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CULTURA NACIONAL

AUTOR

Patricio Sandoval Simba.

TITULO

Cultura nacional y la cuestión regional.

 
EDITOR, LUGAR, AÑO y No. PAGINAS

S.e., Quito, 1995, 1-10 pp.

 

RESUMEN:

Plantea el alcance de la cultura nacional y la problemática por superar en la realidad cultural del país. Se revisa los enfoques desde los cuales en Ecuador se ha tratado el problema regional y la trascendencia de una reinterpretación del mismo que tendría para las políticas de Modernización del Estado. Se reivindica a los espacios subnacionales y particularmente a la provincia, como los universos propicios para la participación ciudadana, vivencia de la identidad local y punto central del itinerario para la construcción a escala de la cultura nacional y desarrollo del país.

 

TEMA:
Aspectos diagnósticos de la cultura nacional del Ecuador.


pp. 1 - 2


… Nuestros países enfrentan en el área cultural problemas de diverso carácter y magnitud; en lo interno, quizás, lo más trascendental es la necesidad de superar la subvaloración que históricamente ha soportado la cultura de las comunidades étnicas por parte de la sociedad blanco-mestiza; y, dar otro marco de referencia a las manifestaciones culturales y artísticas elitarias y populares, lo mismo que a sus variantes regionales y locales, vertebrándolas hacia objetivos de unidad y proyecto nacionales.

Organizar las capacidades de los diversos grupos y comunidades para convivir en una sociedad pluricultural, constituye una prioridad. La cultura nacional, prácticamente, se definiría alrededor de las oportunidades gestadas para posibilitar esta convivencia y multiplicar el aporte de los diversos grupos sociales en beneficio de la sociedad en su conjunto.

En el orden externo, una aculturación que privilegia los valores del "mundo desarrollado" representa el atributo más significativo de nuestra realidad, caracterizada además, por un sistemático debilitamiento de la identidad nacional, subordinación a un proceso cada vez más creciente de transnacionalización de una cultura de masas y una acentuada dependencia científica y tecnológica, entre otros principales aspectos diagnósticos.
Ante esta situación, superar la falta de oportunidades para un desarrollo "endógeno" y evitar una mayor desnacionalización que conlleve la pérdida de la conciencia histórica, desinterés por la herencia cultural, desvalorización de la propia realidad y sobredimensión de la "cultura de la metrópoli"; resulta obligatorio en una coyuntura, umbral del siglo XXI, en que los países enfrentan hoy más que nunca, el reto de lograr el progreso.

El robustecimiento del "ser nacional" constituye, entonces, la alternativa primordial que tendrá oportunidad de desarrollarse como tal, en la medida que la población tenga los medios para producirlo y exista claridad y amplitud en la orientación de este proceso.

Esto nos remite a imaginar alternativas de carácter estratégico e integral, que garanticen un encadenamiento de factores motivantes de la autogestión-defensa de valores propios y "apropiación" de otros, resultantes de la integración regional y subcontinental de América Latina y favorables a los mismos. Tal es el caso de: la organización y patrocinio de programas de divulgación de las manifestaciones culturales nacionales y regionales, incentivando la conveniencia de su conservación y desarrollo; dotación, auspicio de recursos, orientación y capacitación sistemáticas para la práctica de las tradiciones y costumbres; elaboración de proyectos para la investigación y promoción cultural; y, otras líneas de acción jerarquizadas con criterios de planificación y gerencia modernas.


SANDOVAL SIMBA, Patricio, CULTURA NACIONAL Y LA CUESTIÓN REGIONAL, s.e., Quito, 1995,
pp. 1-10.

 

TEMA:
Aspectos diagnósticos de la cultura nacional del Ecuador.


pp. 3 - 4


… Conjuntamente con los aspectos mencionados es fundamental, analizar la problemática de las políticas e instituciones oficiales del sector cultural.

Al respecto, el área cultural constituye una de las instancias mayormente afectadas por la acción estatal inorgánica, con una pronunciada subordinación institucional, dependencia de mecanismos indirectos para la administración, fragilidad presupuestaria y disponibilidad de recursos humanos no idóneos para el cumplimiento de las responsabilidades.

El orgánico institucional educativo-cultural, tanto del aparato central de los Estados como del régimen seccional, refleja un comportamiento individualizado y competitivo entre sus componentes, heterogeneidad entre entidades y enormes diferencias en su capacidad de gestión, repercutiendo en la falta de coordinación, duplicación de acciones e imposibilidad de emprender en obras de mayor organicidad, coherencia y envergadura.

Así mismo, es pertinente también discutir los contenidos de las políticas públicas pro-desarrollo cultural, en las que predomina un tratamiento de "lo cultural" desprendido del proceso de producción material de la sociedad y de las relaciones entre sus diferentes estratos sociales.

Son evidentes el etnocentrismo con que se conducen los agentes y entidades al difundir las prácticas occidentales como sinónimo de progreso y privilegiar la producción elitaria de los intelectuales y artistas como representativa de la cultura nacional; y, el carácter vertical no-participativo y asistencialista con el que se incorpora a las comunidades en los proyectos.

Lo señalado, en su conjunto y relación, subraya las limitaciones de emprender una gestión de trascendencia con una institucionalidad agobiada por la crisis y agotamiento del modelo centralizador de nuestros Estados, tanto en su concepción como en su estructura. Sobretodo, son evidentes los obstáculos para emprender políticas que observen la dimensión cultural del desarrollo y la praxis de la democracia participativa en la construcción de la identidad cultural.


SANDOVAL SIMBA, Patricio, CULTURA NACIONAL Y LA CUESTIÓN REGIONAL, s.e., Quito, 1995,
pp. 1-10.

Es una visión institucional en relación a las políticas prodesarrollo cultural.

 

TEMA:
Premisas para una política cultural nacional.


pp. 5


… es posible plantear la necesidad de reconocer y discutir estas limitaciones; así mismo, justificar la pertinencia de nuevas formas de promoción y prioridades en el desarrollo cultural desde otras perspectivas, tales como:
  • Interiorizar en la sociedad nacional un discurso cultural globalizador y valorativo de lo nacional y subnacional, de lo elitario y popular, que coadyuve a una mayor participación de los diversos sectores sociales en la construcción de Estados democráticos, eficaces y activos, propiciadores del diálogo intercultural entre las múltiples comunidades y grupos diferenciados de la población.
  • Promocionar las culturas nacionales, como expresiones articuladoras del quehacer y aspiraciones de los sectores sociales representativos de los países, cuya construcción atraviesa la valoración de las manifestaciones indígenas, afroamericanas y blanco-mestizas, en sus variantes regionales y locales, tradicionales y modernas; situación que reafirma el carácter multiétnico y pluricultural de nuestras sociedades.
  • Concebir la cultura de manera integral, desde una perspectiva interdisciplinaria y progresista; no restringida al tratamiento del folclore, arte y producción académica; sino, trascendente a aspectos cualificadores de la dimensión del desarrollo social y de los propósitos histórico-políticos, entre los que se destacan los afanes integracionistas emprendidos por los países de la región.
  • Jerarquizar las competencias y funciones en cada una de las instancias que conforman las estructuras administrativas culturales nacionales, preservando para las instancias centrales la responsabilidad de dirección, coordinación, representación institucional y asistencia técnica; en tanto, complementariamente, se afirme a los círculos sociales locales y no gubernamentales, como ejecutores de sus agendas y cuyas acciones reviertan en una reelaboración constante de los objetivos y metas del desarrollo cultural.
  • Desplegar un mayor esfuerzo y capacidad institucional sobre la base de la cooperación de recursos entre instituciones estatales y privadas, centros educativos, círculos intelectuales, profesionales, organizaciones comunitarias y gremios de artesanos y artistas populares, comprometidos con la promoción de las manifestaciones culturales locales, evitando reproducir una actitud concentradora en las instancias centrales administrativas del desarrollo cultural.


SANDOVAL SIMBA, Patricio, CULTURA NACIONAL Y LA CUESTIÓN REGIONAL, s.e., Quito, 1995,
pp. 1-10.

 

TEMA:
Premisas para una política cultural nacional.


pp. 6


... Estas premisas en su conjunto, prefiguran una imagen-objetivo con dos ejes referenciales: la participación ciudadana como componente básico de las alternativas a jugarse ante la realidad cultural; y, la racionalización de roles y funciones en la estructura institucional estatal.

. Tras el concepto de participación ciudadana, subyacen varios aspectos como: espacios subnacionales, círculos locales, sectores representativos, grupos diferenciados, lo étnico, lo popular y elitario, lo tradicional y moderno, lo nacional, regional, local, etc.; cuya prioridad y valoración son vigentes en la medida que afirman la pluriculturalidad y lo dinámico del proceso de construcción de la identidad nacional.

.Lo relativo a "la racionalización de la estructura institucional" del área cultural, igualmente contiene aspectos substanciales como reestructurar la trama institucional basada en la división político administrativa de los países, en beneficio de un esquema flexible y directamente relacionado con los grupos poblacionales productores del hecho cultural, los problemas específicos a enfrentarse y las capacidades de cooperación de esfuerzos-recursos para acceder a soluciones viables.

En este contexto, es pertinente explorar alternativas desde el ámbito cultural, particularmente en perspectiva de atender el surgimiento de nuevas fuerzas sociales que demandan respeto por parte del Estado a las comunidades regionales-locales y sus organizaciones, atención a las agendas locales y no imposición de soluciones burocrático-administrativistas en la gestión del desarrollo.

Nos parece importante recuperar la problemática del desarrollo regional y proyectarla en términos de un proceso y acción concertados para el desarrollo armónico del país; como una estrategia racionalizadora de la redistribución del poder que flexibilice el aparato institucional para lograr eficiencia y eficacia en su gestión y fortalezca una Praxis política democratizadora y participativa, sustentada en la capacidad de las comunidades locales.


SANDOVAL SIMBA, Patricio, CULTURA NACIONAL Y LA CUESTIÓN REGIONAL, s.e., Quito, 1995,
pp. 1-10.

 

TEMA:
Regionalización del Estado.


pp. 7


… La regionalización se plantearía como una reforma profunda de la sociedad política orientada a permitir al Estado una mayor disposición para absorber la participación ciudadana; acercar la toma de decisiones a las comunidades sociales y territoriales, valorando "lo local" como el espacio propicio para establecer grados de consenso entre distintos sectores, sin anticipar virtudes especiales entre ellos.

Estos presupuestos pueden ser enunciados como una propuesta de ingeniería social para potenciar las sociedades regionales desde sus antecedentes y capacidad de auto-organización, hacia comunidades de mayor cohesión, consciencia de su identidad y capaces de movilizarse tras proyectos políticos colectivos, es decir, protagonistas de su propio desarrollo.

Creemos pertinente, en este sentido, discutir la problemática de lo regional como una estrategia que redundaría en beneficio de la organización social, gobernabilidad y desarrollo socio-cultural, sustentada en el potencial movilizador local.

La región la vislumbramos como el universo idóneo de gestión, para lo cual será menester delimitar referentes y un margen mínimo de interrelaciones que contribuyan a una comprensión integral de la praxis sociocultural de la comunidades locales.


SANDOVAL SIMBA, Patricio, CULTURA NACIONAL Y LA CUESTIÓN REGIONAL, s.e., Quito, 1995,
pp. 1-10.

Se plantean líneas de orientación para sustentar políticas culturales y el desarrollo de la cultura nacional, incorporando la participación ciudadana, descentralización administrativa y la regionalización geopolítica y cultural.

 

TEMA:
Lo cultural: factor coadyuvante del desarrollo regional.


pp. 7 - 8


!… La tesis de la construcción regional sugiere la identificación de factores estratégicos, en función de los cuales debe proyectarse este proceso en horizontes de corto, mediano y largo plazo.

Un aspecto trascendente, para el caso del Ecuador, resulta la distribución geográfica del poder político, asentada, aunque no en términos absolutos, en identidades geográfico-sociales resultantes de particularidades históricas regionales y locales.

La actual estructura político-administrativa que divide al país en provincias, cantones y parroquias y, las "cuotas " de representatividad política que observa el sistema democrático establecido a escala nacional y seccional, legitimarían a la provincia como el espacio inmediato de aprehensión de la cuestión regional.

Significaría, además, el reconocimiento institucional a entidades territoriales consolidadas desde el siglo pasado que se han constituido como las instancias de mediación entre el gobierno central con los ámbitos medios y periféricos del Estado y la sociedad nacional.

En el contexto nacional, los espacios subnacionales son las entidades que en mayor grado cuentan con estudios sobre "identidades geográficas": indicadores demográficos (número de habitantes, grado de urbanización, composición población nativa/población migrante, etc.); geográficos (superficie territorial y la calidad productiva de los suelos y subsuelos); socioeconómicos (tipo de producción prevalecientes, grados de concentración o distribución de medios de producción, especialidad económica, industrial, agrícola, artesanal, minera, comercial y su orientación hacia la exportación o hacia el consumo interno); condición étnica de la población; y, consistencia de las organizaciones sociales independientes o preexistentes al Estado.

En lo relativo a "la racionalización de la estructura institucional administrativa" del Estado, las regiones, departamentos, provincias, etc., igualmente presentan aspectos substanciales para reestructurar la trama institucional en beneficio de un esquema flexible y directamente relacionado con los grupos poblacionales protagonistas del desarrollo, problemas específicos y capacidades de cooperación de esfuerzos-recursos para acceder a soluciones viables.



SANDOVAL SIMBA, Patricio, CULTURA NACIONAL Y LA CUESTIÓN REGIONAL, s.e., Quito, 1995,
pp. 1-10.

 

TEMA:
Lo cultural: factor coadyuvante del desarrollo regional.


pp. 9 - 10


… Otro elemento estratégico constituiría la idoneidad que presentan los espacios subnacionales para propiciar una participación ciudadana alejada de las prácticas democráticas formales, a través de la autogestión de los círculos locales representativos de sectores productivos industriales, agrícolas y artesanales, gremios profesionales y organizaciones de base, clasistas y de reivindicación étnico-cultural.

Un aspecto muy objetivo de la problemática cultural nacional, es la necesidad de superar las prácticas homogeneizantes y discriminatorias, para construir la unidad respetando la diversidad y pluralismo presentes en los países. En este sentido, los espacios regionales/locales son propicios para la interacción cultural entre los diversos sectores sociales, a partir de un conjunto de valores simbióticamente propios y auténticos; igualmente si consideramos la viabilidad de desplegar un mayor esfuerzo y capacidad para enfrentar las demandas, sobre la base de la cooperación de recursos y autogestión de la institucionalidad y actores locales.

Los ámbitos subnacionales históricamente se han constituido en los escenarios "naturales" de la miscibilidad étnica que ha recreado el valioso catálogo de las manifestaciones culturales patrimoniales de nuestros países; el proyecto de identidad y cultura nacional y regional, tendrá cabal cumplimiento, en directa proporción, con el uso cuantitativo y la intensidad o emoción con que nos sirvamos de estas raíces y expresiones.

El problema regional es un referente básico ya que la definición de los universos de su cobertura, tiende a sustentarse en diversos parámetros de orden fenoménico y estructural, suficientemente aprehensibles y al mismo tiempo globalizantes del problema cultural con la "totalidad social": una base geográfica-ecológica, una historia constituida por procesos que han desarrollado y desarrollan las sociedades regionales-locales; factores de identificación, pertenencia grupal y cohesión ideológica-cultural; la articulación entre sectores sociales en una situación productiva determinada y en una situación histórica espacial concreta; y, las prácticas políticas en relación con el proyecto del Estado Nacional.



SANDOVAL SIMBA, Patricio, CULTURA NACIONAL Y LA CUESTIÓN REGIONAL, s.e., Quito, 1995,
pp. 1-10.

Se argumenta sobre las posibilidades de la regionalización, a partir de los espacios provinciales, como alternativa al desarrollo del país y robustecimiento de la democracia.