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CULTURA POPULAR

AUTOR

Hernán Ibarra

TITULO

Negación, exaltación y desencanto de las culturas populares en América Latina

 
EN

Ecuador Debate N° 41

 


EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

CAAP, Quito, agosto de 1997, pp. 78-92

 

 

RESUMEN:

Se traza un panorama que recoge los aspectos más resaltantes en torno a la trayectoria de la problemática de la cultura popular en América Latina desde los años 60 hasta la última década, poniendo atención a los problemas y discusiones que han sido más significativos.

Es una reflexión que trata de entender el origen de conceptualizaciones y búsquedas que han tenido mérito de repensar las prácticas culturales.

 

TEMA:

Definiendo lo popular

pp. 78-81


… Lo popular puede ser entendido como un conjunto de hechos y prácticas que se pueden identificar en diversas épocas, independientemente de los juicios que de estos hechos se hagan en la época en que surgen. Lo popular serían las tradiciones culturales cristalizadas en la vida de amplios sectores sociales. Sus expresiones serían la religiosidad, las fiestas, tradiciones orales, literatura, etc. Un aspecto problemático es el juego de intercambios y préstamos con la cultura dominante de la época. En torno a lo popular es posible encontrar dos posiciones predominantes: a) aquellos que plantean que la cultura es algo que implica una formación del gusto y una asimilación de cánones estéticos que implican la apreciación del arte, con lo que los sujetos populares solo son susceptibles de ser educados o instruidos en la asimilación de las formas cultas de lo artístico. Lo popular viene a ser lo inculto. Por otro lado, b) los folkloristas románticos que perciben lo popular como un espacio que tiene mucho valor por ser el reservorio de prácticas y experiencias que han sido poco tocadas por la cultura ilustrada.

Proponemos una definición operacional de cultura popular: "cultura popular son las prácticas culturales que tienen un ámbito de producción y realización en los sectores populares urbanos y rurales. Ellas están constituidas por elementos surgidos de las vivencias y experiencias codificadas en la vida social de los grupos populares o étnicos específicos. Sin embargo, el aspecto más complejo a determinar desde el punto de vista de estudios contemporáneos es el vínculo entre la cultura de masas moderna y las culturas populares particulares".

Lo popular estuvo representado en la literatura costumbrista desde el siglo XIX basada en la determinación de personajes pintorescos, ridículos o simpáticos: representa de la vida local o provinciana; designa el lugar que ocupan y deben ocupar los diversos grupos sociales; proyecta una crítica a los nuevos sectores sociales emergentes y satiriza a los personajes tradicionales desde un punto de vista aristocrático. "El pueblo es visto siempre desde fuera, es la entidad a descifrar, a comprender, a perdonar… Los personajes populares no tienen lenguaje sugerente ni costumbres refinadas y carecen, para la minoría ilustrada, de psicologías individuales"
Desde los años 20 hacia adelante, los indigenistas introducen lo popular considerado como los rasgos étnicos y los procesos de dominación étnica. Esta corriente da inicio a las recopilaciones de tradición oral y estudios de folklore. En los años 50 predomina el desarrollismo donde lo central es la modernización y el desarrollo económico y educativo; aquí existe más bien una imagen negativa de las culturas populares: estas son vistas como algo incivilizado y se aspira a su transformación o superación.


IBARRA, Hernán. NEGACION, EXALTACION Y DESENCANTO DE LAS CULTURAS POPULARES EN AMERICA LATINA. Ecuador Debate N° 41, CAAP, Quito, 1997, pp. 78-92.

Lo popular se identifica no con un grupo social específico, donde las variables étnica y de clase juegan un papel fundamental, sino con las tradiciones culturales en sí mismas.

 

TEMA:

La crítica a las industrias culturales

pp. 81-83


… después de la segunda Guerra Mundial ocurre un tipo de fenómenos que se presentan con fuerza considerable en los Estados Unidos y el mundo desarrollado: la irrupción de la TV y los paperbacks (libros de bolsillo), que se unen a la presencia ya intensa del cine y la radio. En los años 50 se produjo en los Estados Unidos un debate sobre la cultura de masas alrededor de las consecuencias que este nuevo fenómeno estaba creando en la sociedad. Todo esto planteaba en tránsito de un tipo de arte y literatura sustentadas en cánones de calidad y estética cultas, y la potencialidad del creador individual hacia una cultura masiva donde se impone lo audiovisual. Se desarrolla así, la noción de industrias culturales. En Horkheimer y Adorno es sobretodo una visión negativa de los medios de comunicación masiva. Ellos observan que la llegada del cine, la radio, los comics y la producción de obras de arte y musicales en serie son un nuevo fenómeno en el que se manifiestan las leyes del capitalismo. Se trata de productos culturales imbuidos por la lógica de la ganancia y la racionalidad del capital: de fuertes grupos económicos que al controlar la producción, imponen sus dictados sobre el público. Las industrias culturales tendrían como características el expresar un tipo de violencia sobre el espectador, representan el triunfo de la razón tecnológica. Uno de los efectos más nocivos sería el de liquidar las formas de resistencia que tiene el individuo. Las industria cultural sería una maquinaria que tritura la individualidad, reduciendo su espacio y liquidando las últimas resistencias. Tesis que debe verse unida a la de que el Estado absorbe cada vez más al individuo: el espectador es un sujeto pasivo que recibe en forma inactiva los mensajes.La crítica a Horkheimer y Adorno es que no consideran la variedad de formas en que los medios de comunicación masiva son recibidos, ni tampoco el hecho de que pueden ser vehículos de tradiciones populares e instrumentos de resistencia al control social del capitalismo autoritario. Hacia los años 60 se produce un vuelco en América Latina: se torna dominante la idea de la penetración cultural norteamericana. El castrismo y el maoismo inciden en el desarrollo de un nacionalismo radical y se propagan las ideas de Franz Fanon , alrededor de la factibilidad de construir una cultura basada en la afirmación nacional. Para Fanon la preocupación es construir una cultura alternativa que liquide la cultura colonial. Lo popular está presente, más que en una cultura propia, por su potencial movilizador radical y capacidad de revuelta. Lo popular se exalta y reivindica en tanto tenga un vínculo con la política anticolonial. Se entiende que los que elaboran la cultura son los intelectuales comprometidos, quienes irradiarían su mensaje a las masas. Por su parte, Umberto Eco proponía una visión menos terrorífica y aplastante de la industria cultural. Veía que no necesariamente ésta traía alienación y pérdida de valores culturales. Sostuvo que la divulgación masiva de obras literarias y artísticas , podría ser mas bien beneficiosa para los creadores en tanto daba acceso a otros mercados de los que la alta cultura se hallaba alejada.

IBARRA, Hernán. NEGACION, EXALTACION Y DESENCANTO DE LAS CULTURAS POPULARES EN AMERICA LATINA. Ecuador Debate N° 41, CAAP, Quito, 1997, pp. 78-92.

Se supera la concepción del individuo como un ente pasivo frente a la cultura de masas (industrias culturales).

 

TEMA:

Cultura de la pobreza y penetración cultural

pp. 83-85


… En medio del ambiente radical de los años sesenta aparecieron los trabajos de Oscar Lewis. Estos textos de naturaleza etnográfica y de gran impacto en su momento, introdujeron la noción de la cultura de la pobreza. Una clara y decepcionante conclusión era el poco interés de los pobres por involucrarse en algún proceso revolucionario o transformador. La cultura de la pobreza de Lewis es una aproximación muy parecida a la que se expresó más tarde en los estudios de marginalidad y estrategias de sobrevivencia. Algunos aspectos descriptivos también son semejantes a los que se definieron después como marginalidad urbana. La cultura de la pobreza era un concepto que englobaba condiciones de vida, mundo familiar y sus valores. Quería captar la manera en que la gente vivía de una manera específica en una circularidad de barrio y vecindario. Los medios de comunicación son vistos como una parte del acceso a bienes de consumo. No hay una preocupación en ver la recepción de los medios y sus mensajes sobre la gente. El uso de la radio y la televisión aparecen incorporados en las rutinas diarias como un elemento más de la vida cotidiana. Los valores de la cultura de la pobreza encontrados por Lewis eran la resignación, angustia, fatalismo, desesperanza, machismo, apatía y baja autoestima. El hombre típico era el hombre irresponsable que carece de estabilidad en la relación de pareja. Por eso, la cultura de la pobreza era explicada como un modo de vida surgido de la precariedad de la vida social y económica donde había una fuerte exclusión social. Según Lewis, "la cultura de la pobreza es una adaptación y una reacción de los pobres a su marginación por parte de una sociedad capitalista estratificada en clases y muy individualista; también representa un esfuerzo por enfrentar las sensaciones de desesperanza y desesperación, que surgen de percatarse de la improbabilidad de lograr éxito conforme a los valores y objetivos establecidos por el conjunto de la sociedad. De hecho es posible conceptuar a muchas de las características de la cultura de la pobreza como intentos de solución local de problemas no resueltos, ni por las instituciones ni por los organismos existentes, sea porque al pueblo no le resultan accesibles o porque no puede sufragar los gastos correspondientes, o porque desconocen dichos organismos o sospechan de ellos".

En los años 60 se tiene una corriente de opinión que impacta a la iglesia católica. Era el descubrimiento del pueblo, que también tuvo que ver con la difusión de la obra de Paulo Freire. Habría que entender y ubicar adecuadamente el papel de sus ideas. Cuando aparece "Para leer el pato Donald" de Armand Mattelard y Ariel Dorfman se produce un impacto tendiente a principalizar los temas de la manipulación y la penetración cultural. Este texto podría ser visto como el enfoque cultural de la teoría de la dependencia. Siguió a esto una oleada de estudios que ponían su acento en el rol de los medios y sus productos como factores de alienación.


IBARRA, Hernán. NEGACION, EXALTACION Y DESENCANTO DE LAS CULTURAS POPULARES EN AMERICA LATINA. Ecuador Debate N° 41, CAAP, Quito, 1997, pp. 78-92.

La cultura de la pobreza ¿es solamente un modo de vida de grupos cuyas características socioeconómicas son precarias?. El autor incorpora la relación existente entre este modo de vida y la penetración de las industrias culturales.

 

TEMA:

El Auge

pp. 85-89


… Las luchas políticas de la década de los setenta, desplazaron la preocupación por la penetración cultural hacia los comportamientos de las clases populares. Se miraba con más claridad a amplios sectores sociales que solo habían sido vistos como genérico de "pueblo". Hasta fines de los 80 se vivirá un auge de los estudios sobre cultura popular. Se torna importante la obra de Gramsci. Se postulaba que las expresiones culturales populares son parte de las prácticas contrahegemónicas.

Al margen de estas elaboraciones aparecen trabajos que se han tornado referencias indispensables como "Amor perdido" (1977) de Carlos Monsiváis y "Salsa. Crónica del Caribe Urbano" (1977) de César Miguel Rondón. No son textos de ciencias sociales pero plantean temas importantes. El primero ubica la formación de una cultura de masas en México con la generación de ídolos populares, el mundo del cine y el espectáculo. Es un recorrido por la cultura mexicana moderna en otras dimensiones donde se atraviesan la cultura de élite y la cultura de masas, sus intercambios recíprocos y rechazos. Es una propuesta de conocimiento sustentada en la recuperación de los imaginarios populares y la sensibilidad construida por la cultura de masas. El segundo proyecta una visión crítica del fenómeno Fania, sus cantantes y orquestas y el desarrollo de la salsa y el espíritu salsero en Venezuela. Sitúa la variedad de la salsa como música urbana y su capacidad de creación de mensajes e identidades.

Posiblenmente en Brasil fue donde los estudios sobre cultura popular tuvieron un mayor desarrollo. Los dos ejes más importantes de investigaciones brasileñas fueron sobre las prácticas recreativas y la religiosidad popular. Las fiestas, rituales y costumbres populares aparecían como un reservorio de resistencia a la cultura dominante y por tanto a la dominación del Estado: tendrían un sustento comunitario y solidario. Está presente la idea de devolver la palabra al pueblo, pero a través de actores radicales y progresistas. Hubo una incursión en lo que se definió como "cultura obrera" concebida tanto en relación a la vida laboral como a la creación específica de productos y espacios culturales propios. Se trataba de la introducción de la vida cotidiana como dimensión histórica (influencia de Thompson y la escuela británica de la historia social). La reivindicación del pueblo produce un fenómeno caracterizado como el "basismo", es decir, la exaltación de las prácticas y la cultura construidas desde abajo. A esto vino aparejada la recuperación del conocimiento y saber popular mediante la corriente de investigación-acción y sus parientes cercanos como los autodiagnósticos o la sistematización de experiencias, vinculadas a los mecanismos e instituciones de educación popular y desarrollo. …


IBARRA, Hernán. NEGACION, EXALTACION Y DESENCANTO DE LAS CULTURAS POPULARES EN AMERICA LATINA. Ecuador Debate N° 41, CAAP, Quito, 1997, pp. 78-92.

 

TEMA:

El Auge

pp. 85-89


… Se produce otra entrada a lo popular a través de la literatura que recrea el impacto del cine, la música y los ídolos populares. Aparecen novelas que recogen los fenómenos de cultura de masas como personajes y situaciones. A mediados de los 80, cuando hay una relativa euforia por el tema, advierte Monsiváis el peligro de que una moda simplifique y trivialice todo con exaltaciones de lo popular: "Estamos sin duda frente a una moda y como tal se extinguirá entre oportunismos , imitaciones, declamaciones populistas, reducción de letras de boleros a tratados filosóficos… Pero es un proceso que pone fin en lo que a los sectores populares se refiere, al enfrentamiento ancestral de Barbarie y Civilización. Es una fórmula que ya nada explica, porque un siglo de vida latinoamericana ha probado la convivencia posible y la mezcla real de los dos adversarios."

En realidad, lo popular también es un campo de disputa. Mientras en los 80 con la revalorización de la sociedad civil se tiende a pensar en la politización de lo cotidiano, apareció un cambio de terreno de discusión del modo más inesperado. Así es como vino un desafío desde la derecha, con "El otro sendero" de Hernando de Soto (1986). Se trata de una versión de los informales constituidos en sujetos económicos activos. La figura es el microempresario que tiene iniciativa y capacidad de acción autónoma. Como actúa al margen del Estado es un potencial sujeto antiestatal. Este reconocimiento de que una iniciativa popular estaba en marcha, había sido definido antes como un "desborde popular" que consistía en el cuestionamiento de las instituciones y la vida social del Perú por parte de un amplio segmento de la sociedad que había entrado en la informalidad. Hasta cierto punto, la exaltación de lo popular había servido para que el mito de lo popular reemplace al mito de la clase obrera. En el caso peruano, con un declive y deterioro acentuado de los niveles organizativo de un sindicalismo radical, se pasó a otro tipo de organizaciones populares que también fueron reivindicadas por su potencial movilizador. Se buscaban otros actores que tomen la posta de una alicaída clase obrera. "Desde entonces la imagen de lo popular se ha ido definiendo en términos de la constitución de individuos y sujetos colectivos distanciados del mundo del trabajo… En estas imágenes encuentran lugar los niños, sean como trabajadores "pirañas" o adictos a las drogas. Los jóvenes, en tanto que realizan actividades culturales sufren el desempleo y son tentados por los grupos alzados en las armas.

La búsqueda de nuevos sujetos populares tuvo un sentido parecido en la América Latina con la interpretación de que los más diversos procesos de organización y movilización podían ser entendidos como movimientos sociales.


IBARRA, Hernán. NEGACION, EXALTACION Y DESENCANTO DE LAS CULTURAS POPULARES EN AMERICA LATINA. Ecuador Debate N° 41, CAAP, Quito, 1997, pp. 78-92.

 

TEMA:

Las Perspectivas

pp. 89-91


… En los años 90 se tiende a hablar menos de culturas populares y más bien emergen otros temas tales como identidades y modernidad. Lo popular se torna un tema borroso y son otras situaciones. Los diversos ritmos del proceso de globalización y cambio de los Estados nacionales, introducen una fuerte interrogación sobre el futuro de las culturas nacionales y locales. Los valores que inspiraron el nacionalismo en América Latina son puestos en duda por la crisis de valores tradicionales relativos a héroes y referencias patrióticas. Por otras parte, lo multicultural ingresa en los discursos políticos y culturales. Esto no implica el fin de los estudios sobre culturas populares, pero si supone una readecuación y cambios de enfoque. Una constatación de un agudo cambio es lo ocurrido con un tipo de ídolos populares encarnados en los boxeadores y luchadores de catchas-cán. Santo el enmascarado de plata o Blue Demon que cumplían un rol de héroes populares, salieron de escena por muerte, retiro, envejecimiento y falta de alternantes adecuados. La televisión y el cine proporcionan héroes audiovisuales como Chuck Norris, Van Damme, y otros. Frente a la relativa poca capacidad de provocar bajas que tenían boxeadores y luchadores, los nuevos héroes golpean, patean, castigan y matan rutinariamente. Por fuera de la crítica que se hace a estos films, son constantes éxitos de taquilla. Se evidencia una crisis de los referentes de una identidad latinoamericana genérica, relativos a figuras de estilo de José Rodó o Simón Bolívar. Estos héroes que condensaban un ideario patriótico, son desplazados por cantantes como Celia Cruz.
La incorporación de la cultura popular como tema de las ciencias sociales han promovido una revalorización de los sectores populares y étnicos como productores de cultura. Ha permitido acceder a una discusión menos ideologizada de la cultura de masas, puesto que se ha tratado de comprender sus lógicas de producción y los variados impactos en el público. El ámbito de estudio se ha ampliado, e incluye la producción y recepción de telenovelas en los sectores populares, los circuitos de producción y consumo de la música popular, las elaboraciones sobre el arte "naif" y la modernización de las artesanías. Se halla redefinido el campo de lo culto, lo popular y lo masivo como esferas separadas. Los procesos de hibridación cultural (García Canclini) han quebrado muchas barreras. En los tiempos que corren viene un inmenso desafío a la comprensión de las vinculaciones entre lo global y lo local. Lo local es profundamente redefinido como lugar de las producciones culturales autónomas por su relación con los circuitos internacionales de producción cultural. Así, segmentos de la población son atraídos poderosamente por la internacionalización del espectáculo y el consumo cultural, mientras otros quedan atrapados en territorios ambiguos donde han hecho crisis las culturas locales, sin que se defina una positiva vinculación a la globalización cultural. Este será el terreno donde debe ponerse más atención en el futuro

IBARRA, Hernán. NEGACION, EXALTACION Y DESENCANTO DE LAS CULTURAS POPULARES EN AMERICA LATINA. Ecuador Debate N° 41, CAAP, Quito, 1997, pp. 78-92.