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| RESUMEN:
Plantea que lo étnico debe ser comprendido de modo coherente
en referencia al Estado. En esta relación discute la ideología
cultural sobre lo étnico, y su relación con la formación
del Estado nacional. Se refiere además a la nación
o nacionalidad, clase, ciudadanía y proyecto étnico
frente a la sociedad nacional.
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TEMA:
La problemática de lo étnico, del Estado, la nación,
la clase y la ciudadanía: Introducción.
pp. 25 - 26
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Nosotros queremos plantear aquí que lo étnico
sólo puede ser comprendido de modo coherente en referencia
al Estado. Para ello nos proponemos un doble procedimiento en la argumentación:
desconstruir la ideología cultural sobre lo étnico,
para a continuación tratar de conceptualizar dicho fenómeno
dentro de lo que podría considerarse como una particular teoría
de la formación del Estado nacional y en confrontación
con él.
Además del interés teórico que representa
el hecho de enmarcar dentro de un mismo sistema conceptual los cuatro
fenómenos señalados (el de la etnia-Estado, la nación,
la clase y la ciudadanía), buscando entender cada uno de
ellos al interior de las relaciones que mantienen entre sí,
merece señalarse la relevancia política del intento
por definir: a) cual es la naturaleza real y posible de un proyecto
indígena dentro del Estado nacional y si aquel puede ser
pensado en términos de nación; b) en que medida dentro
de la escena política nacional los sectores indígenas
actúan con una especificidad propia o más bien se
encuentran integrados a los movimientos y prácticas de clase;
lo que en otros términos significa definir la especificidad
de la "participación política" de dichos
sectores sociales.
Intentaremos delinear a manera de conclusión los parámetros
que deberían enmarcar, o partir de los cuales habrían
de ser interpretados, tanto la escena, organización y prácticas
políticas de los sectores indígenas como el alcance
y orientación que pueden tomar sus estrategias de reproducción
étnica dentro de la sociedad nacional.
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77.
Propone un tratamiento de lo étnico en un contexto sociopolítico
del Estado y práctica del movimiento indígena
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TEMA:
Desconstrucción del discurso cultural.
pp. 27, 32 - 33
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la finalidad de redefinir el campo del fenómeno étnico
no como un problema cultural sino inicialmente, como una primera premisa,
en cuanto problema de sociedad y de diferencia social.
... recogemos una observación de Santana sobre el carácter
de "sociedad total" de los grupos étnicos, "con
sus estructuras y funcionamiento propios, con sus formas de poder,
con sus especialistas, con sus modalidades de protección social
..., dentro de cuya globalidad es necesario extraer prioridades de
carácter diverso, y que no basta, por lo tanto, "tratarla
por la cultura en su expresión estrecha".
... y aún a riesgo de engrosar el catálogo de las definiciones
que criticábamos, trataremos el concepto de cultura como "un
sistema de comunicación, en el que el plano de los contenidos
se encuentra articulado al de las formas o expresiones, abarcando
todos los procesos y productos de una determinada sociedad".
Con estos términos ponemos de relieve tanto el principio genérico
de totalidad y organización interna del fenómeno socio-cultural,
como la especificidad simbólica de los sentidos y significaciones
que determinan los procesos y proyectos sociales dentro de una particular
campo o sistema semántico.
En conclusión, el discurso sobre la cultura y la noción
misma de cultura emergen como resultado de un proceso o diferenciación
de las estructuras de una determinada formación social, en
donde los niveles de producción material y de producción
simbólica tienden a separase cada vez más como resultado
de la misma diferenciación de la sociedad en clases. Esta
diferencia históricamente constitutiva de la noción
de la cultura y del discurso cultural pasará a integrar su
misma comprensión, siendo incorporada al mismo tiempo como
criterio analítico tanto del fenómeno cultural como
de las "diferencias culturales". En este sentido y por
analogía, el concepto de "diferencia" va a atravesar
también la definición de lo étnico. Ya que
lo que concesivamente podríamos atribuir a la plasticidad
de la noción de cultura ha jugado el papel de mediación
entre la premisa de las "desigualdades raciales" y de
las "diferencias étnicas". Por esta razón,
en su origen los conceptos de etnia y etnicidad no pasarían
de ser "sabios eufemismos con los que se ha sustituido la noción
de raza" siempre presente sin embargo en la práctica.
..., el eje de nuestro análisis más general: la sustitución
del discurso sobre la "raza" por el de "etnia"
no responde únicamente a un cambio nocional ni a un mero
comportamiento ideológico; dicha transición de un
discurso a otro tiene su fundamentación política y
se basa en una transición al interior del mismo discurso
del poder que va del Estado colonialista, segregador de las identidades
y sancionador de las diferencias, al Estado nacional que tiende
a su máxima e inclusiva integración.
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77.
Analiza críticamente el concepto de etnia y raza, no solo
desde lo cultural, si no desde un contexto ideológico y político
de la sociedad.
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TEMA:
Una crítica de la razón étnica.
pp. 35 - 36
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se podría establecer una sustitución del referente
cultural definiendo el concepto de etnia y de grupo étnico
no tanto a partir de la diferencia sino desde la relación (en
el fondo implícita pero no tematizada en aquella), que lo étnico
mantiene con la sociedad más amplia, e incluso pudiéndose
interpretar el concepto de diferencia, lo que nosotros hemos denominado
el "discurso sobre el otro" o el "discurso del otro",
dentro de los parámetros de una relación. En este sentido
nos parece muy pertinente lo que dice Ruth Benedict al hablar del
conflicto racial: "no es la raza lo que hay que comprender sino
el conflicto", a partir del cual, añadiríamos nosotros,
lo étnico puede ser identificado.
... el fenómeno étnico dentro del contexto que nosotros
tratamos no releva tanto del conflicto -el cual hace referencia
a cómo funciona una sociedad- cuanto de la contradicción
inherente a la forma y estructura social. Dentro de esta apreciación
podríamos también inscribir la definición aportada
por D.L. Sills; "Grupo étnico es un conjunto de personas
de características particulares, inserto en una sociedad
más amplia, cuya cultura difiere por lo general de la de
esta última. ... La naturaleza de las relaciones de un grupo
étnico con la sociedad en su conjunto y con los demás
grupos que la integran constituyen uno de los problemas más
importantes cuando se trata de describir y analizar tales sociedades".
Esta reubicación del problema nos facilitará entender
al grupo étnico no como "un conjunto de personas de
características particulares" sino como una sociedad
total frente a la que la "sociedad más amplia"
se constituye nacional y políticamente. Es a partir de las
condiciones de posibilidad de identificación de lo étnico
como fenómeno de (no-) integración y de dominación,
que sería necesario pensar en las relaciones de poder que
lo fundan, considerando en cambio que el acto de adscripción
e identificación individual y colectiva no es constitutivo
de lo étnico (a no ser de la "etnicidad para sí").
La crítica del concepto de "etnia" nos permitiría
ya identificar la racionalidad política que se encuentra
a la base de su producción y de su enunciación. De
hecho la confusión de todos los debates en torno a la noción
de etnia -e indirectamente de los referentes a la cultura-, resultado
de la sustitución de los principios prácticos del
juicio cotidiano por los criterios lógicamente controlados
y empíricamente fundados de la ciencia, lleva a olvidar que
las clasificaciones operativas se hallan siempre subordinadas a
funciones prácticas y por consiguiente orientadas a producir
efectos sociales.
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77.
Vincula la diferenciación estructural entre clases y grupos
sociales y realidad étnica, con la práctica y racionalidad
del poder por parte del Estado.
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TEMA:
Una crítica de la razón étnica.
pp. 37 - 38
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Según esto, la búsqueda de criterios supuestamente
objetivos para identificar "lo étnico" no debe hacernos
ignorar que en la práctica social tales criterios son objeto
de representaciones mentales, en las que los actores sociales invisten
sus presupuestos ideológicos y sus intereses políticos.
Por consiguiente, una "crítica de la razón étnica"
debería partir de las condiciones que ha hecho posible la identificación
y el enunciado del fenómeno étnico, y que de acuerdo
a los materiales históricos podrían condensarse en un
discurso sobre la "diferencia". Ahora bien, este "discurso
sobre la diferencia", que ha sustantivado siempre las antropologías
incluso en sus orígenes más remotos, se ha encontrado
atravesado por un discurso del poder: el discurso diferencial por
antonomasia.
Falaz sería pensar, por ello, que el principio de identidad
étnica, la "etnicidad", puede fundarse en la didencia
del inocente o neutral que se establece en las relaciones interétnicas,
sean éstas conflictivas o no, al margen de la relación
de poder que se produce de una sobre otra. Dicha "etnicidad"
es efecto reflejo de esa visión y división que necesariamente
funda toda lucha y ejercicio de dominación en la que la construcción
de un grupo, clase o sector social, étnico, sexual, religioso,
etc.
En definitiva nosotros sostenemos un cambio de concepción
esencialista o sustancialista de las identidades étnicas,
de la etnicidad, muy particular de la antropología culturalista,
que confiere una "naturaleza" específica a los
grupos en estudio, sustituyéndola por una concepción
de "identidades relacionales" o dinámicas, que
se definen dentro de un doble sistema de relaciones: de sentido
y de poder. Resultando de ello que si por un lado la producción
de identidades sociales está condicionada por una determinada
organización política y de relaciones de dominación,
por otro lado el éxito de las identidades producidas dependerá
también de su eficacia simbólica, en cuanto que expresan
el universo de representaciones -he aquí el referente cultural-
que los diferentes grupos se dan o se imponen a sí mismos
y en su relación y confrontación con lo "otros".
... es precisamente la "forma" (de poder) -Estado, y muy
particularmente el Estado nacional constituido sobre el modo de
producción capitalista, el que fundado sobre una diferencia
estructural de la sociedad en clases funda a su vez las condiciones
de toda diferenciación a su interior. Y esto tanto más
cuanto que trascendiendo las diferencias entre clases y sectores
sociales, el Estado nacional se enfrenta con grupos que de alguna
manera por su historia, su cultura, su modo de producción
económico, su organización social y política,
se presentan al margen y como diferentes, reivindicando una cierta
autonomía dentro del perímetro de la nación.
... es la misma racionalidad política y social que lleva
a diferenciar al Estado-nación de las otras naciones-Estado,
diferencia constitutiva de ellos, la que marca su contraposición
con la realidad étnica.
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77.
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TEMA:
Nación vs. Etnia.
pp. 39 - 42
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Consideramos que para abordar el concepto de nación,
su estatuto de categoría histórica, y la confrontación
de los Estados nacionales, es preciso partir de las "condiciones
objetivas de producción" (Bojorov), que sin incidir directamente
en el proceso productivo le sirven de soporte real y caracterizan
un determinado modo de producción y una determinada formación
social. Estas "condiciones materiales de producción"
pueden reducirse fundamentalmente a tres: territoriales e históricas,
las que se van configurando a lo largo de los diferentes procesos
y modos de producción durante el desarrollo histórico
(ley de las fuerzas productivas) de una sociedad particular, y las
ideológico-culturales, estrechamente ligadas a las precedentes.
Son precisamente estas "condiciones materiales" las que
explican las diferencias nacionales y el hecho que un mismo o análogo
desarrollo de las fuerzas productivas (modo de producción)
pueda adoptar formas nacionales diversas de acuerdo a las características
territoriales, históricas y culturales de un pueblo.
El tiempo-espacio inaugurados por la revolución burguesa,
los del sistema capitalista, y las nuevas nacionalidades del siglo
XVIII y XIX, suponen transformaciones sustanciales en la realidad
y sentido del territorio y de la historia, que se encuentran ligados
a la división social del trabajo, a la creación de
un mercado interno y exterior, y sobre todo a la consolidación
del aparato del Estado, cuyo poder económico, político,
e ideológico es capaz de integrar e reorganizar: a) el territorio
nacional (fronteras, comunicaciones, relación campo-ciudad,
etc.), b) una versión del tiempo histórico (del pasado,
presente y futuro nacionales); c) y una cultura. Así, el
Estado no aparece más que como el poder unificador y articulador,
dentro de una determinada estructura de relaciones sociales (de
producción), del territorio nacional en cuanto figura política
de las fronteras estatales, y que no son realidades previas al poder
unificado y organizador que las delimita interna y externamente.
... Ya que aunque no sea el Estado sujeto de la historia real ni
el depositario de la cultura de un pueblo, él es quien organiza
los materiales históricos y culturales, atribuyendo a la
nación la misión de protagonizar ambas, aunque sea
la burguesía, las clases dominantes, la encargada de interpretarlas.
Si la identificación entre el Estado y Nación se
vuelve más nítida, cuando se considera que es aquel
quien constituye el nexo entre el territorio y la historia, haciendo
que la nación se manifieste como la "historicidad de
un territorio y la territorialización de una historia"
(Poulantzas), también se comprende mejor que el Estado se
erija en el porta-voz del discurso y cultura nacionales.
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77.
Define la nación en relación con la constitución
y desarrollo histórico del Estado capitalista, situación
frente a la cual los grupos étnicos actúan con una
racionalidad de adaptación y resistencia. Aporta elementos
políticos para definir lo étnico.
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TEMA:
Nación vs. Etnia.
pp. 43 - 47
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la nación-Estado supone algo más que una determinada
forma-estructura de la sociedad y del gobierno; es un sistema de relaciones
productivas, políticas y simbólicas al interior de la
sociedad, que asegura simultáneamente su cohesión y
dominación internas. La identidad entre Estado y Nación
-entre Estado nacional, democracia burguesa y mercado interno (bienes
y fuerza de trabajo) aparece con mayor nitidez como la forma total
de "coerción-consenso" de una sociedad.
... Lo que diferenciaría de una nación-estado a un
grupo étnico es que estos tres factores -el territorio, la
historia y la cultura- poseen una racionalidad y articulación
diferentes dentro de una organización socio-política,
siendo el nexo que los articula no un sector o poder particulares
dentro del grupo sino el grupo mismo en su totalidad. Ahora bien
lo que modernamente especifica el fenómeno étnico
es la contradicción que surge entre el proceso de constitución
de los Estados nacionales, a partir del Estado colonial, con sociedades
que siguen disputando a dicho Estado su propio territorio, su propia
historia y cultura, impidiendo u obstaculizando la integración
y la unidad nacionales, que se operan desde el Estado por las clases
dominantes.
... la reproducción de los grupos étnicos se encuentra
articulada por la doble racionalidad de una resistencia que tiende
a mantener una autonomía relativa respecto de la sociedad
más amplia y de una adaptación-integración
con términos negociables de acuerdo a las condiciones particulares.
En este sentido es muy diferente el problema étnico en un
Estado colonial, cuyo ejercicio de la dominación tiende a
segregar a los grupos étnicos a su interior, del que se plantea
dentro de los Estados nacionales, cuya dominación se opera
a través del proceso integracionista. A este cambio político
dentro de la relación Estado-Etnia corresponde una modificación
del discurso estatal, que enuncia las diferencias étnicas,
y que se traduce y sublima en un reconocimiento de las diversidades
culturales (lo "multiétnico", "pluricultural",
"plurilingüístico"), pero tiende a seguir
excluyendo toda otra forma de autonomía e independencia socio-política.
Una precisión respecto del problema étnico: No
se trataría propiamente como fenómeno étnico
a los negros de los EE.UU., a los italianos o portorriqueños
USA, ni tampoco a los vascos en España. En tales situaciones
se ha consumado aunque de manera diferente un proceso de integración
nacional donde la segregación racial en un caso y el separativismo
en otro tendrían connotaciones sociopolíticas, pero
no estrictamente étnicas, es decir de "totalidades
sociales".
... lo étnico, a pesar de regirse por una racionalidad propia,
tendiente a la reproducción de los grupos indígenas
como sociedades totales, integradas dentro de una relativa autonomía
y homogeneidad, es capaz de adoptar estrategias muy diversas de
acuerdo a sus condiciones específicas y a las formas que
adquieren sus relaciones con la sociedad nacional.
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77. |
TEMA:
Etnia o Nación.
pp. 48 - 50, 54- 55
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a pesar de su fuerte homogeneidad cultural los grupos indígenas
andinos nunca se integraron bajo la figura de naciones, y mucho menos
ahora sería posible entre ellos una integración socio-política
de carácter nacional. ... el problema étnico, no puede
resolverse sino en términos de integración o de no-integración
o, por último, de las modalidades que una integración
puede adoptar condicionada por un proyecto étnico en el Estado
nacional.
... nosotros sostenemos que grupos que nunca han sido naciones, en
el estricto sentido del concepto y de la historia, mucho menos están
en condiciones de constituirse como tales dentro de un Estado nacional.
Si de lo que se trata es que dichos grupos conserven su propio territorio,
sigan protagonizando su historia o proyecto socio-político,
y manteniendo una cultura propia, será necesario definir cómo
dichos grupos desde sus propias formas económicas, políticas
y culturales, pueden seguir integrando estos tres factores o "condiciones
objetivas" de su reproducción étnica; y lo que
es más importante, cómo tal control e integración
de ellos puede ser negociada con la sociedad nacional y con el Estado.
... De otro lado, si el "encapsulamiento de las relaciones de
clase al interior de las relaciones étnicas" explica mejor
la combinación de dos comportamientos y determinaciones sociales
(clasista y étnica) de aquel momento histórico, cabría
también definir en qué consiste específicamente
la sobredeterminación de uno sobre el otro, y si allí
donde las "las relaciones de clase encapsulan las relaciones
étnicas", aquellas no siguen siendo una forma de expresión
de éstas. Si nos interrogamos sobre este particular es porque
dentro del debate se podría suponer que campesinado y conciencia
étnica serían homologables a "clase en sí",
y que sólo su desarrollo transformaría al campesinado
y la conciencia étnica en "clase para sí",
cuando en realidad lo étnico y lo clasista suponen dos formas
de conciencia diferentes.
... lo étnico en cuanto fenómeno referencial no debe
ser entendido dentro del sistema de relaciones interétnicas
y de las formas que pueden adoptar las sociedades-Estado (colonial,
republicano, etc.) como algo estático y definitivo sino como
una dinámica siempre cambiante, que adopta características
y estrategias específicas de acuerdo al modelo socio-político
con el que tiene que relacionarse y confrontarse.
... la forma de reivindicación de las "nacionalidades
indígenas" plantea ya una precisión (quizás
con niveles más o menos implícitos) en los presupuestos
y contenidos de la confrontación de las etnias y el Estado-sociedad
nacional, en cuanto que expresa una forma de disputa por la territorialidad
(como factor económico-político de gestión),
por la temporalidad de una historia (no sólo en cuanto a pasado
sino también como proyecto), y la autonomía de un discurso
(cultural) que fuera la sintaxis y expresión de aquellas, componentes
todos estos que hacen referencia a la misma constitución e
integración del Estado nacional.
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77.
Tiene validez pensar en los indígenas como nacionalidades
dentro del Estado.
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TEMA:
Etnia, Clase o Ciudadanía.
pp. 56 - 60
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En un país como el Ecuador es evidente que además
de las formas de conflicto y de identificación social basadas
en las clases, e incluso con una importancia cuantitativa y cualitativa
no menor a ésta, se dan de manera más persistente y
relevante, y con un carácter más estructural, formas
de conflicto y de identificación social con bases étnicas.
Resulta claro que el concepto de clase, como grupo económico
definido en términos ideológicos y de interés
en relación a la estructura productiva, ocupacional y del mercado
de una determinada sociedad, no puede ser aplicado directamente a
los sectores campesinos indígenas del país; tanto más
si las condiciones en que una clase se convierte en una unidad corporativa
y de eficacia simbólica dependen de la naturaleza y del contexto
del conflicto con las otras clases sociales, en cambio los grupos
étnicos se encuentran más bien enfrentados y en conflicto
con la sociedad nacional en su conjunto.
La relación colonial, de alguna manera prolonga la actual existencia
del fenómeno étnico, y las relaciones de clases tienen
lugar en circunstancias de diferenciación socio-económica
y cultural donde las estratificaciones étnicas y los comportamientos
colectivos no están únicamente determinados por la situación
estructural, el sistema de clases o las mismas relaciones dentro de
un "colonialismo interno", sino también por criterios
ideológico-culturales, por principios étnicos, por racionalidades
pre-nacionales.
... Una tercera línea de análisis, apoyada en investigaciones
históricas y de campo, y superando una visión atemporalista
muy antropológica, muestra que (en los países andinos)
los sectores campesinos indígenas se han encontrado integrados
al sistema nacional e internacional del mercado tanto estructural
como históricamente, lo que obligaría a conceptualizarlos
sociológicamente dentro de la evolución de un sistema
de clases.
... En este sentido las clases son el efecto de las distintas estructuras
(económicas, políticas, ideológicas) sobre los
actores sociales, los cuales a su vez se constituyen e identifican
formalmente en base de dos factores fundamentales: sus relaciones
sociales y sus prácticas sociales.
Una aproximación bastante matizada interrelaciona la triple
dimensión de clase, de etnia y de nacionalidad o ciudadanía,
considerando que los sectores indígenas, en cuanto a sus prácticas
históricas, han adoptado según las circunstancias una
orientación de clase, o una orientación étnica
o incluso una orientación nacional. Ahora bien, aunque la interrelación
entre estas 3 dimensiones puede tomar formas distintas, y cada una
de ellas según el contexto particular podría desempeñar
un papel articulador respecto de las otras, nosotros sostendríamos
en base a los análisis precedentes que el factor o la posición
étnica de los sectores campesino indígenas es determinante
en sus relaciones y prácticas sociales y políticas,
mientras que la "forma" clase que pueden adoptar tales relaciones
y prácticas, siendo coyunturales o estratégicas, no
dejan de tener una connotación o alcances étnicos específicos.
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77. |
TEMA:
Etnia, Clase o Ciudadanía.
pp. 63 - 67
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A ello hay que añadir efectos políticos diferentes:
mientras que la orientación étnica y aún clasista
de un movimiento social señala y tiende a profundizar la naturaleza
del conflicto, la orientación nacionalista -y aún más
lo que podría proporcionar la interpelación ciudadana-
poseería un alcance homogeneizador dentro de la conflictividad
social tendientes a encubrirla o amortiguarla.
... Que el proyecto étnico sobredetermine las relaciones
sociales de los grupos indígenas parece ser confirmado cuando
se analizan sus prácticas socio-políticas. A través
de éstas se puede advertir que los ritmos y márgenes
de la coyunturalidad a nivel nacional no guardan correspondencia
con las estrategias indígenas; que los esquemas organizativos
e ideológicos de los partidos no concuerdan con los étnicos;
que las confrontaciones localistas y las reivindicaciones inmediatas
de los grupos indígenas difícilmente son generalizables
dentro del orden establecido, y que más bien tendrían
un alcance de confrontación contra el establecimiento de
dicho orden.
... qué significaría atribuir a los grupos indígenas
una forma clase, y caracterizar con ella sus relaciones interétnicas,
sus prácticas sociales y sus alianzas políticas? Considerando
que la orientación étnica es la fundamental y habitual
dentro del sistema de relaciones sociales y del mismo movimiento
indígena, y que son las prácticas étnicas las
que determinan tanto lo referentes de identificación e interpelación
ideológica como la naturaleza de sus potenciales alianzas,
la forma clase constituirá esa aptitud socio-política,
que poseen los sectores indígenas para adoptar al interior
de determinadas dinámicas o contextos, la cual contribuirá
a sobredeterminar o mediatizar el contenido y sentido étnicos
específicos de dichas prácticas y relaciones. La forma
clase se expresaría no sólo por la composición
socio-económica de los grupos indígenas sino también
por las condiciones que históricamente y coyunturalmente
harían posible su actuación en la escena política
nacional. Y en este sentido, la forma clase no sería tanto
una cualidad (dada) cuanto una capacidad (potencial) de las mismas
prácticas socio-políticas de los sectores indígenas.
... Una pérdida de la identidad o del proyecto étnico,
resultante de una descampesinización o proletarización
de determinados sectores de la sociedad indígena (su misma
desindigenización) de un lado, o un deslizamiento de la "centralidad"
de la correlación de fuerzas, de los conflictos o de los
movimientos sociales hacia los espacios clasistas de la escena política
de otro lado, podrían ser los factores que actualizarán
de manera preponderante la forma clase de determinados sectores
de la población indígena o de todas ellas en su conjunto,
de algunas de sus prácticas y relaciones-alianzas sociales
o de todas ellas de manera global.
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77.
Analiza críticamente los conceptos de etnia, clase, ciudadanía,
sus diferencias y relaciones; y con referencias a la acción
del Estado, sociedad nacional y proyecto político del movimiento
indígena.
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TEMA:
Etnia, Clase o Ciudadanía.
pp. 68 - 71
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, lo étnico, no se constituye propiamente en base
a determinaciones estructurales, sino a diferencias que revelan contraposiciones
socio-culturales, las cuales se realizan y expresan necesariamente
en prácticas y discursos, o al menos en una codificación
del sentido de éstos en aquellas. Lo que sí pueden darse
son distintos niveles de etnicidad de acuerdo al grado de "pertenencia"
al grupo étnico como resultado de la misma confrontación
interétnica.
El concepto de "ciudadanía" ... En su expresión
política más actual tiene como referencia el sistema
democrático, en el que supuestamente se consagran y realizan
plenamente los derechos del individuo dentro de la sociedad nacional
y frente al Estado, su garante. En tal sentido es utilizado el concepto
para caracterizar un estatuto o reivindicación étnicos;
ya que el concepto de ciudadanía supone junto con la igualdad
social (legal y política) el derecho a la plena participación
en la escena nacional. Por consiguiente lo ciudadano tendría
su fundamentación en el Estado y su frontera en la nación
o la nacionalidad.
... en aquellas sociedades más tradicionales, en cuya estructura
social la persistencia de grupos y sectores sociales cuya cohesión
e identidad obedecen a otros criterios, el principio de individualización
se encuentra todavía regido y dominado por los intereses colectivos,
y en consecuencia, ni la reivindicación de la "ciudadanía"
es preponderante, ni tampoco las mismas estructuras de la sociedad
nacional y del Estado, en las que se encuentran inscritas, disponen
de las condiciones y mecanismos ideológicos-institucionales
para garantizar una gestión plena de los derechos y ejercicios
de la "ciudadanía" a todos los sectores de la sociedad.
... mientras que el concepto de ciudadanía es relativo a las
condiciones y estatuto del individuo en su plena participación
legal y política dentro del ámbito real de la nación
y de la nacionalidad, es un hecho sociológico que una persona
pueda participar de diferentes "pertenencias", que pueden
ser adoptadas con una mayor o menor relevancia según las situaciones.
...; pero lo que el proyecto étnico implica es una redefinición
del mismo concepto de "ciudadanía" -y lo que él
supone en cuanto formas de participación-, en el que puede
ser incorporado dicho proyecto étnico con todo lo que ello
implica en cuanto a reivindicaciones específicas, a una versión
de la sociedad nacional o al menos de su relación con ella,
a una forma propia de ejercicio de la politicidad.
... "ciudadanía" es un concepto homogeneizador y
en este preciso sentido encubridor no sólo de las diferencias
sino también del mismo conflicto; el que específicamente
determinan las prácticas étnicas y aún de clase.
Esto nos obliga a precisar una diferencial relación de lo étnico
respecto de la adscripción ciudadana y de la adscripción
de clase. Mientras que la forma-clase puede mediatizar las prácticas
y relaciones étnicas, lo ciudadano no ofrece las condiciones
para una tal mediatización, ya que dicha categoría responde
aun "sistema de acción" diferentes: el de la nación-Estado.
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77. |
TEMA:
Conclusión: el avatar del discurso indígena.
pp. 71 - 73
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la "nacionalidad", en cierto modo también
la "clase" y el mismo concepto de "ciudadanía"
se remiten a un mismo hecho de estructuración socio-política:
el Estado. Cuando es el Estado a lo que lo étnico se constituye,
se identifica, se define y lucha por su reproducción.
... lo étnico puede (y debería) ser pensado con una
mayor originalidad: la que se define por su relación y confrontación
con el Estado. En modo alguno se excluyen las ambigüedades
posibles que esta relación puede adoptar, tanto desde el
punto de vista de un Estado integrador y clientelar (u "ogro
filantrópico") como desde el punto de vista de las mismas
representaciones indígenas; lo importante es que dicha relación
mediatiza no sólo las que los grupos étnicos mantienen
con otros espacios, niveles y actores de la sociedad nacional, sino
también las formas posibles que puede adoptar el proyecto
étnico.
Frente a un indigenismo de integración parece diseñarse
la alternativa posible de un indigenismo de participación
(dentro del Estado nacional), cuyo reconocimiento real y práctico
debería implicar un modelo de integración nacional
que respetar el proyecto de autodeterminación étnica
y lo que esto supone en cuanto a garantizar tales márgenes
de autonomía que permitieran la reproducción de los
grupos indígenas en todos sus componentes, socioeconómicos,
políticos y culturales. Este sería en el fondo el
sentido de la racionalidad étnica codificada en sus estrategias,
dinámicas y prácticas específicas.
Ahora bien, un tal programa por parte del Estado y de la sociedad
nacional, que fuera capaz de modificar su lógica y políticas
de integración, las cuales lejos de limitarse a "respetar"
las autonomías indígenas contribuyeron incluso a fortalecerlas,
supondría no sólo una modificación de las relaciones
entre el Estado nacional y los grupos indígenas, sino una
profunda transformación del mismo Estado, de su proyecto
nacional, y por consiguiente de sus más globales políticas
socio-económicas y culturales. ü
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| SANCHEZ PARGA, José, ETNIA, ESTADO Y LA "FORMA"
CLASE, En: ECUADOR DEBATE N1 12, CAAP, Quito, 1986, pp 25 - 77.
Critica las políticas de integración de los grupos
diferenciados de la sociedad nacional, que no consideran una práctica
democrática y participativa de los mismos en la dinámica
del Estado.
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