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| RESUMEN:
El documento proyecta una reflexión en torno a la problemática
de la convivencia democrática en el seno de las sociedades
multiculturales. Parte de un breve análisis de la globalización
en la esfera de la cultura, destacando la respuesta estratégica
de las identidades locales en el proceso globalizador.
Propone entender la multiculturalidad, no desde su dimensión
descriptiva - basada en el reconocimiento o no de las diferencias
culturales-, sino como matriz de relaciones culturales que permite
desplazar la reflexión desde una concepción universalizante
de ciudadanía hacia otra anclada en el espacio de la identidad
y el diálogo intercultural. -
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| TEMA:
Globalización y complejidad social
pp. 217-219
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Un dato de las sociedades de nuestro tiempo es la consolidación
de los procesos de complejidad social fincados en una diferenciación
funcional que entraña especialización, discontinuidad
y diversidad. En el plano sociocultural la complejidad se traduce
como desagregación del mundo contínuo y como consolidadora
de una realidad social fragmentada y multifacética con profundas
implicancias en el nivel de la conciencia y la experiencia.
El exilio de los sistemas explicativos y referenciales provocadas
por la complejidad social en el plano de la experiencia ha llevado
a una paulatina pérdida de sentido potencializando el efecto
del caledoscopio: la unidad de la experiencia no se explica desde
un único horizonte meta social sino desde la multiplicidad
de espacios atravesados por lógicas y tiempos distintos. Por
otro lado, lo que a principios de los 70 explicaba la modalidad de
funcionamiento de las empresas en el contexto mundial, en los 80 se
fue fortaleciendo como una forma específica de estructuración
del sistema mundial: la globalización. Hoy en día, pensar
una sociedad al margen de la tendencia globalizadora parece un juego
de acertijos difícil de resolver. El intercambio de tecnologías,
capitales, mano de obra, símbolos y comunicaciones han alimentado
la fase más reciente del proceso globalizador que, a su vez,
ha ido reforzando la constitución de bloques y regiones supranacionales,
debilitando las fronteras nacionales y sus contornos socio-culturales.
Sin embargo, en la esfera de la cultura la globalización ha
encontrado algunas resistencias. Son muchos los autores que desde
la antropología, la sociología y los estudios culturales
han demostrado la vitalidad de las culturas locales y la creciente
permeabilidad e interpenetración de los ámbitos locales
y globales señalando con ello los límites de los sistemas
explicativos tradicionales basados en antinomias irreconciliables.
Los correlatos culturales de la globalización han sido diversos;
la desterritorialización es uno de los signos más marcados,
caracterizada porque "la mayor parte de los bienes y mensajes
que se reciben en cada nación no se han producido en su propio
territorio, no surgen de relaciones peculiares de producción
no llevan otros signos que los vinculen a la sociedad nacional sino
otras marcas que indican su pertenencia a un sistema desterritorializado".
De todos modos, frente a la profundización de los procesos
de desterritorialización, la globalización ha ido generando
anticuerpos: una creciente tendencia a la reetnización de las
representaciones, las demandas y los conflictos, lo que ha producido
un reforzamiento de las identidades locales, de las identidades "negadas"
y una diversificación de los ámbitos tradicionales de
pertenencia y adscripción (nación, clase, etc.)
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MAKOWSKI, Sara. ¿CIUDADANOS GLOBALES? UNA MIRADA DESDE LA MULTICULTURALIDAD.
Ecuador Debate N° 42, CAAP, Quito, 1997, pp. 217-222..
- Las culturas locales como respuesta estratégica al
proceso de globalización.
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| TEMA:
Ciudadanía y cultura: pensar desde fuera
pp. 219-221
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Los procesos que conforman las sociedades contemporáneas,
con su apertura a la complejidad y la diversidad, han provocado, por
un lado, fracturas importantes en algunas tradiciones explicativas
y, por otro, han redibujado el mapa conceptual poniendo en el centro
de la discusión nuevas tensiones que obligan a repensar algunas
de las categorías sobre las que se sustenta el entramado normativo
de los sistemas democráticos. La multiculturalidad, como una
de las implicaciones de la globalización en el plano sociocultural
constituye una de las fracturas más desafiantes en este sentido.
Por una parte, se presenta como una herramienta descriptiva de la
diversidad social y cultural del mundo globalizado al poner en evidencia
la variedad de culturas, grupos e identidades que habitan en un mismo
espacio geográfico; adicionalmente, la multiculturalidad asumida
como una posición crítica hacia el modelo hegemónico
produce una problematización de las relaciones entre sociedad,
cultura y política y alienta el cambio cultural, la tolerancia
y la creación de nuevos sentidos y representaciones. Por otra
parte, la multiculturalidad opera como una herramienta normativa,
como un conjunto de procedimientos y principios de ordenación
de las sociedades complejas. En esta dirección, la diversidad
y pluralidad cultural constituyen un eje problemático tanto
para el mantenimiento de un orden democrático como para la
garantía del funcionamiento de instituciones públicas,
capaces de canalizar y responder a las demandas de los distintos grupos
sociales. La multiculturalidad ha traido al primer plano uno de los
locus centrales de la tradición democrática liberal:
la cuestión de la representación. La discusión
no se juega sólo en el campo del reconocimiento o no de las
diferencias, sino en la eficacia misma de las instituciones democráticas
para dar cabida a la pluralidad. ¿Pueden representarse como
iguales ciudadanos con diversa identidad si las instituciones públicas
no reconocen a ésta en su particularidad sino tan sólo
nuestros intereses más universalmente compartidos en las libertades
civiles...? Así, la multiculturalidad se vuelve un territorio
de observación de la tensión cada vez más manifiesta
en las sociedades contemporáneas entre las visiones universalizantes
y particulares de ciudadanía. La multiculturalidad ha hecho
evidente las tensiones inherentes a la idea de ciudadanía al
volver un problema intrínseco de la representación social
y política el tema de la diversidad y la diferencia, operando
una fractura del concepto restrictivo de ciudadanía política
-quiénes tienen y quiénes no tienen derechos y obligaciones-
y dejando abierto el campo para una expansión hacia la dimensión
socio-cultural.
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| MAKOWSKI, Sara. ¿CIUDADANOS GLOBALES? UNA MIRADA DESDE LA
MULTICULTURALIDAD. Ecuador Debate N° 42, CAAP, Quito, 1997, pp.
217-222.
- Multiculturalidad es concebida en el nivel de la acción
democrática de las instituciones. Importante para vincular
la política y la cultura.
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| TEMA:
La multiculturalidad: una nueva matriz
pp. 221-222
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La multiculturalidad se conforma como una nueva matriz de
relaciones culturales, sociales y políticas que permite desplazar
la reflexión desde una concepción universalizante de
ciudadanía hacia otra más anclada en el espacio de la
identidad y de las representaciones culturales de la pertenencia y
la adscripción. Cuando la ciudadanía es reconstituida
con las inversiones simbólicas de los propios sujetos, a través
de identidades diferenciales, estilos de vida, pautas de consumo e
imaginarios colectivos, emerge su carácter negociado y conflictivo
respecto de la lógica homogénea del estado-nación.
Más que ser un velo que cubre las diferencias, la ciudadanía
se transforma en una arena de intercambios y negociaciones en la cual
se hacen visibles las diferencias, las asimetrías y la potencialidad
de los intercambios interculturales.
Una noción de ciudadanía anclada en la dimensión
socio-cultural sitúa sus raíces en los espacios intersubjetivos
y microsociales, nutriéndose de las diferentes estrategias
y lógicas de acción desplegadas por los distintos sujetos
sociales en su cotidiana tarea de construirse como ciudadanos. Así,
la multiculturalidad parece como un escenario que potencia la tensión
y el diálogo de las identidades y hace posible la emergencia
de la interculturalidad, como modalidad de convivencia democrática
y constructiva de la alteridad.
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| MAKOWSKI, Sara. ¿CIUDADANOS GLOBALES? UNA MIRADA DESDE LA
MULTICULTURALIDAD. Ecuador Debate N° 42, CAAP, Quito, 1997, pp.
217-222.
- La ciudadanía se ve anclada en el concepto de multiculturalidad
como potencializadora del diálogo intercultural
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