia de una ley de cine que reglamente la actividad y cree inventivos para la misma. Pero, contradictoriamente, esta suerte de pobreza de medios ha volcado estas manifestaciones a una mayor libertad de expresión y a una identificación marcada -sobretodo en el teatro y la danza- por la informalidad popular .

La situación del cine es dramática. Sin estatuto legal los espacios de formación, sujeto a las más insólitas disposiciones burocráticas, no alcanza a despegar cuando en el mundo, el cine comienza ya a declinar en provecho del video. Pero incluso dentro de éste, se ha bloqueado las posibilidades de desarrollo de la producción de televisión en nuestro país, producción que apenas se inicia a partir de la segunda mitad de los 80, cuando la crisis económica encarece la importación de producciones y comienza a ser rentable la promoción de estructuras de producción nacionales

A nivel de la música, es un fenómeno de los 80 el hecho de que en nuestro medio los creadores musicales asuman su oficio en profundidad y con rigor técnico. La creación -con apoyo de la empresa privada- de estructuras de producción musical ha generado un movimiento muy rico que busca una simbiosis del desarrollo tecnológico de la música contemporánea con las preocupaciones y el universo simbólico nuestros. Al momento de trazar perspectivas para las próximas dos décadas hay que considerar este hecho que es, posiblemente el más significativo de cuanto ocurre en el campo de las artes en el Ecuador de los años 90.


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TEMA:

Políticas culturales: de la conservación a la creación

pp. 34-38


… Con frecuencia se afirma que en el país no existe una política cultural para describir con aquello una situación que es generalizable a buena parte de los países latinoamericanos: una marcada heterogeneidad de instituciones públicas ejecutando programas culturales. En este marco, es posible reconocer en nuestro país acciones culturales que van integrando políticas culturales con cierta definición y orientación reconocibles, ejecutadas sin coordinación institucional o con diversos grados de intensidad. Esto ocurre en la década de los 80 cuando en el Ecuador aparecen realmente políticas culturales, tardíamente respecto del contexto latinoamericano, pues el auge petrolero amplía el mercado interno y la producción, nuevas capas sociales se convierten en consumidoras de cultura. Hasta entonces, el Estado ecuatoriano ha sustentado acciones culturales tendientes a preservar el patrimonio y las tradiciones culturales, en gran medida con el objetivo de generar a partir de ellas una conciencia de identidad y cultura nacionales y, consecuentemente, legitimar una historia nacional en su versión lineal y un Estado hegemonizador y con pretensiones de unificar homogeneizando al hombre y a la sociedad ecuatorianas. El estado complementó esta política patrimonialista difundiendo en forma intermitente manifestaciones de una cultura de élite.

Entretanto, los años 80 han sido testigos del surgimiento de gérmenes de democratización de la cultura, desde aquellos que la miran con el esfuerzo por "popularizar" manifestaciones artísticas formales, hasta aquellos que, con una visión más profunda y participativa de la democracia, privilegian el impulso a la creatividad popular y a la gestión popular de sus propias creaciones y manifestaciones culturales. Dentro de estos esfuerzos, se encuentran aquellos destinados a facilitar la gestión autónoma de la cultura entre las nacionalidades indígenas, particularmente a través del programa de educación intercultural bilingüe. Sobre estas manifestaciones de democracia participativa deberá estar encaminada la acción estatal en las próximas décadas.

En la vertiente privada es posible reconocer líneas de políticas culturales, ya sea como reflejo de las tendencias asumidas por el Estado o como administración de aquellos campos -los rentables-del quehacer cultural que le ha "encargado" el Estado: a) por un lado, existe un mecenazgo privado, sustentado por instituciones particularmente del área financiera que, en el marco de un "apoyo a la creación y distribución discrecional de la alta cultura" se han convertido en depositarios de buena parte del patrimonio histórico cultural, han creado espacios de difusión cultural y favorecido la investigación artística; b) por otro lado, los sectores privados mantienen en el país el control sobre la industria cultural, particularmente la producción de video, televisión, radio, prensa y cine. …


ECUADOR SIGLO XXI. ACTORES Y POLITICAS EN LA CULTURA DEL ECUADOR En: Cultura, sociedad y crisis. La cultura en el Ecuador de las próximas dos décadas. Quito, Proyecto CONADE/GTZ, 1992, pp. 27-44.

 

TEMA:

Políticas culturales: de la conservación a la creación

pp. 34-38


… La convivencia de estas tendencias dentro de las políticas culturales, tiene la particularidad de no representar una rígida división entre sector patrimonilista, dedicado a sustentar actividades culturales no rentables, y sector privado con actividades culturales rentables. Existe una cierta división en este sentido, pero no es rígida. Pero es también una convivencia que da testimonio de que el Estado ya no se piensa únicamente en planes patrimonialistas y de protección monumental, y que existen aproximaciones a una concepción de políticas descritas por García Canclini como "el conjunto de intervenciones realizadas por el Estado, las instituciones civiles y los grupos comunitarios organizados a fin de orientar el desarrollo simbólico, satisfacer las necesidades culturales de la población y obtener consenso para un tipo de orden de transformación social". No es factible, sin embargo, que, en virtud de la primacía de una democratización de la cultura de "élites" e incluso de una predilección por el apoyo a la autogestión de la producción cultural popular, se deban abandonar políticas de protección del patrimonio histórico e incluso aquellas que se orientan al carácter museográfico de toda actividad cultural. Habría más bien que pensar y proponer una estrategia que articule las distintas facetas de la política cultural.

Ahora bien. Todo el proceso de incorporación de acciones institucionales estatales en el campo cultural, "no pasa de dispensar acciones y productos culturales sin llegar a plantearse una organización de la cultura capaz de dinamizar procesos de conciencia y de arraigarse en el complejo escenario de las identidades sociales" (Sánchez Parga).


ECUADOR SIGLO XXI. ACTORES Y POLITICAS EN LA CULTURA DEL ECUADOR En: Cultura, sociedad y crisis. La cultura en el Ecuador de las próximas dos décadas. Quito, Proyecto CONADE/GTZ, 1992, pp. 27-44.

 

TEMA:

Cultura popular y sociedad de masas

pp. 38-41


… Lo popular y la cultura popular, en el marco de una época caracterizada por la conformación de sociedades de masas ancladas en las "industrias culturales", constituyen un tema controversial a nivel de las políticas culturales. Hay varios malentendidos. Lo popular es considerado lo masivo, lo de difusión masiva. En la medida en que tradicionalmente se ha concebido a la cultura popular como "inferior" respecto de una cultura "superior", se consideran populares a los estándares mediocres que afectan con frecuencia a la cultura de masas. Así, se buscan soluciones basadas en la difusión masiva de la cultura de élites (lo que termina en un rotundo fracaso).

En las políticas culturales no se distingue entre lo masivo, propio de la industria cultural internacional, y la reutilización popular de lo masivo. "Esto es, lo que hacen los de abajo con lo que quieren hacer de ellos". Entonces, lo popular es entendido como "el conjunto de gustos, hábitos sensibles e intelectuales espontáneos del pueblo, sin discriminar lo que representa sus intereses y lo que le fue impuesto a las masas a través de la educación escolar y comunicacional". Hay que hacer, sin embargo, algunas puntualizaciones: a) la cultura popular incluye aspectos tan diversos como: las lenguas minoritarias en sociedades nacionales en que la lengua oficial es otra, las artesanías para uso doméstico y decorativo, el folclor en su acepción más rigurosa y más amplia, formas de organización social local paralelas a las instituciones sociales formales que caracterizan a una sociedad civil y política dada, etc; por otro lado, b) la sociedad de masas es un fenómeno de este siglo y en nuestro país es perceptible a partir de los años 70, cuando se produce un marcado desarrollo de las grandes concentraciones urbanas. La sociedad de masas adquiere identidad a través de la industria cultural, de los medios de comunicación masivos, que van conformando una cierta cultura de masas. La cultura de masas homogeneiza gustos, siembra comportamientos pasivos, vuelve anónimas a las poblaciones en contradicción con una cultura popular que, a decir de Goldman, se fundaba en la mayor parte de sociedades humanas sobre la base de una enorme fermentación de micro-actividades de todos los miembros de la sociedad. La cultura de masas confiere status, consolida formas y normas de organización y comportamiento social; pero, al mismo tiempo, incorpora a la sociedad amplias masas de población, introduce en ellas la posibilidad de "elegir" aunque imponga gustos y hábitos de consumo. En nuestro país, difícilmente se le puede acusar a la cultura de masas de "empobrecer" la cultura popular, cuando ésta tampoco ha encontrado antes condiciones para su reproducción y desarrollo. Cuando no hemos creado a las condiciones para que exista una solución de continuidad en la cultura popular a través de la historia, si algo hay de patético, es encontrar poblaciones viviendo junto a vestigios de culturas milenarias de las que no poseen el menor conocimiento y con las que tienen identificación alguna . …


ECUADOR SIGLO XXI. ACTORES Y POLITICAS EN LA CULTURA DEL ECUADOR En: Cultura, sociedad y crisis. La cultura en el Ecuador de las próximas dos décadas. Quito, Proyecto CONADE/GTZ, 1992, pp. 27-44.

Lo popular y la cultura popular no se definen desde las variables étnica y de clase, sino en oposición a la sociedad de masas.

 

TEMA:

Cultura popular y sociedad de masas

pp. 38-40


… La cultura popular sigue sobreviviendo incluso en el seno de las grandes concentraciones humanas. Su resistencia a modificarse, su apego a la tradición, le impide presentar una alternativa a una cultura de masas que se está haciendo y transformando constantemente, pero al mismo tiempo le permite, gracias a este factor, sobrevivir.

Todos los miembros de las sociedades contemporáneas están afectados por formas particulares y a veces insólitas de consumo. Así por ejemplo, si acusamos a la cultura de masas de la intromisión de un cierto mito del objeto, del electrodoméstico, del auto, etc, como valores únicos entre sectores de la clase media de nuestra sociedad, no es menos cierto que, en función de comportamiento/símbolos de consumo, los sectores más ricos de la sociedad incorporan a sus gustos la tradición, el folclor, la artesanía en el marco de una preferencia nostálgica por lo rústico, lo artesanal, lo lejano.

"Es ya urgente trascender las divisiones esquemáticas y casi siempre clasistas entre cultura de masas y cultura de élites, vanguardia y kitsch, altas culturas y cultura popular, refinamiento y pintoresquismo. La cultura urbana, el producto más vasto y complejo de la sociedad industrial y el capitalismo avanzado, requiere del esfuerzo democratizador que la vuelta estimulante… Es en la ciudad, no contra ella, donde hay que cambiar la vida" (Monsiváis, Carlos, 1989)

Y ese esfuerzo democratizador por hacer una relectura de lo popular debe proyectar la cultura en general para las próximas dos décadas. No buscando alternativas para contraponer a la cultura de masas en el terreno donde ésta se realiza de modo pleno, sino viabilizando propuestas fundadas en situaciones populares concretas a nivel regional, local, comunal, barrial, que permitan a estos conglomerados expresarse culturalmente.


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TEMA:

La comunicación y la internacionalización de la cultura

pp. 41-43


… La llamada "función comunicativa" como comportamiento cultural es inherente a todo grupo social, pero ésta ha adquirido hacia el fin de este siglo connotaciones muy particulares y paradójicas. Tienen que ver, por ejemplo, con la ineludible internacionalización de la cultura por efecto del desarrollo de los medios de comunicación en oposición a la desigualdad entre sociedades; con el desarrollo de una industria cultural -el video y la televisión- cuyas posibilidades, lejos de ser aprovechadas en función de constituir sociedades con fuerte participación democrática, cabalgan sobre viejas estructuras mentales; o, con el hecho de que el incremento de la masa de información no necesariamente democratiza las sociedades sino que puede dificultar la comprensión por parte de las masas de población particularmente urbana, de su circunstancia social, política y económica.

La comunicación, dentro de los grandes temas y actores culturales, puede ser vista bajo tres parámetros: a) el desequilibrio entre difusión y producción comunicacional; b) la comunicación como factor que permite en gran medida la concreción de una interrelación cultural; c) el ingreso de las sociedades latinoamericanas a los circuitos y el mercado de la informática, donde la información se convierte en un valor y una mercancía de privilegiados. Estos tres parámetros permiten proponer algunas observaciones e hipótesis: a) una práctica sumamente dinámica e incluso agresiva de difusión de mensajes estructurados a un cierto nivel y aceptados de modo pasivo, no se corresponden en el país con una amplia participación de la comunidad en la producción de comunicación. La opinión pública se forma, toma cuerpo en nuestros países sin una participación democrática de los distintos sectores de la sociedad. Y allí donde existe participación, ésta es presentada de tal modo que apenas alcanza a diseñar una sociedad aparentemente atomizada por versiones particularizadas de los acontecimientos, o en otros casos es una participación manipulada para legitimar formas de educación poco críticas. Por otro lado, b) la ruptura de fronteras culturales que provoca el desarrollo actual de los medios de comunicación no es asumida como parte de la extraordinaria permeabilidad de las culturas, sino anatemizada dentro de los límites de la penetración cultural; y no se concreta una respuesta en el marco de las políticas culturales que signifique, en primer término, la aceptación de que no es posible pensar en un ámbito cultural al margen de ese "contagio" mundial, que afecta tanto el pensamiento y el universo simbólico de una cultura particular, como los hábitos y las sensibilidades.


ECUADOR SIGLO XXI. ACTORES Y POLITICAS EN LA CULTURA DEL ECUADOR En: Cultura, sociedad y crisis. La cultura en el Ecuador de las próximas dos décadas. Quito, Proyecto CONADE/GTZ, 1992, pp. 27-44.