|
| RESUMEN:
Análisis de la noción de desarrollo sostenible, sus
implicaciones en política mundial, la viabilidad de su aplicación
y las alternativas frente el.
Critica el concepto de desarrollo sostenible debido a la precariedad
de su formulación. Cuestiona además sus posibilidades
reales de aplicación mientras no se de un cambio en la forma
de organización del mundo, en la política mundial.
Propone la necesidad de efectuar primero un cambio cultural para
lograr un desarrollo sostenible debido a que la actual distribución
de la riqueza y correlación de fuerzas en el escenario mundial
no permite la aplicación efectiva y completa de la noción
de desarrollo sostenible.
|
TEMA:
Lo ambiental y su crítica al concepto de desarrollo.
pp. 27 - 35
|
I DESARROLLO SOSTENIBLE O CAMBIO CULTURAL
3. Hacia una definición de lo ambiental
"...el orden humano no coincide necesariamente con el orden ecosistémico
ni tiene porque coincidir. La solución al problema ambiental
no consiste en encajar al hombre dentro del ecosistema. No consiste,
por tanto, en saber «conservar», sino en aprender a «transformar
bien». La especie humana no tiene ninguna alternativa evolutiva,
sino la transformación del orden ecosistémico. Ello
no depende de la mala voluntad del hombre ni de su incapacidad para
comprender el orden natural. El orden humano también es parte
del orden natural, que ha sido reformulado por el mismo proceso evolutivo."
(p. 27)
La especie humana no tiene nicho ecológico. Ello significa
que la adaptación humana no se realiza a través de transformaciones
orgánicas sino a través de una plataforma instrumental
compleja y creciente que llamamos «cultura».
No significa que el hombre pueda transformar arbitrariamente el orden
ecosistémico, sino que existe una mayor resistencia al choque
por parte de la cultura que por parte del ecosistema. Los ecosistemas
van preñándose tecnológicamente. La tecnología
transforma necesariamente los equilibrios ecosistémicos y crea
nuevos equilibrios artificiales que solo pueden resolverse tecnológicamente.
"El problema ambiental consiste, a mi modo de ver, en que los
equilibrios culturales tampoco pueden traspasar ciertas barreras.
La cultura tiene también límites de resiliencia, que
aunque no coincidan exactamente con los límites ecosistémicos,
no por ello dejan de existir. La transformación tecnológica
de los ecosistemas tiene que crear nuevos equilibrios en los que sea
posible la continuidad de la vida. Ello no significa, como lo veremos,
plantear la posibilidad de un desarrollo sostenible, sino afirmar
la exigencia de la cultura como estrategia adaptativa." (p. 28)
4. La crítica ambiental al concepto de desarrollo
"La totalidad de la cultura se ha convertido en una pieza rentable
del mercado. Para ello ha sido menester forjar una economía
acomodada a los nuevos mitos. Según estos, el progreso consiste
en la ampliación indefinida del consumo y el desarrollo histórico
significa producir más y consumir más. La economía
se ha especializado en el estudio de la producción o de la
reproducción del capital". (p. 33)
El proceso actual de desarrollo está presidido por el optimismo
tecnológico del hombre prometeico. No hay límites para
el hombre en la conquista de la naturaleza. El optimismo se basa en
una visión eurocéntrica del desarrollo, según
la cual, la meta es poseer lo acumulado por los países ricos.
|
| MAYA, Augusto Angel, DESARROLLO SOSTENIBLE: APROXIMACIONES CONCEPTUALES,
UICN y Fundación Natura, Quito: 1995, 142 pp.
Importante crítica al modelo de desarrollo capitalista
desde sus posibilidades de subsistencia futura en términos
ambientales.
|
TEMA:
Ecología y política mundial.
pp. 36 - 40
|
|
La crítica ambientalista sin embargo, tampoco debe
ir demasiado lejos, la exigencia de crear las condiciones necesarias
para perpetuar el sistema vivo no deberían significar un rechazo
al proceso tecnológico, sino un rechazo al concepto actual
de desarrollo. Entonces la crítica debería darse especialmente
al sobreconsumo como ideal de producción y a las doctrinas
que lo sostienen y toleran.
5. La tierra la envenenan los otros
El problema ambiental es eminentemente político, todos somos
partidarios de la defensa del medio ambiente pero en el terreno
que no contradice nuestros propios intereses. Los países
que dependen de la explotación maderera están dispuestos
a formar fila contra la contaminación por energía
fósil y los que se acomodaron en la producción y comercialización
de la energía fósil están dispuestos a defender
la tierra amenazada por la deforestación.
Se enfrentan en la arena dos posiciones finalmente: la una dice
que es necesario detener el desarrollo: estabilizar la población,
reducir el consumo, detener el crecimiento del capital; la otra
sostiene que es posible encontrar una salida a la crisis dentro
del actual modelo de desarrollo.
En las reuniones internacionales sobre desarrollo se llegó
a la conclusión de que detener el desarrollo es una propuesta
que difícilmente podría ser aceptada por los países
del Tercer Mundo que aún necesitan impulsarlo en la medida
que se supone que la pobreza causaba también impactos ambientales
que es necesario frenar. ¿Estarían dispuestos los
países ricos a frenar su propio desarrollo de forma unilateral?
6. El sofisma de Estocolmo: el ambientalismo entre la pobreza
y la riqueza
En la cumbre de Río en 1992 se vio claramente que los países
industrializados están luchando por conservar los beneficios
de su desarrollo actual y no están dispuestos a colocarlo
sobre la mesa de negociaciones, no van a reducir su patrón
de consumo. Frente a ello, los países pobres responden que
ellos también tienen derecho a gozar de ese derecho. En medio
de discusiones interminables se redujo lo ambiental al término
acuñado por el Informe Brundtland de desarrollo sostenible.
Qué quiere decir eso? La Agenda XXI firmada en Río
lo coloca como programa de acción, pero no sabemos todavía
si esa agenda es o no viable ni si con ella se hace efectivamente
sostenible el desarrollo.
La crítica que hacemos a estos planteamientos a partir de
Estocolmo es que el problema está mal diagnosticado y a malos
diagnósticos siguen malos pronósticos. Lo que hemos
considerado el sofisma de Estocolmo consiste en considerar a la
pobreza como un estado original previo al desarrollo.
|
| MAYA, Augusto Angel, DESARROLLO SOSTENIBLE: APROXIMACIONES CONCEPTUALES,
UICN y Fundación Natura, Quito: 1995, 142 pp.
|
TEMA:
Desarrollo y sostenibilidad.
pp. 41 - 51
|
!
Como si se fuera pobre porque no se ha tenido la voluntad
de superar la pobreza, porque no se han dado las circunstancias favorables
para salir de ella y como si bastara establecer condiciones e impulsar
la buena voluntad del pueblo para que el desarrollo predomine en todos
los rincones del planeta. Esta concepción tiene a sus espaldas
a la historia, "ningún desarrollo se ha hecho escarbando
las buenas voluntades individuales. Se supone arbitrariamente que
la riqueza surge mágicamente del dinero, enterrado como una
semilla de la buena voluntad de los ciudadanos. Desplegando trabajo
y buena voluntad, el dinero crece por obra de esta nueva fotosíntesis
calvinista." (41)
Sabemos que no es así, la riqueza es obra de un proceso de
acumulación desigual y solo con base a la desigualdad puede
darse esa acumulación. Ello significa que la riqueza engendra
pobreza y el desarrollo, subdesarrollo y no es posible otra cosa con
el actual estilo de desarrollo acumulativo.
La brecha entre países pobres y ricos crece cada día
y ese es el mayor problema ambiental en la medida en que no es posible
extender a todos los habitantes de la tierra el patrón de consumo
del norte desarrollado porque con el paradigma tecnológico
actual la tierra no podría resistir una presión semejante.
7. ¿Es sostenible el desarrollo?
El concepto de desarrollo sostenible busca que el desarrollo sea
viable desde la perspectiva ambiental, pero lo que se gesta en el
seno del desarrollo actual es una confrontación norte-sur
y no se trata simplemente de repartir mejor la riqueza, sino de
las posibilidades mismas de la riqueza. Claro que se la puede repartir
mejor, pero la riqueza acumulada no alcanza a satisfacer las necesidades
de todos los habitantes de la tierra.
Por otro lado dentro de los países ricos, la acumulación
de capital crece de tal manera que grandes masas se están
empobreciendo. Ya no existe el Segundo Mundo, pero los del Tercero
no hemos conseguido un asenso. Cada vez importará menos la
división del capital por países y los del Tercer Mundo
ofrecen una oportunidad sin precedentes para el capital para disminuir
costos de producción y aumentar en esa forma la rentabilidad
lo cual se logra trasladando las industrias al Tercer Mundo o diferenciando
los salarios al interior del Primer Mundo, entre nativos e inmigrantes.
Ambas estrategias están en marcha y de esa manera el Tercer
Mundo se extiende por todo el planeta.
Conclusiones
La crítica al desarrollo sostenible apunta hacia un cambio
del énfasis en este en favor de la necesidad de cambio cultural.
En un caso se trata de impulsar el desarrollo evitando la tragedia
ambiental, en el otro, se trata de crear una cultura acorde con
las ofertas y posibilidades del medio.
|
| MAYA, Augusto Angel, DESARROLLO SOSTENIBLE: APROXIMACIONES CONCEPTUALES,
UICN y Fundación Natura, Quito: 1995, 142 pp.
|
TEMA:
Crisis ambiental y globalización.
pp. 51 - 61
|
Hay que buscar salidas a la crisis ambiental, en la historia
del hombre, las crisis terminan sorteándolas o enfrentándose
a grandes cambios culturales. Actualmente hay, a nivel mundial, básicamente
dos propuestas para enfrentar a la crisis: la una, pretende una rígida
centralización del sistema productivo y por lo tanto de los
sistemas políticos, la otra exige la descentralización
de la economía y el poder.
En vez de soñar con un mundo de eterno desarrollo deberíamos
prepararnos para el cambio cultural. Para ello hay que señalar
claramente los puntos en los cuales el edificio se resquebraja, pero
también educar para la creatividad cultural. Lo cual significa
no solo un conocimiento muy bueno de los ecosistemas sino sobre todo
la construcción de una cultura adaptativa. No hay recetas para
ello y los problemas de sus modalidades económicas y sociales
son muy difíciles. Pero en todo caso, sería mejor que
hablar de desarrollo sostenible, formar a las comunidades para la
creatividad cultural o para el cambio cultural cuando sea necesario.
En este punto, la Región Amazónica es un reto, la última
barrera aún no franqueada plenamente por el desarrollo. Los
intentos por implantarlo firmemente han fracasado, solo perduran las
modalidades extractiva y ganadera que ya causan problemas y aparentemente
un desastre ecológico muy serio se avecina.
II GLOBALIZACION Y MEDIO AMBIENTE
1. Globalización o unificación
Desde el inicio de la era capitalista vivimos un proceso de unificación,
a medida que ha sido necesario controlar las fuentes de materia
prima e impulsar la apertura de los mercados, claro que es solamente
en la actualidad que se ha logrado implicar a todo el planeta.
Los procesos contemporáneos no tienden todos a la unificación,
algunos ocultan en su seno gérmenes contradictorios que pueden
hacer estallar la utopía de la hermandad.
La producción se instala allí donde puede obtener
mayor rentabilidad por encima de fronteras nacionales y todo tipo
de barreras políticas e ideológicas. No hay una ética
y los capitales que llegan se van tan pronto se restablecen las
economías de los países industrializados.
2. Globalización política
Lo característico del proceso contemporáneo de expansión
es que adquiere tal fuerza que modifica las estructuras de comportamiento
político. La unificación política es el aspecto
real de la globalización contemporánea.
|
| MAYA, Augusto Angel, DESARROLLO SOSTENIBLE: APROXIMACIONES CONCEPTUALES,
UICN y Fundación Natura, Quito: 1995, 142 pp.
|
TEMA:
Límites del capital y organización social.
pp. 62 - 70
|
|
El concepto de nación con fronteras rígidas,
gobiernos centrales y división de poderes que tuvo un doloroso
parto llega a su muerte. Al capital le estorban las barreras nacionales,
las legislaciones autónomas, los caprichos de los presidentes
de turno.
3. Heterogeneidad cultural
Los procesos de globalización se ven acompañados de
exigencias de descentralización de los Estados, ello permite
que broten por todas partes las reivindicaciones de las culturas
regionales, se afirman la diversidad cultural y las autonomías
regionales. Cada pueblo o cultura exige su derecho a existir y a
ser reconocido nacional e internacionalmente, estas exigencias a
veces toman rumbos violentos como sucedió en Yugoslavia y
Chechenia.
Dentro de estos movimientos hay que tomar muy en cuenta el de los
indígenas ya organizados a nivel internacional y con cuya
fuerza deberán contar los poderes internacionales.
4. Los límites sociales y ambientales del capital
El capital está tocando sus límites sociales y ambientales
al mismo tiempo ya que ambos están íntimamente ligados.
La percepción de estos últimos es una de las principales
fuentes de la conciencia de globalización que recorre el
mundo moderno
6. Neomalthusianismo o injusticia distributiva
Dos tesis compiten en este campo desde hace mucho: la una dice que
si los recursos no alcanzan a satisfacer las necesidades humanas
significa que el planeta es limitado, pero que la tecnología
tiene igualmente límites; la otra sostiene que el problema
se debe no a una falta de recursos sino exclusivamente a una mala
distribución de los mismos.
7. La Tierra dividida
Extender los beneficios del desarrollo a todos los habitantes de
la Tierra no parece factible dentro del actual paradigma tecnológico
ni con la organización social existente. En esta medida el
mayor problema ambiental del planeta es la división creciente
entre países pobres y ricos como afirma la ONU en el Informe
"Nuestro Futuro Común".
La globalización no está llevando a una enorme tierra
sin fronteras sino más bien a la conformación de grandes
bloques que oponen. El futuro del planeta no será común
para los pueblos. El capital no puede superar sus contradicciones
porque moriría, no tiene otro método para ampliar
mercados y reproducirse que sembrar miseria a su alrededor.
|
| MAYA, Augusto Angel, DESARROLLO SOSTENIBLE: APROXIMACIONES CONCEPTUALES,
UICN y Fundación Natura, Quito: 1995, 142 pp. |
TEMA:
Desarrollo sustentable versus culturas adaptativas.
pp. 70 - 79
|
8. ¿Globalización ambiental?
Es cierto que toda la vida del planeta está amenazada por los
actuales procesos de desarrollo, pero no todas las conciencias y los
pueblos son igualmente culpables de ello, no se pueden globalizar
ni las responsabilidades ni las soluciones. El problema ambiental
surge al mismo tiempo que la pobreza y la riqueza y ambos son productos
del mismo mecanismo de desarrollo. El esfuerzo de los ambientalistas
unidos del mundo no es suficiente: la solución pasa por reformar
la sociedad y la cultura.
9. Conclusiones tímidas
Las conferencias e informes internacionales señalan con claridad
las causas estructurales de la crisis, pero sus tímidas conclusiones
limitan las soluciones a recomendaciones de buena voluntad que obvian
las transformaciones sociales y políticas que se vislumbran
como absolutamente necesarias. Los países ricos no ceden un
ápice de sus privilegios y los pobres luchan por alcanzarlos,
las ópticas son diferentes. Por lo tanto, el problema ambiental
es diferente mirado desde la opulencia que desde la pobreza. Las formulas
salvadoras están por construir y la crisis seguirá hasta
que la sociedad se transforme: "todo sistema cultural que no
logra niveles adecuados de adaptación, acaba estrangulado por
lógica evolutiva".
10. Los escenarios futuros (Ideas que inciten la creatividad cultural)
La base de toda cultura es el paradigma tecnológico, hay que
luchar entonces por una tecnología adaptativa.
Pero la tecnología es solo un brazo del sistema social y este
debe transformarse, hay que cambiar el mundo simbólico. Sin
renunciar a la visión cosmopolita, reinventar la relación
con la tierra y con la región. Pero ello no es posible en un
mundo objetivamente dividido donde la pobreza se construye sobre la
riqueza y la paz sobre la guerra, hay que diseñar un nuevo
modelo de sociedad.
La salida desde el Gran Capital pasa por un cambio de paradigma tecnológico
y dadas las condiciones, solo los países industrializados pueden
cimentar un nuevo esquema tecnológico, que lleve bienestar
a todos los habitantes de la tierra sin agotar el planeta, un nuevo
neolítico.
La segunda salida sería la prolongación de las actuales
tendencias de desarrollo, utópica desde el punto de vista económico
y equivalente a firmar el acta de defunción del planeta desde
el punto de vista ambiental.
La tercera salida es la descentralización: cada cultura debe
rearticularse a las exigencias regionales: rediseñar las tecnologías,
reorganizar las relaciones de producción y repensar el Estado.
La acción ambiental se centra en el trabajo con las comunidades,
no para enseñarles el desarrollo sustentable sino para construir
con ellas culturas adaptativas.
Hay que tomar partido y no hacerlo es ya haber tomado partido, dejarse
arrastrar por el capital, acumular más y consumir más
y matar la tierra.
|
| MAYA, Augusto Angel, DESARROLLO SOSTENIBLE: APROXIMACIONES CONCEPTUALES,
UICN y Fundación Natura, Quito: 1995, 142 pp. |
TEMA:
Concepto de cultura.
pp. 83 - 93
|
|
Las culturas se han ido unificando al ritmo de la producción
económica y del imperio de los medios de comunicación.
Lo tradicional de cada pueblo y región desaparece a velocidad
vertiginosa, el individuo se modela en serie con un campo cada vez
más reducido para la creatividad personal. Los seres humanos
hemos perdido contacto con nuestro medio natural, el trabajo es cada
vez más abstracto, los instrumentos al igual que los alimentos,
se compran en el mercado. Las culturas ya no fabrican sus propios
utensilios y no desarrollan en ese proceso su creatividad artística.
A medida que esto pasa enajenan necesariamente sus símbolos
a modelos imitativos. La creatividad artística se arraigó
en el esfuerzo transformador del medio.
2. La evaporación del concepto cultura
Tomando la palabra cultura en su antiguo sentido antropológico,
es el conjunto de herramientas, conocimientos y comportamientos
adquiridos que se transmiten de una generación a otra, es
la forma peculiar de adaptación a un medio de cada grupo
humano. Pero en los últimos tiempos la antropología
ha derivado hacia concepciones de cultura cada vez más idealistas
al punto de entenderla como un juego entre valores, creencias y
costumbres. La sociología desde sus inicios ha tenido una
concepción idealista de la cultura, la sociedad es un agregado
de ideas que se condensan en hábitos. Así, la tierra
pasa a ser solo un escenario fortuito de los juegos del hombre y
no hay relación entre cultura y ecosistema.
3. La cultura no está en los genes
El otro extremo es también peligroso: el reduccionismo biologista
que pretende que la cultura es simplemente la continuación
del proceso evolutivo y sus leyes son descifrables desde el fondo
genético. Se ha demostrado que no es así, pero la
sociobiología insiste entonces por el lado de que los individuos
no aceptan variaciones culturales desfavorables a los genes, entonces
una vez más son estos los que gobiernan, aunque aceptan que
la lucha entre la cultura y los genes no está todavía
definida.
Durante los últimos tiempos ha avanzado el desarrollo de
técnicas para el estudio de las condiciones externas que
influyen en la formación de los sistemas socio-culturales.
Es así como el estudio de las condiciones climáticas
pasadas ha contribuido a la comprensión de pestes y hambrunas
y los cambios culturales que implicaron. Sin embargo, todavía
hay una reverencia exagerada por la exactitud de las ciencias naturales
que teme mezclarse con lo impreciso y resbaladizo de la cultura.
Los esfuerzos de estudios interdisciplinarios han sido escasísimos,
las transformaciones climáticas y ecosistémicas se
estudian aparte de las transformaciones socio-culturales. No se
comprende que la naturaleza se ve modificada por la tecnología
y que las barreras entre ambas son difíciles de establecer.
|
| MAYA, Augusto Angel, DESARROLLO SOSTENIBLE: APROXIMACIONES CONCEPTUALES,
UICN y Fundación Natura, Quito: 1995, 142 pp.
|
TEMA:
Cultura y adaptación al medio.
pp. 93 - 105
|
4. De los genes a la cultura. El salto a la instrumentalidad
La cultura es parte de la naturaleza, pero no en el sentido de que
está regida por las determinaciones genéticas ni porque
haga parte de la estructura ecosistémica.
Los cambios que ha hecho la cultura no intentan modificar la constitución
biológica del ser humano ni perfeccionar el proceso de adaptación
orgánica al medio sino mejorar los sistemas y mecanismos de
adaptación. Esto queda marcado ante todo por el uso de instrumentos
físicos para transformar el medio, lo cual desplaza la necesidad
de modificaciones genéticas posteriores a las extremidades
prensiles, la posición erecta, el desarrollo del neoencéfalo,
la capacidad de relación y los sistemas de comunicación.
El problema ambiental consiste en que el hombre apoyado en su nueva
plataforma instrumental inicia un nuevo proceso de adaptación
que modifica las estructuras ecosistémicas y amenaza con destruirlas.
5. La cultura como estrategia adaptativa
El medio ambiente determina las formaciones culturales y la cultura
a la vez modifica y por lo tanto determina la estructura y funcionamiento
del medio natural.
El hombre no se acopla de modo inmediato al ecosistema sino a través
de la mediación que implica la cultura. Esta es una plataforma
versátil y maleable que conjuga diferentes mecanismos de
adaptación. Pero a medida que los excedentes son mayores
y la división del trabajo aumenta, "disminuye el influjo
directo del ambiente natural sobre la formación de las instituciones
socio-políticas y sobre las formas simbólicas de comunicación
y cohesión social." (100) ¿Hay influencia del
medio natural sobre las sociedades urbanas modernas? "Mientras
más compleja la plataforma tecnológica el efecto sobre
el medio es menos visible en forma inmediata. Solo recientemente
el hombre moderno empieza a comprender que el equilibrio de la vida
es indispensable para su propia subsistencia y que las modificaciones
introducidas por la utilización tecnológica no deben
superar determinados niveles." (102) El conocimiento científico
sobre la manera en que están conformados los equilibrios
ecosistémicos globales es todavía muy grande y por
ello la amenaza a la subsistencia misma de la vida.
6. Hacia una definición ambiental de la cultura
Las ciencias sociales no pueden abordar el estudio de su objeto
específico en forma aislada de otras disciplinas tanto naturales
como tecnológicas. Lo propio de la perspectiva ambiental
es el análisis de como se articulan entre sí los diferentes
niveles instrumentales en la transformación del medio y la
manera como esta transformación influye a su vez en las organizaciones
culturales.
|
| MAYA, Augusto Angel, DESARROLLO SOSTENIBLE: APROXIMACIONES CONCEPTUALES,
UICN y Fundación Natura, Quito: 1995, 142 pp.
|
TEMA:
IV EDUCACION Y MEDIO AMBIENTE
pp. 107 - 119
|
1. Las tendencias ambientalistas
Podríamos resumir las diferentes perspectivas que concurren
en torno a esta problemática así: la tendencia ecologista,
critica como el desarrollo industrial destruye los paraísos
primitivos del ecosistema; la segunda perspectiva proviene de los
estudios y técnicas diseñados para remediar los impactos
contaminantes. La economía señala la posibilidad de
alcanzar los límites de la producción y por ende crecimiento
lo cual nos llevaría a un estado estacionario; los urbanistas
se han preocupado del desequilibrio que causan las ciudades al absorber
tanta energía y del deterioro de las condiciones de vida de
sus habitantes. Por último otras corrientes sitúan la
problemática ambiental en el plano político: "...si
el problema ambiental significa una crisis de la civilización
en su conjunto, es posible que solo un nuevo orden cultural construido
desde la decisión política permita garantizar la continuidad
de los procesos vivos".
2. La crítica ambiental a la educación
Las corrientes que acabamos de reseñar definen las orientaciones
metodológicas de la educación ambiental. Se ocupan
así de: ampliar el currículo para que abarque procesos
ecosistémicos; capacitación en habilidades técnicas
que reduzcan los impactos sobre el medio; incluir los efectos sobre
el medio en los estudios de mercado; y, necesidad de una transformación
profunda de los métodos científicos y educativos para
la construcción de una sociedad alternativa. A lo cual habría
que añadir, la elitización del saber: el sistema educativo
está muy alejado del análisis y solución de
los problemas ambientales.
3. La alienación de la cultura
Por la homogeneización, la cultura ha perdido su carácter
básico de instrumento de adaptación al medio, así
como los saberes locales sobre ecosistemas. Lo que más preocupa
al ambientalismo es la distorsión del sistema educativo,
en relación con los fines ambientales y sociales de una sociedad
alternativa. La proliferación de científicos y profesionales
no significa aumento de la creatividad cultural sino un marasmo
improductivo donde la investigación es prácticamente
inexistente.
4. Las tendencias de la educación ambiental
Educación ambiental no es hallar recetas dentro del sistema
actual para mejorar las condiciones ambientales, ni tomar conciencia
del deterioro del medio físico. La perspectiva ambiental
abarca el medio social y cultural e implica reconsiderar los modelos
de crecimiento y desarrollo. Hace falta una percepción integrada
del Medio Ambiente lograda por la interdisciplinariedad y que acople
los sistemas educativos a la experiencia social inmediata de transformación
del ambiente.
|
| MAYA, Augusto Angel, DESARROLLO SOSTENIBLE: APROXIMACIONES CONCEPTUALES,
UICN y Fundación Natura, Quito: 1995, 142 pp. |
|