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| RESUMEN:
Menciona el concepto de identidad como el sentido de identificación
de los individuos con un rol social en relación a la imagen
del "otro". Dice que la identidad son los signos manifiestos
del modo de vida y de la ética social. Se hace énfasis
en el carácter comunicacional de la identidad en términos
de potencializar la autoidentificación y afirmación
de valores, y la posibilidad de configurar una "imagen objetivo"
del deber ser para valorizar la cultura, conciencia y autodeterminación
en los procesos de interacción social. En este contexto se
analiza, desde un enfoque de género, el problema de la mujer,
el trabajo y el desarrollo social.
Aporta con plantear el concepto de género para la construcción
de una identidad con los atributos, comportamientos, expectativas
y roles que reivindica la mujer en el complejo sistema de interrelaciones
en que está inmersa.
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TEMA:
Concepto y parámetros para definir la identidad.
pp. 3 - 8
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La Identidad es importante en la medida en que toda sociedad
requiere descubrir al otro para afirmar sus particularidades,
características y así mismo, lo que se tiene de los
otros, cómo lo integra dentro de sí, cómo lo
recodifica, reinterpreta y asume en un discurso coherente y cotidiano.
En nuestros países esta problemática cobra cierta
particularidad pues nuestras sociedades tienen como característica
principal la convivencia de varios grupos étnica, social,
cultural, genérica y generacionalmente diferenciados.
Inicialmente será importante realizar un esfuerzo teórico
para definirla y un ensayo práctico para ubicar sus componentes
y enfrentar la problemática claramente identificada en sus
límites, riquezas y potencialidades.
El concepto de Identidad refiere principalmente al sentido de pertenencia
de los individuos a su grupo, a través de elementos comunes
que establecen un proceso de identificación.
Esta misma característica trasladada al plano de las relaciones
sociales nos permite hablar de "identificación con un
rol social", es decir, no sólo de internalización,
sino de apropiación e "identificación con un
grupo social"; es decir, "internalización del sistema
de roles del grupo y autoconsideración como miembro del mismo".
Más allá de las definiciones encontramos que la Identidad
es un proceso que se halla permanentemente en construcción,
lo cual es posible sólo gracias a la existencia de un "otro"
que se contrapone y permite la conciencia de uno mismo.
La conciencia del "otro generalizado" y la consiguiente
"asunción de roles", se da a lo largo del proceso
de socialización primaria o secundaria concebida dialécticamente.
Se da una dialéctica entre auto-identificación y la
identificación que hacen los otros; entre una identidad objetivamente
atribuida y la que es subjetivamente asumida.
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SANDOVAL S., Patricio, MUJER Y DESARROLLO: UN PROBLEMA DE CONSTRUCCIÓN
DE SU IDENTIDAD, Conferencia, s.e., Quito, 1994, pp. 1-25.
Se refiere a los elementos y principios "constitutivos"
de la identidad.
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TEMA:
Del carácter comunicacional de la identidad.
pp. 12 - 25
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| En relación a nuestra problemática, resulta valioso
retomar a Barth y su planteamiento de que todo grupo tiene una expresión
cultural que se expresa en dos órdenes:
- Señales o signos manifiestos de su modo de vida (los rasgos
diacríticos que los individuos esperan descubrir y exhiben
para indicar identidad); y,
- Las orientaciones de valores básicos o una ética
social (las normas de moralidad y excelencia por las que se juzga
la actuación de los individuos).
Este discernimiento posibilita recuperar un valor positivo de la
Identidad, que es el de constituirse en un vehículo comunicacional
en dos sentidos: en primer lugar, reflejar en ella la imagen de
sí mismos y de su contexto para los individuos, grupos y
comunidades; de pertenecer a una categoría social-étnica,
con determinada pertenencia básica con derecho de juzgar
y ser juzgados de acuerdo con normas pertinentes para tal membresía.
En segundo lugar, proyectar una "imagen objetivo" condensada
en valores ético-sociales que el individuo y/o comunidad
tendrían del "otro", al que no conoce directamente
pero que se evalúa de acuerdo a los parámetros y valores
propios; del que recrea parte de su mundo, pero que también
le imprime la idea de lo que se podría ser.
En esta línea, es importante subrayar el carácter
comunicacional de la Identidad, donde el mensaje del "objeto"
trasciende su nivel índice y referente inmediato, hacia lo
simbólico donde no existe una relación física
necesaria del signo y su significado, sino que permite vincular
ideas socialmente reconocidas.
De allí la pertinencia de hablar de lo que se denominaría
una "identidad reconstruida" ("ETNICIDAD reconstruida"
según Mac Canell) que viene a ser algo así como una
readaptación de los individuos en relación al "otro"
para recrear la identidad propia.
Plantearía que, en la medida que los actores utilizan las
identidades para categorizarse a sí mismos y a los otros,
con fines de interacción, la identidad edificada en la relación
del "ser y deber ser", revertiría en la formación
de grupos diferenciados con gran sentido de organización
y conciencia "para sí".
La configuración de identidad propia y la asimilación
de la imagen del "otro", es un proceso que ratifica el
sentimiento de pertenencia y de sentirse distinto, revalorizado
su cultura, reforzando la conciencia de sí mismo y el deseo
de autodeterminación por parte de un grupo social.
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| SANDOVAL S., Patricio, MUJER Y DESARROLLO: UN PROBLEMA DE CONSTRUCCIÓN
DE SU IDENTIDAD, Conferencia, s.e., Quito, 1994, pp. 1-25.
Es una apertura a identificar la identidad con los actores y movimientos
sociales
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