Volver a fichas bibliográficas
IDENTIDAD

AUTOR

José Sánchez Parga.

TITULO

Producción de identidades e identidades colectivas. En: Sánchez Parga, José (comp.), Identidades y Sociedad.

 
EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

Centro de Estudios Latinoamericanos -CELA-/PUCE, Quito, 1992, 9-41pp.

 

RESUMEN:
Se refiere a los procesos históricos y socioculturales que dan lugar a las nuevas y plurales identidades sociales, a los cambios en los paradigmas de las ciencias sociales que hace posible una nueva teoría sobre las identidades colectivas y al modo de producción de las mismas al interior de los procesos socioculturales. Trata la crisis de las totalidades sociales, la emergencia de antiguos y nuevos nacionalismos, lo privado e individual en la constitución de identidades, el modo de producción de las identidades colectivas, las morfologías de identidad y lógicas sociales, identidad y crisis y los nuevos fenómenos identitarios. Plantea que las nuevas identidades se construyen en base a rupturas con el pasado y cada vez más en términos proyectivos, de lo que se quiere ser. Confiere a las nuevas identidades un carácter emblemático y al mismo tiempo de altas eficacias sociales, para transformar el medio real en el cual se constituyen. Explica la importancia y centralidad que han adquirido las identidades sociales, y que la misma categoría de "identidad" haya alcanzado un status sociológico, incluso en detrimento de las clases y actores sociales. Que las identidades poseen siempre un carácter normativo, regulador de los comportamientos sociales tanto al interior del mismo grupo de identificaciones (jerarquías, emulaciones) como en relación con otros grupos o con la sociedad en su conjunto.

 

TEMA:
Aspectos para el análisis de la problemática de las identidades.


pp. 11 - 12


… En la década de los 70 dejamos de pensar las clases, para en la siguiente de los años 80 pensar en los actores sociales (movimientos sociales); y en la década actual estamos urgidos a pensar en la sociedad de los 90, sus fenómenos y procesos, en términos de identidades sociales.

Este cambio de paradigmas, que nos llevó de las estructuras (de clase) a las prácticas y discursos (de los actores), nos obliga hoy a teorizar y analizar un nuevo modo de producción social y de significantes sociales con sus específicas eficacias: es el de las IDENTIDADES.

... cuales son los procesos que han dado lugar a esta inédita y estruendosa producción de identidades colectivas, haciendo de la "identidad" una categoría de original importancia para interpretar nuevas actuaciones y relaciones sociales, entre pueblos y grupos al interior de una misma sociedad.

Según esto, tres aspectos parecen importantes como objeto de análisis en el planteamiento del problema sobre identidad e identidades colectivas: a) los procesos históricos y socioculturales que dan lugar a las nuevas y plurales identidades sociales; b) los cambios en los paradigmas de las ciencias sociales que hacen posible una nueva teoría regional sobre las identidades colectivas; c) el modo de producción de identidades, complejizan sus efectos e introducen morfologías y hasta conflictos de índole muy diversa.

...


SANCHEZ PARGA, José, PRODUCCIÓN DE IDENTIDADES E IDENTIDADES COLECTIVAS, En: SANCHEZ PARGA, José (comp.), Identidades y Sociedad, CELA/PUCE, Quito: 1992: pp. 9-41

 

TEMA:
La pulverización de las totalidades sociales.


pp. 12 - 14


… La ulterior fase de desarrollo del capitalismo, al trascender su ciclo productivo, con el largo período de industrialización, polarizando la división de división de la sociedad entre el capital y el trabajo, ha dado lugar a una multiplicación de segmentaciones sociales, de nuevas divisiones, que más allá de las clases se han traducido en fracciones de clases, en sectores y grupos cada vez más diversificados. A toda esta pluralización de la sociedad han correspondido nuevas nomenclaturas, con intereses particulares y también con identificaciones propias. Estos nuevos reconocimientos y diferencias son los que escenifican las identidades sociales.

El desarrollo del capitalismo, ..., y la ruptura estructuralista que señala un corte definitivo con los paradigmas marxistas, al establecer la distinción entre estructuras y prácticas, pone en la escena social a otros actores que las clases, y cuyas actuaciones adquieren una eficacia y sentido, que ya no pueden ser totalmente explicados a partir de la estructura sobre la que operan.
Los nuevos escenarios sociales ya no pueden ser reducidos a la lucha de clases, ni estas aparecen tampoco como los únicos sujetos de la historia. La historia ha estallado en una multiplicidad de historias: y la misma historia objetiva, del archivo, documental o monumental, ha dejado paso a las historias subjetivas, orales, interpretadas en primera persona.

La hegemonía del Estado, en países totalitarios como la antigua Unión Soviética lo mismo que en América Latina, se consolidó en base a un doble proceso de acumulación y concentración de poder, con la finalidad de lograr el máximo de cohesión en sociedades atravesadas por una profunda "heterogeneidad estructural" (Lechner). Frente a la fragmentación y disgregación económica política y sociocultural, que recubría incluso una diversidad de nacionalidades, el Estado además de asegurar una unidad político-administrativa y territorial, imponía con un "cemento" ideológico una unificación de identidades.

Si por un lado la democracia y por otro lado la crisis del modelo desarrollista cuestionan el totalitarismo y centralismo estatales, los recientes imperativos neo-liberales contribuirán a una creciente privatización de la sociedad, cada vez más marcada por los ideales del individualismo. Estos cambios en el actual horizonte de la modernidad, junto con las fracturas de las totalidades sociales, darán lugar a la emergencia de una multiplicidad de identidades largo tiempo cautivas y sofocadas, las cuales se comenzaran a manifestarse no sólo en radicales reivindicaciones de su propio reconocimiento sino también en violentas (e incluso sangrientas) confrontaciones con otros pueblos y grupos (caso yugoslavo y de las comunidades de la antigua URSS), para hacer más eficientes tanto la afirmación como el reconocimiento de sus diferencias.

...


SANCHEZ PARGA, José, PRODUCCIÓN DE IDENTIDADES E IDENTIDADES COLECTIVAS, En: SANCHEZ PARGA, José (comp.), Identidades y Sociedad, CELA/PUCE, Quito: 1992: pp. 9-41

Critica al totalitarismo y centralismo estatales, como los ejemplos extremos de la ideología de lo unitario-nacional, frente a lo cual se detona el problema de las identidades.

 

TEMA:
La emergencia de antiguos y nuevos nacionalismos.


pp. 12, 17 - 18


… Este vértigo de préstamos y empréstitos de amplias metabolizaciones, unido a la fractura de las antiguas totalidades sociales y a la formación de nuevos agrupamientos e identificaciones, ha hecho de la IDENTIDAD la zona y el objeto problemático de "la sublimación de una crisis de sentido o de su fracaso" (J. Kristeva, 1977:286).

... Desde las cordilleras de los Andes hasta el Africa negra, desde los extensos territorios asiáticos hasta los regionalismos europeos, no hay parte del mundo que no haya reaccionado contra la unificación mercantil, que desconoce la emancipación de los pueblos y sus aspiraciones de autonomía política y cultural.

Si la cuestión de identidad e identidades ha adquirido un tal relieve, se plantea hoy con tal intensidad, y en ella se cifran tan fuertes apuestas, es porque la identidad ha dejado de ser algo "dado" y "recibido", para convertirse en algo "producido". Lo que hasta ahora se definía en términos de tradición, por referencia al pasado, las nuevas identidades se construyen en base a rupturas con dicho pasado y cada vez más en términos proyectivos, como si la actualización de las memorias colectivas comportara el ejercicio de ciertos olvidos necesarios, y las nuevas conciencias de identidad se nutrieran menos de los recuerdos de lo que un grupo ha sido y cada vez más de lo que quiere ser.

La sublimación de esta crisis de identidades proporciona significantes imaginarios de identificación muy cifrados en los cambios de la realidad. Ello confiere a las nuevas identidades un carácter emblemático y al mismo tiempo de altas eficacias sociales, para transformar el medio real en el cual se constituyen. Así se explica la importancia y centralidad que han adquirido las identidades sociales en nuestro tiempo, y que la misma categoría de "identidad" haya alcanzado un status sociológico, incluso en detrimento de las clases y actores sociales.

...


SANCHEZ PARGA, José, PRODUCCIÓN DE IDENTIDADES E IDENTIDADES COLECTIVAS, En: SANCHEZ PARGA, José (comp.), Identidades y Sociedad, CELA/PUCE, Quito: 1992: pp. 9-41

Se entendería al nacionalismo como la identidad en términos proyectivos del "deber ser".

 

TEMA:
Lo privado e individual en la constitución de las identidades.


pp. 19 - 21


… El horizonte cultural del futuro refleja un fenómeno cuyos alcances y consecuencias tendrán efectos de tan larga duración como de amplias globalizaciones: se trata de un individualismo que atraviesa la realidad social, económica, política y cultural, y constituye un sistema de valores, basado en el reconocimiento del sujeto particular y privado como plenamente autónomo frente a la sociedad, y que le permite desarrollar un "egoísmo posesivo" (F. Chazel), y modos de comportamiento acordes con tal criterio.

Este individualismo se diseña así como la norma futura de un nuevo clima, de un nuevo orden cultural en el mundo y en nuestras sociedades, asimilado como modelo de todos los particularismo, en la creación de micro-identidades. Bajo las macro-homogeneizaciones y como reacción frente a ellas nuevos reconocimientos y diferencias se constituyen con sus propias identificaciones.

De manera concomitante a la del mercado, y no sin relación con él, la democracia con su programa de ciudadanización añade un fundamental componente político a los individualismos sociales. Si ya la presencia del Estado descomunaliza, al constituir una "matriz de individualización (Foucault) con sus prácticas, técnicas e instituciones individualizadoras (educación, salud, seguridad social, bienestar, desarrollo, etc.), su plenitud democrática desarrolla la privacidad en la sociedad civil y tiende a una progresiva individualización a su interior. El individuo se ha convertido en el paradigma dominante para la comprensión y el ejercicio de la ciudadanía.

... A esta ciudadanización de la sociedad, con sus nuevos individualismos, corresponde un rechazo de la solidaridad en las colectividades. El individuo post-moderno ha roto las amarras con las grandes instituciones distributivas de valores colectivos, y se ha vuelto desconfiado respecto de los "grandes relatos".

La reproducción cultural vive un proceso de creciente desestatización e internacionalización, lo cual hace que sea el individuo y los grupos particulares los que se constituyen en el centro de todo libre intercambio de valores y significantes al interior de la sociedad. El Estado se limita a garantizar el orden institucional pero no la reproducción cultural; legitima esa identidad nominal de lo nacional pero deja en libertad el intercambio de significantes e identidades sociales.

...


SANCHEZ PARGA, José, PRODUCCIÓN DE IDENTIDADES E IDENTIDADES COLECTIVAS, En: SANCHEZ PARGA, José (comp.), Identidades y Sociedad, CELA/PUCE, Quito: 1992: pp. 9-41

 

TEMA:
Lo privado e individual en la constitución de las identidades.


pp. 23 - 25


… El tránsito de los actores a las identidades se opera a través del carácter significante que poseen las prácticas sociales: todas ellas enuncian sentidos y afirman significantes inherentes a todas las actuaciones, por las cuales se identifican los sujetos.

Desprovisto de todo orden simbólico unitario capaz de proporcionarle un sentido, el mundo deja de ser vivido como un lugar familiar, para transformarse en algo indescifrable e inquietante, irreal y al mismo tiempo surrealista. "Principal síntoma de una sociedad sin lazos comunitarios, donde todos los vínculos se hallan en estado de disipación generalizada, la condición normal del ciudadano a fine del siglo veinte es la de extranjero" (J. Kristeva).

Frente a los riesgos suicidarios de identidades que naufragan en el vértigo del individualismo, se abren posibilidades emancipadoras de reconstruir nuevos campos de sentido y ulteriores desarrollos de democratización, no ajenos a la reivindicación de particulares autonomías dentro de la "occidentalización del mundo" (S. Latouche). Todo lo cual, sin embargo, plantea una doble exigencia.

a) La configuración de una comunidad de pertenencia y de referencia más próxima al individuo: una comunidad hic et nunc que sea comunidad de trabajo, de vida, de lucha, al interior de la cual el individuo pueda reconstruir su identidad. Esto remite a la necesidad de también reconstruir el tejido social, de crear redes asociativas, organismos de socialización de las experiencias individuales, que permitan al mismo individuo trascender sus límites individualistas para apropiarse práctica y simbólicamente del mundo real.

b) La apertura que garantice al individuo que el vínculo comunitario no sea sinónimo de encerramiento y de alienación; lo cual puede lograrse bajo la forma de una pluralidad de referencias y de pertenencias comunitarias, e incluso bajo la forma de comunidades virtuales, cuyo horizonte es la misma comunidad humana.
...


SANCHEZ PARGA, José, PRODUCCIÓN DE IDENTIDADES E IDENTIDADES COLECTIVAS, En: SANCHEZ PARGA, José (comp.), Identidades y Sociedad, CELA/PUCE, Quito: 1992: pp. 9-41

El tema de lo privado y lo individual tendría un doble carácter: de riesgo y desestructuración del sentido social de las comunidades (individualismo), y de emancipación de este sentido en términos democráticos y de correspondencia a las reivindicaciones particulares.

 

TEMA:
El modo de producción de identidades colectivas.


pp. 25 - 27


… Las identidades se fundan en un sistema de identificaciones diferenciales, pero sólo se construyen plenamente en el reconocimiento de y por "el otro". Es la relación de reconocimiento, la que produce identidad. En otros términos, la cuestión del "otro" aparece como constitutiva de toda identidad, definiendo así su carácter relacional.

El desencantamiento del principio sustantivista y subjetivo -ingenuo e ilusorio- de la identidad basada en la conciencia refleja, en el "yo soy yo", valida el principio sociológico de la diferencia, que hace del "otro" el lugar del descubrimiento de sí mismo (Tal era el ideal viajero de los antiguos griegos que encontraban en el conocimiento de otros pueblos diferentes la mejor forma de profundizar "su propio reconocimiento", el gnosei seauton).
Esto hace que toda identidad social sea clasificatoria, en cuanto que se ubica entre el polo de los propio (hidion o idiosincrásico) y de lo común (koinon o colectividad más amplia. Según esto, la identidad es una suerte de fondo virtual de identificaciones, diferencias y reconocimientos, al que se recurre en las más diversas estrategias (de identificación, diferenciación, y reconocimiento), sin que nunca llegue a tener una existencia real, pero que siempre puede dar lugar a las más diversas estrategias de identidad. Ello permite que todo individuo o grupo pueda asumir distintas identidades en sus múltiples relaciones de identificación.

... cada formación de identidad responde siempre a su vez a lógicas sociales determinadas y también a muy particulares procesos de construcción significante y simbólica.
... Así todo individuo, grupo y sociedad aparecen como una intersección a la vez múltiple y heterogénea, donde se juega una diversidad de identificaciones y una compleja estrategia de identidades.
De estas "posiciones de sujeto", individuales o colectivas, algunas proporcionan identidades privilegiadas respecto de las otras; unas son predominantes y otras subalternas.
La comunidad lingüística, el sexo, la religión, una tradición cultural, la etnia, la clase, el sector laboral, el gremio o el sindicato, cualquiera de éstas entre otras muchas identidades puede desempeñar el papel de sutura, según los casos, de las posibles identificaciones.

... en una determinada situación podrá predominar una identidad de género sobre una identidad de clase, o una identidad étnica sobre la identificación política, o la identidad regional sobre la nacional. Todo dependerá de las actuaciones y prácticas discursivas, de los referentes significantes y simbólicos, en los que los que un individuo o un grupo determinado están insertos; del tipo de relaciones diferenciales y de antagonismos que se construyen o se quieren afirmar.

...



SANCHEZ PARGA, José, PRODUCCIÓN DE IDENTIDADES E IDENTIDADES COLECTIVAS, En: SANCHEZ PARGA, José (comp.), Identidades y Sociedad, CELA/PUCE, Quito: 1992: pp. 9-41

Menciona el principio constitutivo, lógicas sociales, carácter normativo, diferenciador y clasificatorio, dimensión cultural que recrea y relación con la estructura de poder social, como los aspectos que intervienen en la producción de la identidad.

 

TEMA:
El modo de producción de identidades colectivas.


pp. 28 - 31


… La "voluntad colectiva" (Gramsci), que da lugar a la constitución del sujeto de una identidad y confiere a ésta un complejo de significantes, una ideología, ocurre siempre bajo determinadas condiciones históricas y sociales; de ahí que toda producción de identidades dé cuenta siempre, en primera instancia, de determinadas relaciones sociales y de determinadas condiciones, las cuales a su vez proporcionan el orden significante y simbólico, el orden imaginario, que caracteriza a dichas identidades.
Una identidad nacional o de un nacionalismo particular al interior de un Estado-nación adoptará como referentes identitarios sus propias acumulaciones históricas, una memoria colectiva, un espacio compartido de prácticas culturales, e incluso una lengua, un dialecto y hasta muy particulares estilos comunicacionales. No es raro que identidades de grupo generen su propio argot y sus propios símbolos de reconocimiento y diferenciación, al mismo tiempo que producen una cultura grupal propia.
Junto con una estética, construida en base a significantes, referentes simbólicos e identificaciones imaginarias, toda identidad comporta así mismo una ética. Las identidades poseen siempre un carácter normativo, regulador de los comportamientos sociales tanto al interior del mismo grupo de identificaciones (jerarquías, emulaciones) como en relación con otros grupos o con la sociedad en su conjunto. Dicha normatividad de las identidades no sólo supone prohibiciones sino también imperativos o actuaciones positivas, y la adscripción a determinados ideales.
Si ya la constitución de "actores sociales" y los "movimientos sociales" que generan, tienen lugar sobre las estructuras de clase de una sociedad, y las prácticas y discursos que caracterizan su actuación social son productores de las más diversas modalidades de conflictividad, también las identidades sociales reproducen al nivel de las identificaciones de cada sociedad, grupo o sector social, diferencias y relaciones en conflicto.
... mientras que la "lucha de clases" se encuentra determinada por las estructuras económico-productivas de una sociedad, y el conflicto al que dan lugar los movimientos sociales es resultado de intereses que expresan sus actuaciones, las identidades sociales ponen en escena identificaciones en lucha, confrontan niveles o áreas significantes y referentes simbólicos ya cifrados en las prácticas y discursos de los actores sociales, pero que se encuentran sobredeterminados por las diferencias entre identidades.
... toda identidad e identificación, al distinguir o diferenciar, ordenar o clasificar, supone un ejercicio de poder, y por consiguiente releva de la dominación simbólica; por ello mismo también intenta una organización o reorganización de la sociedad. Así, en la constitución de toda identidad, se encuentra de alguna manera codificado un proyecto de sociedad.
El "otro" respecto del cual se construye una identidad es siempre el más próximo. Incluso la elección de identificaciones estéticas que constituyen la "distinción" de determinadas identidades de clase, se opera por oposición a las identificaciones de los grupos sociales más cercanos. ...

SANCHEZ PARGA, José, PRODUCCIÓN DE IDENTIDADES E IDENTIDADES COLECTIVAS, En: SANCHEZ PARGA, José (comp.), Identidades y Sociedad, CELA/PUCE, Quito: 1992: pp. 9-41

 

TEMA:
Morfología de identidades y lógicas sociales.


pp. 31 - 33


… El doble proceso de "diferenciación" y de "reconocimiento" constitutivo de toda identidad corresponde siempre a una doble estrategia en la producción de identidades: una inclusiva y otra segmentaria.

Hay formas de identidad que se construyen al interior de otras identificaciones, que no son necesariamente exclusivas sino incluyentes. La identidad nacional de un pueblo puede incluir identidades nacionalistas, identidades étnicas, regionales o culturales; y todas estas, a su vez, pueden incluir también identidades de clase, laborales, gremiales, de género, políticas y etáreas.

Estas mismas u otras de identidad pueden tener un carácter segmentario, en la medida que una identidad se constituye integrando un complejo de identificaciones en parte diferenciales y en parte contrapuestas, y en tal sentido exclusivas, respecto de otras identidades.

... en algunas ocasiones una identidad étnica, nacionalista o regionalista puede llegar a afirmarse sobre o contra la identidad nacional; de la misma manera que una identificación política puede entrar en conflicto con una identidad cultural o de clase.

Hay identidades que se hallan sobredeterminadas por otras identificaciones, como por ejemplo los nacionalismos radicales de extrema derecha (en Flandes y Lombardía) o de extrema izquierda (en el País Vasco, Córcega e Irlanda del Norte); y en un nivel más particular, las identidades políticas y de clase se cristalizan en identidades deportivas ...

Las estrategias de identidad llegan a dar lugar a "identidades ocasionales", cuando una determinada relación o actuación social requiere la afirmación de identificaciones, que marcan una diferencia.

...


SANCHEZ PARGA, José, PRODUCCIÓN DE IDENTIDADES E IDENTIDADES COLECTIVAS, En: SANCHEZ PARGA, José (comp.), Identidades y Sociedad, CELA/PUCE, Quito: 1992: pp. 9-41

A través de las identidades y su jerarquización se puede percibir la racionalidad y práctica política que se juegan los grupos sociales.

 

TEMA:
Identidad y Crisis.


pp. 33 - 35


!… No es que recién aparecidas como categoría sociológica las identidades hayan entrado en crisis; más bien es la misma constitución de las identidades en la sociedad moderna la que resulta a la vez producto y factor de crisis.

Dentro de este panorama de peligros mundiales, pueblos grupos e individuos buscan y encuentran en las identidades inmediatas una frontera imaginaria y un refugio de sentido. Estas identidades inmediatas pueden volverse fundamentalistas, tan narcisistas como xenofóbicas, cuya marca de las diferencias es proporcional no al "reconocimiento" sino al "desconocimiento" del "otro".

Toda sociedad y grupo humano poseen siempre un optimun de diferencia, constitutivo de su identidad y de su correspondiente reconocimiento. Pero cuando una identidad trasciende el umbral máximo de su "diferencia", amenaza o limita las posibilidades de su "reconocimiento" -por parte del "otro"-, y se margina o se vuelve refractaria al intercambio simbólico entre identidades o relaciones de cultura.

La construcción de identidades, en cuanto dinámica de negentropía, de diferenciaciones sociales, ha sido posible por la democratización de las identificaciones y por la libre circulación e intercambio de significantes en el mundo y al interior de cada sociedad. Este fenómeno de pluralización de identidades no sólo revela el mosaico cultural del mundo y de todas las sociedades sino que recubre también un alcance político, pues conlleva la exigencia de formas múltiples y diversificadas de participación. Por ello el fenómeno identitario, -incluso bajo su morfología de "tráfico de identidades" (G. Lofredo) o de "identidades en conflicto"- plantea un desafío a los límites de democratización en todo el mundo y de cada sociedad en particular.

La gran amenaza, sin embargo, en la amplia y compleja, y aún conflictiva, producción de identidades colectivas son las radicalizaciones identitarias, y su traducción en racismos, xenofobias, integrismos y fundamentalismos; en otras palabras, la afirmación o tensión de las "diferencias" en detrimento de los "reconocimientos", que es en definitiva la negación del "otro".

... (la) transmutación de la lucha de clases en identidades en lucha ha desmoronado antiguas y levantado nuevas fronteras, perturbando los ordenamientos geopolíticos, y al interior de cada país ha instalado posiciones de atrincheramiento para nuevas confrontaciones.

...


SANCHEZ PARGA, José, PRODUCCIÓN DE IDENTIDADES E IDENTIDADES COLECTIVAS, En: SANCHEZ PARGA, José (comp.), Identidades y Sociedad, CELA/PUCE, Quito: 1992: pp. 9-41

Comenta y advierte del "lado obscuro" de la problemática de las identidades.

 

TEMA:
Nuevos fenómenos identitarios.


pp. 36- 38


… Que la constitución de identidades nos descubra que el hombre es un "animal semiótico" (lo que supone reconocer que la racionalidad humana es productora de signos), demuestra así mismo que los individuos y los grupos adquieren una identidad en la medida que al significar la realidad se identifican con dichos significantes. Dentro de este despliegue semiótico de la acción social, de resignificaciones del mundo, es donde pueden encontrarse las "condiciones objetivas" de las identidades sociales.

... el fútbol sirvió en sus orígenes y sirve todavía de cemento cultural y simbólico de clases obreras y de grandes sectores de la población: masas anónimas y unánimes, cuyos ardores comunes, alegría festiva de su congregación, movilización consensual frente al adversario adormecen temporalmente sus diferencias y les proporcionan una identidad circunstancial pero muy intensa.

El estadio aparece así como uno de los raros espacios de desencantamiento de las emociones colectivas.

Si el fútbol fascina y fanatiza no se debe tan solo a su capacidad movilizadora y a sus resortes sentimentales sino a su poder de develar el horizonte simbólico de nuestras sociedades, su trama profunda: el ideal democrático según el cual "cualquiera puede llegar a ser alguien", porque los status y los méritos no se adquieren de nacimiento sino que se logran jugando y combatiendo; valorización de las perfomancias individuales (las más representadas en el líbero y en el arquero) tanto como del trabajo en equipo; la conjugación de la fuerza, la habilidad y la técnica con la suerte, la astucia y hasta la trampa en la consecución del gol; la figura negra del árbitro representando la justicia imparcial, necesaria para conducir el juego y la pelea, pero cuya legitimidad podrá ser discutida tanto en el terreno como desde las gradas; y por último el balón y el gol, dos bienes escasos, objeto y fin de todo match, de su juego y su lucha, encarnan la visión más coherente y contradictoria del mudo moderno.


SANCHEZ PARGA, José, PRODUCCIÓN DE IDENTIDADES E IDENTIDADES COLECTIVAS, En: SANCHEZ PARGA, José (comp.), Identidades y Sociedad, CELA/PUCE, Quito: 1992: pp. 9-41

Es fundamental comprender que en la producción semiótica social, en las resignificaciones que los individuos hacen de la realidad, se encuentran los elementos identificatorios y condiciones objetivas que dan lugar a las identidades sociales.