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| RESUMEN:
Discute el riesgo de que la reivindicación del pluralismo
cultural se constituya en un valor universalizado que obstaculice
el consenso y cohesión social, si es presentado como la vía
hacia una sociedad idílicamente tolerante. Que el principio
del pluralismo cultural no debe desvincularse de las propias dinámicas
que han encauzado históricamente las relaciones interétnicas
en cada sociedad.
En las alternativas que presenta su crítica, menciona la
ciudadanía-identidad ciudadana como parte de una amplia categoría
de condiciones que deben ser estimadas como necesarias para el tratamiento
del problema.
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TEMA:
La problemática del Estado/nación. Introducción.
pp. 61 - 62
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uno de los grandes paradigmas decimonónicos, según
el cual los países son o deben ser Estados-naciones. Es decir,
unidades de población étnica y culturalmente homogéneas
(la nación), cuyas fronteras coincidan con las del ámbito
de proyección de una autoridad unificada y unificadora (el
Estado). Paradigma que penetró profundamente en el siglo XX,
y fue reafirmado por teorías tales como las que asignaban a
la "modernización" el carácter de vehículo
y forja de una homogeneidad considerada tan necesaria como inevitable
e irreversible.
... la situación se ha revertido y en la práctica
de las ciencias sociales crece día a día el número
de trabajos dedicados a analizar un fenómeno que, por su
potencial de conflictividad, se ha impuesto a la percepción
colectiva: la dialéctica entre unos autodenominados "Estados
nacionales" y la pervivencia/presencia dentro de sus fronteras
de colectivos que se autoreconocen y son reconocidos como grupos
étnicamente diferenciados. Dicho en otras palabras, la existencia
de un entramado heterogéneo, en el interior de aquello que
se venía considerando era, o debía ser, homogéneo.
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| QUIJADA, Mónica, NACIÓN Y PLURICULTURALIDAD: LOS
PROBLEMAS DE UN NUEVO PARADIGMA, En Revista de Occidente No. 161,
Fundación Ortega y Gasett, Madrid, 1994: pp. 61-80.
Plantea los límites históricos del paradigma Estado/nación.
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TEMA:
De la esencialización de la homogeneidad a la escencialización
de la diferencia. Los límites de la compatibilidad cultural.
pp. 66 - 69
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Una etnia, una nación o una cultura no "son"
sino que se "hacen"; se trata por ende de fenómenos
históricos, en los que interactúan dos procesos interrelacionados,
aunque no necesariamente coincidentes: uno de autoidentificación
y otro de identificación por los demás.
Sin embargo, tras la utilización del concepto de "pluralismo
cultural" se esconde a menudo una reificación de las culturas,
de las etnias o de las naciones. Es decir, se las "cosifica"
y por tanto se las esencializa, desconociendo su carácter de
procesos en el tiempo y en el espacio.
Desde la perspectiva de la dialéctica entre "nación
central" y "naciones periféricas", esta tendencia
a la reificación plantea una contradicción profunda
y de difícil resolución, ya que en el caso de las segundas
la reivindicación del derecho a la diferencia opera desde una
defensa de la homogeneidad propia, que es tan esencialista como la
homogeneidad global reivindicada desde la "nación central".
De tal forma, en la pugna entre homogeneidad y heterogeneidad vuelve
a asomar el eterno problema de los extremos que se tocan. Una segunda
consecuencia es que llega, a negarse a la "nación central"
aquello que se les concede a las "naciones periféricas":
el propio derecho a autoidentificarse como tal.
... los inmigrantes traen de sus ámbitos nativos un bagaje
cultural, pero su identidad como grupo se modifica y se reconstruye
en la interacción con la sociedad receptora, de forma que
sus rasgos culturales de origen no salen incólumes del contacto.
Las dinámicas de la interacción pueden generar nuevas
identidades grupales.
..., la absolutización del pluralismo cultural conlleva
el peligro de exacerbar la diferencia, contribuyendo a la "etnización"
forzada y artificial de los grupos humanos. ...cabe preguntarse
si tras la afirmación, tan recurrente, de que "hay que
ayudar a las minorías étnicas a mantener su cultura",
no subyace una visión paternalista y dirigista de las dinámicas
étnicas. Otro problema de no fácil solución
que plantea el modelo de pluralismo cultural es el de hasta dónde
pueden llegar sus límites. Cuestión que surge cuando
se ponen en juego valores culturales de las minorías que
son incompatibles con los valores de la cultura mayoritaria.
... desde la perspectiva del pluralismo cultural suele argumentarse
que la diversidad no debe entrar en conflicto con los derechos humanos
o con la integridad y la dignidad de las personas. ...cómo
llegar a una "versión universalmente aceptada",
si a la vez se esencializa la particularidad ?
... es posible el orden legal -y convivencial- en cualquier sociedad,
sin establecer claramente los límites de la tolerancia? Pueden
establecerse estos límites, desvinculados de los valores
propios de esa sociedad? ... deben ponerse en el mismo nivel los
derechos de las culturas en su lugar de origen que en las nuevas
sociedades a las que se accede por desplazamientos de la población?
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| QUIJADA, Mónica, NACIÓN Y PLURICULTURALIDAD: LOS
PROBLEMAS DE UN NUEVO PARADIGMA, En Revista de Occidente No. 161,
Fundación Ortega y Gasett, Madrid, 1994: pp. 61-80.
Analiza de manera dialéctica el tratamiento de la homogeneización
y el pluralismo culturales.
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TEMA:
La "identidad ciudadana" (Lealtad ante el Estado).
pp. 69 - 70
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Una de las propuestas a las que más se recurre para
intentar superar estas y otras contradicciones es la consolidación
de una "identidad ciudadana" como instancia globalizadora
superpuesta a las "identidades nacionales" o "étnicas".
Se parte de que el concepto de ciudadano: 1) propone el desplazamiento
de una concepción excluyente por otra incluyente, ya que trasciende
las fronteras definidas por la adscripción nacional o étnica;
2) pone acento en el individuo y no en las "esencias colectivas";
3) en el caso específico de los inmigrantes, neutraliza la
imagen de "invasión" o "intrusismo", que
es una de las fuentes principales de animadversión por parte
de la sociedad mayoritaria.
... la construcción de una identidad ciudadana no es algo
nuevo, sino que está precisamente en la base de los procesos
de construcción nacional que tuvieron lugar a partir del
siglo XVIII. En efecto, el concepto de "ciudadano" es
un producto vinculado al desarrollo de esas unidades específicas
de organización social que son los Estados-naciones, y contrapuesto
al concepto de vasallo o súbdito propio del Antiguo Régimen.
... el tema de la ciudadanía podría decirse que cae
dentro de esa amplia categoría de condiciones que deben ser
estimadas como necesarias, pero que de ningún modo demuestran
ser suficientes.
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| QUIJADA, Mónica, NACIÓN Y PLURICULTURALIDAD: LOS
PROBLEMAS DE UN NUEVO PARADIGMA, En Revista de Occidente No. 161,
Fundación Ortega y Gasett, Madrid, 1994: pp. 61-80.
Reconceptualiza la ciudadanía como opción de consenso
social y construcción de la identidad moderna.
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TEMA:
Conclusión: los desafíos del pluralismo cultural.
pp. 78 - 79
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existe el peligro de que se produzca un tránsito desde
la homogeneidad como valor universalizado que procura esfumar artificialmente
la diferencia -exacerbando el conflicto en el medio y largo plazo-,
a la heterogeneidad como valor también universalizado que obstaculiza
de forma igualmente artificial el consenso y la cohesión social,
dejando incólume el potencial de conflictividad y contribuyendo
muy poco al bienestar de las poblaciones.
Implica todo lo anterior que deba abandonarse el concepto de pluralismo
cultural ? ... la respuesta es claramente negativa ... ese principio
solo podrá demostrar su caudal benéfico si se abandona
la trivialización que supone esgrimirlo como un slogan carente
de matices, en el que el pluralismo cultural es presentado como
la vía hacia una sociedad idílicamente tolerante,
al tiempo que se ocultan las enormes complejidades y dificultades
que entraña.
El principio del pluralismo cultural no debería desvincularse
de las propias dinámicas específicas en las que se
ha encauzado históricamente las relaciones interétnicas
en cada sociedad.
... la historia de los dos últimos siglos ha dado demasiadas
pruebas del escaso poder de permeación de valores impuestos
a las mayorías poblacionales por la acción institucional
de los gobiernos y las élites ilustradas, a partir de la
asunción en abstracto de fórmulas universalizadas
que no toman en cuenta las dinámicas tradicionales de las
sociedades.
... La desesencialización de la diversidad implicaría,
precisamente, tener en cuenta que síntesis no es origen ni
principio de inmutabilidad, sino el punto de partida de nuevos contactos,
nuevas interacciones y nuevas síntesis.
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| QUIJADA, Mónica, NACIÓN Y PLURICULTURALIDAD: LOS
PROBLEMAS DE UN NUEVO PARADIGMA, En Revista de Occidente No. 161,
Fundación Ortega y Gasett, Madrid, 1994: pp. 61-80.
Plantea una nueva proyección en el tratamiento del pluralismo
cultural.
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