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NACION

AUTOR

Mónica Quijada.

TITULO

Nación y pluriculturalidad: Los problemas de un nuevo paradigma. En: Revista de Occidente No. 161.

 
EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

Fundación Ortega y Gasett, Madrid, 1994, 61-80 pp.

 

RESUMEN:

Discute el riesgo de que la reivindicación del pluralismo cultural se constituya en un valor universalizado que obstaculice el consenso y cohesión social, si es presentado como la vía hacia una sociedad idílicamente tolerante. Que el principio del pluralismo cultural no debe desvincularse de las propias dinámicas que han encauzado históricamente las relaciones interétnicas en cada sociedad.

En las alternativas que presenta su crítica, menciona la ciudadanía-identidad ciudadana como parte de una amplia categoría de condiciones que deben ser estimadas como necesarias para el tratamiento del problema.

 

TEMA:
La problemática del Estado/nación. Introducción.


pp. 61 - 62


… uno de los grandes paradigmas decimonónicos, según el cual los países son o deben ser Estados-naciones. Es decir, unidades de población étnica y culturalmente homogéneas (la nación), cuyas fronteras coincidan con las del ámbito de proyección de una autoridad unificada y unificadora (el Estado). Paradigma que penetró profundamente en el siglo XX, y fue reafirmado por teorías tales como las que asignaban a la "modernización" el carácter de vehículo y forja de una homogeneidad considerada tan necesaria como inevitable e irreversible.

... la situación se ha revertido y en la práctica de las ciencias sociales crece día a día el número de trabajos dedicados a analizar un fenómeno que, por su potencial de conflictividad, se ha impuesto a la percepción colectiva: la dialéctica entre unos autodenominados "Estados nacionales" y la pervivencia/presencia dentro de sus fronteras de colectivos que se autoreconocen y son reconocidos como grupos étnicamente diferenciados. Dicho en otras palabras, la existencia de un entramado heterogéneo, en el interior de aquello que se venía considerando era, o debía ser, homogéneo.


QUIJADA, Mónica, NACIÓN Y PLURICULTURALIDAD: LOS PROBLEMAS DE UN NUEVO PARADIGMA, En Revista de Occidente No. 161, Fundación Ortega y Gasett, Madrid, 1994: pp. 61-80.

Plantea los límites históricos del paradigma Estado/nación.

 

TEMA:
De la esencialización de la homogeneidad a la escencialización de la diferencia. Los límites de la compatibilidad cultural.

pp. 66 - 69


!… Una etnia, una nación o una cultura no "son" sino que se "hacen"; se trata por ende de fenómenos históricos, en los que interactúan dos procesos interrelacionados, aunque no necesariamente coincidentes: uno de autoidentificación y otro de identificación por los demás.
Sin embargo, tras la utilización del concepto de "pluralismo cultural" se esconde a menudo una reificación de las culturas, de las etnias o de las naciones. Es decir, se las "cosifica" y por tanto se las esencializa, desconociendo su carácter de procesos en el tiempo y en el espacio.
Desde la perspectiva de la dialéctica entre "nación central" y "naciones periféricas", esta tendencia a la reificación plantea una contradicción profunda y de difícil resolución, ya que en el caso de las segundas la reivindicación del derecho a la diferencia opera desde una defensa de la homogeneidad propia, que es tan esencialista como la homogeneidad global reivindicada desde la "nación central". De tal forma, en la pugna entre homogeneidad y heterogeneidad vuelve a asomar el eterno problema de los extremos que se tocan. Una segunda consecuencia es que llega, a negarse a la "nación central" aquello que se les concede a las "naciones periféricas": el propio derecho a autoidentificarse como tal.

... los inmigrantes traen de sus ámbitos nativos un bagaje cultural, pero su identidad como grupo se modifica y se reconstruye en la interacción con la sociedad receptora, de forma que sus rasgos culturales de origen no salen incólumes del contacto. Las dinámicas de la interacción pueden generar nuevas identidades grupales.

..., la absolutización del pluralismo cultural conlleva el peligro de exacerbar la diferencia, contribuyendo a la "etnización" forzada y artificial de los grupos humanos. ...cabe preguntarse si tras la afirmación, tan recurrente, de que "hay que ayudar a las minorías étnicas a mantener su cultura", no subyace una visión paternalista y dirigista de las dinámicas étnicas. Otro problema de no fácil solución que plantea el modelo de pluralismo cultural es el de hasta dónde pueden llegar sus límites. Cuestión que surge cuando se ponen en juego valores culturales de las minorías que son incompatibles con los valores de la cultura mayoritaria.

... desde la perspectiva del pluralismo cultural suele argumentarse que la diversidad no debe entrar en conflicto con los derechos humanos o con la integridad y la dignidad de las personas. ...cómo llegar a una "versión universalmente aceptada", si a la vez se esencializa la particularidad ?

... es posible el orden legal -y convivencial- en cualquier sociedad, sin establecer claramente los límites de la tolerancia? Pueden establecerse estos límites, desvinculados de los valores propios de esa sociedad? ... deben ponerse en el mismo nivel los derechos de las culturas en su lugar de origen que en las nuevas sociedades a las que se accede por desplazamientos de la población? ...


QUIJADA, Mónica, NACIÓN Y PLURICULTURALIDAD: LOS PROBLEMAS DE UN NUEVO PARADIGMA, En Revista de Occidente No. 161, Fundación Ortega y Gasett, Madrid, 1994: pp. 61-80.

Analiza de manera dialéctica el tratamiento de la homogeneización y el pluralismo culturales.

 

TEMA:
La "identidad ciudadana" (Lealtad ante el Estado).

pp. 69 - 70


… Una de las propuestas a las que más se recurre para intentar superar estas y otras contradicciones es la consolidación de una "identidad ciudadana" como instancia globalizadora superpuesta a las "identidades nacionales" o "étnicas". Se parte de que el concepto de ciudadano: 1) propone el desplazamiento de una concepción excluyente por otra incluyente, ya que trasciende las fronteras definidas por la adscripción nacional o étnica; 2) pone acento en el individuo y no en las "esencias colectivas"; 3) en el caso específico de los inmigrantes, neutraliza la imagen de "invasión" o "intrusismo", que es una de las fuentes principales de animadversión por parte de la sociedad mayoritaria.

... la construcción de una identidad ciudadana no es algo nuevo, sino que está precisamente en la base de los procesos de construcción nacional que tuvieron lugar a partir del siglo XVIII. En efecto, el concepto de "ciudadano" es un producto vinculado al desarrollo de esas unidades específicas de organización social que son los Estados-naciones, y contrapuesto al concepto de vasallo o súbdito propio del Antiguo Régimen.

... el tema de la ciudadanía podría decirse que cae dentro de esa amplia categoría de condiciones que deben ser estimadas como necesarias, pero que de ningún modo demuestran ser suficientes.


QUIJADA, Mónica, NACIÓN Y PLURICULTURALIDAD: LOS PROBLEMAS DE UN NUEVO PARADIGMA, En Revista de Occidente No. 161, Fundación Ortega y Gasett, Madrid, 1994: pp. 61-80.

Reconceptualiza la ciudadanía como opción de consenso social y construcción de la identidad moderna.

 

TEMA:
Conclusión: los desafíos del pluralismo cultural.

pp. 78 - 79


… existe el peligro de que se produzca un tránsito desde la homogeneidad como valor universalizado que procura esfumar artificialmente la diferencia -exacerbando el conflicto en el medio y largo plazo-, a la heterogeneidad como valor también universalizado que obstaculiza de forma igualmente artificial el consenso y la cohesión social, dejando incólume el potencial de conflictividad y contribuyendo muy poco al bienestar de las poblaciones.

Implica todo lo anterior que deba abandonarse el concepto de pluralismo cultural ? ... la respuesta es claramente negativa ... ese principio solo podrá demostrar su caudal benéfico si se abandona la trivialización que supone esgrimirlo como un slogan carente de matices, en el que el pluralismo cultural es presentado como la vía hacia una sociedad idílicamente tolerante, al tiempo que se ocultan las enormes complejidades y dificultades que entraña.

El principio del pluralismo cultural no debería desvincularse de las propias dinámicas específicas en las que se ha encauzado históricamente las relaciones interétnicas en cada sociedad.

... la historia de los dos últimos siglos ha dado demasiadas pruebas del escaso poder de permeación de valores impuestos a las mayorías poblacionales por la acción institucional de los gobiernos y las élites ilustradas, a partir de la asunción en abstracto de fórmulas universalizadas que no toman en cuenta las dinámicas tradicionales de las sociedades.

... La desesencialización de la diversidad implicaría, precisamente, tener en cuenta que síntesis no es origen ni principio de inmutabilidad, sino el punto de partida de nuevos contactos, nuevas interacciones y nuevas síntesis.


QUIJADA, Mónica, NACIÓN Y PLURICULTURALIDAD: LOS PROBLEMAS DE UN NUEVO PARADIGMA, En Revista de Occidente No. 161, Fundación Ortega y Gasett, Madrid, 1994: pp. 61-80.

Plantea una nueva proyección en el tratamiento del pluralismo cultural.